Julio

Domingo 17: “Saber detenerse en cada encuentro”

> Segundo Paso (17/7)

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Según la Comunidad de Lc. 10, 38-42

"Siguiendo su camino, entraron en un pueblo, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra. Mientras tanto Marta estaba absorbida por los muchos quehaceres de la casa. A cierto punto Marta se acercó a Jesús y le dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender? Dile que me ayude.» Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas: una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada.»" 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para quedarnos contemplando al Maestro.

Reflexión:

  • Recordemos cómo Jesús llega a la casa de estas amigas, Marta y María. Hacía un tiempo había decidido resueltamente ir a Jerusalén. Tenía prisa. Mientras caminaba algunos se le iban sumando y otros se alejaban. Envía a 72 discípul@s de dos en dos para seguir multiplicando esta buena noticia. Se encuentra con el doctor de la ley y le da la oportunidad de que se pronuncie con claridad a través de la parábola del Buen Samaritano: “El que quiera vivir con plenitud está invitado a amar a Dios, al prójimo como a uno mismo, desde la compasión”.
  • Después de andar necesita detenerse en casa de estas amigas. Necesita descansar, encontrarse con la guardia baja, de corazón a corazón como hacen los amigos. Necesita ese abrazo sanador. Y ahí las dos actitudes: María que se colocó a los pies y se quedó escuchándolo y Marta haciendo las tareas de la casa. Es más, llega un momento que le dice abiertamente a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender? Dile que me ayude.
  • Esta bueno notar, la calidad de vínculo que habían creado Jesús y Marta. La amiga le pueda llamar la atención. Eso habla muy bien de los dos, habla de la confianza que fueron construyendo juntos. También podemos contemplar cómo Jesús iba cultivando el corazón de sus discípulas y cómo iba aprendiendo con ellas, confirmando la novedad de este maestro que en su grupo había varones y mujeres. 
  • La respuesta de Jesús: «Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas: una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada.»" . Esta frase se la ha interpretado como que, lo más importante es “estar” con Jesús y… que muchas veces corremos el peligro de caer en el activismo que nos aleja de él.
  • Otra manera de interpretarla puede ser, como si Jesús le dijera: “Marta querida amiga, María eligió la mejor parte, porque como sabes, acabo de llegar y estoy necesitando un rato para que me escuchen y también quiero escucharlas, quiero saber cómo están. Los tres necesitamos de ese abrazo sanador. Después que nos escuchemos, entre los tres limpiamos y hacemos la comida juntos”.
  • Entonces no se trata de “acción” versus “contemplación”. Se trata, a nuestro entender, de “estar a pleno” cuando nos “detenemos a escucharnos”, en ese momento estamos “eligiendo la mejor parte” y“estar a pleno” cuando “accionamos”, en ese momento estaremos “eligiendo la mejor parte”. Se trata de: “Estar con Jesús, ponerse en sus manos. dejar que su aliento, inspire tus pasos. Saber detenerte en cada encuentro y ver qué resuena ahí bien adentro”.

▪    ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?