Julio

Sitio: SAN PABLO Campus
Curse: Una propuesta para celebrar en casa
Libro: Julio
Impreso por: Cuenta visitante
Fecha: Tuesday, 23 de June de 2026, 21:56

Domingo 31 Julio 2022

Preparamos el corazón para celebrar.

Nuestra fe se nutre del coraje, de la luz de muchos testigos que encarnan el Evangelio. El próximo 4 de agosto hacemos una vez más memoria del martirio de Enrique Angelelli. También hace unos días recordamos a Wenceslao el 25 de julio, Carlos y Gabriel, el 18 de julio. Testigos del Evangelio en La Rioja, Argentina. Sólo unos datos para ubicarnos...

  • Enrique Ángel Angelelli nació el 18 de julio de 1923 en Córdoba. El 3 de julio de 1968 fue nombrado obispo de La Rioja, tenía 45 años. Fue uno de los obispos Latinoamericanos que puso en práctica las enseñanzas del Concilio Vaticano 2º, alentando a que tod@s, desde los más pobres, se sientan Pueblo de Dios. Se trataba de vivir una fe que transforma la vida y lucha por la liberación. Solía decir: “Hay que tener un oído en el Evangelio y el otro en el pueblo”. El 4 de agosto de 1976 fue asesinado por la dictadura militar; días antes también habían asesinado al catequista-campesino Wenceslao Pedernera y a los sacerdotes Gabriel Longeville y Carlos de Dios Murias. El 27 de abril del 2019 fueron declarados Beatos por Francisco estos cuatro mártires Riojanos.  Su luz nos sigue inspirando. Si no los conocen los invitamos a buscar información.

  • Angelelli solía decir: “Me siento feliz de vivir en la época en que vivo, de cambios acelerados, profundos y universales ... porque se nos ha dado la oportunidad de crear algo nuevo”. Nosotros nos sentimos interpelados por la valentía de estos cuatro mártires Riojanos y queremos seguir creando algo nuevo. Hoy el Evangelio nos va a invitar a estar atentos, a no volvernos “necios”, nos invitará a reconocernos, como dice Angelelli: “Barro que busca la vida”.
  • Entónces… tenemos “la Palabra”, “la vela”, “algo para compartir” en nuestra “MESA” y otros símbolos que sean significativos para ustedes. Entremos en sintonía de celebración.

> Primer Paso 31/07

Contemplamos nuestra vida

 

Nos ponemos en Su Presencia, confiando en nuestro Dios Padre y Madre que nos ilumina como el sol, la luna y las estrellas, confiando en la presencia del Espíritu que es como el aire que respiramos y confiando en Jesus vivo entre nosotros como el latido de nuestro corazón.

 

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón,  esta vez con la canción: “Hombre proyecto de pueblo” de Enrique Angelelli.

HOMBRE PROYECTO DE PUEBLO

Enrique Angelelli

 

Mezcla de tierra y de cielo
proyecto de humano y divino...

en cada hombre se hace rostro
y su historia se hace pueblo.

 

Es barro que busca la Vida,

agua que mezcla lo Nuevo,

amor que se hace esperanza

en cada dolor del pueblo.

 

El pan en el horno florece
¡Es para todos, amigos!
Nadie se sienta más hombre,

la vida se vive en el pueblo.

 

Porque el proyecto es silencio.

Porque la vida se hace rezo.

Porque el hombre se hace encuentro,

en cada historia del pueblo.

 

Déjenme que les cuente
lo que me quema por dentro;

es amor que se hizo carne

con chayas y dolor de pueblo.

 

¿Saben? lo aprendí junto al silencio...
Dios es Trino y es uno,
es vida de Tres y un encuentro...
aquí la historia es camino
y el hombre siempre un proyecto
.

Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que siga resonando esta canción y así nos siga templando el corazón.

Tiempo personal:

  • Dice Enrique Angelelli: “El pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos!. Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”. Detrás de esta afirmación hay una mirada, una manera de entender al ser humano. Como también decir: El ser humano es “barro que busca la vida, agua que mezcla lo nuevo, amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”.
  • Si contemplas tu manera de vivir desde estas afirmaciones que hace Angelelli: ¿Qué te provoca?; ¿A qué te invita o te desafía?.
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después. 

Reflexión:

  • Enrique Angelelli, este testigo del Evangelio nos desafía a mirarnos desde este “barro que busca la vida”, que somos. No olvidar que “somos barro”, que somos “humus”, nos humaniza. Somos de carne y hueso con sed de infinito, pero siempre seremos barro. Somos “vulnerables”, estamos expuestos y al mismo tiempo estamos paradojalmente preñados de espíritu.
  • El Psicólogo Norteamericano Dr. Ted Dunn dice: El desafío del ser humano es abrazar nuestra vulnerabilidad y su potencial transformador. Abrazar nuestra vulnerabilidad, vivir la plenitud de nuestra humanidad con el corazón bien abierto, es lo que nos transforma. Las personas que no experimentan la vulnerabilidad son personas sin empatía o sin compasión. Quienes la abrazan conocen su belleza, su potencial creativo; saben que ser vulnerables es lo que nos hace humanos y tiene el poder de sanar y transformar corazones”.
  • Angelelli nos comparte lo que le da sentido y vigor a su vida, es saberse arte y parte de un pueblo. Recordemos el final de cada verso: “En cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo”; “amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”; “Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”; “Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo”; “es amor que se hizo carne con chayas y dolor de pueblo” (La chaya es un ritmo musical alegre). Nos humaniza sabernos arte y parte de un entretejido mayor.
  • Francisco nos viene ayudando a descubrir este “barro que busca la vida; esta “vulnerabilidad y fuerza transformadoraque somos; a través de su carta del 2015: “Laudato si” afirma que estamos “inter-ligados” a todo, todas y todos. En esa carta nos desafía al cuidado de la Casa Común y mucho más. Como reza en una de sus oraciones: “Tú, que rodeas con Tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de Tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie (...) Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita. Gracias porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz”.
  • Y... en su carta Fratelli Tutti del 2020 Francisco al comienzo del capítulo 3 “Pensar y gestar un mundo abierto” nos dice:  Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: Sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro.  Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte» (Nº87).
  • Ojalá podamos comprender lo que Angelelli nos dice, eso que aprendió junto al silencio: “Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro... aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto”. Agradecemos a Angelelli, Tud y a Francisco que nos ayudaron a palpar nuestra experiencia. Ahora vamos al encuentro de la sabiduría de Jesús.

Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

> Segundo Paso 31/07

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Según la Comunidad de Lc. 12, 13-21

"Uno de entre la gente pidió a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que me dé mi parte de la herencia.» Le contestó: «Amigo, ¿quién me ha nombrado juez o repartidor entre ustedes?» Después dijo a la gente: «Eviten con gran cuidado toda clase de codicia, porque aunque uno lo tenga todo, no son sus posesiones las que le dan vida.» A continuación les propuso este ejemplo: «Había un hombre rico, al que sus campos le habían producido mucho. Pensaba: ¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mis cosechas. Y se dijo: Haré lo siguiente: echaré abajo mis graneros y construiré otros más grandes; allí amontonaré todo mi trigo, todas mis reservas. Entonces yo conmigo hablaré: Alma mía, tienes aquí muchas cosas guardadas para muchos años; descansa, come, bebe, pásalo bien.» Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclaman tu alma. ¿Quién se quedará con lo que has preparado?" Esto vale para toda persona que amontona para sí misma, en vez de acumular para Dios.»" 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para quedarnos contemplando al Maestro.

Reflexión:

  • Como sabemos Jesús está caminando hacia Jerusalén. La comunidad de Lucas nos ayuda a comprender lo que necesitamos para ser sus discípul@s. Recordemos: “Tomar decisiones”, “salir al encuentro de otros cosechando la vida que ya está”, “viviendo la compasión como el samaritano”, “estar bien presentes en el presente” y “aprendiendo a rezar juntos a nuestro Dios, Padre-Madre nuestro”.
  • Como dijimos el domingo pasado esta oración tan simple y tan profunda nos ayuda a caer en la cuenta de estas tres vocaciones: Todas y todos somos “humanos”; somos “hijas, hijos” de Dios, llamados a ser “hermanas y hermanos”.
  • Jesús sigue caminado y sale a su encuentro esta persona que lo reconoce como “Maestro” y le pide que sea “juez” entre él y su hermano, por una cuestión de “herencia”. Eso le da pie a Jesús para compartir lo que él siente y piensa en relación a los bienes materiales: «Eviten con gran cuidado toda clase de codicia, porque aunque uno lo tenga todo, no son sus posesiones las que le dan vida.». Más claro... imposible.
  • Vale recordar que cuando leemos la Biblia al menos “tres tiempos” conviven: El tiempo de Jesús, el tiempo de la comunidad de Lucas y nuestro tiempo.
    • Si miramos el tiempo de Jesús, José Antonio Pagola nos dice: “Jesús conoció en Galilea una grave crisis socio-económica. Mientras en Séforis y Tiberíades crecía la riqueza, en las aldeas aumentaba el hambre y la miseria. Los campesinos se quedaban sin tierras y los terratenientes construían silos y graneros cada vez más grandes y hermosos. ¿Qué pensaba Jesús de aquella situación?. Lo que dice al final: “Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclaman tu alma. ¿Quién se quedará con lo que has preparado?" Esto vale para toda persona que amontona para sí misma, en vez de acumular para Dios.»" 
  • Si miramos el tiempo de la Comunidad de Lucas, sabemos que una de sus preocupaciones era la tensión que se vivía por varias diferencias entre los seguidores de Jesús por ej. Los que venían del mundo pagano y los que venían del mundo judío, entre los varones y las mujeres, entre los que eran pobres y los que eran ricos y mucho más. El gran desafío era ir derribando fronteras desde las enseñanzas de Jesús. La comunidad de Lucas es la única que además de las 4 bienaventuranzas, tiene las 4 afirmaciones: “Ay de ustedes los ricos”. (Lc.6, 20-26); también es la única que nos habla de la conversión del cobrador de impuestos Zaqueo. Es un tema que preocupa a la comunidad, cómo hacerse herman@s desde las diferencias.
  • Jesús inventa esa parábola que es muy elocuente. Solamente la comunidad de Lucas la recuerda, los otros Evangelios no la mencionan. Nos sentimos interpretados por lo que comenta Antonio Pagola sobre esta parábola:
    • Pronto toma una decisión de hombre poderoso: no construirá un granero más. Los destruirá a todos y construirá otros nuevos y más grandes. Sólo él disfrutará de aquella inesperada cosecha: «túmbate, come, bebe y date buena vida». Es lo más inteligente. Los pobres no piensan así. Este hombre es cruel e inhumano: ¿no sabe que, acaparando para sí toda la cosecha, está privando a otros de lo que necesitan para vivir?
    • De forma inesperada interviene Dios. Aquel rico morirá esa noche sin disfrutar de sus bienes. Por eso, Dios lo llama «necio» y hace una pregunta: «lo que ha acumulado, ¿de quién será?». Los pobres no tienen duda alguna: esas cosechas con qué Dios bendice los campos de Israel, ¿no han de ser antes que nadie de los más pobres?
    • La parábola desenmascara la realidad de Galilea. Este hombre poderoso no es un monstruo; hace lo habitual. Los poderosos sólo piensan en su bienestar. Siempre es así. Los poderosos van acaparando cada vez más bienes y los pobres se van hundiendo cada vez más en la miseria. Son «necios»: destruyen la vida de los pobres y no pueden asegurar la suya”.
  • Somos “vulnerables con un poder transformador”... para humanizarnos y hermanarnos unos con otros. Jesús nos advierte que los bienes materiales, las riquezas, en sus más diversas formas y no importa si tengo mucho o poco, nos pueden volver “necios”, “ciegos”, donde “sólo nos escuchamos a nosotros mismos"...  nos pueden des-humanizar, si no estamos en contacto con este “barro que busca la vida”, que somos.
  • ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

> Tercer Paso 31/07

“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • En este momento, si tienen algo para compartir, les proponemos:
    • Bendecirlos. Capaz que tienen esa costumbre en casa. Si no la tienen, los invitamos a bendecirlos de una manera sencilla. Lo que les brote del corazón. Jesús lo dijo: “Donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, ahí estoy”. Con esa conciencia de Su Presencia en medio nuestro, bendecimos, damos gracias por esos alimentos. Nos sentimos en comunión con los millones que estan hambrientos, que es causa de este sistema necio que idolatra el dinero.
  • Mientras comemos sigamos rezando. (Capaz que ya vienen compartiendo el pan desde el inicio. Ustedes háganlo como les resulte mejor).
  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Hombre proyecto de pueblo”
    • La escuchamos, cantamos…

 

  • Ahora, con todo lo compartido, motivados por la confianza que Jesús nos tiene, los invitamos a hacer una oración aun más explícita.
  • Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…
  • Despues de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón
  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.
  • Los invtamos a cerrar nuestra oración con parte de esta oración que Angelelli hace cuando cumplía 25 años de ser cura en 1974. Que esta oración nos ayude a seguir preguntándonos  cómo queremos vivir. Aquí Angelelli describe algo de lo que fue su vida. En ese momento tenía 51 años. Nosotros podemos hacer nuestra propia narración-oración.  

“Veinticinco años vividos por esos caminos
de Dios, con mañanas de Pascua y tardes de dolor,
con fidelidades de hijo y debilidades
de pecador, con las manos metidas en la tierra
del hombre… de este pueblo tuyo

que me entregaste, Señor. 

Mi vida fue como el camino…
pegadita al arenal
para que la transite la gente
pensando: “Hay que seguir
andando nomás”.

Mi vida fue como el cardón…
sacudida por los vientos
y agarrada a Ti, Señor;
vigía en noches de estrellas
para susurrarle a cada hombre:
“Cuando la vida se esconde entre espinas,
siempre florece una flor”.

Mi vida canta hoy dichosa a Ti, Señor…
Es misterio que se hizo camino
ya andado un buen trecho. Señor…

Mesa que acoge y celebra
los racimos ya maduros
que tu Sangre fecundó”.

Que el Espíritu nos de coraje de ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

1. Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”.  Los invitamos a escuchar: “La muerte del viejo avaro” Nº 73. No es específicamente el texto pero sí la temática.

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años.

Domingo 24

“Padre-Madre nuestro...”

Preparamos el corazón para celebrar. 

  • Si seguimos el camino de los 4 textos del Evangelio de Lucas, de los últimos domingos en este invierno, podemos reconocer estas propuestas que nos hace la comunidad de Lucas, para ser discípula y discípulo de Jesús. Repasemos.
    • 1ºJesús nos convoca a tomar decisiones, a ponernos en marcha. Cantamos “Doy fe, doy fe de la luz, doy fe del amor”. Hay que estar en contacto con los sueños para ponernos en marcha.
    • 2º Nos invita a ir de dos en dos, junto con otros a cosechar la vida que esta, aprender a ver “las señales de vida”, en medio de todo lo que nos pasa y hacemos que pase.
    • 3º Una discípula/o tiene que estar en contacto con su dolor-amor, porque eso lo vuelve compasivo. Como aquel Samaritano que tuvo compasión y ayudó al que habían molido a palos. Por eso cantamos: “Porque caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor al fin quien nos iguala y la esperanza quien nos ilumina”.
    • 4º “Tomar decisiones”, “saber cosechar”, “ser compasivo” y... “saber detenerse para estar”, para escuchar, para saborear la vida. Así lo fueron aprendiendo Jesús, Marta y María, aquello que cantamos: “Saber detenerse en cada encuentro y ver qué resuena ahí bien adentro”.
  • Este domingo, la discipula/o viendo al Maestro cómo dedica tiempo a estar con Dios Padre y Madre, al verlo rezar, le pide y... nosotros le pedimos: “Enseñanos a rezar”. El Evangelio nos convidará a cultivar nuestra oración personal, familiar y comunitaria.

Entonces… tenemos “la Palabra”, “la vela”, “algo para compartir” en nuestra “MESA” y otros símbolos que sean significativos para ustedes. Entremos en sintonía de celebración.

> Primer Paso (24/7)

Contemplamos nuestra vida

Nos ponemos en Su Presencia, confiando en nuestro Dios Padre y Madre que nos ilumina como el sol, la luna y las estrellas, confiando en la presencia del Espíritu que es como el aire que respiramos y confiando en Jesus vivo entre nosotros como el latido de nuestro corazón.

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón,  esta vez con la canción: “Soy hijo, soy hermano” de Carlos Saracini cp.

SOY HIJO, SOY HERMANO

Carlos Saracini cp

 

Dios que es amar,
me susurró, esta verdad.
Soy hijo, soy Tu hijo.
Soy hermano, sos mi hermana. 
Somos humanos.
Madre Tierra, siento tu voz.
Siento tu amor.
Soy Hijo...
Estos llamados, son luz y cruz.
Afirma Jesús.
Soy hijo...
Hoy despertemos. Hoy arriesguemos.
La libertad.
Soy hijo, soy Tu hijo.
Soy hermano, sos mi hermana. 
Somos humanos.
Somos hermanos. 

Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que siga resonando esta canción y así nos siga templando el corazón.

Tiempo personal:

  • Tod@s somos “HIJAS, HIJOS”... alguien te ha engendrado. Alguien nos ha regalado la vida. Como hemos dicho otras veces, están nuestras madres-padres “del vientre” o “del corazón”.
  • Si contemplas tu experiencia de ser Hija... de ser Hijo... con todo lo compleja y bella que es...
    • HOY... ¿Qué valoras?
    • ¿Qué agradeces? Y... ¿A qué te desafía?
  • También tod@s hemos tenido la experiencia de ser “Hermanas, hermanos”. Ya sea los de “sangre” o aquell@s herman@s que te regaló la vida.
  • Si contemplás tu experiencia de ser Hermana... Hermano... con todo lo compleja y bella que es...
    • HOY... ¿Qué valoras?
    • ¿Qué agradeces?. Y... ¿A qué te desafía?
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después. 

Reflexión:

  • La canción que cantamos nos convoca a contemplar TRES VOCACIONES que son comunes a todas y a todos: somos “humanos”, somos “hijas/os” y “somos hermanas/os”. Por más que seamos hij@s únicas, como hemos dicho, todas, todos tenemos hermanas/os que nos ha regalado la Vida.
  • LA VOCACIÓN A SER HUMANOS, que tenemos que cultivar, es una llamada a todas y a todos a reconocer nuestra dignidad común. Reconocernos del mismo barro, según nuestro relato Judeocristiano, modelados por las manos de Dios: “Tomó barro, nos modeló y sopló Aliento de vida” (Gn.2, 7). Como dice Enrique Angelelli: “Es barro que busca la vida, agua que mezcla lo nuevo. Amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”. También dice: “Mezcla de tierra y de cielo, proyecto de humano y Divino, en cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo”.
  • Necesitamos seguir cultivando esta conciencia de que todas y todos somos del mismo Barro y Aliento de Dios. Estar convencidos que no hay seres humanos superiores y otros inferiores, como tampoco hay razas superiores a otras. Cuanto tenemos que desaprender este racismo que nos divide, excluye y mata. Cuantas “fronteras” tenemos que derribar porque clasificamos a los seres humanos de primera, segunda, tercera o de cuarta... ya sea por el poder adquisitivo, la clase social, los saberes que tenemos o dejamos de tener, el lugar donde nacimos o lo que sea.
  • Reconocernos parte de la Madre Tierra. Como sabemos la palabra “humano” viene del latín ” humus”, tierra. Necesitamos seguir cultivando aquello que nuestros pueblos originarios saben hace miles de años y Francisco Papa insiste: “Estamos interligadas, interligados a todos los seres vivos, a toda la creación”. Por eso nos puede brotar: “Madre Tierra, siento tu voz, siento tu amor”.
  • LA VOCACION A SER HIJAS, HIJOS. Sabernos engendradas, engendrados en el vientre de nuestra madre, a pesar y a través de los miles de condicionamientos que tuvimos que vivir, nos regala esta convicción de que necesitamos de otro para existir. Somos los únicos mamíferos que necesitamos más del doble de meses que estuvimos en el vientre, para poder caminar.
    • Esa experiencia nos ayuda a comprender que necesitamos de los otros para poder crecer. Esos primeros años de vida nos expone al cuidado de los otros y nos desafía a desplegar la CONFIANZA. Sabemos que por miles de razones diversas hay algunas madres-padres del vientre que no asumen a sus hijas, a sus hijos; sin embargo en el camino muchos encuentran es su camino esas madres y padres del corazón. También es cierto que algun@s sobreviven en total desamparo. Estamos expuestos al cuidado de los otros y esto que es tan evidente en la niñez, también nos pasa a lo largo de toda la vida.
    • Esta experiencia nos ayuda a entrar en contacto con nuestra fragilidad y nos posibilita reconocer la fragilidad de los otros, despertando en nosotros algo tan humano como la empatía y la compasión como compartimos el domingo pasado. Por eso nos puede brotar: “Dios que es Amar, me susurró esta verdad: Soy hijo, soy tu hijo... somos humanos”
  • LA VOCACIÓN DE SER HERMANAS, HERMANOS. Reconocer y cultivar esta vocación de ser humanos, de ser hijas, de ser hijos... nos posibilita reconocernos hermanos. Y como dice el canto: “Estos llamados son luz y cruz, afirma Jesús”.
    • Si hay algo que encendió el corazón de Jesús, su luz, fue ir derribando esas fronteras que nos alejan. Jesús fue cosechando y sembrando hermanas y hermanos por todos lados. Al mismo tiempo, otros humanos, convocados también a ser hermanos... se sintieron amenazados y entonces la soberbia, el miedo, la codicia se apoderó de sus corazones y decidieron matarlo. Se volvieron “cruz”. Ellos no sabían que esta Buena Noticia de que somos hijas, hijos de un Dios Padre y Madre nada, ni nadie la puede detener. Jesús nos convoca a confiar que Dios es el garante de nuestra libertad y el inspirador de nuestra capacidad de amar.

 

  • Todos HUMANOS... desde mismo BARRO Y ALIENTO DE DIOS, siendo HIJAS, HIJOS... cultivando la CONFIANZA en este Dios garante de la Vida. Aprendiendo entre dolores, alegrías, frustraciones, traiciones, perdones y nuevas oportunidades... a HACERNOS HERMANAS, HERMANOS... desplegando la SOLIDARIDAD, el crear y construir juntos, para que haya vida pero vida en abundancia. Por eso... “Hoy despertemos. Hoy arriesguemos, la LIBERTAD!”.

 

 

Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

> Segundo Paso (24/7)

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Según la Comunidad de Lc. 11, 1-13

"Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Al terminar su oración, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.» Les dijo: «Cuando recen, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino. Danos cada día el pan que nos corresponde. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer en la tentación.» Les dijo también: «Supongan que uno de ustedes tiene un amigo y va a medianoche a su casa a decirle: «Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle». Y el otro le responde a usted desde adentro: «No me molestes; la puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos ya acostados; no puedo levantarme a dártelos». Yo les digo: aunque el hombre no se levante para dárselo porque usted es amigo suyo, si usted se pone pesado, al final le dará todo lo que necesita. Pues bien, yo les digo: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen a la puerta y les abrirán. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla y al que llame a la puerta, se le abrirá. ¿Habrá un padre entre todos ustedes, que dé a su hijo una serpiente cuando le pide pan? Y si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del Cielo dará espíritu santo a los que se lo pidan!»" 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para quedarnos contemplando al Maestro.

Reflexión:

  • Si hay algo que sigue siendo revolucionario, ayer y hoy, es la manera como Jesús se relaciona con Dios Padre y Madre. Esa relación la cultiva desde el amor y no desde el miedo. Esa manera de relacionarse lo hace ser hijo y lo hace ser hermano de todas y de todos.
  • Decimos revolucionario porque a lo largo de los siglos y hoy sigue vigente, lamentablemente, el dios castigador, el dios que te da si tu le das, el dios que te pone pruebas, que pide sacrificios y que siempre está haciendo “Su Voluntad”. Han pasado siglos y tenemos que seguir recordándonos que la voluntad de Dios es que seamos libres para amar.
  • Muchas veces el Evangelio nos dice: “Un día estaba Jesús orando en cierto lugar...”. Jesús necesita dedicarle tiempo a estar con su Dios Padre y Madre, un espacio para compartirle lo que va viviendo, para hacer silencio, para escuchar los susurros del Espíritu que lo convocaba a seguir expandiendo esta manera de vivir en y desde el amor.
  • Los discípulos y discípulas le piden que les enseñe a rezar. Jesús comunica lo que él vive, por eso nos orienta a cultivar la relación con Dios como Padre-Madre. Jesús deja atrás otras formas de nombrarlo a Dios... “el dios de los ejércitos”, “el dios aniquila a los enemigos”... y nos invita a nombrarlo como “ABBA”, Papá en arameo (la lengua materna de Jesús). Un Abba que tiene un Sueño: “venga a nosotros tu reino”. Nos invita a que nos sumemos a este sueño. Ya en esas primeras peticiones nos esta convocando a cultivar esta relación de ser hijas e hijos de Dios. En cada oración estamos cultivando la CONFIANZA porque estamos rodeados por su amor. Si confiamos nos sentimos seguros y si confiamos nos arriesgamos a más.
  • La segunda parte de su oración es una invitación a seguir cultivando la empatía, la compasión, la SOLIDARIDAD a través del pan compartido, del perdón y del ayudarnos unos a otros en los momentos que nos sentimos débiles.
  • La comunidad de lucas nos regala estas imágenes, del amigo que pide en la noche..., el padre que da... para que tengamos el coraje de insistir una y otra vez. Pero...¿Qué pedimos?. Al final nos dice: “Pidan el Espíritu Santo”. Pidamos desde la confianza y la solidaridad que intentamos vivir... para que el Espíritu Santo nos inspire gestos, palabras y decisiones oportunas y así hacernos cargo de nuestra libertad. Como dice esa sabia oración de los Alcohólicos Anónimos: “Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”.
  • Y... ¿Cómo pedimos?. Hay una dimensión personal que es ineludible. Nuestro Maestro nos enseña a ir buscando la manera de cultivar esa relación personal con nuestro Dios Padre y Madre. Este Dios que es amar... necesita establecer una relación de amor con su hija, con su hijo. Y al mismo tiempo necesitamos cultivar una oración con otras y con otros, en familia, en comunidad. El plural es fundamental para las discípulas y discípulos de Jesús: “Donde haya dos o más reunidos en mi Nombre, ahí estoy” (Mt.18, 20). Por eso necesitamos cultivar esta relación con el Dios revelado por Jesús, desde el amor, desde la experiencia de la fraternidad, la sororidad. Reunirnos en Su Nombre nos ayuda a vivir su sueño, esta vocación de hacernos hermanas/os.
  • ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

> Tercer Paso (24/7)

“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

  • En este momento, si tienen algo para compartir, les proponemos:
    • Bendecirlos. Capaz que tienen esa costumbre en casa. Si no la tienen, los invitamos a bendecirlos de una manera sencilla. Lo que les brote del corazón. Jesús lo dijo: “Donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, ahí estoy”. Con esa conciencia de Su Presencia en medio nuestro, bendecimos, damos gracias por esos alimentos.
    • Mientras comemos sigamos rezando.  (Capaz que ya vienen compartiendo el pan desde el inicio. Ustedes háganlo como les resulte mejor).
  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Soy hijo, soy hermano”
    • La escuchamos, cantamos…

  • Ahora, con todo lo compartido, motivados por la confianza que Jesús nos tiene, los invitamos a hacer una oración aun más explícita.
  • Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…
  • Despues de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón.
  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.
  • Terminemos nuestra oración con esta interpretación del Padre Nuestro.  

PADRENUESTRO

Madrepadre nuestro

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

Gracias Madrepadre nuestro, porque todos los seres humanos somos tus hijas y tus hijos. Conoces y amas cada nombre.

VENGA A NOSOTROS TU REINO.

Gracias por sumarnos a TU SUEÑO, de hacernos hermanas y hermanos.

HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.

Gracias porque Tú Voluntad es que seamos libres para amar.

DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DIA.

Ayúdanos a recordar que el pan se amasa y se comparte juntos, así el pan se multiplica.

PERDONA NUESTRAS OFENSAS ASÍ COMO NOSOTROS PERDONAMOS

A LOS QUE NOS OFENDEN.

Danos coraje, paciencia, creatividad y ternura para darnos una y otra vez nuevas oportunidades, en este arte que es amar y dejarnos amar.

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN, MAS LÍBRANOS DEL MAL.

Madrepadre nuestro, somos frágiles, te necesitamos, danos Tú Espíritu para que podamos atravesar tantos miedos.

AMEN.

Que así sea.

 

Que el Espíritu nos de coraje de ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

  —

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

1. Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”.  Los invitamos a escuchar: “Nuestro pan de cada día”. Nº 47

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Domingo 17: “Saber detenerse en cada encuentro”

Preparamos el corazón para celebrar. 

  • Estamos convencidos que todos los seres humanos necesitamos encontrarnos, detenernos para poder “escuchar” lo que está pasando en nuestra realidad, para “escuchar-nos” y… a través ellas… “escuchar la sabiduría”, para nosotros, la sabiduría de Jesús”.
  • Por eso les ofrecemos este proceso pedagógico, en estas celebraciones,  que nos ayuden a “ver”, “escuchar” y “palpar” nuestra propia experiencia. La poesía y la música nos ayudan a despertar ese “drama existencial” que está en la humanidad. Es el mismo “drama existencial” que en tiempos de la comunidad de Lucas y en tiempos de Jesús. Ell@s lo vivieron en otros contextos… pero son las mismas “paradojas de siempre”: Entre “la realidad y los sueños”, “las certezas y las preguntas”, “la necesidad de estar seguros y la necesidad de arriesgarnos”, etc. Etc.
  • El Evangelio de hoy nos ayudará a comprender que a pesar y a través de todo, en medio de estas paradojas “está el amor que su milagro arrima”… si logramos “con-movernos”, si dejamos “tocarnos” por la vida de los otros.
  • Entonces… tenemos “la Palabra”, “la vela”, “algo para compartir” en nuestra “MESA” y otros símbolos que sean significativos para ustedes. Entremos en sintonía de celebración.

> Primer paso (17/7)

Contemplamos nuestra vida

Nos ponemos en Su Presencia, confiando en nuestro Dios Padre y Madre que nos ilumina como el sol, la luna y las estrellas, confiando en la presencia del Espíritu que es como el aire que respiramos y confiando en Jesus vivo entre nosotros como el latido de nuestro corazón.

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón,  esta vez con la canción: “Decime sino vale la pena” de Carlos Saracini cp. 

DECIME SINO VALE LA PENA

Carlos Saracini

Mirar a los ojos, dar un buen abrazo.
Correr con los niños. Sentir que te extraño.
Llorar los vacíos. Gozar con el viento.
Saber que te quiero. Y empezar de nuevo.
 
Poder perdonarte. Sanar tus heridas.
Caer en la cuenta de cuánto te habita.
Dejar que el dolor, te de sus secretos
así tus anuncios serán verdaderos.
 
Estar con Jesús, ponerse en Sus manos.
dejar que su aliento, inspire tus pasos.
Saber detenerte en cada encuentro
y ver qué resuena ahí bien adentro.
 
Soñar que es posible, ensayar el Reino.
porque Dios conoce, tu barro y tu aliento.
Hay que transpirar, también contemplar,
pero sobre todo atreverse a gozar.
 
Saber cosechar la vida que esta.
Aprender a cuidar nuestra fragilidad.
Saber inclinarte frente al hermano,
y dar lo mejor que se te ha confiado.

Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que siga resonando esta canción y así nos siga templando el corazón.

Tiempo personal:

  • Recien cantamos: “Saber detenerte en cada encuentro y ver qué resuena ahí bien adentro”. A veces dándonos o sin darnos cuenta nos podemos “detener” y logramos que esa experiencia nos nutra.
    • Te invitamos a recordar algunas de esas experiencias, simples, cotidianas donde pudiste “detenerte”: ¿Qué te regaló esa experiencia?
  • Ahora que lo recuerdo y lo contemplo…
    • ¿Qué me ayudó a detenerme?
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después. 

Reflexión:

  • Todos sabemos que no es fácil “detenernos”, porque la vida, las obligaciones que asumimos están ahí reclamándonos constantemente. Hay un ritmo “externo” que nos “empuja”, las horas pasan, los compromisos hay que cumplirlos, “la vida nos empuja y siempre pide más”. También hay un ritmo “interno” que tiene que ver con nuestra manera de vivir las cosas, nuestras ansiedades, nuestras paciencias e intolerancias, etc. Es muy probable que a lo largo de los años hayamos logrado cierta templanza entre los tiempos “externos” e “internos”, sin embargo hay un estilo personal que nos acompaña.
  • Saber detenerse en cada encuentro y ver qué resuena, ahí bien adentro”, es un hermoso desafío, porque nos invita a ir saboreando la vida, para ir ganando en sabiduría. Sería lo contrario de “tragarnos la vida”. Si ahora mismo, mientras estoy leyendo o escuchando esta reflexión me detengo y respiro hondo… vamos a experimentar que nuestros pulmones se ensanchan y nuestro cuerpo se expande. Nos llenamos conscientemente de vitalidad. Aprender a vivir el “aquí y ahora” es todo un desafío; como recién cantamos: “Mirar a los ojos, dar un buen abrazo. Correr con los niños. Sentir que te extraño. Llorar los vacíos. Gozar con el viento. Saber que te quiero. Y empezar de nuevo”.
  • Pasamos por lugares de nuestra casa o de nuestro alrededor miles de veces y… capaz si nos “detenemos” podemos descubrir detalles u otras dimensiones que estaban ahí latentes, esperando que las pudiéramos “saborear”. Con sabor “dulce” y con sabor “amargo”, como recién cantamos:“Poder perdonarte. Sanar tus heridas. Caer en la cuenta de cuánto te habita. Dejar que el dolor, te de sus secretos y  así tus anuncios serán verdaderos”.
  • Claro que necesitamos del otro polo. Necesitamos de la acción, necesitamos palpar que transformamos nuestra realidad. El solo hecho de levantarnos, higienizarnos, vestirnos, arreglar nuestra casa y disponernos a trabajar es un movimiento que nos hace sentir que estamos vivos. Desde lo más simple como hacernos un desayuno hasta realizar la tarea que me corresponde con pasión y responsabilidad, dejar ahí nuestra “huella” nos humaniza, nos ayuda a comprender que somos “arte y parte de lo nuevo”. Aquello de “Saber cosechar la vida que esta. Aprender a cuidar nuestra fragilidad. Saber inclinarte frente al hermano, y dar lo mejor que se te ha confiado”.
  • Después de contemplar nuestra experiencia vamos a escuchar la sabiduría de Jesús que nos invita a “Soñar que es posible, ensayar el Reino. Porque Dios conoce, tu barro y aliento. Hay que transpirar, también contemplar, pero sobre todo atreverse a gozar”.
  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

> Segundo Paso (17/7)

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Según la Comunidad de Lc. 10, 38-42

"Siguiendo su camino, entraron en un pueblo, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra. Mientras tanto Marta estaba absorbida por los muchos quehaceres de la casa. A cierto punto Marta se acercó a Jesús y le dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender? Dile que me ayude.» Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas: una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada.»" 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para quedarnos contemplando al Maestro.

Reflexión:

  • Recordemos cómo Jesús llega a la casa de estas amigas, Marta y María. Hacía un tiempo había decidido resueltamente ir a Jerusalén. Tenía prisa. Mientras caminaba algunos se le iban sumando y otros se alejaban. Envía a 72 discípul@s de dos en dos para seguir multiplicando esta buena noticia. Se encuentra con el doctor de la ley y le da la oportunidad de que se pronuncie con claridad a través de la parábola del Buen Samaritano: “El que quiera vivir con plenitud está invitado a amar a Dios, al prójimo como a uno mismo, desde la compasión”.
  • Después de andar necesita detenerse en casa de estas amigas. Necesita descansar, encontrarse con la guardia baja, de corazón a corazón como hacen los amigos. Necesita ese abrazo sanador. Y ahí las dos actitudes: María que se colocó a los pies y se quedó escuchándolo y Marta haciendo las tareas de la casa. Es más, llega un momento que le dice abiertamente a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender? Dile que me ayude.
  • Esta bueno notar, la calidad de vínculo que habían creado Jesús y Marta. La amiga le pueda llamar la atención. Eso habla muy bien de los dos, habla de la confianza que fueron construyendo juntos. También podemos contemplar cómo Jesús iba cultivando el corazón de sus discípulas y cómo iba aprendiendo con ellas, confirmando la novedad de este maestro que en su grupo había varones y mujeres. 
  • La respuesta de Jesús: «Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas: una sola es necesaria. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada.»" . Esta frase se la ha interpretado como que, lo más importante es “estar” con Jesús y… que muchas veces corremos el peligro de caer en el activismo que nos aleja de él.
  • Otra manera de interpretarla puede ser, como si Jesús le dijera: “Marta querida amiga, María eligió la mejor parte, porque como sabes, acabo de llegar y estoy necesitando un rato para que me escuchen y también quiero escucharlas, quiero saber cómo están. Los tres necesitamos de ese abrazo sanador. Después que nos escuchemos, entre los tres limpiamos y hacemos la comida juntos”.
  • Entonces no se trata de “acción” versus “contemplación”. Se trata, a nuestro entender, de “estar a pleno” cuando nos “detenemos a escucharnos”, en ese momento estamos “eligiendo la mejor parte” y“estar a pleno” cuando “accionamos”, en ese momento estaremos “eligiendo la mejor parte”. Se trata de: “Estar con Jesús, ponerse en sus manos. dejar que su aliento, inspire tus pasos. Saber detenerte en cada encuentro y ver qué resuena ahí bien adentro”.

▪    ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

> Tercer Paso (17/7)

“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

▪    En este momento, si tienen algo para compartir, les proponemos:

  • Bendecirlos. Capaz que tienen esa costumbre en casa. Si no la tienen, los invitamos a bendecirlos de una manera sencilla. Lo que les brote del corazón. Jesús lo dijo: “Donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, ahí estoy”. Con esa conciencia de Su Presencia en medio nuestro, bendecimos, damos gracias por esos alimentos.
  • Mientras comemos sigamos rezando.  (Capaz que ya vienen compartiendo el pan desde el inicio. Ustedes háganlo como les resulte mejor).

▪    Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Decime sino vale la pena”

  • La escuchamos, cantamos…

 

▪    Ahora, con todo lo compartido, motivados por la confianza que Jesús nos tiene, los invitamos a hacer una oración aun más explícita.

▪    Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

▪    Despues de un rato de silencio.

  • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón
  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.

▪    Con confianza rezamos junto con Jesús el Padre Nuestro.

▪    Tambien le pedimos a María la mujer del Espíritu que nos acompañe.

▪    Terminemos nuestra celebracion agradeciendo esta oportunidad de “detenernos” de “estar con Jesús”, como lo hace Francisco papa. Recemos esta oración que escribe en su carta: “Fratelli Tutti”, para seguir cultivando en nosotros esta decisión de conmovernos ante las alegrías y los dolores de nuestra humanidad.

 

Oración al Creador

Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos 
con la misma dignidad,
 infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, 
de diálogo, de justicia y de paz.
 
Impúlsanos a crear sociedades 
más sanas y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
 
Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra, 
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad, 
de proyectos comunes, 
de esperanzas compartidas. 
Amén.

 

Que el Espíritu nos de coraje de ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

1. Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”.  Los invitamos a escuchar: “La taberna de Betania”. Nº 50

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

Domingo 10 de julio 2022

“Y esta el amor que su milagro arrima”

Preparamos el corazón para celebrar. 

  • Estamos convencidos que todos los seres humanos necesitamos encontrarnos, detenernos para poder “escuchar” lo que está pasando en nuestra realidad, para “escuchar-nos” y… a través ellas… “escuchar la sabiduría”, para nosotros, la sabiduría de Jesús”.

  • Por eso les ofrecemos este proceso pedagógico, en estas celebraciones,  que nos ayuden a “ver”, “escuchar” y “palpar” nuestra propia experiencia. La poesía y la música nos ayudan a despertar ese “drama existencial” que está en la humanidad. Es el mismo “drama existencial” que en tiempos de la comunidad de Lucas y en tiempos de Jesús. Ell@s lo vivieron en otros contextos… pero son las mismas “paradojas de siempre”: Entre “la realidad y los sueños”, “las certezas y las preguntas”, “la necesidad de estar seguros y la necesidad de arriesgarnos”, etc. Etc. 

  • El Evangelio de hoy nos ayudará a comprender que a pesar y a través de todo, en medio de estas paradojas “está el amor que su milagro arrima”… si logramos “con-movernos”, si dejamos “tocarnos” por la vida de los otros. 

  • Entonces… tenemos “la Palabra”, “la vela”, “algo para compartir” en nuestra “MESA” y otros símbolos que sean significativos para ustedes. Entremos en sintonía de celebración.

> Primer paso

 Contemplamos nuestra vida

Nos ponemos en Su Presencia, confiando en nuestro Dios Padre y Madre que nos ilumina como el sol, la luna y las estrellas, confiando en la presencia del Espíritu que es como el aire que respiramos y confiando en Jesús vivo entre nosotros como el latido de nuestro corazón.

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón,  esta vez con la canción: “levantate y canta” de Hector Negro y Cesar Isella. 

Si algún golpe de suerte, a contrapelo
a contrasol, a contraluz, a contravida.
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.

Y hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima.
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima. 

Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala
Y la esperanza, quien nos ilumina.

Si allí un golpe de suerte, a contrapelo
a contrasol, a contraluz, a contravida,
abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.
 

Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que siga resonando esta canción y así nos siga templando el corazón.

Tiempo personal:

  • El poeta va describiendo esos “golpes de la vida” con esos cuatro “a contra”: “Si algún golpe de suerte, a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida”. El poeta puede expresar con claridad esa experiencia de ser “pájaro que quiebra el vuelo” y que nos revolcamos “con el ala herida”.
  • Muchas veces nos sentimos así. Ya sea a nivel de relaciones familiares , de comunidad, con l@s amig@s, etc, A nivel de proyectos laborales o desencantos a nivel social-político, etc.
  • Te invitamos a visitar algunas experiencias de “golpes de la vida”… donde has estado con “el ala herida”. Elegí alguna de esas experiencias. Cuando la tengas te invitamos a preguntarte.
    • ¿Qué pasó?
    • ¿Alguien te ayudó, te dio una mano?; ¿Con qué actitudes fue o fueron a tu encuentro?
    • Si la miras a distancia esa experiencia: ¿Qué aprendiste?
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después. 

Reflexión:

  • Si hay experiencias que son comunes a todos los seres humanos, son estos “golpes de la vida”… estos “a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida”. Tan bien descrito por el poeta, ese andar con el ala herida”. Sin embargo muchas veces hemos experimentado que pese a todo, vuelve la mañana. Y esta el amor que su milagro arrima”.
  • Es muy probable que en esos momentos, conocid@s y desconocid@s... empatizaron con tu dolor, se con-movieron con tu herida, tuvieron “compasión” y te dieron una mano. A veces asociamos a la palabra “compasión” con tener “lástima”, colocándonos en una relación “asimétrica con el otro”, yo soy el que tengo la fuerza-solución y el otro sólo recibe. No es lo que quiere decir esta palabra tan profunda.
  • Aquí les ofrecemos esta parte de una reflexión que hace nuestra amiga, Ana María Diaz sobre la compasión. Ella nos dice:

“La compasión conforma una de las  experiencias centrales en el proceso de  hominización y hace que descubramos a la humanidad como una familia.

“Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead cuál consideraba ella que era el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara de anzuelos, ollas de barro o piedras de moler. Pero no, Mead, dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que se había roto y luego sanado. Mead explicó que, en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber, o buscar comida. Eres carne de bestias que merodean. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.

Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que se cayó, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. Mead dijo que ayudar a otro en dificultades es el punto donde comienza la civilización”.

Nuestro proceso de hominización ha tomado un largo tiempo, pero cada generación vuelve a ser llamada a dar cuenta de la profundidad de su humanidad. Este es nuestro momento, aún estamos a tiempo de soldar las fracturas de nuestro corazón, esas que nos hacen volcar la libido sobre nosotros mismos, para retomar el camino de la compasión y acompañar a otros a soldar su fémur, a fin de decir algo, transmitir un significado y expresar quiénes somos”.

  • La compasión nos humaniza, nos hace descubrirnos del mismo barro y Aliento de Dios. El no generar asimetrías, nos ayuda a sacar lo mejor de nosotros mismos y también nos hace estar abiertos para recibir.
  • Contemplemos al Maestro, que sabe “vivir con pasión”, es decir: “apasionándose con los otros” y también “padece” con los otros”, para que haya vida, pero vida en abundancia. Much@s nos habrán dicho y Jesús a través de ell@s: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala, y la esperanza, quien nos ilumina. Si hay un golpe de suerte, a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”.
  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

> Segundo paso

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Según la Comunidad de Lc. 10, 25-37

"Un maestro de la Ley, que quería ponerlo a prueba, se levantó y le dijo: «Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Qué está escrito en la Escritura? ¿Qué lees en ella?» El hombre contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Jesús le dijo: «¡Excelente respuesta! Haz eso y vivirás.» El otro, que quería justificar su pregunta, replicó: «¿Y quién es mi prójimo?» Jesús empezó a decir: «Bajaba un hombre por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos bandidos, que lo despojaron hasta de sus ropas, lo golpearon y se marcharon dejándolo medio muerto. Por casualidad bajaba por ese camino un sacerdote; lo vió, tomó el otro lado y siguió. Lo mismo hizo un levita que llegó a ese lugar: lo vio, tomó el otro lado y pasó de largo. Un samaritano también pasó por aquel camino y lo vio; pero éste se compadeció de él. Se acercó, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó; después lo montó sobre el animal que él traía, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al posadero diciéndole: «Cuídalo, y si gastas más, yo te lo pagaré a mi vuelta.» Jesús entonces le preguntó: «Según tu parecer, ¿cuál de estos tres fue el prójimo del hombre que cayó en manos de los salteadores?» El maestro de la Ley contestó: «El que se mostró compasivo con él.» Y Jesús le dijo: «Vete y haz tú lo mismo.»" 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para quedarnos contemplando al Maestro.

Reflexión:

  • La comunidad de Lucas nos recuerda estos primeros aprendizajes para l@s discípul@s que quieran seguir a Jesús. Desde que emprendió resueltamente su camino a Jerusalén (Lc.9,51), Aquí un aprendizaje: Jesús nos convoca a tomar decisiones. Luego (el domingo pasado) el envío de los 72 para “cosechar el Reino-Sueño de Dios”, porque Jesús contempla que “el Reino-Sueño” está en medio de nosotros. Los y nos envía confiando que, si se hacen herman@s, van a tener todo lo que necesitan. 
  • Ahora la comunidad de Lucas nos recuerda este diálogo entre el Maestro de la ley y Jesús. Los dos saben que el corazón de toda la ley está en esos tres amores: “Amar a Dios… al prójimo, como a sí mismo”. La pregunta le ayuda a Jesús a pronunciarse con mayor claridad. Bendita pregunta.
  • Vayamos despacio. Jesús inventó esta parábola para dejar en evidencia su Buena Noticia. Es un texto único del Evangelio de Lucas.
    • La parábola empieza con un hombre que fue robado y golpeado, tirado al costado del camino. No se cayó. Está dejando al desnudo la experiencia de miles que sufren en su pueblo, o en tiempos de la comunidad de Lucas, por ejemplo esclavos, pobres, marginados, de ayer y de hoy.
    • Jesús elige dos personajes bien conocidos por su pueblo. Uno que sabe de “leyes” (Levita) y otro que sabe de “religión, de Dios” (sacerdote). Se supone que sus profesiones, sus oficios tendrían que ayudarlos a ser dóciles al sufrimiento humano. Todo lo contrario: “Lo vieron, tomaron el otro lado y pasaron de largo”. Un drama de ayer y de hoy, nos revestimos de “cargos”, “ropajes” que nos van alejando de los otros, nos alejan de la vida.
    • Y… con una lucidez desafiante, coloca en la historia a alguien despreciado por su pueblo: “Un samaritano”. “Pasó, lo vió…” como los otros dos… “pero este se compadeció”. Aquí está el cambio. Como aquel ser humano, hace miles de años que vió esa “pierna rota” y se quedó. Al conectarse con aquello que nos humaniza: “la compasión” vienen las otras acciones, los otros verbos: “se acercó”, “curó”, “vendó”, “montó”, “condujo”, “se encargó de cuidarlo”, “pagó” y se “endeudó”. Ocho acciones que brotaron de ese “se compadeció”.
  • La comunidad de Lucas a través de esta parábola describe lo que está viviendo Jesús desde su Bautismo. Movido por compasión va poniendo en práctica el Sueño de Dios, porque para él los tres amores se retroalimentan constantemente. Jesús no está enseñando una buena noticia “celestial”, nos está recordando algo que está latente en el alma de nuestra humanidad hace 50.000 años: “la compasión”.
  • Como si nos dijera: “Quien quiera amar y vivir plenamente, tendrá que despertar y cultivar la compasión. Tengan cuidado con los “ropajes”, “títulos” y otras cuestiones, porque se pueden volver una caparazón. Estemos atentos para que no nos aleje de la vida, de esa vida que reclama al costado del camino”. Jesús nos recuerda que está ahí al costado del camino, porque lo han robado, golpeado y lo han dejado medio muerto. Nosotros sabemos que son millones que están al costado del camino, golpeados por el hambre de pan, de abrazos y… mucho más.
  • Sigamos cultivando la compasión, sigamos humanizándonos; porque… “hay tanto viento para andar las ramas. Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima. Que podamos escuchar cada mañana a Jesús que nos dice: “Haz tú lo mismo que hizo el Samaritano”

 

▪    ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

> Tercer paso

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

▪    En este momento, si tienen algo para compartir, les proponemos:

  • Bendecirlos. Capaz que tienen esa costumbre en casa. Si no la tienen, los invitamos a bendecirlos de una manera sencilla. Lo que les brote del corazón. Jesús lo dijo: “Donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, ahí estoy”. Con esa conciencia de Su Presencia en medio nuestro, bendecimos, damos gracias por esos alimentos.
  • Mientras comemos sigamos rezando.  (Capaz que ya vienen compartiendo el pan desde el inicio. Ustedes háganlo como les resulte mejor).

▪    Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Levántate y canta”

  • La escuchamos, cantamos…

▪    Ahora, con todo lo compartido, motivados por la confianza que Jesús nos tiene, los invitamos a hacer una oración aún más explícita.

▪    Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que está pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

▪    Después de un rato de silencio.

  • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón
  • También, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que están frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.

▪    Con confianza rezamos junto con Jesús el Padre Nuestro.

▪    También le pedimos a María la mujer del Espíritu que nos acompañe.

▪    Terminemos nuestra celebración en contacto con nuestra compasión, como lo hace Francisco papa. Recemos esta oración que escribe en su carta: “Fratelli Tutti”, para seguir cultivando en nosotros esta decisión de conmovernos ante las alegrías y los dolores de nuestra humanidad.

 

Oración al Creador

Señor y Padre de la humanidad,

que creaste a todos los seres humanos

con la misma dignidad,

 infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.

Inspíranos un sueño de reencuentro,

de diálogo, de justicia y de paz.

 

Impúlsanos a crear sociedades

más sanas y un mundo más digno,

sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

 

Que nuestro corazón se abra

a todos los pueblos y naciones de la tierra,

para reconocer el bien y la belleza

que sembraste en cada uno,

para estrechar lazos de unidad,

de proyectos comunes,

de esperanzas compartidas.

Amén.

 

Que el Espíritu nos de coraje de ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

1. Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”.  Los invitamos a escuchar: “Un samaritano sin fe”. Nº 78

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años.