Manuscrito proviene del latín manu scriptus, que significa “escrito a mano”.
En el contexto bíblico, un manuscrito es una copia antigua de un texto, realizada manualmente antes de la invención de la imprenta.
Los manuscritos antiguos podían estar escritos en:
Papiro (hecho de fibras vegetales)
Pergamino (piel animal tratada)
Vitela (pergamino de alta calidad)
Se presentaban en forma de:Rollos y Códices (forma similar a un libro)
La Septuaginta nos ha llegado a través de manuscritos griegos antiguos.
Algunos de los más importantes son grandes códices como:
Codex Vaticanus
Codex Sinaiticus
Codex Alexandrinus
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