El Templo de Jerusalén fue el centro religioso, político y simbólico del pueblo judío durante siglos. No fue solo un edificio: era el lugar donde se entendía que habitaba la presencia de Dios.
Reconstruido tras el regreso del exilio (siglo VI a.C.).Ampliado monumentalmente por Herodes el Grande.Destruido por los romanos en el año 70 d.C. Con su destrucción terminó el sistema sacrificial judío. Desde entonces, el judaísmo se reorganizó alrededor de la Torá y la sinagoga.