La ley del levirato es una práctica descrita en la Biblia y fue una costumbre en el antiguo Israel. La palabra levirato proviene del latín "levir," que significa cuñado.
La ley del levirato se menciona en el libro del Deut 25, 5-10 y establece que si un hombre muere sin dejar hijos, su hermano tiene el mandato de casarse con la viuda (yevamáh) para perpetuar el nombre del hermano fallecido y asegurar su linaje y la propiedad familiar.