Es una ceremonia, en la que la viuda quita el zapato del pie del hermano de su difunto esposo y escupe en el suelo delante de él, declarando que él se ha negado a cumplir con el deber de yibum.
Este acto simbólico libera a ambos de la obligación.
Este proceso tiene sus raíces en la Torá, específicamente en el libro de Deut 25, 5-10.
Estas prácticas aseguran la continuación del linaje y proporcionan una estructura para la protección y el sustento de la viuda dentro de la familia.