Blogeinträge von Aptekmann, Marcelo

Weltweit öffentlich


¿Hasta dónde debemos rechazar la idolatría?



Shalom.

El Domingo 9 de Marzo en las iglesias se leerá, del Evangelio según San Lucas,
 Y Satanás le dijo: “A ti te daré toda autoridad y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y la doy a quien yo quiero. Por esto, si tú me adoras, todo será tuyo”.  Respondiendo Jesús, le dijo: Escrito está; Al Señor tu Dios adorarás, Y a él solo servirás. (Lucas 4:5b-8). Elijo este fragmento porque expone un problema que -en la tradición interpretativa judía- es crucial. Es el problema de: ¿Cuánto, hasta dónde, hay que negarse a practicar la idolatría?

Cuando leemos que Satanás le dice a Jesús A ti te daré toda autoridad y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada podríamos pensar que realmente es Satanás –en vez de nuestro Creador- quien gobierna al mundo. Cuando somos puestos a prueba duramente, como le sucede a Jesús y como le sucedió en su momento a Job, puede erróneamente parecernos que no es Dios el que ha creado el orden que rige al mundo.

Jesús no se dejó confundir,

ni Job lo hizo,

¡no lo hagamos nosotros!   

Las palabras y las ideas pueden cambiar al mundo

¿Qué le responde Jesús a SatanásRespondiendo Jesús, le dijo: Escrito está; Al Señor tu Dios adorarás, Y a Él solo servirás. (Lucas 4: 8). En el momento en el que ejerció Su magisterio, todavía no existía el canon cristiano de las Sagradas Escrituras. Alrededor del año 33 sus seguidores eran unas 120 personas (Hechos 1:15), casi todos judíos. Es lógico que Jesús se refiriera a (…Escrito está…) las Sagradas Escrituras del pueblo judío, como por ejemplo a Temerás solo al Señor tu Dios; y a Él adorarás, y jurarás por Su nombre (Deut 6:13), o a (Deut 10: 20).

Cien años mas tarde, durante la revuelta de Bar Kojba, los cristianos se diferenciaron de la mayoría del pueblo judío, que veía en Bar Kojba al esperado Mesías. y se pusieron del lado de los romanos. Al final de la revuelta de Bar Kojba, los rabinos consideraban a toda la comunidad cristiana como no judía, aunque algunos de los cristianos fueran técnicamente judíos. A partir de entonces, desde la perspectiva rabínica, los cristianos eran una religión separada y los judíos de fe cristiana eran vistos como gente que se había separado de su pueblo.

En esa misma época, del lado cristiano de la divisoria de aguas los Padres del desierto desarrollaron la Palabra de Jesús en una dirección muy espiritual, pero que la distanció cada vez mas de las vicisitudes políticas del pueblo judío. Comenzaron a ver a la idolatría –y a rechazarla- en el apetito de poder, de dinero, en el apetito carnal. Desde su perspectiva des-judaizada, el apego de los judíos a las leyes y tradiciones que dan forma a la identidad judía podía ser visto como una idolatría de la ley, que les impedía aceptar las enseñanzas de Jesús.   

Para los cristianos de hoy en día está claro que Jesús es Dios y el hijo unigénito de Dios. Pero muchos de los primeros discípulos judíos de Jesús no reconocían esta doctrina (que comenzó a prevalecer entre los gentiles, un siglo después de Su pasión) ¿Si a uno de esos primeros discípulos judíos le hubiesen dado a elegir entre jurar en el nombre de Jesús, o ser ejecutado, qué hubiera hecho?

En aquel entonces, antes de que fueran desarrolladas la cristología y la teología sistemática, entre Sus discípulos circulaban ideas muy diversas acerca de quién era Él. En esa época, algunos judíos todavía aceptaban sin problemas que Dios, el Único, se puede manifestar como dos personas diferentes. La Biblia misma trae al “anciano en días” y al joven, que ocupan los dos tronos celestiales (en Daniel 7). Pero estas ideas acerca de dos personas de Dios, que se desarrollaron entre los cristianos gentiles, no predominaron entre Sus primeros discípulos judíos.

San Pablo propuso que judíos y cristianos invoquen el nombre de Jesús

La segunda lectura del Leccionario dice: Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y si crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. … Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos es rico para con todos los que lo invocan. Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo (Romanos 10: 8b-13).

Para los judíos que veían en Jesús a un profeta o a un maestro divinamente inspirado, pero no a Dios encarnado, no les alcanzaban las palabras de Pablo –el apóstol de los gentiles- para decidir si podían Jurar en el nombre de Jesús, o debían pagar con sus vidas el negarse a hacerlo. Posteriormente, siglos de persecuciones cristianas hicieron que la idea de Pablo quedase totalmente fuera de lo admisible, e incluso empezó a considerarse cercana a la idolatría.

Repudiados por la cristiandad de los gentiles, y sin querer renunciar a su identidad judía, los ebionitas y otros grupos buscaron finalmente orientación en las 5422 páginas del Talmud Babilonio. Además de discutir la idolatría en el tratado Avodá Sarah, el Talmud también da una respuesta en el tratado Sanhedrin (pág 74), que interpreta que el versículo bíblico: Guardarás mis estatutos y mis normas, pues el que las cumpla vivirá gracias a ellas (Levítico 18:5), enseña que las normas de la Biblia fueron dadas para la vida, pero no para que uno elija morir por cumplir con ellas.

¿A un judío le estará permitido adorar un ídolo en público? Ni profanarás Mi santo nombre; para que Yo sea santificado entre los hijos de Israel: Yo, el Señor, os santifico. (Levítico 22:32.) señala una diferencia entre las transgresiones en público y las cometidas en privado. Entonces, según los sabios del Talmud, uno debe "vivir según Sus normas”, pero está permitido trasgredirlas (en privado) sin elegir la muerte. Sin embargo, lo que se hace en público es un asunto diferente.

Cuando somos perseguidos, nuestra Ley es: ¡A Cerrar Filas!

Narra Sanhedrin 74, que Rav Dimi enseñó que a uno se le permite transgredir las prohibiciones frente a un peligro mortal solamente cuando no es un momento de persecución religiosa. Pero en una época de persecución religiosa, incluso por una cuestión menor uno debe enfrentar la muerte con tal de no transgredir. Según el rabino Yohanan, en una época de persecución, uno no debería transgredir ninguna norma, aún por una cosa tan pequeña como la forma usual de atarse las sandalias, que no es una norma, sino solamente una costumbre.

¿Todas las normas de la Biblia nos fueron dadas para que las defendamos incluso al precio de morir por lealtad a ellas?

Con el correr de los siglos, el Talmud a su vez fue comentado por los grandes maestros del judaísmo medieval, que finalmente consensuaron que uno sólo debería sacrificar su vida antes que violar uno de los Tres Grandes mandamientos. Acerca de las normas menores, Maimónides –en el siglo XII- dictaminó que si una persona muere por no transgredir, es responsable de haber puesto fin a su vida (Mishné Torá 5:1).Uno de esos tres grandes mandamientos es el de no caer en la idolatría.

Muchas veces a lo largo de los siglos los judíos han transgredido públicamente las normas de la vida judaica, con tal de salvar sus vidas. Tal fue el caso de muchos conversos durante la Inquisición española, que públicamente practicaban el catolicismo para evitar la persecución Hoy en día, en ausencia de persecuciones como las de la Inquisición, ya no se dan las circunstancias para que un judío tenga que elegir entre el martirio o ceder en algunas pequeñas costumbres y tradiciones que hacen a su identidad judía.

Desde el punto de vista judaico, ¿sería un acto de idolatría invocar el nombre de Jesús, o la intercesión de María? En el caso de que quien lo haga sea de origen judío, tiene el derecho de  elegir su camino y vivir su vida como quiera. Pero la mayoría de los integrantes del pueblo judío, y prácticamente todas las autoridades religiosas, considerarán que esa persona se desliga del pueblo judío al elegir un camino que para un judío está dudosamente cerca de la idolatría.

Israel: dos caminos, una redención

Esto NO quiere decir que los cristiano sean -para la grey judía- considerados idólatras. Jesús es, para los cristianos, una de las personas de Dios, aunque no lo sea para los judíos. ¿Acaso no dijo Dios a Moisés: Yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta? (Éxodo 7-1). Si podemos aceptar que Dios constituyó a Moisés en dios para Faraón, por qué no habríamos de aceptar que a Jesús lo ha constituido dios para los cristianos gentiles?

Ojalá que nos acompañemos por Sus caminos. Distintos, pero no distantes.

Shalom Shalom!

[ Geändert: Tuesday, 4. March 2025, 11:02 ]