celebrar en casa... una propuesta
Blogeinträge von celebrar en casa... una propuesta
“Ese pacto de amor...”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
Nota: Tengamos preparado un poco de barro o cenizas para hacer el ritual de las cenizas en el tercer paso de esta celebración.
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro maestro y hermano y del Viento siempre nuevo del Espíritu. Amén
- Comenzamos hoy, miércoles de cenizas, estos 40 días (cuaresma) para preparar nuestro corazón y hacer una vez más memoria del apasionado Jesús durante la semana santa (13 al 20 de abril). Para no hacer memorias que olviden lo que estamos recordando, necesitamos detenernos. Para eso son estos 40 días: tiempo de escucha y tiempo de contemplación.
- Este canto de Teresa Parodi: “El amor nos hace bien”, nos puede ayudar a templar el corazón y así poder contemplar nuestra vida y la de Jesús.
EL AMOR NOS HACE BIEN
Por el hondo camino del alma, me llego hasta vos
Con mi canto de amor, corazón me haces falta,
para andar por la vida soñando,
con esa ilusión que nos pide seguir
sin perder la esperanza.
EL AMOR NOS HACE BIEN (bis)
La palabra imposible de pronto se vuelve menor,
si me roza tu luz y tus manos me alcanzan.
Es distinta la lluvia golpeando infinita el cristal
Si el abrigo está en vos y en tus brazos la calma.
EL AMOR NOS HACE BIEN. EL AMOR NOS HACE BIEN (bis)
A la vuelta de tanto naufragio en el puerto estás vos.
Y el acorde mayor ya creció en mi guitarra.
Las tormentas que traen los días no pueden entrar
a ese pacto de sol que tenemos en casa.
Tiempo personal:
- En estos tiempos de tanta intolerancia, de tantos maltratos y violencias... en las calles, en las redes, en casa... cantar “el amor nos hace bien” parece algo superficial. Sin embargo hacer el bien movidos por el amor sabemos que es fundamental en la vida.
- ¿Cómo estas viviendo esta invitación que nos hace la vida, el mismo Dios, a hacer el bien desde el amor?
- Al final la poeta nos dice: “las tormentas no pueden entrar a ese “pacto de amor” que tenemos en casa”. ¿Cómo cuidamos ese “pacto de amor”, “nuestros vínculos” en estos tiempos?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Cultivar la relación con los otros, es un gozo y también un esfuerzo. Estos tiempos del “llame ya” y lo conseguimos... (si tenemos dinero), nos hace fantasear que pasa lo mismo en las relaciones con los otros. Toda relación tiene el riesgo de “vivir de rentas” del pasado, por eso necesitamos cuidar y cultivar una y otra vez esos “pactos de amor” y así multiplicar el bien. Así nos podemos decir, mirándonos a los ojos: “La palabra imposible de pronto se vuelve menor, si me roza tu luz y tus manos me alcanzan. Es distinta la lluvia golpeando infinita el cristal, si el abrigo está en vos y en tus brazos la calma”.
- Comenzamos cantando: “Por el hondo camino del alma, me llego hasta vos, con mi canto de amor, corazón me haces falta...”. Ese “canto de amor” necesita brotar desde las entrañas para que toque el alma de los otros. Por eso necesitamos detenernos para cultivar nuestra interioridad. Miles de distracciones nos rodean y muchas veces nos perdemos de nosotros mismos. Si logramos escuchar-nos podremos despertar esa “huella de bondad” que Dios ha grabado a fuego en nuestro corazón y así poder “andar por la vida soñando, con esa ilusión que nos pide seguir sin perder la esperanza”.
- Ana María Díaz en su reflexión, del domingo pasado, “de la abundancia del corazón”, nos dice en relación al bien: “Hay quienes se sienten justificados en sus actuaciones alejadas del bien, diciendo que ya nadie cree en el bien, que actuar bien solo sirve para que otros se aprovechen. Ante esto habría que decir que la bondad del corazón requiere de mucho coraje moral, como nos dijo Víctor Frankl: “Quienes hemos vivido en los campos de concentración podemos recordar a los hombres que recorrían las barracas consolando a los demás, cediendo su último pedazo de pan. Tal vez no fueran muchos, pero fueron los suficientes como para demostrar que es posible privar a un hombre de todo, salvo de una cosa: la última de las libertades humanas, la de elegir la propia actitud, la propia línea de conducta, cualesquiera sean las circunstancias. Es esta libertad espiritual, que no puede ser arrebatada, lo que otorga un significado y un rumbo a la vida.”
- Somos testigos de que “el amor nos hace bien”, en medio de todo lo que nos pasa y hacemos que pase, si tenemos el coraje de encarnarlo y de contemplar todo el bien que hay a nuestro alrededor, siendo conscientes de tantas injusticias, tanto mal y tanto odio que nos rodea. Vayamos al encuentro de Jesús, en este inicio de la cuaresma, dejémonos inspirar por nuestro maestro.
Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Mateo, 6, 1-6; 16-18
“Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu donativo quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará”.
Reflexión:
- La comunidad de Mateo nos ofrece “tres acciones” para vivir el bien y el amor cultivando intencionadamente estas tres relaciones: 1º “Buenas acciones-donativos”, la relación con “los otros-el prójimo”; 2º “rezar”, la relación con “Dios” y “el ayuno”, la relación con “uno mismo”. Tres acciones para seguir despertando “al artesano del amor” que llevamos dentro que según Jesús, está convocado para vivir en plenitud: “Amando a Dios, al prójimo como a uno mismo”.
- Estamos llamados, según Jesús, a vivir en tres “D”, en tres dimensiones todo el tiempo. Las tres nos humanizan, nutren nuestra vida y nuestra esperanza. Somos esas tres dimensiones todo el tiempo. En cada una de ellas vivimos las otras dos. Lo mismo pasa con “las acciones”, por ejemplo: Puedo estar haciendo “una acción solidaria” y mientras la vivo la voy rezando y me voy descubriendo. Puedo estar haciendo “ayuno” y... eso que dejo de comer lo puedo compartir con otro y todo eso se vuelve oración. La oración a corazón abierto con Jesús, nos ayuda a estar en comunión con los otros y nos posibilita escuchar-nos en verdad y escucharlo a él.
- Como nos decía Victor Frank, habiendo vivido el campo de concentración nazi: “la última de las libertades humanas, es la de elegir la propia actitud, la propia línea de conducta, cualesquiera sean las circunstancias. Es esta libertad espiritual, que no puede ser arrebatada, lo que otorga un significado y un rumbo a la vida.”. Por eso ¿Con qué actitud cultivo estas relaciones, realizo estas acciones?
- Por último, estas tres acciones tenían una larga tradición en el pueblo de Jesús y en las primeras comunidades cristianas con el objetivo de cultivar estos tres amores pero se pueden desvirtuar, como bien lo subraya Jesús: “Donamos”, “rezamos” o “ayunamos” para que los otros nos vean. Por eso insiste tres veces: “Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará”. Ese “te premiará”, significa que irás comprendiendo que “el amor nos hace bien” y así podemos renovar nuestros “pactos de amor” con Dios, con el prójimo y con nosotros mismos.
- Recordemos que lo más importante es renovar una y otra vez estas tres relaciones. Las acciones: “donar, rezar y ayunar” son caminos. Esos caminos se pueden recrear, por ejemplo: Puedo decidir: “ayunar palabras y escuchar más”; puedo hacer “más silencio” en mis formas de rezar o decidirme a leer serenamente de corrido un Evangelio en esta cuaresma o puedo sumarme a una acción solidaria o crear una nueva junto con otros, en estos tiempos tan difíciles.
- ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Ahora colocamos “el barro” o “las cenizas” en el centro. Mientras contemplamos ese “barro” que está hecho de tierra y agua, de nuestras fragilidades y fortalezas o esas “cenizas” que nos recuerdan el fuego que somos, los dos símbolos nos recuerdan que “Somos barro y aliento de Dios”. Los invitamos a volver a escuchar-cantar la canción: “El amor nos hace bien”, teniendo en cuenta todo lo que venimos reflexionando-rezando.
- Escuchamos-cantamos-contemplamos...
- Ahora bendecimos juntos ese “barro-cenizas”. Los que estamos presentes extendemos las manos hacia el barro-cenizas y rezamos juntos. (Puede leer la oración uno en nombre de todos o escuchamos el audio)
“Dios Padre y Madre,
Tus manos han modelado toda la creación,
y también modelaste nuestro barro a Tu imagen y semejanza.
Seguís soplando Tu Aliento de vida en cada amanecer,
Somos Barro y Aliento Tuyo,
por eso bendice este barro-cenizas,
para que podemos renovar nuestros pactos de amor
en este tiempo cuaresmal.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
- Gesto: Tradicionalmente se hace una señal de la cruz en la frente con el barro-cenizas y decimos: “conviértete y cree en el Evangelio”. Hoy vamos a hacernos el gesto unos a otros en la frente y nos vamos a decir: “Que puedas renovar tus pactos de amor”.
- Para finalizar nuestra celebración, en comunión con toda la iglesia y toda la humanidad rezamos por Francisco que está muy frágil, esta oración “Contigo” de la hermana Liliana Franco:
Contigo, en todas las parcelas del Reino
y en la pasión por Jesús; cuando clamas
por una Iglesia menos clerical, más sinodal y misionera
y en tus horas de silencio orante y reverente ante el Sagrario.
Contigo, cuando tu buen humor,
nos hace reír a carcajadas,
y en tu sencilla osadía de proclamar, la alegría del Evangelio.
Contigo, en las tardes de dolor,
cuando te indigna la guerra
y te empeñas en extender las redes del encuentro y de la solidaridad.
Contigo, en ese desvivirte por soñar lo inédito
y abrir puertas a lo imposible;
en tu indeclinable profecía y cuando lo adornas todo de palabra y poesía.
Contigo, en este abrazo a la fragilidad,
ahora que te visita la enfermedad,
y en este ocaso sereno y confiado, en el que con tu vida,
nos revistes de esperanza.
Te queremos Papa Francisco rezamos con y por vos…”
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” el Nº49, “El ayuno que Dios quiere”.