el gozo de celebrar en casa...
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4º domingo de Pascua | 11 de mayo 2025 | Federico cp y Carlos cp
“No hay mayor amor que dar la vida”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este4º domingo de Pascuase celebra a Jesús “el Buen Pastor”. Por lo general se pone el acento en los sacerdotes y obispos como “los pastores” . Nosotros nos vamos a correr de esa perspectiva y nos centraremos en Jesús Pastor, que convoca a todos sus discípulas y discípulos a ser “pastoras y pastores”.
- El jueves 8 de mayo, tuvimos la grata sorpresa de que ya está entre nosotros: “León XIV”, Roberto Francisco Prevost, estadunidense con alma peruana. Todo indica que será un continuador de las puertas que abrió Francisco, “el pastor con olor a oveja”. Por eso elegimos confiar.
- En Argentina, este domingo 11 de mayo se cumplen 51 años del asesinato-martirio de Carlos Mugica, un valiente sacerdote de la Arquidiócesis de Bs. As., que supo dar la vida por sus hermanos y hermanas más pobres.
- Por eso elegimos esta canción de Alejandro Mayol: “No hay mayor amor”, que toma frases de Jesús en la última cena, para que empecemos a entibiar nuestro corazón.Sintamos que Jesús el buen pastor nos canta:
NO HAY MAYOR AMOR
No hay mayor amor. No hay mayor amor
que dar la vida. No hay mayor amor [bis].
Este es mi cuerpo y mi sangre todo esto es lo que soy.
Estaré siempre con ustedes, aunque parta no me voy.
No teman amigos míos si algún tiempo no me ven,
que si entre ustedes se quieren me verán a mí también.
El miedo no es sentimiento que abriga el que cree en mí,
recuerden estas palabras: “Al mundo yo lo vencí”.
Les enviaré mi Espíritu que consuela en el dolor,
alentará en la esperanza, traerá fuego al corazón.
Tiempo personal:
- El estribillo de la canción es una frase literal de Jesús: “No hay mayor amor que dar la vida...”. Sabemos que Jesús, nuestro pastor, le puso el cuerpo a esta frase. Te invitamos a pretungarte:
- ¿Qué siginfica para vos, en este presente que estas viviendo, estas palabras de Jesús?. ¿Qué confirma de tu manera de ser y a qué te desafia?
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- ¿Qué siginfica para vos, en este presente que estas viviendo, estas palabras de Jesús?. ¿Qué confirma de tu manera de ser y a qué te desafia?
- Tambien te invitamos a preguntarte: ¿A quiénes reconoces que le estan poniendo el cuerpo a estas palabras: “no hay mayor amor que dar la vida”?.
- Recordá sus nombres y su vida, para que nutran tu fe y tu esperanza.
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- Recordá sus nombres y su vida, para que nutran tu fe y tu esperanza.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos los días tenemos la oportunidad de “dar la vida” movidos por el amor o no. Decimos “o no”, porque no se trata de algo automático. Sabemos, por experiencia, que necesitamos hacerlo intencionadamente, para que brote desde el amor. No siempre estamos “conectad@s” con nosotros mismos, con esa fuente de amor que Dios nos ha regalado. Vivimos muy acelerad@s muchas veces y nos distraemos con cierta facilidad. Sin embargo estamos convocad@s a detenernos y... decidirnos a “dar vida” y a “dar La Vida”.
- Recién cantamos, lo que nos dice Jesús: “No teman amigos míos si algún tiempo no me ven, que si entre ustedes se quieren me verán a mí también”. Si entramos en esta dinámica de “dar y recibir”, si vivimos en clave de “reciprocidad”, podemos generar esa fraternidad que nos ayude a travesar tantos miedos. Estos tiempos donde a nivel mundial se agita el odio, la violencia, el sálvense quien pueda, el racismo y mucho más, nosotros podemos decidir a no entrar en esta dinámica que excluye, oprime y mata. Ahí en lo de todos los días. Decidirnos a ofrecer esta otra dinámica de amor, que frena la lógica: amigo-enemigo por la lógica de Jesús: hermano-hermano.
- Para sostenernos en este “dar la vida”, es fundamental cultivar nuestra relación con Jesús. Recordemos las palabras de Francisco en el 2018: “a Jesús no le basta que la gente lo busque, quiere que la gente lo conozca; quiere que su búsqueda y el encuentro con Él vayan más allá de la satisfacción inmediata de las necesidades materiales. Y sólo el dejarnos involucrar en esta relación de amor y confianza con Jesús nos permitirá vivir las obras buenas que perfuman de Evangelio las necesidades de los hermanos. Jesús nos invita a no olvidar que, si bien es necesario preocuparnos por el pan, es más importante aún cultivar la relación con Él, reforzar nuestra fe en Él, que ha venido para saciar nuestra hambre de verdad, nuestra hambre de justicia, nuestro hambre de amor”.
- Lo hermoso de Francisco es que le puso el cuerpo a estas palabras. Francisco cultivó esa relación de amor con Jesús, estaba conectado con su fuente de amor. Por eso si hay algo muy elocuente en Francisco, además de sus palabras claras y proféticas, han sido sus gestos. Vale recordar el sorprendente gesto que le brotó en la visita que le hicieron los líderes de Sudan que estaban en guerra. Fue en el 2019 en el Vaticano: 1º les pide que construyan LA PAZ y después para sorpresa de todas y todos, se arrodilló y le beso los pies a cada uno y a cada una. Aquí tienen el linkhttps://youtu.be/aubX2v15v74?si=-Pqy6K9-mlSDIDJe.
- El cura Carlos Mugica, siendo de una familia acomodada, por Jesús decidió colocar el corazón en los más empobrecidos y puso su mirada en el Reino-Sueño de Jesús. Su palabra y sus acciones valientes cuestionaban. Eran tiempos muy difíciles en Argentina. Decidieron asesinarlo los dueños del poder. Dio la vida. Su sangre derramada sigue desafiando a miles que nos sentimos identificados con su manera de amar. En la tercera parte de esta celebración vamos a rezar con su oración. Así lo conocemos más.
- Vayamos al encuentro de Jesús, que sabe muy bien qué significa: dar vida y dar La Vida, desde el amor.
- Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Juan 10, 10-17.27-30
“El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir, mientras que yo he venido para que tengan vida y la tengan vida en abundancia. Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Yo soy el Buen Pastor y conozco los míos como los míos me conocen a mí, lo mismo que el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Y yo doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este corral. A esas también las llevaré; escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño con un solo pastor. Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco. Ellas me siguen, y yo les doy vida para siempre. Nunca perecerán y nadie las arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado es más fuerte que todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno.»
Reflexión:
- La comunidad de Juan quiere dejar claro el cultivo de la relación entre Jesús y sus discípul@s, y con su Padre. Cinco veces utiliza el verbo “conocer”. No se trata de un “conocer” intelectual, la traducción más fiel del verbo “conocer”, es “amar”. Jesús les dice y nos dice: “Yo soy el Buen Pastor, amo a los míos como los míos me aman a mí, lo mismo que el Padre me ama a mí y yo amo al Padre”. Jesús vive los tres amores a pleno: “Amar a Dios, al prójimo como a uno mismo”.
- Si hay algo claro y hermoso de Jesús es que sabía cultivar su relación con “El Padre”, con su “Abba-Papá” como él escandalosamente lo nombrada a Dios. Y lo hacía “caminado”, en el encuentro con tanta gente que se iba encontrando y también “retirándose” por largo tiempo para rezar, en la montaña o donde sea, de madrugada, como atestiguan los evangelios. De ahí brotaba su amor, su generosidad, su lucidez, su ternura, su creatividad y mucho más. Jesús sabía vivir “en reciprocidad”, estaba atento a dar pero también a recibir. Muchas veces se asombra de la fe de aquellas y aquellos que van a su encuentro.
- Por eso cuando nos dice: “Yo soy el buen pastor y doy la vida...”; está usando una imagen que la gente de su tiempo podía comprender con claridad. Se trata de alguien que cuida, protege y acompaña el crecimiento de la vida. Jesús nos convoca a que también seamos pastores y pastoras unos de otros. Que nos decidamos a “dar-nos” desde esa fuente de amor que Dios nos ha regalado, en el vientre de nuestra madre.
- Durante siglos y todavía hoy se ha usado esta dupla: “Pastor-ovejas” para comprender la relación de la jerarquía de la Iglesia “pastores” y los laicos y laicas “las ovejas”. Una asimetría que ha generado una de las enfermedades más extendidas en nuestra iglesia: “el clericalismo”. Así lo dice Francisco: “El clericalismo es un látigo, es un azote, es una forma de mundanidad que ensucia y daña el rostro de la esposa del Señor; esclaviza al santo pueblo fiel de Dios. Y el pueblo de Dios, el santo pueblo fiel de Dios, sigue adelante con paciencia y humildad soportando los desprecios, maltratos, marginaciones de parte del clericalismo institucionalizado. Y, ¡con cuánta naturalidad hablamos de los príncipes de la Iglesia, o de promociones episcopales como ascensos de carrera! Los horrores del mundo, la mundanidad que maltrata al santo pueblo fiel de Dios”. (En la asamblea sínodo de la sinodalidad, 25 de octubre 2024).
- Por eso, si hay algo que necesitamos es seguir reconociéndonos por aquello que nos une y nos da una identidad común: Todas y todos somos hijas e hijos de Dios, somos discípulas y discípulos de Jesús. Hay diversidad de ministerios y carismas, pero todos ellos están al servicio del bien común, de la fraternidad, para vivir y compartir la buena noticia del Reino-Sueño de Dios. Siempre al estilo de Jesús.
- Necesitamos cultivar esta conciencia de que todas y todos estamos llamados a ser “pastoras y pastores”, a cuidarnos, acompañarnos, a desafiarnos y ayudarnos a crecer los unos a los otros. Y así vivir esta Iglesia sinodal, es decir: dónde vamos aprendiendo a “caminar juntos”, como nos ha desafiado nuestro querido Francisco.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Qué nos hace pensar esta reflexión?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “No hay mayor amor”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Para terminar, vamos a rezar con la oración de Carlos Mugica. A través de ella podemos asomarnos al corazón de este pastor, que descubrió en la villa 31 de Bs. As. a muchas pastoras y pastores que constantemente daban la vida por su familia, por su barrio, por su gente. De ellos y ellas aprendió a ser pastor.
“Señor, perdóname por haberme
acostumbrado a ver que los chicos
parezcan tener ocho años y tengan trece.
Señor, perdóname por haberme acostumbrado
a chapotear en el barro.
Yo me puedo ir, ellos no.
Señor, perdóname por haber
aprendido a soportar el olor de aguas servidas,
de las que puedo no sufrir, ellos no.
Señor, perdóname por encender la luz
y olvidarme que ellos no pueden hacerlo.
Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no,
porque nadie puede hacer huelga con su propia hambre.
Señor, perdóname por decirles “no sólo de pan vive el hombre”
y no luchar con todo para que rescaten su pan.
Señor, quiero quererlos por ellos y no por mí.
Señor, quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.
Señor, quiero estar con ellos a la hora de la luz”.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos. Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”: Nº104 “El pastor y el lobo”