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von el gozo de celebrar en casa... - Saturday, 7. June 2025, 06:19
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 Fiesta de Pentecostes | Domingo 8 de junio 2025 | Federico cpy Carlos cp 

“Con la misma voz” 

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • Nos dice la comunidad de Lucas en el libro de los Hechos de los apóstoles: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran”.

 

  • Vamos a contemplar este acontecimiento que hoy celebramos, esta fiesta de Pentecostés, es decir: 50 días después de la Pascua, a través de esta canción de Teresa Parodi: “Con la misma voz”. Ella la canta desde Argentina. 

 

CON LA MISMA VOZ

Teresa Parodi

 

En las casitas pintadas con mil colores huele a jazmín. 

Y aquí y allá una “acordeona” canta sus sueños en guaraní. 
Si son del norte o sureños no se pregunta ni es condición. 

Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol. 
Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí, 

tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. 

Que tiene acento de patria grande para vivir, 

que tiene el mismo color de cielo allá o aquí. 

Las callecitas veloces  y los gurises tras el balón, 

algún vecino se queja pero algún otro grita ese gol. 
La misma antigua pobreza, el mismo modo de perdurar, 

las mismas ganas de todos, las mismas ansias de libertad. 

La villa canta con voz de tango en algún rincón, 

con voz de cueca, con voz de cumbia, con ilusión. 

Carnavalito de la esperanza, quena y tambor, 

en todas partes se puede oír la misma voz.

Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí,

 tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. 
Que tiene acento de patria grande para vivir 

que tiene el mismo color de cielo, allá o aquí. 
Los paraguayos, los bolivianos, Chile y Brasil, 

tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país.

 

Tiempo personal: 

  • Estamos viviendo tiempos de mucha intolerancia, nos cuesta convivir con el diferente, sea quien fuere: “extranjero” o de “la misma familia”. ¿A qué te invita esta canción?; ¿Podes descubrir esa “misma voz”, en medio de la diversidad que somos?
    • ...
  • ¿Cómo lo vinculas con la experiencia de Pentecostés, que recien recordamos de la Iglesia primitiva?
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • La poeta y el mismo texto de Pentecostés nos recuerdan que estamos hechos para el encuentro. El Espíritu, en cada amanecer, se posa con sus lenguas de fuego sobre cada ser humano para que podamos comprender este “lenguaje común”, que tanto necesitamos: “El lenguaje del amor, del bien, la verdad y la belleza”. Porque: “Si son del norte o sureño no se pregunta ni es condición. Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol. Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí, tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. Que tiene acento de patria grande para vivir, que tiene el mismo color de cielo allá o aquí”. 
  • Sin embargo, nos cuesta convivir, nos cuesta realizar este sueño de Dios de hacernos hermanos y hermanas. Francisco papa, a los participantes en la plenaria de la pontificia academia de las ciencias sociales, el jueves 2 de mayo de 2019, les dice y nos dice hoy a nosotros: 

 

-"El racismo es un virus que muta fácilmente y en lugar de desaparecer se esconde, pero siempre está al acecho. Las expresiones de racismo renuevan la vergüenza en nosotros demostrando que el progreso de la sociedad no está asegurado de una vez por todas". 

-“La Iglesia siempre ha exhortado al amor del propio pueblo, de la patria, a respetar el tesoro de las diversas expresiones culturales, de usos y costumbres, y del justo modo de vivir enraizados en los pueblos. Al mismo tiempo, la Iglesia ha advertido a las personas, a los pueblos y a los gobiernos de las desviaciones de este apego cuando deriva en exclusión y odio hacia los demás, cuando se convierte en un nacionalismo conflictual que levanta barreras, es más en racismo o antisemitismo. La Iglesia observa con preocupación el resurgimiento, en casi todo el mundo, de corrientes agresivas hacia los extranjeros, especialmente los inmigrantes, así como el creciente nacionalismo que descuida el bien común”. 

-“Toda persona humana es miembro de la humanidad y tiene la misma dignidad. Cuando una persona o una familia se ve obligada a abandonar sus tierras, debe ser acogida con humanidad. Muchas veces he dicho que nuestras obligaciones hacia los migrantes se articulan en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar. El migrante no es una amenaza para la cultura, las costumbres y los valores de la nación de acogida. Él también tiene un deber, el de integrarse en la nación que lo recibe”. 

-“Los animo a perseverar en la búsqueda de procesos adecuados para superar lo que divide a las naciones y a proponer nuevos caminos de cooperación, especialmente con respecto a los nuevos desafíos del cambio climático y de las nuevas esclavitudes, así como de ese excelso bien social que es la paz”.  Hasta aquí Francisco. 

  • Esto que estamos hablando de los otros, que se ve más claro con los migrantes o extranjeros, nos puede pasar en nuestras familias, con nuestros vecinos, en nuestras comunidades, donde también discriminamos y nos cuesta tolerar. Ahí en nuestras relaciones cotidianas podemos vivir los cuatro verbos que señala Francisco: acoger, proteger, promover e integrar.
  • Francisco nos alienta a cantar esta misma canción, este “Carnavalito de la esperanza, quena y tambor... porque en todas partes se puede oír la misma voz”. Vayamos al encuentro de Jesús que nos envía Su Espíritu para que comprendamos esa misma voz. 
  • Qué nos provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?

 2Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

2p-pente25.mp3

Según la Comunidad de Juan 20, 19-22

“Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo”

Reflexión:

 

  • La comunidad de Juan, nos regala muchas novedades en relación a los otros tres Evangelios: Mateo, Marcos y Lucas. Por ejemplo ha organizado su evangelio en torno a seis signos, no los llama milagros. Son “signos-señales” para cultivar la fe en Jesús, en el Dios que es amor. Esta es la secuencia que va creciendo: 1º La bodas de Canna (Jn.2);2. La sanación del hijo del funcionario real (Jn.4) ; 3º La sanación del paralítico (Jn.5) ; 4º. La multiplicación de los panes (Jn.6) ; 5º La curación del ciego de nacimiento (Jn.9) 6º. Y la penúltima la resurrección de Lázaro (Jn.11); para subrayar el 7º, el número de la perfección, el gran signo: “El Crucificado es el Resucitado”. 

 

  • Este texto que acabamos de proclamar lo expresa con claridad: “Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado”. Como siempre en la Iglesia, ayer y hoy, ha sido una tentación fantasear con Jesús, con un mesías glorioso que “se disfrazó de hombre” y que se saltea las reglas de juego de la libertad. 

 

  • La comunidad de Juan nos afirma que “el Resucitado, es aquel que vivió apasionadamente la buena noticia y por eso lo mataron, lo crucificaron”. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo”. Ese mismo Jesús nos regala Su Espíritu y nos envía a que nosotros también le pongamos el cuerpo al evangelio del amor, en medio de tantas divisiones, de tantos conflictos, de tantos maltratos y persecuciones. Como vivió la comunidad de Juan. 

 

  • Algo más que les queremos ofrecer de este evangelio de Juan. Se lo compartimos para que veamos lo que provoca este “soplo del Espíritu” en aquellos que buscan a Jesús. Nicodemo es un fariseo que anda buscando más saberes y por eso va al encuentro de este Joven Maestro de Nazaret, en la noche. En ese encuentro, narrado en el cap. 3, Jesús lo desafía diciéndole: “Nicodemo, no te extrañes que te diga que tenes que nacer de nuevo, del agua y del Espíritu”. Nicodemo quedó conmovido por esas palabras. Algo empezó a moverse en su interior. Lo cierto es que en el cap. 7,50-51 nos cuenta que intenta cuestionar tímidamente a sus compañeros Fariseos que empezaban a tramar la muerte de Jesús. Se enojaron con él. 

 

  • Hacia el final del evangelio de Juan, después de la muerte de Jesús nos dice: “Después de esto, José de Arimatea se presentó a Pilato. Era discípulo de Jesús, pero no lo decía por miedo a los judíos. Pidió a Pilato la autorización para retirar el cuerpo de Jesús y Pilato se la concedió. Fue y retiró el cuerpo. También fue Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús, llevando unas cien libras de mirra perfumada y áloe”. 

 

  • Cuantos miedos, cuántas trabas internas tuvo que mover en lo profundo de su corazón Nicodemo para “nacer de nuevo del agua y del Espíritu”. Nicodemo movido por el Espíritu canta junto con Jesús: “Si son del norte o sureño no se pregunta ni es condición. Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol.  Que tiene acento de patria grande para vivir, que tiene el mismo color de cielo allá o aquí. Carnavalito de la esperanza, quena y tambor... en todas partes se puede oír la misma voz”.

 

  • En estos tiempos donde se agita el odio, las divisiones, la xenofobia, ese virus del racismo como nos decía Francisco, abramos nuestro corazón para recibir el soplo de Jesús, mostrándonos las llagas de sus manos y de su costado. Desde nuestras llagas dejémonos desafiar una vez más por Su Espíritu. 

 

  • ¿Qué nos parece esta reflexión?; ¿A qué te desafía?

 

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios, animados por Su Espíritu, como recordamos en Pentecostés. 

 

  • Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “La misma voz”. 
    • Cantamos-escuchamos. 

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha. 
    • ...
  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados. 
    • ...
  • Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Alégrate María llena eres de gracia...”

 

  • Para terminar esta celebración les ofrecemos esta oración de Francisco papa por la Fraternidad Universal, para seguir descubriendo nuestra “misma voz”, en comunión con la Madre Tierra. Recordemos que el 5 de junio celebramos el día del medio ambiente. 

 

ORACIÓN CRISTIANA ECUMÉNICA

 

Dios nuestro, Trinidad de amor,
desde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina
derrama en nosotros el río del amor fraterno.


Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,
en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.

Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio
y podamos reconocer a Jesús en cada ser humano,
para verlo crucificado en las angustias

de los abandonados y olvidados de este mundo
y resucitado en cada hermano que se levanta.

 

Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura

reflejada en todos los pueblos de la tierra,
para descubrir que todos son importantes,
que todos son necesarios, que son rostros diferentes

de la misma humanidad que amas.

Amén.

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.

Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando...  

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 142 “Fuego en la tierra”. 

 

- https://youtu.be/RhM9oEWMCo0?si=cJ9TPVsitFA9b-DG

[ Geändert: Saturday, 7. June 2025, 08:01 ]