el gozo de celebrar en casa...
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Domingo 29 de junio 2025 | Federico cp y Carlos cp
“Somos parte de un Sueño”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Hoy celebramos como cada domingo la Presencia de Jesús resucitado y también la fiesta de los Santos Pedro y Pablo, la fiesta del Papa, hoy León XIV. Como siempre podemos contemplarla desde diferentes perspectivas. Empecemos a templar el corazón con esta canción: “Patria” de Víctor Heredia; imaginando que Jesús nos canta la canción.
PATRIA
Ya entregué mi corazón y otros te dieron la vida entera,
las fogatas de ese amor no encienden sólo en la primavera.
No me pidas olvidar, no me pidas desamar,
desde niño aprendí que patria es memoria y sueño bajo la piel.
MIRA MIS MANOS, LLENAS DE HERMANOS.
QUE TU SANGRE CANTE EN EL VIENTO
COMO BANDERA DE LIBERTAD.
QUE TU SANGRE CANTE EN EL VIENTO
COMO BANDERA DE LIBERTAD.
Volveremos a soñar nosotros somos parte de un sueño.
Volveremos a cantar sobrevivientes de tanto infierno.
Todo un pueblo soñará, todo un pueblo cantará,
la sonrisa de los que sueñan hará un camino hasta la verdad.
Yo nací en este país, mi padre hablaba de otro destino.
Nada de lo que viví se ha muerto en tanto yo siga vivo.
La verdad es este amor que florece bajo el sol,
desde niño aprendí que patria es memoria y sueño bajo la piel.
Tiempo personal:
- Podemos imaginar que Jesús nuestro maestro, que nos dice desde lo profundo de su corazón: “Mira mis manos, llenas de hermanos. Que tu sangre cante en el viento, como bandera de libertad”.
- ¿Qué te provocan estas palabras dichas por Jesús, en estos tiempos tan violentos?
- Hoy Jesús nos dice: “Volveremos a soñar nosotros somos parte de un sueño”.
- ¿Cómo seguís cultivando estos sueños colectivos, en medio de tanto individualismo?
- ¿Cómo seguís cultivando estos sueños colectivos, en medio de tanto individualismo?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos los seres humanos, lo sepamos o no, tenemos sed de “Sueños”. Como sabemos los sueños nos inspiran, nutren nuestro corazón de esperanzas. Sin embargo también los sueños se pueden volver fantasías, algo que no tiene arraigo en la realidad. Lo mismo nos puede pasar con la realidad, se puede volver tan dura que nos sentimos determinados, aplastados por ella. La realidad esta preñada de promesas y de sueños, hay que saber contemplarla, aceptarla y transformarla.
- Por eso ese “volveremos a soñar nosotros somos parte de un Sueño”, en boca de Jesús, sigue siendo una provocación para que sigamos cultivando la convicción de que es posible el Sueño de Dios: Sumarnos a seguir gestando y pariendo un mundo más humano, de hermanos y hermanas. Aunque todo nos diga que no. Aunque se sigan levantando muros y encendiendo guerras. Esas guerras que solo les sirven a los hacen y venden las armas.
- Necesitamos nutrir nuestra esperanza con estas convicciones: “Ya entregué mi corazón y otros te dieron la vida entera, las fogatas de ese amor no encienden sólo en la primavera”. También las encendemos en tiempos de invierno, en tiempos de perplejidad y de conflictos. Para eso necesitamos decirnos con claridad: “No me pidas olvidar, no me pidas desamar. Desde niño aprendí que patria es memoria y sueño bajo la piel”.
- Ese “otros te dieron la vida entera”, son nuestros testigos que hacen creíbles los sueños. Algo que es muy importante seguir afirmando es que muchos de nuestros países latinoamericanos en las décadas entre los 60 y los 80 hemos vivido dictaduras militares, es decir: un terrorismo de estado. No se trató de una guerra, sino de un estado que oprimió a su pueblo para imponer un modelo económico y cultural. Por eso recién cantamos: “Volveremos a cantar sobrevivientes de tanto infierno. Todo un pueblo soñará, todo un pueblo cantará, la sonrisa de los que sueñan hará un camino hasta la verdad”.
- Vale recordarlo hoy, en medio de tantos negacionistas y revindicadores de aquellos tiempos del terror. En aquellos años miles sentían en lo profundo de sus entrañas ese: “Yo nací en este país, mi padre hablaba de otro destino. Nada de lo que viví se ha muerto en tanto yo siga vivo. La verdad es este amor que florece bajo el sol”. Le pusieron el cuerpo a esas convicciones y... pudimos gestar y parir estas democracias que hoy vivimos. Por supuesto que están muy lejos de lo que soñamos. Los sueños nos convocan a que sigamos trabajando, por ejemplo por las tres “T”: “Tierra, Techo y Trabajo”, como insistía nuestro querido Francisco papa.
- Sigamos dando lo mejor cada día, por más que el dios mercado nos haga creer que todo se compra y se vende, que gracias a “la magia del dinero” todo se consigue. No se trata de “decir cosas lindas” sino de “ponerle el cuerpo” al estilo de Jesús. Esto que decimos a nivel social, estamos llamados a vivirlo con los vínculos más cercanos: la familia, entre los vecin@s, con mis herman@s de comunidad, con los amig@s y demás compañeros de camino... seguir soñando con los pies en la tierra, sin fantasear, recreando y transformando nuestra realidad, porque somos parte de un Sueño.
- Qué nos provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Mateo 16, 13-19
Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo. Estando allí, preguntó a sus discípulos: «Según el parecer de la gente, ¿quién soy yo? ¿Quién es el Hijo del Hombre?» Respondieron: «Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros que eres Elías, o bien Jeremías o alguno de los profetas.» Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro contestó: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.» Jesús le replicó: «Feliz eres, Simón Barjona, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los Cielos. Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo.»
Reflexión:
- Pongámosle contexto existencial a este texto. Los cuatro evangelios nos hablan de lo que los biblistas llaman: “La crisis de Galilea”. Si leemos el texto literalmente parece todo muy claro. La respuesta de Pedro a la pregunta de Jesús: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo”, es la correcta y tiene una felicitación de Jesús y una misión: “Sobre esta piedra edificaré mi iglesia”. De hecho, se elige este texto por la fiesta de los santos Pedro y Pablo, que decíamos al comienzo, la fiesta del ministerio del Papa, hoy, León XIV.
- Pero... si miramos más en profundidad, lo que entendía Pedro y los otros discípulos sobre “el Mesías” y sobre “Dios” seguía siendo distinto a lo que Jesús iba entendiendo. Decimos “entendiendo” porque Jesús también tuvo el dramático trabajo de descubrir su propia vocación, como lo tiene que hacer todo ser humano. Lo podemos decir de esta manera: “Jesús fue descubriendo que era el Mesías, su misión” y... lo más importante de “qué Mesías”. No lo sabía de antemano. Esto lo hace profundamente creíble a Jesús. La iglesia afirma que Jesús es: “verdadero Dios y verdadero hombre”. Se hizo hombre, no se “disfrazó” de hombre.
- Volvamos al texto. ¿Cómo nos damos cuenta que se trató de una crisis?. Si seguimos leyendo el texto después del que acabamos de leer dice: “A partir de ese día, Jesús comenzó a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y que las autoridades judías, los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley lo iban a hacer sufrir mucho. Que incluso debía ser muerto y que resucitaría al tercer día. Pedro lo llevó aparte y se puso a reprenderlo: «¡Dios no lo permita, Señor! Nunca te sucederán tales cosas.» Pero Jesús se volvió y le dijo: «¡Pasa detrás de mí, Satanás! Tú me harías tropezar. Tus ambiciones no son las de Dios, sino las de los hombres.» Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga”.
- Pedro reprende al maestro y amigo porque tiene otra manera de entender al “mesías” y a “Dios”. Aunque Jesús durante muchos meses les fue diciendo que Dios es Abba, Padre y Madre, que el amor de Dios no se impone, ni se mendiga, que su amor se ofrece constantemente, no lo llegaban a entender. No es el dios de los premios y castigos del antiguo testamente, ni tampoco el mesías guerrero o poderoso que nada le iba a pasar, porque dios lo iba a salvar mágicamente.
- Jesús lo confronta a Pedro, lo reprende y lo hace frente a todos. Como si les hubiera dicho a ellos y a ellas y nos dice a nosotros hoy: “Nosotros somos parte de un Sueño mayor, el Reino de Dios. Dios Abba, Padre y Madre confía en que podamos sumarnos libremente a esta nueva alianza hecha desde el amor, no desde el miedo. Por eso hay que asumir las consecuencias, “la cruz” de lo que decimos y hacemos. No espero ninguna intervención mágica de dios. Por eso les digo: hay que ponerle el cuerpo a este sueño. Se los puedo decir de esta manera: “Miren mis manos, llenas de hermanos. Mi sangre canta en el viento como bandera de libertad”.
- Hoy celebramos la fiesta de los santos Pedro y Pablo, ellos siguieron con coraje a Jesús. Ellos y también María, María Magdalena y muchos más pudieron entender de qué mesías y de qué Dios Jesús hablaba, edificando así la iglesia y viviendo su misión. En la figura de Pedro y Pablo, Jesús nos está diciendo que no se trata solo de proclamarlo “Mesías” sino de vivirlo, de encarnar Su Buena Noticia, de contagiar Su coraje y alegría en lo de todos los días porque somos parte de un Sueño.
- ¿Qué nos parece esta reflexión?; ¿A qué te desafía?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios, animados por Su Espíritu, animados a ser testigos de ese Dios amor.
- Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “Patria”.
- Cantamos-escuchamos.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Vamos a terminar con esta oración, con la oración de Francisco, para seguir cultivando esta convicción de que nosotros “somos parte de un sueño”, del Sueño de Dios de la Fraternidad universal.
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad, que creaste a todos los seres humanos
con la misma dignidad, infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo, de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad, de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Amén.
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 67 “El bastón del Mesías”