el gozo de celebrar en casa...
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Domingo 17 de agosto 2025 | Federico cp y Carlos cp
“Le doy mi convencimiento...”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este domingo Jesús nos dirá con mucha claridad: “He venido a traer fuego a la tierra”. Nos compartirá su convencimiento, por eso el canto de Teresa Parodi “convencimiento” nos ayudará a zambullirnos en nuestra experiencia y en la de Jesús. Imaginemos a nuestro Maestro caminando por Samaría camino a Jerusalén cantando... “la vida llama a mi puerta, me está llamando”...
La vida llama a mi puerta me está llamando
La vida empuja mis pasos me está empujando
Me pide más todavía, me pide amparo
Me pide manos tendidas me pide tanto.
Me pide un sueño sincero me pide hermanos
Me pide flores naciendo me pide lazos
Me pide punta de lanza me pide un canto
Que nombre todas las cosas que quiero tanto
Me pide un beso en la frente me pide un salmo
Me pide un gesto amoroso Resucitando
Del fondo de las tristezas lo más humano
Me pide el alma y el cuerpo me pide tanto
Y yo le doy mi alegría de un solo trago
Le doy mis versos ariscos desorbitados
Mis ganas, mi pensamiento mi grito largo
le doy mi convencimiento se lo estoy dando.
Tiempo personal:
- La canción utiliza cuatro verbos: La vida “llama”...; “empuja”... “pide”... y “Yo le doy”. La poeta va describiendo diferentes situaciones, experiencias...
- ¿En qué sentís, en este presente que estas viviendo, que LA VIDA te esta “llamando...”; “empujando...”; “pidiendo...”?
- ...
- ¿Y... qué le estas dando?; ¿Qué convencimientos le estas dando?
- ...
- ¿En qué sentís, en este presente que estas viviendo, que LA VIDA te esta “llamando...”; “empujando...”; “pidiendo...”?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La poeta nos ayuda a caer en la cuenta que LA VIDA, con mayúscula, nos esta constantemente “llamando”, “empujando” y “pidiendo” todo el tiempo. Cada uno de estos tres verbos-acciones tienen su regalo y su tarea.
- La vida constantemente nos está “llamando” a través de nuestra capacidad de asombro, escucha, contemplación, empatía, compasión y mucho más. Abrazar la vida con toda su novedad y tener la valentía de darle respuesta es todo un desafío. Por ejemplo: Recibir la noticia de que vamos a ser abuel@s o que finalmente salió esa oportunidad que estaba esperando, la llegada de un amig@...
- La vida nos “empuja” a través de esos imprevistos... de tantas cuestiones que no dependen de nosotros. Necesitamos cultivar el coraje para recibir la vida como viene, con sus dolores, crisis, fragilidades, violencias... y buscar la manera de darle cauce a ese “empujón”.
- También Teresa nombra con mucha claridad cómo “la vida nos pide” todo el tiempo, con sus “sabores dulces”, “amargos” y “agridulces”: “Me pide un beso en la frente, me pide un salmo. Me pide un gesto amoroso Resucitando. Del fondo de las tristezas lo más humano. Me pide el alma y el cuerpo, me pide tanto”.
- En esa dinámica vamos dando, ofreciendo nuestras convicciones, “de un solo trago”. Dice Francisco papa: “Una persona que no esté convencida, entusiasmada, segura y enamorada, no convencerá a nadie.” Una manera de comprenderlas convicciones puede ser esta. Son como “un lazo fuerte” de “cinco tientos”.
- Por ejemplo si estoy convencid@ que la solidaridad y el cuidado de la madre tierra nos humanizan, nos plenifican... necesito: 1º “un tiento” Poner en práctica esta convicción. Ser coherente entre lo que digo y hago. 2º Esa convicción tiene una historia en mí, ha ido evolucionando. 3º Necesito dar razones de esta convicción. 4º Los sentimientos de alegría, de dolor o de bronca, entre muchos, expresan cómo estoy viviendo esta convicción. Y el último “tiento” 5º La convicción esta enraizada en horizontes más amplios, en sentidos profundos que nos trascienden. Siguiendo con nuestro ejemplo: “Quiero sumarme a esta caravana de seres humanos que creen que otros mundos son posibles, más fraternos, más solidarios, que se reconocen como hijos e hijas de la madre tierra”.
- Las convicciones fortalecen nuestra esperanza. Son como una “voz interna”, una “intuición” unida a esos sueños profundos que están grabados en el alma de la humanidad, que en otra celebración hemos insistido: “El bien, la verdad y la belleza”. No se impone desde afuera, están latentes en nosotros, se trata de despertarlos y estar en sintonía con ellos. Las convicciones son “ese fuego” que nos llena de pasión por la vida y nutren nuestra esperanza.
- Por eso junto con Teresa y millones de seres humanos y en comunión con la Madre Tierra podemos cantar con fuego en el alma: “Y yo le doy mi alegría de un solo trago. Le doy mis versos ariscos desorbitados. Mis ganas, mi pensamiento mi grito largo. Le doy mi convencimiento se lo estoy dando”. Vayamos al encuentro de nuestro Maestro que vino a traer fuego sobre la tierra.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Lucas 12,49-53
“He venido a traer fuego a la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Pero también he de recibir un bautismo y ¡qué angustia siento hasta que no se haya cumplido! ¿Creen ustedes que he venido para establecer la paz en la tierra? Les digo que no; más bien he venido a traer división. Pues de ahora en adelante hasta en una casa de cinco personas habrá división: tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra del hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- La comunidad de Lucas recuerda estas palabras de Jesús en tono profético. Jesús siente que LA VIDA lo “llama”, “empuja”, “le pide” y él le “da” su convencimiento. Este fuego-convencimiento de Jesús significa: Salir a cosechar el Reino-Sueño de Dios ahí donde estamos, amar despertando la compasión como el buen samaritano. Ese fuego es saber estar y trabajar juntos como Marta y María. Esa convicción-fuego necesita cultivar la conciencia de que somos hijas e hijos de Dios Abba, Padre y Madre, convocad@s a ser herman@s. Eso es lo que tenemos que rezar. Es un fuego que debe cuidarse de la codicia y tiene que estar con la ropa de trabajo y las lámparas encendidas todo el tiempo. Esto es lo que estuvimos contemplando estos últimos seis domingos.
- Antonio Pagola lo dice de esta manera: “El amor está en el centro del evangelio, no como una ley a cumplir disciplinadamente, sino como un «fuego» que Jesús desea ver «ardiendo» sobre la tierra más allá de la pasividad, la mediocridad o la rutina del buen orden. Según el profeta de Galilea, Dios está cerca buscando hacer germinar, crecer y fructificar el amor y la justicia del Padre. Esta presencia del Dios amante que no habla de venganza sino de amor apasionado y de justicia fraterna es lo más esencial del Evangelio.
- Jesús sentía esta presencia secreta en la vida cotidiana: el mundo está lleno de la gracia y del amor del Padre. Esa fuerza creadora es como un poco de levadura que ha de ir fermentando la masa, un fuego encendido que ha de hacer arder al mundo entero. Jesús soñaba con una familia humana habitada por el amor y la sed de justicia. Una sociedad buscando apasionadamente una vida más digna y feliz para todos.
- El gran pecado de los discípulos de Jesús será siempre dejar que el fuego se apague. Sustituir el ardor del amor por la doctrina religiosa, el orden o el cuidado del culto; reducir el cristianismo a una abstracción revestida de ideología; dejar que se pierda su poder transformador. Sin embargo, Jesús no se preocupó primordialmente de organizar una nueva religión ni de inventar una nueva liturgia, sino que alentó un «nuevo ser», el alumbramiento de un nuevo ser humano movido radicalmente por el fuego del amor y de la justicia”.
- Termina Pagola diciendo: “Quien no se ha dejado quemar o calentar por ese fuego no conoce todavía lo que Jesús quiso traer a la tierra. Practica una religión pero no ha descubierto lo más apasionante del mensaje evangélico”.
- Algo más. La comunidad de Lucas utilizará la imagen del fuego, en el Libro de los Hechos cuando estaban reunidos y... “lenguas de fuego” se posaron sobre cada uno de los discípulos y discípulas de Jesús en Pentecostés. Podemos imaginar que junto con Jesús resucitado salieron cantando, con fuego en el alma: “Y yo le doy mi alegría de un solo trago. Le doy mis versos ariscos desorbitados. Mis ganas, mi pensamiento mi grito largo. Le doy mi convencimiento se lo estoy dando”.
- Por eso al final les proponemos escuchar de “Un tal Jesús” Nº142 “Fuego sobre la tierra”, cómo ellos interpretan Pentecostés. Se lo recomendamos.
- ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- El viernes 15 celebramos el día de María, una mujer apasionada que nos ofrece su fuego constantemente. Por eso l@s invitamos a escuchar una vez más esta canción “convencimiento” como si la cantara María, teniendo en cuenta todo lo que venimos reflexionando.
- Escuchamos-cantamos: “Convencimiento”.
- Sigamos rezando con María de la mano de Dom Pedro Casaldáliga, que traduce el Ave María de esta manera.
María, Madre y compañera de Jesús.
Mujer pobre y creyente, plenamente amada del Espíritu:
Danos tu vida en plenitud y vence en nosotros todas las muertes.
Bendita entre todas las mujeres oprimidas.
Virgen libre y entera, grávida de la esperanza de los pobres.
Madre de la América India, de la América Negra, de la América Mestiza.
Acompaña hoy el caminar de tu pueblo.
Memoria de nuestra fe, tierra fecunda de esperanza:
Muéstranos a Jesús fruto bendito de liberación,
y ruega por tu pueblo “ahora que lucha por la justicia,
y en la hora de realizarla en libertad, para un tiempo de paz”. Amén
- Podemos volver a leerla o escucharla, para que siga resonando en nuestro corazón.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- ...
- Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Alégrate María llena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº142 “Fuego sobre la tierra”
https://youtu.be/RhM9oEWMCo0?si=Okn9q0kftQE_1TY0