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de el gozo de celebrar en casa... - Friday, 26 de September de 2025, 21:30
Todo el mundo

Domingo 28 de septiembre 2025 | Federico cp y Carlos cp

 

“Solo le pido a Dios...”

 

Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • Este domingo Jesús nos ofrece la parábola sobre el rico de ropas finas y el pobre Lázaro que vivía en el umbral su casa, pero no lo veía, ni sabía que existía. Le era indiferente. Por eso vamos a cantar la canción de León Gieco: Sólo le pido a Dios”; confiamos que nos ayudará a contemplar nuestra vida y la de Jesús.  

 

SOLO LE PIDO A DIOS

León Gieco

 

Solo le pido a Dios. Que el dolor no me sea indiferente

Que la reseca muerte no me encuentre

Vacía y solo, sin haber hecho lo suficiente.

 

Solo le pido a Dios. Que lo injusto no me sea indiferente.

Que no me abofeteen la otra mejilla

Después que una garra me arañó esta suerte.

 

Solo le pido a Dios. Que la guerra no me sea indiferente

Es un monstruo grande y pisa fuerte.

Toda la pobre inocencia de la gente

 

Solo le pido a Dios. Que el engaño no me sea indiferente

Si un traidor puede más que unos cuantos

Que esos cuantos no lo olviden fácilmente

 

Solo le pido a Dios. Que el futuro no me sea indiferente

Desahuciado está el que tiene que marchar

A vivir una cultura diferente

 

 

 

Tiempo personal

  • ¿Qué me provoca escuchar esta canción en estos tiempos nuestros?
    • ...

 

  • ¿Cómo vivis esto de la indiferencia?; ¿Sentís, pensas que tendrías que estar más atent@, más disponible a algunas situaciones?
    • ¿Cuáles?...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Esta canción nace de las entrañas de León Gieco a sus 27 años, en plena dictadura militar Argentina (1978). A lo largo de estos 47 años se ha transformado en un himno a nivel mundial. Ha sido traducida en 25 idiomas. Eso significa que esta canción “conmueve” algo del alma humana. Es sorprendente que no le pide a Dios que intervenga para que se acabe “el dolor”, “lo injusto”, “la guerra”, “el engaño” y “el futuro”... sino que lo despierte de la indiferencia. Ahí está la clave.

 

  • Contemplemos solamente la primera estrofa: “Solo le pido a Dios. Que el dolor no me sea indiferente. Que la reseca muerte no me encuentre. Vacía y solo, sin haber hecho lo suficiente”. Como si León dijera: “Dios, despertá en mí el coraje, la lucidez, la creatividad... todos esos talentos que me has confiado para dar lo mejor de mí cada día. En medio de tanto dolor, que yo también padezco, que pueda sumar mis manos en la construcción de un mundo más humano”. Todo eso, gracias a no ser indiferente. Y si hay algo que podemos agradecer a León Gieco, entre muchas cosas, es que ha hecho visible miles de situaciones injustas que por indiferencia se buscan ocultar.

 

  • Francisco papa, ha sido muy contundente con esto de la indiferencia. Escuchémoslo: La indiferencia es la gran enfermedad de hoy, mirar para otro lado”. “El amor no tolera la indiferencia.” “Lo opuesto más cotidiano al amor de Dios, a la compasión de Dios, es la indiferencia.” “Oremos al Señor para que cure la humanidad, comenzando por nosotros: que mi corazón se cure de esta enfermedad que es la cultura de la indiferencia.” “Ante la realidad de tantas personas … en una sociedad amenazada por la cultura de la indiferencia … es más necesario que nunca estar cerca de la gente.” “Una de las enfermedades de la curia es la indiferencia hacia los demás”

 

  • Millones intentamos no contagiarnos de esta enfermedad de la “indiferencia”. Uno de ellos es el padre Pedro Opeka argentino, que está en Madagascar hace 50 años. Creó una asociación humanitaria que se llama: “Akamasoa”, que significa: “buenos amigos”. “Akamasoa” combina vivienda digna, educación y trabajo. Las aldeas son construidas por los beneficiarios. Han desarrollado talleres y oficios para que los habitantes puedan trabajar: cantera, fabricación de ladrillos, carpintería, agricultura, artesanías, etc. Han construido más de 3.000 viviendas para familias que vivían en extrema pobreza, en basurales. Han logrado escolarizar a14.000 niños y jóvenes. Construyeron dispensarios, hospitales, centros de salud de atención a pobres. Se estima que medio millón de personas han recibido ayuda directa gracias a “Akamasoa”.

 

  • Seguramente que Pedro como miles de seres humanos, le han pedido a Dios que “no sea indiferente” y Dios les inspiró coraje para que puedan ofrecer sus talentos y así sigan multiplicando el bien, la verdad y la belleza.  

Aquí tienen un link para asomarse a este Evangelio que están escribiendo en Madagascar:  https://youtu.be/bllnach3HlI?si=U8caXoKW_dLIT0Ph

 

  • Vayamos al encuentro de Jesús con todo lo que está latiendo en nuestro corazón.

 

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Lucas 16, 19-31

Había un hombre rico que se vestía con ropa finísima y comía regiamente todos los días. Había también un pobre, llamado Lázaro, todo cubierto de llagas, que estaba tendido a la puerta del rico. Hubiera deseado saciarse con lo que caía de la mesa del rico, y hasta los perros venían a lamerle las llagas. Pues bien, murió el pobre y fue llevado por los ángeles al cielo junto a Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron. Estando en el infierno, en medio de los tormentos, el rico levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro con él en su regazo. Entonces gritó: «Padre Abraham, ten piedad de mí, y manda a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, porque me atormentan estas llamas.» Abraham le respondió: «Hijo, recuerda que tú recibiste tus bienes durante la vida, mientras que Lázaro recibió males. Ahora él encuentra aquí consuelo y tú, en cambio, tormentos. Además, mira que hay un abismo tremendo entre ustedes y nosotros, y los que quieran cruzar desde aquí hasta ustedes no podrían hacerlo, ni tampoco lo podrían hacer del lado de ustedes al nuestro.» El otro replicó: «Entonces te ruego, padre Abraham, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, a mis cinco hermanos: que vaya a darles su testimonio para que no vengan también ellos a parar a este lugar de tormento.» Abraham le contestó: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen.» El rico insistió: «No lo harán, padre Abraham; pero si alguno de entre los muertos fuera donde ellos, se arrepentirían. Abraham le replicó: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, aunque resucite uno de entre los muertos, no se convencerán.»

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...
    • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?

Reflexión:

 

  • En tiempos de Jesús, en tiempos cuando escribía la comunidad de Lucas, se vivía el escándalo de las diferencias entre ricos y pobres. Hoy leemos esta parábola, desde nuestra terrible realidad mundial: “El 1% más rico del mundo posee más del 45% de la riqueza global. Mientras tanto, la mitad más pobre de la población mundial posee menos del 1% de esa riqueza”. (Datos de la ONU). Nosotros sabemos que esta pobreza es causada por estructuras perversas, como decíamos el domingo pasado, el dinero-mercado se ha convertido en un ídolo que pide sacrificios humanos y el sacrificio de la madre tierra.

 

  • Vayamos a la parábola. El pobre tiene nombre: “Lázaro”, que significa: “Dios ayuda”. El rico con ropas finas y grandes banquetes no tiene nombre. Su puerta permanece cerrada. La indiferencia es total. Se perdió la oportunidad de esa “ayuda de Dios”, esa oportunidad de humanizarse gracias a Lázaro. La salvación, la vida plena según Jesús es hacernos hermanos. Crear vínculos que sacien el hambre de pan y de abrazos que todos los seres humanos tenemos. Por eso, en sociedades tan injustas, las del tiempo de Jesús y la nuestra, Dios constantemente nos está dando nuevas oportunidades a través de los que están más al desnudo, los crucificados de hoy.

 

  • Esta parábola es única de la comunidad de Lucas, como la del “buen samaritano”. Recordemos: la clave es “la compasión”, ese con-movernos, es decir que “el dolor o la alegría del otro” toque “nuestras entrañas” y nos movilice para que nos encontremos. Para eso hay que vencer “la indiferencia” y “los prejuicios”. En esa parábola no lo hicieron ni el sacerdote, ni el levita pero sí el Samaritano. En esta parábola, no hay posibilidad para la compasión porque ni siquiera “lo ve” a Lázaro. No ve esa “ayuda de Dios” que está en el umbral de su puerta. Esa indiferencia lo des-humaniza, él toma la decisión de no aceptar a “Lázaro-la ayuda de Dios”.

 

  • La misma comunidad de Lucas, a diferencia de Mateo, recuerda las bienaventuranzas de Jesús nombrando: “Cuatro felices” y “ Cuatro “¡Ay de ustedes los ricos”. Por ejemplo, “¡Ay de ustedes los ricos que están satisfechos, porque después tendrán hambre!”.  Por eso se le llama entre otros nombres: “El evangelio de los pobres”, como también el “Evangelio de las mujeres” o “del camino”. Son las acentuaciones, los regalos que esta comunidad de Lucas ofrece a los discípul@s de Jesús de todos los tiempos.  

 

  • Volvamos a la parábola: Los que van y viven en “el seno de Abraham”, son aquellos que no son indiferentes, los compasivos, los que aceptan a “los lázaros”, las “ayudas de Dios” y... juntos van construyendo un mundo más justo, más fraterno, más humano. Son los que “abren sus puertas” y se arriesgan a amar y dejarse a amar, como hace un rato compartíamos la vida del Padre Pedro en Madagascar. Pero sabemos que no hay que ir a África para vivir así, el desafío es quebrar la cultura de la indiferencia, despertar la compasión y generar nuevas dinámicas de vida, donde todos damos y recibimos. Por eso sigamos cantando: “Sólo le pido a Dios que... “el dolor”, “la guerra”, “los genocidios” como el que está padeciendo el pueblo palestino en Gaza y mucho más no nos sea indiferente. León nombra también “lo injusto”, “el futuro”, “el engañono me sea indiferente. ¿Qué otras situaciones podemos nombrar?.

 

  • ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando?

 

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar de corazón: “Solo le pido a Dios”, para seguir despertando este “peregrino, peregrina de esperanza” que habita en nosotros.
    • Escuchamos, cantamos.

 

  • Sigamos cultivando la alegría de vivir este Sueño de Jesús de la fraternidad universal, incluyendo a la Madre Tierra. Por eso en este mes dedicado al cuidado de la creación, recemos junto con Francisco esta oración que está en su carta: “Laudato Sí”, Alabado seas.

ORACIÓN POR NUESTRA TIERRA

Francisco Papa

 

Dios Creador, que estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus criaturas.
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,

derrama en nosotros la fuerza de Tu amor
para que cuidemos la vida y la belleza.


Inúndanos de paz, para que vivamos

como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos.


Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo
y no depredadores, para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción.


Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos

con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita.


Gracias porque estás con nosotros todos los días.

Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.

 

  • Podemos volver a leerla o escucharla, para que siga resonando en nuestro corazón.

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
    • ...
  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
    • ...
  • Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir ensanchando el corazón: “Alégrate María llena eres de gracia...”

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.

Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº