Blogeinträge von el gozo de celebrar en casa...

Weltweit öffentlich

 Domingo 23 de noviembre 2025 | Federico cp y Carlos cp 

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • Este domingo termina el año litúrgico con la fiesta que se llama: “Cristo Rey”. Nosotros la vamos a llamar: “Jesús hermano de todas y de todos”. El próximo domingo comienza el Adviento con aroma a jazmín y así nos empezamos a preparar para la navidad.

 

  • Para empezar a entibiar el corazón vamos a cantar esta hermosa canción de Víctor Heredia: “Ojos de cielo”. Mientras la escuchamos-cantamos, vayamos senti-pensando quienes son “ojos de cielo” para nosotros. 

OJOS DE CIELO

Víctor Heredia

 

Si yo miro el fondo de tus ojos tiernos
Se me borra el mundo con todo su infierno
Se me borra el mundo y descubro el cielo
Cuando me zambullo en tus ojos tiernos.

 

Ojos de cielo, ojos de cielo. No me abandones en pleno vuelo
Ojos de cielo, ojos de cielo. Toda mi vida por ese sueño

Ojos de cielo, ojos de cielo. Ojos de cielo, ojos de cielo

 

Si yo me olvidara de lo verdadero
Si yo me alejara de lo más sincero
Tus ojos de cielo me lo recordaran
Si yo me alejara de lo verdadero.

 

Si el sol que me alumbra se apagara un día
Y una noche oscura ganara mi vida
Tus ojos de cielo me iluminarían
Tus ojos sinceros, mi camino y guía.

 

Tiempo personal

 

  • ¿A quienes le cantarías esta canción?. Hace una lista.
    • ...

 

  • ¿Qué provocan en vos esos “ojos de cielo”?
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

  • Hay personas que son “ojos de cielo” para nosotros. Es tal cual lo que acabamos de cantar: “Si yo miro el fondo de tus ojos tiernos. Se me borra el mundo con todo su infierno. Se me borra el mundo y descubro el cielo. Cuando me zambullo en tus ojos tiernos”. Su ternura nos salva. Sus “ojos de cielo” renuevan en nosotros esa confianza tan necesaria para sentirnos seguros y así podernos arriesgar más. 

 

  • Vivimos siempre expuestos, muchos riesgos están ahí al acecho y también las sorpresas llegan, por eso son tan necesarios esos “ojos de cielo” que nos ayudan a recordar “lo verdadero”. Muchas veces nos perdemos, nos desorientamos, se nos mezclan las prioridades porque vivimos acelerados y nos cuesta parar. Por eso con el corazón agradecido les cantamos a ellos y a ellas: “Si yo me olvidara de lo verdadero. Si yo me alejara de lo más sincero. Tus ojos de cielo me lo recordaran. Si yo me alejara de lo verdadero”.

 

  • Es hermoso hacer la experiencia de mirarse en la pupila del otro. Si nunca lo hicieron, ¡háganlo!. No podemos mirarnos a nosotros mismos, pero gracias a “la pupila” del otro podemos ver nuestro rostro. Nos necesitamos, nadie se “salva solo”.

 

  • Francisco papa durante la pandemia del Covid-19 en esa semana santa del 2020. ¿Se acuerdan esa imagen?. Francisco solo en la plaza San Pedro. Llovía. Nos decía: “Una tragedia global como la pandemia de Covid-19 despertó la conciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca. La tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. Recordamos que nadie se salva solo, que únicamente es posible salvarse juntos.” 

 

  • Sigue Francisco: “Nos dimos cuenta de que todos somos frágiles y estamos desorientados. No podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos. Urgen misioneros de esperanza que sean capaces de recordar proféticamente que nadie se salva solo. Termina diciendo: “Hay un modo de ver con los ojos del corazón, con una mirada más profunda, con una empatía que nos hace entrar en la situación del otro.”

 

  • Por más que este sistema perverso que idolatra al dios dinero, que cree que todo se compra y se vende, que alienta el “sálvese quien pueda”, ese individualismo que nos enferma a todos, nosotros sabemos que nos necesitamos para seguir construyendo caminos fraternos y solidarios, donde nos salvamos entre todos.

 

  • Vayamos al encuentro de “los ojos de cielo” de Jesús.

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Lc. 23,35-43

 

Después que Jesús fue crucificado, la gente estaba allí mirando; los jefes, por su parte, se burlaban diciendo: «Si salvó a otros, que se salve a sí mismo, ya que es el Mesías de Dios, el Elegido.» También los soldados se burlaban de él. Le ofrecieron vino agridulce diciendo: «Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.» Porque había sobre la cruz un letrero que decía: «Este es el rey de los judíos.» Uno de los malhechores que estaban crucificados con Jesús lo insultaba: «¿No eres tú el Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y también a nosotros.» Pero el otro lo reprendió diciendo: «¿No temes a Dios tú, que estás en el mismo suplicio? Nosotros lo hemos merecido y pagamos por lo que hemos hecho, pero éste no ha hecho nada malo.» Y añadió: «Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino.» Jesús le respondió: «En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso.»

 

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...
    • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?

Reflexión:

  • Este texto tan corto, utiliza cuatro veces la palabra: “Salvación”. Tres veces le dicen a Jesús: “Sálvate a Ti mismo”. Las autoridades religiosas, los soldados y uno de los malhechores. Le estaban pidiendo a Jesús en ese momento final, que haga todo lo contrario a lo que ha sido toda su vida: Servir, sentir compasión, escuchar, abrazar y dejarse abrazar, recibir, dar una mano a aquel que lo necesita y mucho más.

 

  • La palabra “salvación” esta relacionada con esa imagen de alguien que esta caído en un pozo y viene otro más fuerte, le extiende su mano y “lo salva”. La hermana Dolores Aleixandre, biblista, explica que la palabra “salvación” también significa en el lenguaje hebreo “expansión”, “abrir el espacio” para que el otro pueda ser. Se trata de generar una dinámica de amor donde el otro pueda ponerse de pie, desde adentro.

 

  • Por eso Jesús durante su vida pública después de que alguien le pide que lo cure, le decía mirándolo a los ojos: “Tu fe te ha salvado”. Como si le dijera: “Juntos hemos expandido la vida y el amor que nos habita. Porque vos ahora ves y a mí tu fe me alimenta. Tus ojos se vuelven “ojos de cielo” para mí, a través de tus ojos, veo los ojos de nuestro Dios Padre y Madre”.

 

  • La dinámica de salvación que Jesús inició desde el pesebre hasta la cruz-resurrección no es la de aquel que es “más fuerte” y nos saca del pozo. Se trata de esa salvación que despierta en nosotros el coraje de pararnos en nuestros propios pies y desde ahí crear juntos esa fraternidad, sororidad que nos salva a todas y todos, como nos decía Francisco.

 

  • La comunidad de Lucas nos regala ese diálogo final con el otro crucificado: “acuérdate de mí...” y luego ese “hoy mismo estarás conmigo”. El amor de Jesús salva-expande. Escucha y recibe la ternura de este hermano que estaba siendo crucificado con él y ofrece una vez más su amor. Jesús es fiel hasta el final. Así queda expresada esta alianza de amor de Dios, a través de Jesús, con todos los crucificad@s de la historia. Quien quiera seguir a Jesús tendrá que ponerle el cuerpo a esta alianza de amor.

 

  • La comunidad de Lucas termina así: “Hacia el mediodía se ocultó el sol y todo el país quedó en tinieblas hasta las tres de la tarde. En ese momento la cortina del Templo se rasgó por la mitad, y Jesús gritó muy fuerte: «Padre, en Tus manos encomiendo mi Espíritu». Y dichas estas palabras, entregó su Espíritu”. Jesús es coherente: Su manera de amar, es un amor recíproco, que se ofrece... no se impone, ni se mendiga.

 

  • Así Jesús nos “salva”: inspirándonos, contagiándonos coraje, ternura y creatividad para dar lo mejor de nosotros hasta el final. Los tres amores que animaron su vida: “amar a Dios, al prójimo como a uno mismo” vividos a pleno en la misma cruz.

 

  • Nos “salvamos-expandimos-animamos” unos a otros, por eso cantamos junto con Jesús Crucificado-Resucitado: “Si el sol que me alumbra se apagara un día. Y una noche oscura ganara mi vida. Tus ojos de cielo me iluminarían. Tus ojos sinceros, mi camino y guía”.

 

  • Por eso en esta fiesta de “Jesús el hermano de todos y de todas”, le cantamos: “Si yo me olvidara de lo verdadero, si yo me alejara de lo más sincero. Tus ojos de cielo me lo recordaran, si yo me alejara de lo verdadero” “Ojos de cielo, ojos de cielo. No nos abandones en pleno vuelo. Ojos de cielo, ojos de cielo. Toda nuestra vida por este, Tu sueño”

 

  • ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando?

 

 Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar de corazón: “ojos de cielo”, para seguir despertando este “peregrino, peregrina de esperanza” que habita en nosotros y así seguir contagiando, como Jesús, su pasión por Dios y su compasión por los últimos.
    • Escuchamos, cantamos.

 

  • En comunión con tantos y tantas que son “ojos de cielo” para nosotros, los invitamos a rezar con esta hermosa y profunda oración de Mauricio Silva, el cura Uruguayo, barrendero en la calles de Bs. As. que fue detenido-desaparecido el 14 de junio de 1977, en plena dictadura militar Argentina. Mauricio que conocía “los ojos de cielo” de Jesús... le dice una y otra vez: “Yo sé que Tú estás”. Junto con Mauricio Silva digámosle a Jesús

 

YO SE QUE TÚ ESTAS.

Mauricio Silva

 

Señor, yo sé que Tú estás en la fe luminosa

de una noche de estrellas,

Señor, yo sé que Tú estás

en un día radiante de azul y de sol. Tu estas

 

Yo sé que Tú estás, en la espera gozosa

de un niño que viene, de una carta que llega,

de un amigo que vuelve. Tú estás.

 

Yo sé que Tú estás en el inmenso amor

de unas manos que abrazan y en el puro cariño

del beso que me dan. Tú estás.

 

Mas también sé que estás en la fe desprovista y desnuda

cuando un día y otro día le cuenta su rutina

de trabajo y pobreza y mi alma se hunde

en tiniebla total.

 

Yo sé que Tú estás, cuando la esperanza

es cuesta empinada, la cumbre es incierta

y las fuerzas muy pocas. Tú estás.

 

Yo sé que Tú estás cuando amar es

un surco humilde y oscuro,

que reclama al grano ser fecundo

y morir en soledad. Tú estás.

 

 

Yo sé que Tú estás,

Señor que te creo.

Señor que te espero.

Señor que me amas. Tú estás.

 

  • Podemos volver a leerla o escucharla, para que siga resonando en nuestro corazón.

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
    • ...
  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
    • ...
  • Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir ensanchando el corazón: “Alégrate María llena eres de gracia...”

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.

Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº122 “Hasta la muerte en cruz”

 

https://youtu.be/sk3Gmfa1x9g?si=dUq86n95jPpL7nC7

 

[ Geändert: Friday, 21. November 2025, 20:15 ]