Entrada del blog por celebrar en casa... una propuesta

Todo el mundo

 Nochebuena y Navidad | 24 y 25 de diciembre 2025 | Federico cp  y Carlos cp 

 

“En lo pequeño habita tanta inmensidad”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del  Espíritu Santo. Amén

 

  • En esta Nochebuena y en esta Navidad, contemplamos al niño Jesús nacido en un pesebre gracias al coraje y el amor de María y de José. Hoy queremos reafirmar que “en lo pequeño habita tanta inmensidad”.  Esta canción de Humberto Pegoraro: “canción de la misma orilla” nos ayudará a templar el corazón para contemplar este misterio del “Emmanuel, del Dios con nosotros”.

CANCIÓN DE LA MISMA ORILLA

 

Por el camino de la Tierra Prometida

es la canción un río grande como mar.

Un chamamé volando en pájaros pintados,

un Paraná Guazú abrazando el Uruguay.

 

Vamos juntando puñaditos de justicia

haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor,

con la ternura y la pasión de esa muchacha

que con sus manos en las tuyas despertó.

 

¡Miren las flores y los pájaros al vuelo! ¡

¡En lo pequeño habita tanta inmensidad!

En el Misterio del  Amor nada se pierde.

La misma orilla es el Principio y el Final.

 

La danza alegre llama alrededor del fuego,

la ronda abriga una esperanza que alumbró.

Por  tantos que dieron su vida, cual ramitas,

y  hoy son memoria ardiente en nuestro corazón.

 

Porque esta vida,  al fin y al cabo,es un regalo

que nos sorprende y nos desborda más y más,

envuelta en un papel de tiempo es un ratito,

una semilla preñada de eternidad.

 

Tiempo personal:

 

  • ¿Qué te provoca esta afirmación, en estos tiempos, en esta navidad: “En lo pequeño habita tanta inmensidad, en el misterio del amor nada se pierde”?
    • ...

 

  • ¿Cómo estas valorando “lo pequeño-inmenso” que fuiste gestando y pariendo a lo largo del año?; Y... ¿cómo estas valorando lo que otros fueron gestando y pariendo?
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

  • El domingo pasado les ofrecimos esta clave: “Dios se nos regala en Jesús” y que el desafío es “regalar-nosen vez de entrar en esa inercia enfermiza que nos empuja a comprar y comprar. Está en sintonía con lo que recién cantamos: “Porque esta vida,  al fin y al cabo, es un regalo que nos sorprende y nos desborda más y más, envuelta en un papel de tiempo es un ratito, una semilla preñada de eternidad”.

 

  • El poeta nos ayuda a contemplar esta dimensión de “sorpresa” de este regalo que es la vida. Como vivimos en un ritmo muy acelerado, nos cuesta mucho detenernos para dejarnos abrazar por esa “sorpresa”. Si estamos padeciendo un dolor deseamos que pase lo más rápido posible, sin detenernos a valorar todo lo que está aconteciendo alrededor de esa experiencia. Justamente esos momentos difíciles, como los de mucha alegría, nos regalan una “lupa” para poder descubrir esa sorpresas que están latiendo en nosotros y nuestro alrededor. El secreto está en saberlas apreciar y nutrirnos de ellas para seguir andando.

 

  • El poeta también nos ofrece esta perspectiva que hace un rato nos preguntamos: “En lo pequeño habita tanta inmensidad”. Por un lado sabemos, sentimos que es verdad, solo pensar en la potencia de una semilla o como va creciendo un niñ@ en el vientre de su madre o que somos “polvo de estrellas”, científicamente comprobado. Aun así, este sistema injusto y perverso que el dios dinero expande por todos lados, nos vende una y otra vez “espejitos de colores”, como por ejemplo, todo lo que está pasando con el campeonato mundial del 2026. Por supuesto que a los que nos encanta el futbol es un gozo verlos jugar; pero todos sabemos que es obsceno todo el dinero que se gasta en ese circo. Ni hablar con la carrera armamentista y todo su discurso sobre la seguridad. Y podemos seguir con otros ejemplos.

 

  • En este contexto, nuestro Dios que es Amar, decide seguir “encarnándose” en nuestra humanidad. Gracias al amor y el coraje de millones de “Josés y de Marías” de ayer y de hoy sigue naciendo la vida en miles y miles de “no lugares”. Además ellos y ellas nos invitan a cantar: “Miren las flores y los pájaros al vuelo! ¡En lo pequeño habita tanta inmensidad! En el Misterio del  Amor nada se pierde”. Porque... “la vida es una semilla preñada de eternidad”.

 

  • Esta multitud de seres humanos que “van juntando puñaditos de justicia haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor. Por  tantos que dieron su vida, cual ramitas, y  hoy son memoria ardiente en nuestro corazón”. Todos ellos y ellas tenemos la misma convicción de Etty Hillesum que nos dice desde el campo de concentración Nazi, en 1942: “Creo que el significado de la vida se basa en el AMOR, en el amor a los demás, en el amor a la naturaleza, en el amor a la belleza y en el amor de la verdad. Creo que el AMOR es la fuerza más grande que existe, la fuerza que nos mantiene en la marcha, que nos da esperanza, que nos hace creer que la vida tiene sentido”.

 

  • Vayamos al encuentro de Jesús... del “niño recién nacido, envuelto en pañales, acostado en un pesebre”. “El Emmanuel, el Dios con nosotros”.

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Lc.2, 1-12

“Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto, y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa. En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para cuidar sus rebaños. Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados. Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo. Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. Esta es la señal: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre

 

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...
    • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?

Reflexión:

 

  • La comunidad de Lucas nos ofrece esta señal: “un niño recién nacido, envuelto en pañales, acostado en un pesebre”. Otra manera de decirlo: “La señal es un niño recién nacido, totalmente necesitado, con hambre de leche materna y hambre de abrazo; envuelto en pañales-cuidado, acostado en “un lugar no apropiado”, que José y María con amor y coraje, hicieron posible para que nazca la vida”.

 

  • Desde aquí podemos comprender aquello que creemos y cantamos: “En lo pequeño habita tanta inmensidad, en el misterio del amor nada se pierde”. Por eso esta paradoja de lo “pequeño-inmenso” expresa de alguna manera esta hermosa locura de Dios de hacerse tan pequeño, tan necesitado y tan lleno de promesas, como todo niñ@.

 

  • Dolores Aleixandre, la teóloga Bíblica Española, en su escrito de este año: “Navidad a medio palmo” contempla al Jesús niño y después de describir como han inventado algunas “mediciones” a lo largo de la historia, utiliza esta medida: “medio palmo”, para referirse al Dios de Jesús.

 

  • Dice así Dolores: “Sin embargo, en medio de la noche acontece silenciosamente el movimiento de Dios hacia nosotros según la desmesura de su medio palmo -  “tan ancho, tan largo, tan alto, tan profundo…”-,  decía Pablo. Le llamamos “encarnación” pero merecería otros nombres capaces de evocar mejor la calidez de su aproximación, “la gratuidad absoluta de su cercanía”, “la maravilla de su familiaridad”, “lo asombroso de su hacerse Uno-de-tantos”.

 

  • Sigue Dolores: “De mayor, el Uno-de-tantos, Jesús caminará con desplazamientos de medio palmo hacia esas afueras en las que habita la gente más perdida y junto a ellos aprenderá unidades de medición sorprendentes: “dos tórtolas - ¿o eran pichones?”- un puñadito de levadura”, “una pizca de sal”, “la luz de un candil”, “un granito de mostaza”, “los dos céntimos de la viuda”, “el precio de un par de gorriones”.  Elegirá “un trozo de pan y un sorbo de vino” para que sigamos recordando su entrega y morirá fuera de Jerusalén, sin poseer ni siquiera medio palmo de tierra para ser sepultado. Pero cerca de su sepulcro vacío había un huerto y junto al Viviente nace la comunidad fraterna que vive”.

 

  • Y termina diciendo: “Cuesta mucho moverse en esa dirección sin más armas que el amparo y la generosidad pero la Navidad nos recuerda que si el mal es muy profundo, la bondad lo es todavía más y que en las afueras no estamos solos: el Emmanuel ha plantado su tienda en medio de nosotros.  A solo medio palmo”.

 

  • Jesús nos enseñó con su vida desde el vientre de María que “el AMOR es la fuerza más grande que existe, la fuerza que nos mantiene en la marcha, que nos da esperanza, que nos hace creer que la vida tiene sentido”. El amor es una semilla preñada de eternidad”.

 

  • Por eso vale la pena y la dicha seguir gestando y pariendo vida desde el amor al estilo de María, José y Jesús. Que al contemplar a Jesús en el pesebre en esta navidad podamos renovar nuestra esperanza de que otros mundos son posibles, podemos despertar el bien, la verdad y la belleza que nos habita.

 

 

 Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar de corazón: “Canción de las dos orillas”, para seguir despertando este “peregrino, peregrina de esperanza” que habita en nosotros y así seguir contagiando, como Jesús, su pasión por Dios y su compasión por los últimos.

 

  • Escuchamos la canción mientras contemplamos el pesebre o la imagen de Jesús niño.

 

  • Hacemos un rato de silencio... y después nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
    • ...

 

  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
    • ...
    • L@s invitamos a terminar rezando junto con Francisco papa esta oración que hizo en la Navidad del año pasado.

 

"Señor Jesús, tú que no cabalgas en la grandeza,

sino que desciendes a la pequeñez del pesebre,

te pedimos la gracia de la humildad para poder acogerte.

 

Tú, el Amor infinito, con un corazón minúsculo,

enséñanos a ser como tú, a servir y no a ser servidos,

a caminar contigo por los senderos de la paz,

más allá de las luces y los adornos mundanos.

 

Que tus ojos, Niño Dios, abran los nuestros a los más frágiles:

a los que sufren guerras, pobreza, y a los desplazados.

Que tu ternura nos mueva a no mirar a otra parte,

sino a abrazar a nuestros hermanos y hermanas.

 

Haznos contemplar la misericordia divina

que se ha hecho carne y que nos transforma.

 

Queremos ser como María, José, los pastores y los magos,

y adorarte en tu pequeñez, permitiendo que tu amor

cambie nuestras historias y las del mundo.

 

Que esta Navidad sea un encuentro

con Tu ternura y un compromiso de servicio para todos.

¡Feliz Navidad!"

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.

Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de un tal Jesús” Nº 134 “En medio del campamento

 

https://youtu.be/aGvr9SJYa-U?si=YCvauAq6yk2r3CGv

 

[ Modificado: Wednesday, 24 de December de 2025, 04:00 ]