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1º Domingo de Cuaresma | 22 de febrero 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Con sabiduría y coraje, atravesamos miedos”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre de nuestro Dios que es Amar, que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- En este 1º domingo de cuaresma vamos a contemplar a Jesús a travesando sus miedos en medio del desierto. Con sabiduría y coraje los enfrentará. Este canto “volver a empezar” de Alejandro Lerner nos ayudará a explorar nuestra experiencia y la de Jesús.
VOLVER A EMPEZAR
Alejandro Lerner
Pasa la vida y el tiempo, no se queda quieto.
Llego el silencio y el frío con la soledad.
En qué lugar anidarán mis sueños nuevos.
¿Y quién me dará una mano
Cuando quiera despertar?
Volver a empezar
Que aún no termina juego.
Volver a empezar
Que no se apague el fuego.
Queda mucho por andar
Y que mañana será un día nuevo,
bajo el sol… Volver a empezar
Se fueron los aplausos y algunos recuerdos.
Y el eco de la gloria duerme en un placar.
Yo seguiré adelante atravesando miedos
Sabe Dios que nunca es tarde,
para volver a empezar.
Tiempo personal:
- Si contemplas tu vida... ¿Cuántas veces tuviste que “volver a empezar”?. Te invitamos a recodar algunos de esos momentos, que la vida te “llamo”, o te “empujó” a volver a empezar.
- ...
- ¿Qué miedos tuviste que atravesar? Y... ¿Qué sueños te alentaron a volver a empezar, o qué sueños descubriste despúes de atravesar esos miedos?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos, todas en mayor o menor medida a lo largo de nuestra vida tenemos que “volver a empezar”. Esos “volver a empezar” se presentan porque la vida nos “llama” en algunos momentos a cerrar un ciclo para abrir nuevos ciclos. Sentimos que los tiempos están maduros para dar un “salto”, a veces se dan con cierta armonía y otras veces no. También la vida “nos empuja”. Situaciones inesperadas, como puede ser una enfermedad propia o de algún ser querido, por ejemplo. En todas esas situaciones tenemos que atravesar “miedos”. Sabemos que los miedos tienden a paralizarnos.
- Alejandro Lerner, el autor de la canción, comentó en un reportaje, que tenía 40 años cuando la hizo, estaba transitando todas esas preguntas que te agitan en esos momentos de la vida y también estaba viviendo un momento difícil por una separación. La canción brotó en ese contexto, por eso ese “Yo seguiré adelante atravesando miedos”. Tuvo que atravesar algunos miedos que lo estaban conflictuando.
- Si miramos de frente nuestros “miedos” podemos decir que existencialmente, el ser humano es un ser consciente de su propia finitud. Somos frágiles. Y esa conciencia nos coloca frente a varios miedos inevitables que no podemos esquivar, hay que atravesarlos: “El miedo a la muerte”. No solo al hecho físico de morir, sino al misterio de dejar de ser. Vivir sabiendo que el tiempo es limitado. También tenemos “miedo a la libertad”. Algunos filósofos lo expresan de esta manera: “estamos condenados a ser libres”. Elegir implica responsabilidad, y eso nos asusta: no podemos culpar siempre al destino por lo que nos pasa.
- Podemos hablar del “miedo al vacío o al sinsentido”. Cuando nos preguntamos: “¿Para qué todo esto?”. Sentir “lo absurdo” de todo: el choque entre nuestra necesidad de sentido y el silencio del universo. “El miedo a la soledad”. Aunque vivamos rodeados de otros, hay una dimensión de nuestra experiencia que es intransferible. Nadie puede sentir exactamente lo que sentimos.
- Otros miedos que tenemos que atravesar: “El miedo al rechazo”. Tenemos un deseo profundo de ser aceptados y amados. Aquí aparece la vulnerabilidad: mostrarnos tal cual somos, es todo un desafío. Y uno de los miedos más frecuentes es “el miedo al sufrimiento”. Al dolor físico, emocional, a las pérdidas de nuestros seres queridos. El miedo al sin sentido del dolor, que no tenga un propósito.
- El miércoles de cenizas afirmamos junto con Jesús que “somos barro y Aliento de Dios para sumarnos a esta danza del bien, la verdad y la belleza, desde el amor”. Ese es nuestro camino y horizonte y por ser así... toda la vida inevitablemente vamos atravesando miedos. Por eso podemos cantar: “Sabe Dios que nunca es tarde, para volver a empezar”.
- Hemos nombrado el miedo... “a la muerte”, “a la libertad-elegir”, “al vacío- el sin sentido”, “a la soledad”, “al rechazo”, “al sufrimiento” y... podríamos seguir. Recordemos que el “temor” nos “protege”, “nos cuida” porque nos ayuda a comprender que somos limitados. El desborde, la exageración de esos “temores” son los “miedos” que tienden a paralizarnos. Es más! los miedos nos dividen por dentro. La palabra “diabólico” significa “el que divide”. En ese sentido “los miedos” son diabólicos nos confunden y dividen nuestras fuerzas.
- Vayamos al encuentro de Jesús, que supo enfrentar sus miedos, lo diabólico de ellos. Encontrémonos con su sabiduría y su coraje.
Algo importante:
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Les proponemos una clave para escuchar este Evangelio: Cada vez que nombre “diablo” traduzcan en su interior “miedo”. Como recién dijimos “el miedo” es el que nos divide, por eso es “diabólico”.
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Algo más que nos puede ayudar. Lo contrario es lo “simbólico” que etimológicamente significa: “lo que nos une, nos reúne”. Por eso son tan importantes los “símbolos”. Los símbolos unen “lo visible” con lo “invisible” que representan.
Según la Comunidad de Mt. 4, 1-11
1Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. 2Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». 4Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”». 5Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo 6y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”». 7Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”». 8De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, 9y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras». 10Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”». 11Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían”
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
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- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- En el pasaje anterior a este, la comunidad de Mateo, nos recuerda una de las experiencias más importantes que vivió Jesús: Su bautismo. En medio de su pueblo, de la mano de Juan el Bautista junto al río Jordán, Jesús escuchó en lo profundo de su corazón, que Dios Padre-Madre le decía: “Tú eres mi Hijo, el Amado, el Elegido”.
- Elegido para “ser JESÚS”. Jesús significa: “el salvador o liberador”, se traducía para Jesús en “ser un despertador” de esta verdad: “Todos los seres humanos son hijos amados, hijas amadas de Dios”. Esa buena noticia le hacía arder el corazón. Para los ojos de Dios, según Jesús, no hay fronteras, ni divisiones, cada ser humano es amado por Dios Abba. Así como el sol, la luna y las estrellas iluminan, así es el amor de Dios, se ofrece gratuitamente a todos y todas.
- Esta Buena Noticia estalló en el corazón de Jesús en esa tarde en el jordán y por eso necesitó descubrir cómo comunicar este Evangelio. Por eso decidió ir al desierto. Y en el desierto se pudo enfrentar con sus miedos, esos miedos que nos dividen, porque son “diabólicos”.
- Desde estas claves contemplemos el texto. “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes”. Siempre será un tentación recurrir a la magia. A que haya algo invisible, “superior a nosotros”, que cambie lo que no podemos transformar. Siempre será un desafío trabajar la tierra junto con otros, sudar, amasar, hornear y compartir el pan con otros hambrientos como nosotros. El hambre es una oportunidad para hacernos hermanos, para amasar y compartir el pan.
- «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos”. Siempre será una tentación pretender saltearnos “las reglas de juego de la libertad”. Tendemos a fantasear con super-héroes-heroínas y eso nos divide. Como la necesidad de “tomar sustancias-drogas” que nos hagan creer que todo lo podemos. Lo cierto es que el coraje es el que nos ayuda a atravesar nuestros límites-miedos una y otra vez. Como la cantidad de veces lo vemos a Jesús enfrentándose con coraje a los sacerdotes y fariseos para desenmascarar sus hipocresías, por ejemplo.
- “Todo esto te daré, si te postras y me adoras». Siempre será una tentación que el poder, el dinero, la ley del más fuerte se transforme en nuestro “dios”. Jesús nos compartirá a este Dios Abba, Padre y Madre que no impone su amor, tampoco lo mendiga. Es un Dios que nos ofrece su amor, como el mismo aire que respiramos o la misma tierra que nos sostiene y alimenta... para que entremos en esta dinámica de amar y ser amados. Porque para el Dios de Jesús todas y todos somos sus hijas amadas, hijos amados. Para vivirlo tenemos que tener el coraje, como Jesús, de atravesar nuestros miedos.
- Por eso con Jesús, gracias a su sabiduría y coraje, podemos cantar confiadamente: “Volver a empezar. Que aún no termina el juego. Volver a empezar Que no se apague el fuego. Queda mucho por andar. Y que mañana será un día nuevo, bajo el sol… Volver a empezar”
- ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando, para comenzar transitar nuestra cuaresma?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Los invitamos a hacer un momento de silencio para traer al corazón, algunos de “los miedos” que necesito enfrentar. Este tiempo de cuaresma puede ser un tiempo propicio para atravesarlos.
- Con esos “miedos” y todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la canción: “Volver a empezar”.
- La escuchamos-cantamos...
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
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- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
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- Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a atravesar nuestros miedos, ella que también con sabiduría y coraje supo enfrentarlos: “Alégrate María llena eres de gracia el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 9 “Bajo el sol del desierto”
https://youtu.be/yizfVzoLX8c?si=MHEVsx2Ui7tiFs82