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Domingo de La Ascensión | 17 de mayo 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Para amar hemos nacido”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre de nuestro Dios que es Amar, que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo vamos a escuchar a Jesús, en esta fiesta de la Ascensión, que nos dice: “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.». El Jesús que “asciende” es el que vive con plenitud esta vocación común de Dios, de la humanidad y de toda la creación: Fuimos creados para AMAR.
- Confiamos que esta chacarera de Horacio Banegas: “Para cantar (amar) he nacido” nos ayudará a contemplar nuestra vida y la de Jesús. Imaginemos a Jesús que nos canta...
PARA CANTAR HE NACIDO
Horacio Banegas
Para cantar he nacido. Soy copla que el viento lleva.
A veces canto en el árbol que se deshoja de pena.
A veces bebo del fuego palabras de primavera.
Mi sangre canta por dentro como la lluvia por fuera.
La noche canta y convierte sus pájaros en estrellas.
Pero cuando canta el pueblo musicaliza mis venas.
Yo nunca miro a la rosa por su color de quimera.
La miro porque ella tiene la sangre de los que sueñan.
Porque en sus gajos florecen las manos del que la siembra.
Si el canto no se levanta como la hoguera del fuego.
Si no libera las penas de los que están en la tierra
De nada sirve que suene la voz de la chacarera.
Así como canta el río cuando la noche lo ciega.
Y sin mirar su camino sigue su rumbo de piedra.
Yo le canto a los que vienen caminando por la tierra.
Mi copla es azul y estrellas y una guitarra encendida.
En su corazón de pueblo la vida sufre y agita.
Con el perfil de sus bombos las esperanzas marchitas.
Por eso canto a las cosas que me va dando la vida.
A los changuitos de barro hondeando lunas perdidas.
Al tallo con sus espinas y al hombre con sus heridas.
Tiempo personal:
- El poeta y cantor a través de su pasión por el canto, une su vida con la de su pueblo, se sabe entretejido a algo mayor. Nos dice: “Si el canto no se levanta como la hoguera del fuego. Si no libera las penas de los que están en la tierra. De nada sirve que suene la voz de la chacarera”.
- El cantor aporta su canto, ese es su “fuego”; ¿Cuál es “el fuego” que aportas para “liberar las penas de los que están en la tierra”, ahí donde estas?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Vivimos respondiendo a múltiples demandas y... tratamos de dar lo mejor de nosotros cada día, para responderlas. Sin embargo, muchas veces nos desconectamos de nuestro “fuego-pasión”, de ese “para cantar he nacido”. Cada uno, cada una está convocado a decir: “Para que “...” he nacido”. El secreto es que esa pasión-ese fuego está dentro nuestro, el desafío es descubrirlo y ofrecerlo.
- Horacio Banegas lo dice con mucha claridad y potencia: “Si el canto no se levanta como la hoguera del fuego. Si no libera las penas de los que están en la tierra. De nada sirve que suene la voz de la chacarera”. Su canto-fuego-pasión tiene un camino y un horizonte marcado: “es para liberar las penas”. El poeta nos ofrece algunas pistas para que podamos nutrir nuestro “fuego”.
- Sintamos cómo relaciona “su fuego” con “el fuego de la Madre tierra”: “Para cantar he nacido. Soy copla que el viento lleva. A veces canto en el árbol que se deshoja de pena. A veces bebo del fuego palabras de primavera”. “Mi sangre canta por dentro como la lluvia por fuera. La noche canta y convierte sus pájaros en estrellas”.
- Y... también nos ofrece algo más: “Pero cuando canta el pueblo musicaliza mis venas”. Aquí vuelve a relacionar “su fuego”, con “el fuego de la creación” y “el fuego de su gente”: “Yo nunca miro a la rosa por su color de quimera. La miro porque ella tiene la sangre de los que sueñan. Porque en sus gajos florecen las manos del que la siembra”.
- Entonces... a través de esta chacarera podemos contemplar esos tres fuegos que se entretejen y dan sentido a nuestro andar como seres humanos: “El fuego propio, el de la madre tierra y el fuego de nuestros pueblos”. Es decir el fuego que brota de nuestros lugares de pertenencia, de nuestros vínculos más cercanos: familia, amig@s, comunidad, vecin@s y compañer@s de trabajo, etc.
- Junto con todo “ese entretejido” cada una y cada uno puede decir: “Para que “...” he nacido”. Es todo lo contrario a lo que este individualismo exacerbado, ese “sálvense quien pueda”, que nos busca imponer el dios mercado. Toda esta sobrecarga de redes que en vez de conectarnos nos des-conectan de nosotros mismos y de los demás.
- Necesitamos beber de “estos fuegos” una y otra vez, para seguir gestando y pariendo otros mundos posibles. Por eso vayamos al encuentro de nuestro Maestro, Jesús de Nazaret, que descubrió y ofreció su Fuego plenamente.
Según la Comunidad de Mateo 28, 16-20
“Por su parte, los Once discípulos partieron para Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Cuando vieron a Jesús, se postraron ante él, aunque algunos todavía dudaban. Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- La comunidad de Mateo termina su evangelio con estos últimos 4 versículos. Nos ha ofrecido el evangelio más largo, con sus 28 capítulos, haciendo un hermoso esfuerzo de unir el antiguo y el nuevo testamento. Uno de sus tantos regalos es que nos ofrece cinco largos discursos de Jesús. Están haciendo referencia a los cinco libros de la ley del antiguo testamento (El Pentateuco). Esa primera ley cuyo referente es Moisés, ahora según la comunidad de Mateo: el “nuevo Moisés” es Jesús que nos ofrece esta nueva alianza. Miremos con detenimiento estos últimos versículos.
- “Cuando vieron a Jesús, se postraron ante él, aunque algunos todavía dudaban”. Si leemos literalmente dividimos entre “los que tenían certezas”, esto es “bueno” y “los que dudaban” esto es “malo”. Pero si miramos con mayor profundidad la comunidad de Mateo nos está invitando a contemplar la paradoja que vive todo creyente entre “certezas” (que dan seguridad para andar) y “las dudas” (que nos ayudan a seguir explorando lo que no comprendemos). Benditas dudas que nos “empujan” a seguir buscando el misterio, que siempre será como “el horizonte.” Daremos dos pasos y el horizonte dará dos pasos para atrás. Creemos entre certezas y dudas.
- Jesús les dijo y nos dice hoy: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra”. La palabra “autoridad” viene de ser “autor” de tu propia vida. Todos los seres humanos están convocad@s a ser “autores/as” de su propia vida. Jesús se lo tomó en serio. Fue descubriendo “Su Fuego sagrado” desde el fuego de la creación, el fuego de su Pueblo y... descubría que todos esos “fuegos” tenían un fuego común: “Dios ABBA, Padre y Madre”, este Dios que es amar.
- Por eso parafraseando al poeta, Jesús podría cantar: “Para AMAR he nacido, soy un corazón abierto que lleva el viento”. Y les dijo: “Si mi AMOR no se levanta como la hoguera del pueblo. Si no libera las penas de los que están en la tierra. De nada sirve que suene la voz de esta sinfonía de amor, que es el universo”.
- “Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes”. Como si nos dijera: “Recuerden lo que hemos aprendido juntos: Dios es AMAR, ese es nuestro sello, grabado a fuego. Despierten en todos los que se encuentren en el camino y a los que vayan a su encuentro que Dios Padre y Madre los ama entrañablemente. Su dignidad común es que cada ser humano es hija de Dios, hijo de Dios. Recuerden así como el sol, la luna y las estrellas iluminan siempre, así es el amor de Dios siempre presente”.
- Como si nos dijera: “Sientan estas palabras. Quiero que las lleven grabadas a fuego en su corazón siempre, para que alimente su propio fuego: “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.».
- Por eso este Jesús que “asciende” mostrándonos la plenitud del amor, de ese fuego del amor que abriga e ilumina siempre, paradojalmente “desciende” a lo más profundo de las entrañas de la creación, de las entrañas de nuestra humanidad y de nuestro corazón. Si hacemos un instante de silencio podemos escuchar que nos dice: “hemos nacido para amar”.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la canción, imaginando a Jesús Resucitado que nos la canta: “Para cantar he nacido”.
- La escuchamos-cantamos...
- Todo esto nos lleva a entrar en comunión con León XIV papa, que pronunció estas palabras en Camerún: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham , tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Por eso junto con León XIV recemos juntos
ORACION POR LA PAZ
Tú venciste a la muerte sin armas,
ni violencia: Disolviste su poder
con la fuerza de la paz.
Concédenos Tú paz,
como a las mujeres asombradas
en la mañana de pascua,
como a los discípulos escondidos y asustados.
Envía Tú Espíritu,
aliento que da vida,
que reconcilia,
que convierte en hermanos y hermanas
a los adversarios y enemigos.
Inspíranos la confianza de María,
Tu madre, que con el corazón desgarrado
estaba al pie de la cruz,
firme en la fe de que resucitarías.
Que la locura de la guerra llegue a su fin.
Y que la tierra sea cuidada
y cultivada por quienes todavía
saben engendrar, saben custodiar,
y saben amar la vida.
¡Escúchanos Señor de la Vida!
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
¡Feliz Pascua!
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Para este tiempo pascual los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº130 “Sobre las nubes del cielo”.
https://youtu.be/6NpLr9v648g?si=q9oR7j6j-9rtbhqH