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FIESTA DE LA TRINIDAD | Domingo 31 de mayo 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Dios es amar”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Este domingo celebramos la fiesta de la Trinidad, del Dios comunión, del Dios que es amar. Vamos a zambullirnos en este misterio, con humildad y confianza, ayudados por esa poesía de Martí, que Silvio Rodríguez le puso música: “Solo el amor”. Imaginemos que Dios nos canta, a todos los seres humanos y a todas sus criaturas.
SOLO EL AMOR
Debes amar la arcilla que va en tus manos
Debes amar su arena hasta la locura
Y si no, no la emprendas que será en vano
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro
Debes amar el tiempo de los intentos
Debes amar la hora que nunca brilla
Y si no, no pretendas tocar lo cierto
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto
Tiempo personal:
- La canción nos indica cuatro verbos, acciones que describen el amor: “Solo el amor... “alumbra”, “convierte”, “engendra” y “consigue”... y en cada verbo dice qué es lo que provoca. Si tuvieras que decir, según tu experiencia... ¿Qué acciones-verbos nombrarían tu manera de amar?
- O sea... Cómo completarías: “Sólo el amor... “
- Si te parece, lo podés escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estás sol@, lo podés hacer después.
Reflexión:
- El poeta nos ayuda a comprender, de una manera muy simple y clara el sentido más profundo de nuestra existencia: “Existimos para amar”. Por eso usa el adverbio “solo”, solamente el amor... “alumbra”, “convierte”, “engendra” y “consigue”... y muchos verbos más, podemos sumar provocados por esta fuerza incontenible del amor.
- · En una reflexión muy profunda que Rosa Ramos hace sobre “El nombre de Dios es Amar” en el blog de Amerindia, nos advierte: “Amar es algo muy serio, pero justamente las palabras “amor” y “amar” están muy devaluadas, minimizadas o vulgarizadas en nuestro medio, ¡es tomada en vano! Se dice “te amo” con mucha ligereza y se mal ama o incluso se odia con mucha facilidad. Se dice “mi amor” hasta en un comercio, dirigiéndose al cliente, se ponen corazoncitos, emoticones y se envían stickers alusivos, en forma casi automática. ¿Nos estamos amando de verdad? ¿Nuestro amar es salvar, sanar, rescatar, liberar, reunir en comunidad? La dificultad no nos exime del aprendizaje humilde, del intento: “Debes amar el tiempo de los intentos, la hora que nunca brilla…”
- Sigamos con el poeta y nuestra experiencia. En estos tiempos donde el termómetro de la vida pasa por “lo que deseo hacer”, por esa ecuación casi sin pensar: “lo más importante es lo que yo quiero”... escuchar ese “debes amar” puede hacernos ruido. Se trata de un “debes” que mira el horizonte mayor que es LA VIDA, aquello de “sean fecundos y multipliquen la vida”. Sabemos que es importante escuchar nuestros deseos, “lo que quiero”, también hay que escuchar “lo que debo” que nos hace levantar la mirada al bien común y... además escuchar “lo que puedo”, para estar ubicad@s. No es lo mismo tener 10 años, 40 o 90 años, como estar en Montevideo o en Tokio. “El puedo” me ubica.
- Por eso vamos aprendiendo a vivir en libertad en la medida que podemos escuchar lo que “quiero”, “debo” y “puedo” para hacer lo que “co-responde”. ¿Quién responde?: “Yo respondo haciéndome cargo de lo que digo y hago”, en este entretejido que somos, por eso es “co”. Siempre es con otros. Estamos a contramano de este individualismo exacerbado que respiramos. Creemos en aquello que Francisco papa y ahora León XIV nos insisten: “Nadie se salva solo”.
- Ese “debes amar” nos da un horizonte, nos desafía. Además, el poeta con sabiduría nos dirá que hay que integrar los contrarios: “debes amar la arcilla que va en tus manos”, o sea lo que le da más placer y alegría al alfarero y también paradojalmente le dice: “debes amar la arena hasta la locura”. “La arena” le raspa el trabajo al alfarero y tiene que volver a hacerlo. “La arena” le enseña a mejorar su trabajo. También dirá: “debes amar el tiempo de los intentos”, de los proyectos que entusiasman por sus frutos y... también paradojalmente “debes amar la hora que nunca brilla”, los fracasos y conflictos que nos desafían a reinventarnos.
- Las dos veces va a hacer esta advertencia: “Y si no, no la emprendas que será en vano” y “si no, no pretendas tocar lo cierto”. O sea, si no estas dispuest@ a vivir “las primaveras” y “los inviernos” que genera el amor, no te zambullas en ese río del AMOR al que estamos convocad@s a VIVIR desde el inicio de la creación.
- Vayamos al encuentro de aquel que supo vivir amando plenamente, nuestro Maestro y hermano mayor: Jesús de Nazaret.
Según la Comunidad de Jn.3, 3-7, 16-17
“Jesús le contestó a Nicodemo: «En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo desde arriba.» Nicodemo le dijo: «¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre?» Jesús le contestó: «En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. No te extrañes de que te haya dicho que tenes que nacer de nuevo, del agua y del espíritu. (...) ¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él”.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- En este día que celebramos la fiesta de la TRINIDAD, la liturgia nos ofrece este texto que es parte del capítulo 3 de Juan, donde narra el encuentro entre el fariseo Nicodemo y Jesús. Los dos son hombres de fe, dos buscadores que quieren vivir en verdad. Nicodemo está sintiendo que “la ley” vivida de esa manera, no le está dando respuestas a sus búsquedas más profundas y... ve a este Maestro Joven que vive apasionadamente su fe, por eso va a su encuentro.
- La respuesta de Jesús lo sorprende: “Nicodemo tenes que nacer de nuevo, del agua y del espíritu”. Como si le dijera: “Tenes que volver a comprender al Dios que buscas. Ese Dios que ha liberado a Israel de la esclavitud de Egipto, ese Dios es AMOR. No es el Dios de los ejércitos, no es el todopoderoso que creen los romanos, ni el Dios que le compramos su favor con nuestras ofrendas en el templo”.
- Rosa Ramos lo dice de esta manera: “Es en el cuarto Evangelio y también en las Cartas de Juan donde encontramos profusas citas sobre el amor y se llega a decir “Dios es amor y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él” (1 Jn. 4, 16).
- “El nombre de Dios en el Nuevo Testamento “es Amor”, pero si “el nombre” hace referencia a “la misión”, a la acción, a la entrega de un don, el nombre de Dios sería “Amar”. Eso es lo que podemos leer entre líneas en toda la historia de salvación y en particular en la vida del que sus contemporáneos llamaban el Nazareno, o el Maestro, aquel predicador itinerante del modo de reinar de Dios. Amar fue el verbo propio de ese hombre, “tan humano que sólo podía ser divino”. Amar que se expresaba en salvar, sanar, rescatar, liberar, reunir en comunidad a aquellos discípulos torpes y aquellas gentes tan frágiles que lo seguían”.
- Antonio Pagola lo dice de esta manera: “Cuando no hemos descubierto todavía que Dios es solo Amor, fácilmente nos relacionamos con él desde el interés o el miedo. Un interés que nos mueve a utilizar su omnipotencia para nuestro provecho. O un miedo que nos lleva a buscar toda clase de medios para defendernos de su poder amenazador. Pero esta religión hecha de interés y de miedos está más cerca de la magia que de la verdadera fe cristiana. Solo cuando uno intuye desde la fe que Dios es solo Amor y descubre fascinado que no puede ser otra cosa sino Amor presente y palpitante en lo más hondo de nuestra vida, comienza a crecer libre en nuestro corazón la confianza en un Dios Trinidad del que lo único que sabemos por Jesús es que no puede sino amarnos”.
- Celebramos esta dinámica del Amor que se da entre el Dios Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. La comunidad de Juan afirma: “Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único”. Jesús nos enseñó a amar “la arcilla y la arena”, tocando a los leprosos sanando y dejándose sanar por el abrazo que recibía de ellos. Jesús nos enseñó a amar el tiempo “de los intentos”, en la fiesta del pan que se multiplica en rondas en aquella primavera en Galilea y también amar “la hora que nunca brilla”, en la soledad del huerto de Getsemaní o en la Cruz.
- Jesús confía que el amor alumbra lo que perdura y convierte en milagro el barro. Ama asombrándose de las maravillas que se engendran en cada amanecer y cree que solo el amor consigue encender lo muerto, en ese “Padre en Tus manos encomiendo mi espíritu; inclinando la cabeza, entregó su Espíritu”. Ese mismo Espíritu hoy nos inspira a seguir confiando que la fuerza del amor, no se impone, ni se mendiga, el amor se da en reciprocidad y se ofrece también gratuitamente.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la canción, imaginando a Jesús Resucitado que nos la canta: “Solo el amor”.
- La escuchamos-cantamos...
- Hace unos días recibimos la 1º encíclica de León XIV “Magnifica Humanitas” (La grandeza de la Humanidad) cuyo sentido no es hablar simplemente de la inteligencia artificial, sino defender a la persona humana en una época en la que la tecnología puede hacer olvidar qué significa ser verdaderamente humano. Para León XIV, la gran pregunta no es “¿qué puede hacer la tecnología?”, sino: “¿Qué tipo de humanidad queremos construir?”
- Frases textuales que están en consonancia con lo que venimos reflexionando y rezando en este día de la TRINIDAD.
- “El ser humano está llamado a la comunión con Dios y no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo.”
- “Lo que salva al hombre es el amor divino que desciende hasta el punto más frágil de su historia y la regenera desde lo profundo.”
- “Ningún sistema de cálculo, por sofisticado que sea, genera un corazón que se entrega.”
- Por eso León XIV defendiendo esa dignidad humana pronunció estas palabras en Camerún en abril pasado: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham , tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Por eso junto con León XIV recemos juntos.
ORACION POR LA PAZ
Tú venciste a la muerte sin armas,
ni violencia: Disolviste su poder
con la fuerza de la paz.
Concédenos Tú paz,
como a las mujeres asombradas
en la mañana de pascua,
como a los discípulos escondidos y asustados.
Envía Tú Espíritu,
aliento que da vida,
que reconcilia,
que convierte en hermanos y hermanas
a los adversarios y enemigos.
Inspíranos la confianza de María,
Tu madre, que con el corazón desgarrado
estaba al pie de la cruz,
firme en la fe de que resucitarías.
Que la locura de la guerra llegue a su fin.
Y que la tierra sea cuidada
y cultivada por quienes todavía
saben engendrar, saben custodiar,
y saben amar la vida.
¡Escúchanos Señor de la Vida!
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate María llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
¡Feliz día de la Trinidad!
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Para este tiempo pascual los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 56 “El gemido del viento”.