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Todo o mundo

 FIESTA DEL CUERPO DE JESUS | Domingo 7 de junio 2026 | Federico cp y Carlos cp 

 

“Hay que ponerle el cuerpo...”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

 

  • Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

 

  • Este domingo celebramos la fiesta del cuerpo y sangre de Jesús. La comunidad de Juan nos recordará sus palabras: El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna”. Ayudados por la canción: Hay que ponerle el cuerpo, hermano” de Carlos Saracini, exploraremos nuestra experiencia y desde ahí contemplaremos a nuestro Maestro, que es pan de vida. Imaginemos que Jesús nos canta...

 

HAY QUE PONERLE EL CUERPO, HERMANO

Carlos cp

 

Hoy muchos que dicen “no hay nada más que hacer”

con sus palabras, su manera de ser.

Muchos se quejan, quieren olvidar, la sangre derramada por nuestra libertad.

Hay que ponerle el cuerpo, hermano, siempre poner mucha pasión.

Si vos querés que cambie “algo” tenés que abrir el corazón.

Hay que ponerle el cuerpo, hermano, siempre crear fraternidad.

Si vos crees en algo nuevo, abrite a la diversidad.

 

Cientos de miles se dejan inspirar creen en la Vida buscan confiar.

Cientos de miles no dejan de crear, tienen coraje, aman de verdad.

Rompe tus miedos, aprende a gozar, acaricia tus heridas, no dejes de abrazar.

Soña con otros, no dejes de arriesgar, suma “tus huellas”, tu belleza, tu andar.

Hay que ponerle el cuerpo…

 

Somos pequeños, inmensidad. Somos un misterio que hay que revelar.

Somos algo único, muy singular. Dios te ha regalado, un soplo original.

Sentí al Maestro, desnudo en la Cruz, gritando… su cuerpo: “Libera tu luz”

Cientos de miles escuchan “Su voz” quieren sumarse a este pacto de amor.

Hay que ponerle el cuerpo…

 

 Tiempo personal:

 

  • Recien cantamos: “Hay que ponerle el cuerpo, hermano, siempre poner mucha pasión.Si vos querés que cambie “algo” tenes que abrir el corazón.Hay que ponerle el cuerpo, hermano. Siempre crear fraternidad. Si vos crees en algo nuevo, abrite a la diversidad”.
    • Podes contemplar en tu vida que... ¿al abrir tu corazón pudiste cambiar “algo” junto con otros?. ¿Qué pudiste y pudieron cambiar?
      • ...
    •  ¿Te abriste a la diversidad y creaste frtaernidad junto con otros?; ¿cómo lo hiciste, cómo lo hicieron?
      • ...
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

  Reflexión:
 
  • La canción comienza diciéndonos: “Hoy muchos que dicen no hay nada más que hacer con sus palabras, su manera de ser”. Una de las formas de vivir, en realidad “sobrevivir” es bajar los brazos, dejarnos llevar por “la indiferencia” y entonces el “sálvense quien pueda” empieza a gobernar nuestra vida.

 

  • Recordemos algo de lo que nos insistía Francisco sobre “la indiferencia”: “La omisión adopta el nombre de indiferencia”. “Se ha desarrollado una globalización de la indiferencia”. “Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros; ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos”. “La indiferencia humilla, porque deja al otro tirado al borde del camino.” “Lo contrario de la indiferencia no es solamente la solidaridad; es la ternura.”

 

  • En estos tiempos se busca imponer “el negacionismo”, negar que lo vivido en la década de los 70-80 no fue un “terrorismo de estado”. Y... lo que es peor, muchos hoy reivindican ese terrorismo de estado. Por eso cantamos: “Muchos se quejan, quieren olvidar, la sangre derramada por nuestra libertad”. Como pasionistas sabemos que es muy importante “hacer memoria”, valorar la entrega de tantos testigos valientes que le pusieron el cuerpo al amor colectivo, confiando que otros mundos más solidarios y fraternos son posibles.

 

  • Por eso necesitamos valorar y alentar esa entrega cotidiana, porque “Cientos de miles se dejan inspirar, creen en la Vida, buscan confiar. Cientos de miles no dejan de crear, tienen coraje, aman de verdad”. Son aquellos y aquellas que en cada amanecer le ponen el cuerpo al AMOR, rompiendo sus miedos, aprendiendo a gozar, acariciando sus heridas, abrazando y dejándose abrazar. Soñando con otros, arriesgándose, sumando “sus huellas”, su belleza y su andar”.

 

  • Leonardo Boff comentando la encíclica “Magnifica Humanitas” de León XIV nos dice: “El papa ofrece una crítica contundente a dos ideologías: “el transhumanismo” y “el poshumanismo”. Estos “otorgan centralidad total a la técnica y al sueño de superar los límites de la condición humana”. “El transhumanismo busca exacerbar exponencialmente las capacidades humanas (mediante la biomedicina, la ingeniería corporal y los algoritmos) para ser más eficiente y así alcanzar ventajas lucrativas. Se menosprecian los límites naturales del ser humano y se promete una “salvación” puramente técnica”.

 

  • Por eso necesitamos volver a recordarnos que: Somos pequeños, inmensidad. Somos un misterio que hay que revelar. Somos algo único, muy singular. Dios nos ha regalado, un soplo original. Sintamos al Maestro, desnudo en la Cruz, gritando… su cuerpo: “Liberen su luz” Cientos de miles escuchamos “Su voz” queremos seguir sumándonos a este pacto de amor”.

 

  • Vayamos al encuentro de Jesús para seguir renovando ese “pacto de amor”.

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Jn. 6, 51-58

“Sus antepasados comieron el maná en el desierto, pero murieron: aquí tienen el pan que baja del cielo, para que lo coman y ya no mueran. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo.» Los judíos discutían entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer carne?» Jesús les dijo: «En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que es vida, me envió y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre”.

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...
    • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?

Reflexión:

  •  La comunidad de Juan nos ofrece estas afirmaciones de Jesús, después de la multiplicación de los panes. El milagro de Jesús fue generar confianza entre toda esa multitud. Su manera de ser, su manera de hablarles, les fue entibiando el corazón. Al principio lo estaban mirando y escuchando a él, pero cuando les pidió que se reúnan en grupos, se empezaron a mirar y a escuchar de otra manera. Jesús había logrado derribar “la indiferencia”, la “desconfianza” que estaba endureciendo sus corazones. Entonces... empezaron a sacar “los panes” que tenían bajo sus túnicas y se produjo el milagro del compartir.

 

  • Tuvieron el coraje de “ponerle el cuerpo” a esas enseñanzas de Jesús. Por eso cuando Jesús les estaba diciendo: “El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna”, los estaba invitando a compartir “su fragilidad” y “su vitalidad”, como recién lo habían hecho, saciando así, el hambre de pan y el hambre de abrazos que todos los seres humanos tenemos.

 

  • Dolores Aleixandre, una teóloga bíblica española nos dice: “La carne y la sangre, representan la humanidad vulnerable y la vida concreta entregada por amor. Comer y beber: Simbolizan la asimilación vital. Es hacer propios los valores, el estilo de vida y el compromiso de Jesús, interiorizándolos hasta que formen parte de lo que somos. La vida eterna: Se entiende como una calidad de vida plena, abundante y liberadora que comienza en el presente y que consiste en vivir en comunión, "permanecer" en el proyecto del Padre”. 

 

  • Para Dolores Aleixandre, este pasaje es “profundamente subversivo, al exigir comer su carne, la fragilidad de Dios hecha ser humano.Jesús rompe con las visiones de un Dios lejano que manipula la historia desde arriba. Alimentarse de la carne de Jesús significa entender que Dios sufre con el que sufre. Dios no envía el sufrimiento; Dios está metido en la "carne" herida del pueblo para sostenerlo y liberarlo”. 

 

  • Por eso... “La eucaristía y la vida comunitaria son inseparables. No se puede comer el cuerpo de Cristo en el altar si se ignora al cuerpo de Cristo que pasa hambre en la calle. "Comer y beber" a Jesús es un acto comunitario que rompe las barreras de exclusión y nos obliga a sentar a la mesa de la dignidad a los marginados de siempre”.

 

  • Frente a una espiritualidad de evasión, que busca "subir al cielo" para olvidarse de la tierra, Dolores Aleixandre propone una espiritualidad encarnada. Comer su carne es adquirir la mirada de Jesús: ver la realidad con compasión, indignarse ante la injusticia y actuar con misericordia. La "vida eterna" empieza aquí cuando los ojos se abren a las necesidades del hermano”.

 

  •  Hoy en esta fiesta del cuerpo y la sangre de Jesús, cantamos junto con él: Hay que ponerle el cuerpo, hermano,  siempre poner mucha pasión. Si vos querés que cambie “algo” tenés que abrir el corazón. Hay que ponerle el cuerpo, hermano. Siempre crear fraternidad. Si vos crees en algo nuevo, abrite a la diversidad”. Hoy “sigamos escuchando Su Voz y “sumándonos a este pacto de amor”.

 

  • Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” 

 

  • L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.  
  • Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos cantar junto con Jesús Resucitado: Hay que ponerle el cuerpo, hermano”.
  • León XIV nos convoca a ponerle el cuerpo a la paz y a la dignidad humana. Nos dice con mucha claridad: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham , tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Por eso junto con León XIV recemos juntos.

 

ORACION POR LA PAZ

 

“Señor Jesús,

Tú venciste a la muerte sin armas,

ni violencia: Disolviste su poder

con la fuerza de la paz.

Concédenos Tú paz,

como a las mujeres asombradas

en la mañana de pascua, 

como a los discípulos escondidos y asustados.

 

Envía Tú Espíritu,

aliento que da vida,

que reconcilia,

que convierte en hermanos y hermanas

a los adversarios y enemigos.

 

Inspíranos la confianza de María,

Tu madre, que con el corazón desgarrado

estaba al pie de la cruz,

firme en la fe de que resucitarías.

 

Que la locura de la guerra llegue a su fin.

Y que la tierra sea cuidada

y cultivada por quienes todavía

saben engendrar, saben custodiar,

y saben amar la vida.

¡Escúchanos Señor de la Vida!

Amén

 

  • En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”: “Cinco panes y dos peces” N.º 57

 

https://youtu.be/IZVMX1Z020Q?si=NlO7-Gmsi5BZoQfK