el gozo de celebrar en casa...
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Domingo 5 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp

“En lo pequeño habita tanta inmensidad”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Al final del texto de este domingo Jesús nos dirá: “...mi yugo es suave y mi carga liviana.» No niega “el yugo”, ni “la carga”, nos dice que será “suave y liviana”. Confiamos que la canción de Humberto Pegogaro: “Canción de la misma orilla”, nos ayudará a adentrarnos en nuestra experiencia y en la de Jesús. Jesús canta con nosotros...
CANCIÓN DE LA MISMA ORILLA
Humberto Pegoraro
Por el camino de la Tierra Prometida
es la canción un río grande como mar.
Un chamamé volando en pájaros pintados.
Un Paraná Guazú abrazando el Uruguay.
Vamos juntando puñaditos de justicia
haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor,
con la ternura y la pasión de esa muchacha
que con sus manos en las Tuyas despertó.
Miren las flores y los pájaros al vuelo!
¡En lo pequeño habita tanta inmensidad!
En el Misterio del Amor nada se pierde.
La misma orilla es el Principio y el Final
La danza alegre llama alrededor del fuego.
La ronda abriga una esperanza que alumbró,
por tantos que dieron su vida, cual ramitas,
y hoy son memoria ardiente en nuestro corazón.
Porque esta vida, al fin y al cabo,es un regalo
que nos sorprende y nos desborda más y más,
envuelta en un papel de tiempo es un ratito,
una semilla preñada de eternidad.
Tiempo personal
- Humberto, el poeta y cantor afirma: “¡En lo pequeño habita tanta inmensidad! En el Misterio del Amor nada se pierde”.
- ¿Crees en estas dos afirmaciones?; Si te contemplas en lo de todos los días... ¿Te ves viviendo estas afirmaciones?
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- ¿Crees en estas dos afirmaciones?; Si te contemplas en lo de todos los días... ¿Te ves viviendo estas afirmaciones?
- También nos dice: “por tantos que dieron su vida, cual ramitas, y hoy son memoria ardiente en nuestro corazón”.
- ¿Hoy a quiénes te brota recordar, aquell@s que son “memoria ardiendo en tu corazón”?. Te invitamos a nombrarlos.
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- ¿Hoy a quiénes te brota recordar, aquell@s que son “memoria ardiendo en tu corazón”?. Te invitamos a nombrarlos.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Estas dos afirmaciones: “¡En lo pequeño habita tanta inmensidad!” Y... “En el Misterio del Amor nada se pierde”, son dos convicciones que nacen de un corazón que sabe contemplar “la VIDA”; esa VIDA que está en medio y dentro de nosotros. Dos convicciones que brotan de un corazón que sabe amar y ... confía que el amor es la fuerza más grande que existe. Convicciones que nos dan sentido, coraje y lucidez para enfrentar tantos males y conflictos. Nos dan templanza y creatividad, en medio de las exigencias y tensiones de cada día.
- Recordar a aquellos que “arden en nuestro corazón”, nos ayuda a sobrellevar nuestras “cargas cotidianas”. Muchos de ellos y ellas nos han enseñado a hacerle frente a las dificultades y también hemos aprendido con ellos y ellas a gozar. Es una memoria agradecida que nos llena de alegría y valor.
- En el texto del domingo pasado Jesús nos decía: “el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará”. Ana María Diaz, contemplando ese texto reflexionó sobre: “La paradoja de perder y ganar”. En su reflexión nos invita a profundizar en los “héroes ordinarios” que saben “perder y ganar”. También hoy diremos que esos “´héroes ordinarios” saben que “en lo pequeño habita tanta inmensidad” y... “que en el misterio del amor nada se pierde”.
- Escuchemos a Ana María que nos dice: “El concepto corriente de héroe es quien realiza una hazaña extraordinaria, capaz de asombrar a todos. Sin embargo, hay una mayoría de héroes ordinarios, que no sorprenderían a nadie, porque viven “perdiendo” su vida.
-Son héroes que saben que el dolor es el abrazo más apretado que la vida puede darte, porque ello saca lo mejor de ti, un camino muy distinto de quienes se exilian del dolor y viven alienados del propio corazón.
-Son héroes que saben que la paciencia es el ingrediente más sabroso del pan de la vida, porque está hecha de esa fidelidad que mide el tiempo con un instrumento de eternidad, en contraste con los que piensan que el tiempo es una inversión de corto plazo.
-Son héroes reconciliados con la vulnerabilidad, que saben que vivir exige el coraje de ir con el corazón al descubierto, una actitud muy distinta de aquellos que optan por cuidar su imagen, manipular la verdad, ocultar delitos y aprovecharse de todas las circunstancias para el propio beneficio.
Esa mayoría de héroes corrientes, silenciosos, honrados, trabajadores, pacientes, llenos de amor, son los verdaderos pilares que sostienen la vida, y los que constituyen nuestra esperanza en tiempos mejores, porque, lo sepan o no, reconocen la sabiduría de seguir los pasos de Jesús, sostienen con fortaleza su cruz y viven la vida en abundancia prometida a quienes “pierden” su vida”.
- Junto con el poeta, con Ana María, con “los que arden en nuestro corazón”, junto con esos “héroes ordinarios” y con Jesús cantamos confiados y alegres: “Porque esta vida, al fin y al cabo,es un regalo que nos sorprende y nos desborda más y más, envuelta en un papel de tiempo es un ratito, una semilla preñada de eternidad”.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 11, 25-30
En aquella ocasión Jesús exclamó: «Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, pues así fue de tu agrado. Mi Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo se lo quiera dar a conocer. Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana.»
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Recordemos el contexto inmediato de este texto: Jesús venía valorando la fe de Juan el Bautista y al mismo tiempo decía que Juan todavía creía en un dios muy lejano y exigente. Por otro lado el conflicto con los jefes de la religión se agudizaba cada vez más. Lo mismo pasaba en tiempos que se escribía este Evangelio, 50 años después: Son tiempos de persecución, de mucha intolerancia y violencia. Algo parecido a lo que respiramos en estos tiempos nuestros.
- En ese contexto a Jesús le brota esta alabanza: “Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”. Como si Jesús dijera: “Te alabo Padre porque en lo pequeño, en los pequeños habita tanta inmensidad”. Imaginemos también a Jesús diciendo: “Padre te alabo porque Te veo por todos lados, en la gente muy sencilla, que no sabe nada de esas leyes que les imponen, ellos y ellas sin darse cuenta van descubriendo... que en el misterio del amor nada se pierde”.
- Jesús, que estuvo 30 años en Nazaret, sabe de “yugos” y “cargas”, como la gran mayoría de su pueblo. Por eso puede decirles con autoridad: “Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, ... mi yugo es suave y mi carga liviana.». Desde su bautismo en el Jordán, se descubre Hijo Amado por Dios. Se sintió arte y parte de este Sueño-Reino de Dios, se apasionó compartiéndole a su gente, la Buena Noticia de que ellos y ellas son también “hijos amados e hijas amadas por Dios Abba”. Por eso la tarea, “el yugo” y “la carga” más importante es “hacernos hermanos”.
- Esa es “una carga” pero es “liviana”, porque dentro nuestro late esta convicción que hemos nacido para amar y ser amados. Porque nuestro Dios es la fuente del Amor. Dios es AMAR. No deja de ser “una carga” porque hay muchas contradicciones dentro nuestro y fuera de nosotros. Porque hay muchos que se creen superiores a otros o creen que pueden manipular a dios con sus leyes y prohibiciones. Pero esa “carga” se vuelve “liviana” cuando nos damos cuenta que “en el misterio del amor nada se pierde”.
- “El yugo se vuelve suave” porque como Jesús nos enseñó, siempre se vive con otros y otras, en comunidad. Después de la experiencia fundante del bautismo, necesitó retirarse al desierto para caer en la cuenta de la densidad de esa verdad que lo habitaba: “Hijo, amado de Dios”. Inmediatamente después buscó compañeras y compañeros, amigas y amigos, para crear comunidad; para hacer realidad ese Sueño-Reino de Dios. Por eso “el yugo es suave”, porque lo aprendemos a vivir con otros y otras. Imaginemos a Jesús con ese puñado de discípul@s cantando: “Por el camino de la Tierra Prometida...Vamos juntando puñaditos de justicia haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor... La danza alegre llama alrededor del fuego.La ronda abriga una esperanza que alumbró”.
- Iban juntos “mirando las flores y los pájaros al vuelo”... aprendiendo a amar como ama el Dios Abba, Padre y Madre que ama a su Hijo, ama a sus hijos e hijas y a toda su Creación. Recordemos que en la biblia el verbo “conocer” es igual que “amar”. Al decir Jesús: “Nadie conoce-ama al Hijo sino el Padre, y nadie conoce-ama al Padre sino el Hijo”.
- Según Jesús “la carga se vuelve liviana y el yugo suave”, si nos reconocemos “hijas e hijos de Dios”... desafiados a vivir los tres amores: “Amar a Dios, al prójimo, como a uno mismo”. No hay otro mandamiento más importante que este. Todo lo demás viene por añadidura.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía “Canción de la misma orilla”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Nos unimos de una manera especial a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela y ... a toda la humanidad.
- Recién valoramos a los “héroes ordinarios”. León XIV, los nombra de esta manera: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham , tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Por eso junto con León XIV recemos juntos.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 60 “De dos en dos”
-Si bien esta versión de un Tal Jesús esta más centrada en el Evangelio de Lucas, donde la alabanza de Jesús brota después de la vuelva del envió de los 72 discípulos y discípulas que envía... nos sirve para imaginar por qué hace esta alabanza a Jesús.