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 Domingo 9 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp 

 

“Lo que me quema por dentro”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

 

 

  • Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

 

  • Este domingo la comunidad de Mateo después de que Jesús realiza el milagro de la confianza, que provocó que todas y todos compartan su pan, ahora nos lo presenta “caminando sobre el mar”, “sobre el caos y el mal”.

 

  • Confiamos que esta poesía hecha canción de Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, que este 4 de agosto hicimos memoria de los 50 años de su martirio, nos ayudará a contemplar nuestra experiencia, la de Angelelli y la de Jesús. Ahí revela lo que “le quema por dentro”.

 

 

HOMBRE PROYECTO DE PUEBLO

Enrique Angelelli

 

Mezcla de tierra y de cielo proyecto de humano y divino...

en cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo.

Es barro que busca la Vida, agua que mezcla lo Nuevo,

amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo.

 

El pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos!
Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo.

Porque el proyecto es silencio. Porque la vida se hace rezo.

Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo.

 

Déjenme que les cuente lo que me quema por dentro;

es amor que se hizo carne con chayas y dolor e pueblo.

Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro...
aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto.

 

 

Tiempo personal

 

  • ¿Cuáles de “los convencimientos” que Enrique Angelelli nos esta ofreciendo, hoy les hacen más sentido, tocan su corazón?. Les proponemos nombralos.
    • ...
  • ¿En qué o en quien depositamos nuestra confianza?
    • ..

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Las “convicciones” nos sostienen, pero ellas cada tanto tienen que pasar por el tamiz de la crisis. La crisis que nos da la oportunidad de volver a reafirmarlas, de comprenderlas mejor y a veces nos damos cuenta que las tenemos que cambiar. Las convicciones nos ayudan a caminar con sentido en los momentos de mucha plenitud, perplejidad y conflictividad. Y... al mismo tiempo necesitamos “confiar”, porque no podemos controlarlo todo.

 

  • Si contemplamos algunas de “las convicciones” y en quien “confía” Enrique Angelelli podemos nombrar: Que somos “mezcla de tierra y de cielo, proyecto de humano y divino”. Que lo personal está entretejido con lo colectivo: “en cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo”. Que siempre estamos en movimiento... nos vamos modelando unos con otros porque “somos barro que buscamos la vida, agua que mezclamos lo nuevo”. Que el dolor y el amor, lo personal y lo colectivo, nos van humanizando, porque somos “amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”.

 

  • Les contamos que estuvimos presentes junto con nuestros hermanos pasionistas: Marcelo cp, Juani cp y Eduardo cp, “en el Pastor”, el lugar donde lo mataron a Angelelli. En la celebración Fede cp nos compartió algo que vivió junto a Angelelli. En enero de 1969, el grupo misionero, que él animaba en Córdoba, decidió ir a misionar a La Rioja. Angelelli se encontró con ellos y les dijo: “Gracias por venir a La Rioja, pero sepan que ustedes vienen a aprender de la fe de este pueblo”. Como si les dijera: Recuerden que “el pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos! Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”. Aquí todos aprendemos, la misión es siempre en reciprocidad. No hay asimetrías. “Porque el proyecto es silencio. Porque la vida se hace rezo. Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo”.

 

  • Sigamos conociendo a Angelelli, ahora a través de este Riojano Pocho Brizuela, que conoció a Angelelli cuando era adolescente y luego fue sacerdote de la Diócesis de La Rioja. Escuchemos lo que dice: “Desde que comenzó a andar los caminos polvorientos de La Rioja, al final de los 60, anunció la Justicia y la Paz que tanto necesita la humanidad y que siempre van de la mano. Porque no hay Paz sin Justicia, ni Justicia sin Paz. Nos dijo con valentía: que, frente a la injusticia, no se puede ser neutral ni indiferente. No se puede mirar para otro lado”.

 

  • “También nos dijo que, como servidor del evangelio, no podía predicar la resignación a un pueblo marginado, sufrido, postergado, olvidado, explotado y abandonado por los poderosos y por un Estado Nación diseñado y fundado desparejo, con tantas desigualdades y marcadas asimetrías”.

 

  • “Su palabra y acción, llamaba a construir una sociedad justa, solidaria y fraterna, donde el amor y la igualdad sean una realidad para el pueblo, una moneda corriente para los humildes; donde haya trabajo que dignifique a todos y todas, donde los proyectos políticos, económicos y sociales,  tengan como centro la dignidad humana, la justicia social, la soberanía e identidad de los pueblos, la comunidad organizada, el respeto a la cultura y  a la construcción colectiva de un pueblo de hermanos, que en La Rioja, al decir de Angelelli, se llama Tinkunaco”.

 

  • “Todo esto fue Angelelli. Lo predicó, lo vivió, lo practicó, lo inspiró ... por eso lo persiguieron y mataron, por su coherencia y compromiso, por no negociar la dignidad del pueblo y del evangelio. Por enfrentar el miedo, el terror y el desprecio del derecho y la justicia por parte de la dictadura cívico-militar”.

 

  • Con todo esto en el corazón vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro y el maestro de los Mártires Riojanos: Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao.

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

 

Según la Comunidad de Mt. 14, 22-33

En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.  A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.  Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. «Es un fantasma», dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman. Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua». «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame». En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó.  Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios». 

 

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...

 

  • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
    • ...

 

Reflexión:

  • Contemplemos las acciones de Jesús al comienzo de este texto: “Les pide que crucen el lago a sus discípul@s”: confía que ellos lo pueden cruzar solos. Se queda despidiendo a la gente: Le dedica aún más tiempo a la gente para los abrazos y esos diálogos más personales. Subió a la montaña a orar a solas. Necesita seguir cultivando el amor con Dios Abba, Padre y Madre. Cultiva lo que le dice a la gente: Para vivir con plenitud “hay que amar a Dios, al prójimo como a uno mismo”. Jesús cultiva los tres amores.

 

  • Vale recordar que para la mentalidad bíblica antigua, “el mar” no era malo en sí mismo, ya que es creación de Dios. Pero, por su inmensidad, profundidad, imprevisibilidad y peligro, se convirtió en un poderoso símbolo del caos, de las fuerzas amenazantes y de aquello que escapa al control humano. Si hay algo que podían admirar y sorprenderse una y otra vez los discípul@s de Jesús es cómo su maestro podía enfrentar ese “caos”, esas “fuerzas amenazantes” que constantemente lo estaban acosando desde el poder religioso y político.

 

  • Lo que nos está narrando la comunidad de Mateo es cómo Jesús “caminaba sobre ese mar” de conflictos, tensiones, relaciones injustas y leyes injustas. Caminaba sobre el mar-mal de “la ley del sábado” por ejemplo,  y... entonces decidió colocar al que tenía la mano paralizada en el centro y curó su mano el día sábado. Camina sobre el mar-mal de “la ley de la  pureza”. Al sentir a la mujer que sana, que estaba enferma-impura, y en vez de rechazarla (por ser impura), la confirma diciéndole: ¡Tú fe te ha sanado!”. También “camina sobre el mar-mal,” al encarar a los fariseos o a los sacerdotes diciéndoles que son “raza de víboras”. Sus convicciones y su confianza en el Dios Abba, le daban coraje, lucidez, ternura y creatividad para caminar sobre esas aguas.

 

  • Como le paso a Enrique Angelelli y a tantas y tantos que se siguen los pasos de Jesús. Las convicciones y la confianza expresada tan bella y profundamente en los últimos versos: “Déjenme que les cuente lo que me quema por dentro; es amor que se hizo carne con chayas (baile alegre) y dolor de pueblo”. Cuando lo acusaban de comunista o de mentiroso y mucho más, una y otra vez cultivaba su confianza en esta convicción que le quemaba en su corazón: “Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro... aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto”
  • Por eso, sigamos cultivando “la confianza” y nuestras “convicciones” para que cuando vengan los desafíos, podamos tener el coraje y la confianza de Pedro de salir de nuestras seguridades (barca) y caminar sobre el mar-el caos- los conflictos. Y si en algún momento nos hunidmos, podamos tener la confianza de decir: “¡Te necesito Jesús!, ¡salvame!”. Sigamos cultivando la convicción y la confianza que Jesús siempre esta para ofrecernos Su Mano. Renovemos esa fe en Jesús que “nos quema por dentro”.

 

  • Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer su espíritu y su esperanza?

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” 

 

  • L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar. 

 

  • Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar “hombre proyecto de pueblo”.

 

  • Sigamos rezando con Angelelli, para seguir ensanchando nuestro corazón. Cuando él fue a visitar a Pablo VI en 1974 (dos años antes de su martirio); estando en Roma, cumplía 25 años de sacerdote, tenía en ese momento 54 años. Le brotó de su corazón esta oración, que expresa una vez más sus convicciones y su confianza en Dios. Sintamos y recemos lo que “le quema por dentro”:

 

ORACIÓN POR MIS 25 AÑOS DE SACERDOCIO

Enrique Angelelli

 

Siento que mi tierra, dolorida y esperanzada, reza y canta con su historia, vida y mensaje… Peregrina conmigo, en mi carne y en mi sangre, me parece escucharla con su chaya.

En esta Roma pecadora y fiel, un día floreció en mí una Unción…“Sacerdote para siempre” me dijiste entonces, Señor.

Veinticinco años vividos por esos caminos de Dios, con mañanas de Pascua y tardes de dolor, con fidelidades de hijo y debilidades de pecador, con las manos metidas en la tierra del hombre… de este pueblo tuyo que me entregaste, Señor.

 

Mi vida fue como el arroyo…anunciar el aleluya a los pobres y pulirse en el interior; canto rodado con el pueblo y silencios de “encuentros”… contigo… solo… Señor.

Mi vida fue como el sauzal… pegadita junto al río para dar sombra nomás.

Mi vida fue como el camino…pegadita al arenal para que la transite la gente pensando: “Hay que seguir andando nomás”.

Mi vida fue como el cardón… sacudida por los vientos y agarrada a Tí, Señor; vigía en noches de estrellas para susurrarle a cada hombre “Cuando la vida se esconde entre espinas, siempre florece una flor”.

Mi vida canta hoy dichosa a Ti, Señor… Es misterio que se hizo camino ya andado un buen trecho, Señor… Mesa que acoge y celebra los racimos ya maduros que Tu Sangre fecundó.

 

Todo esto soy yo, Señor… un poco de tierra y un Tabor, veinticinco años de carne ungida con un Cayado, un pueblo y una Misión.

 

Hoy la tumba de Pedro es la Mesa de esta Eucaristía, Señor… en mis manos renace, como entonces, la Nueva Carne del Amor.

Pablo, tu Vicario, me sale al encuentro como un hermano mayor… Me dice al oído: “Hermano, confirmo tu Fe y tu Misión, recibe el ósculo de la paz y lleva a tu pueblo mi bendición”.

 

Y… mientras se encienden las estrellas… allá, lejos, sigue floreciendo el amor.

Por este Sacerdocio tuyo, que es mío y de tu pueblo, muchas gracias, Señor.

Es hora que me despida de esta Roma que me ungió, con un Credo agradecido a la Iglesia que me engendró y con la esperanza de María, ¡hasta La Rioja, Señor!

La Patria está gestando un hijo con sangre y con dolor… Lloran los atardeceres esperando que el hijo nazca sin odios y con amor.

Mi tierra está preñada de vida en esta noche de dolor, esperando que despunte el alba con un hombre nuevo, Señor.

 

  • En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº59 “Como un fantasma”

 

https://youtu.be/g4x2FFILdOw?si=9xO3T7fiI4RJufoH