Entrada del blog por el gozo de celebrar en casa...

Todo el mundo

 Domingo 30 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp 


“Y pese a todo vuelve la mañana”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

 

 

  • Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

 

  • Este domingo elegimos la canción de Héctor Negro y Cesar Isella: “Levántate y canta” porque confiamos que nos ayudará a contemplar a Jesús y a sus discípul@s que están atravesando una profunda crisis. Creemos que también nos ayudará a templar nuestro corazón para contemplar nuestras crisis.

 

LEVANTE Y CANTA

Héctor Negro y Cesar Isella

 

Si algún golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.

Y hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima.

 

Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala
Y la esperanza, quien nos ilumina

Si hay un golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba

 

Tiempo personal

 

  • El poeta comienza diciéndonos: “Te torna pájaro que quiebra el vuelo. Y te revuelca con el ala herida”. Son muchas las experiencias que nos golpean, que “quiebran nuestro vuelo” y nos hacen entrar en crisis.

 

  • Te invitamos a mirar de frente una de esas experiencias donde tuviste que enfrentar una crisis. Crisis en una relación, una enfermedad, una crisis laboral u otro tipo de crisis.
  • Una vez que la elegiste...
    • ¿Qué paso?; ¿Qué fue lo que se quebró?
      • ...
      • ¿Qué, quienes te ayudaron a travesar esa crisis?
        • ...
        • Al mirarla ahora a la distancia: ¿Qué aprendizajes te dejó esa crisis?
          • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Todos sabemos que tarde o temprano, vivimos tiempos de crisis. Las crisis nos “empujan”, nos desafían a dar nuevas respuestas. Algo se rompe, como recién cantamos: Si algún golpe de suerte, a contrapelo. A contrasol, a contraluz, a contravida”. Todos esos “golpes-quiebres” que recién estuvimos haciendo memoria.

 

  • “La crisis” rompe la continuidad con la que veníamos viviendo. Puede ser una enfermedad, la pérdida de alguien, un fracaso afectivo, una separación, una dificultad laboral, una jubilación, un cambio inesperado, etc. De pronto aparecen preguntas que antes estaban dormidas: ¿Quién soy ahora?; ¿Qué sentido tiene lo que estoy viviendo?; ¿Qué quiero realmente?; ¿Cómo quiero vivir de aquí en adelante? y... más preguntas.

 

  • La palabra “crisis” viene del griego “krisis”, es “algo que se rompe”, está relacionado con “decisión”, “discernimiento”, “momento de cambio”. No es solamente un momento de derrumbe; puede ser también un momento donde nos damos cuenta que algo necesita ser revisado. La crisis suele poner en cuestión nuestra identidad.

 

  • La pregunta no es: “¿Cómo salgo de esto?” sino: “¿Qué me está invitando a mirar en profundidad esta crisis?”. “¿Quién puedo llegar a ser después de esta experiencia?” Ahí aparece la posibilidad de una transformación, de dar un “nuevo salto de crecimiento”. Empezamos a sentir, como recién cantamos: Y hay tanto viento para andar las ramas. Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima”.

 

  • No somos los mismos después de atravesar una crisis, nuestra conciencia se amplifica y se profundiza. Podemos quedar más vulnerables, y al mismo tiempo más conscientes de lo esencial que nos habita, más capaces de distinguir: lo urgente de lo importante, de valorar los vínculos, de reconocer nuestros límites y posibilidades y aprendemos algo más de este desafío de la libertad. La crisis rompe una forma de vivir y puede abrir una nueva forma de habitar la propia existencia. Si bien esto lo podemos “saber”... lo cierto es que cuesta mucho encarar y a travesar “las crisis”. Sabiendo que si no lo atravesamos nos quedamos estancados.

 

  • Por eso como nos enseña el poeta: ¿Por qué caerse y entregar las alas?. ¿Por qué rendirse y manotear las ruinas?. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala y la esperanza, quien nos ilumina”. Una y otra vez la vida nos desafía a más; por eso: “Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”

 

  • Vayamos al encuentro de Jesús nuestro maestro que sabe de crisis y sabe que “está el amor que su milagro arrima”, a pesar y a través de todo.

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

 

 

Según la Comunidad de Mt. 16, 21-27

Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá». Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?  Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras”.

 

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...

 

  • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
    • ...

 

Reflexión:

  • Este texto que acabamos de leer es la continuación, del Evangelio del domingo pasado. Nosotros comentábamos lo siguiente: “Y... Jesús lo confirma al discípulo y amigo, revelándole algo más de su propia luz: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia...”. Los dos se “hablan mirándose a los ojos” y se confirman el uno al otro. Algo que todas y todos necesitamos. Pero la pregunta que queda latente es: ¿De qué “Mesías” está hablando Jesús y de qué “Mesías” está hablando Pedro?·”
  • Pedro estaba imaginando o fantaseando otro tipo de “mesías” y con un Dios diferente al “Dios Abba”, que Jesús les ha enseñado. Por eso cuando les dice que iba a sufrir y mucho más...Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá».

 

  • Pedro y seguramente la mayoría de l@s discípul@s no podían comprender que el amor no se impone, ni tampoco se mendiga, el amor se vive en reciprocidad y también se ofrece gratuitamente. Jesús va descubriendo que ésta es la manera de actuar del Dios del amor en la historia y por eso sigue aprendiendo a ponerle el cuerpo a esta verdad. Jesús sabe que el amor tiene su precio.

 

  • Es hermoso contemplar, la manera cómo han forjado la amistad entre ambos: Pedro “reprende” a su amigo y maestro. Habla muy bien del maestro y del discípulo. Sin embargo Jesús necesita una vez más dejar en claro que el Dios del amor no es el dios de los romanos que se impone a través de la fuerza y el miedo o el dios que predican los sacerdotes y fariseos que solo unos pocos “elegidos” y “puros” pueden acceder a ÉL.  

 

  • Sus discípul@s no terminaban de entenderlo a Jesús y... fantaseaban con un dios interventor que lo iba a liberar de todos esos conflictos, que Jesús había creado con los fariseos y sacerdotes, porque les sacaba legitimidad a esas leyes injustas que imponían a los pobres. Por eso todos entran en crisis, Jesús también. Algo se estaba quebrando. No es el mesías guerrero, ni el mesías que llevaría a Israel a ser “luz de las naciones”, se trata de un mesías que asume las consecuencias de amar en libertad, anunciando un mundo de herman@s, iguales en dignidad y denunciando todo aquello que oprime. Eso significa “cargar con la cruz”.

 

  • Esta crisis le está dando la oportunidad a Jesús y a sus discípul@s, si aceptan el desafío, de seguir cayendo en la cuenta que significa creer en el Dios del Amor. Por eso dirá: “Porque él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará”. Como si dijera: “El que sigue el camino del sálvese quién pueda... pretendiendo ser mejor que los otros... perderá su vida”. Sin embargo quien tenga el coraje de poner el corazón en los más pobres, los explotados y discriminados, confiando que otro mundo, más justo y solidario es posible, vivirá en plenitud”.

 

  • Podemos imaginarlo a Jesús, haciendo de tripa corazón, mirándolos a los ojos con amor y firmeza recordándoles: hay tanto viento para andar las ramas
    Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana
    Y está el amor que su milagro arrima”.
    Por eso, se los digo a ustedes y también me lo digo: Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala. Y la esperanza, quien nos ilumina. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”.

 

  • Juntos atravesaron esa crisis y siguieron caminado hacia Jerusalén.

 

  • Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta reflexión a cambiar nuestra mirada, como lo hizo Jesús?

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” 

 

 

  • L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar. 

 

  • Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar: Levántate y canta”

 

  • Volvamos a pedir junto con León XIV por la paz, que nos revela quiénes somos para Dios.

 

ORACION POR LA PAZ

 

Señor de la Vida,

que moldeaste a cada ser humano

a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste

para la comunión, no para la guerra,

para la fraternidad, no para la destrucción.

 

Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:

“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz

y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.

 

Hoy elevamos nuestra súplica

por la paz en el mundo, rogando que las naciones

renuncien a las armas

y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.

 

Desarma nuestros corazones del odio,

el rencor y la indiferencia,

para que podamos ser instrumentos de reconciliación.

 

Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad

no nace del control que alimenta el miedo,

sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.

 

Señor, ilumina a los líderes de las naciones,

para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,

detener la carrera armamentista,

y poner en el centro la vida de los más vulnerables.

 

Que nunca más la amenaza nuclear

condicione el futuro de la humanidad.

 

Espíritu Santo, haz de nosotros constructores

fieles y creativos de paz cotidiana:

en nuestro corazón, nuestras familias,

nuestras comunidades y nuestras ciudades.

 

Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación

y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.

 

Amén.

 

  • En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia...”

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº67 “El bastón del Mesías”

 

https://youtu.be/YfoEtoD0O_0?si=OdA41kLn_RTjqzrJ