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Domingo 13 de setiembre 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Desaprender la guerra”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo la comunidad de Mateo nos recordará este diálogo: “Pedro le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?». Jesús le respondió: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”
- La canción de Luis Guitarra: “desaprender la guerra” nos ayudará a contemplar nuestra vida y la de Jesús.
DESAPRENDER LA GUERRA
https://youtu.be/EC-xvYC7ooU?si=7YagGwtnAAC2OGSv
Luis Guitarra
Desaprender la guerra, realimentar la risa.
Deshilachar los miedos, curarse las heridas.
Difuminar fronteras, rehuir de la codicia.
Anteponer lo ajeno, negarse a las consignas.
Desconvocar el odio. Desestimar la ira.
Rehusar usar la fuerza. Rodearse de caricias.
Reabrir todas las puertas. Sitiar cada mentira.
Pactar sin condiciones. Rendirse a la Justicia.
Rehabilitar los sueños, penalizar las prisas.
Indemnizar al alma, sumarse a la alegría.
Humanizar los credos, purificar la brisa.
Adecentar la Tierra, reinaugurar la Vida.
Desconvocar el odio...
Desaprender la guerra, curarse las heridas.
Desaprender la guerra, negarse a las consignas.
Desaprender la guerra, rodearse de caricias.
Desaprender la guerra, rendirse a la Justicia.
Desaprender la guerra, sumarse a la alegría.
Desaprender la guerra, reinaugurar la Vida.
Tiempo personal
- Si miras tu vida... ¿Qué fuiste “des-aprendiendo” y eso... ayudó a generar más encuentro y armonía ahí donde estas?. Trata de recordar y agradecer esos “saltos” de crecmiento que has dado.
- ...
- Hoy... ¿Qué “guerras” tenes que “desaprender”, para ser aún más fecund@?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Los poetas suelen estar muy conectad@s con lo profundo de la vida, con esos principios universales que están en toda la creación: “El bien, la verdad y la belleza”. Por eso estas convocatorias de Luis Guitarra a “desaprender la guerra”; a “desconvocar el odio”, a “desestimar la ira”, “rehusar usar la fuerza” y a “sitiar cada mentira” ... son para despertar en nosotros esa sed profunda que nos habita.
- Los discípul@s de Jesús sabemos que esa sed profunda viene de Dios; fuimos creados a Su imagen y semejanza; “Sus Huellas” están en nuestro barro. Por eso necesitamos “desaprender la guerra”, y al mismo tiempo “realimentar la risa; deshilachar los miedos y curarnos las heridas”, es fundamental para volver a nuestro manantial. Necesitamos “difuminar, borrar fronteras” y “rehuir de la codicia” que nos endurece el corazón. Somos “sed” y “manantial” al mismo tiempo.
- En cada amanecer tenemos la oportunidad de “pactar con el amor, sin condiciones”... pactar con esa fuerza que nos aferra a la vida y así “rendirnos a la justicia”. No favorecer esas lógicas que impone este sistema perverso que idolatra el dinero, que excluye, oprime y crea millones de seres humanos descartables.
- Como dice Francisco en la encíclica Fratelli Tutti Nº 20 “Este descarte se expresa de múltiples maneras, como en la obsesión por reducir los costos laborales, que no advierte las graves consecuencias que esto ocasiona, porque el desempleo que se produce tiene como efecto directo expandir las fronteras de la pobreza. El descarte, además, asume formas miserables que creíamos superadas, como el racismo, que se esconde y reaparece una y otra vez. Las expresiones de racismo vuelven a avergonzarnos demostrando así que los supuestos avances de la sociedad no son tan reales ni están asegurados para siempre”.
- Por eso necesitamos “desconvocar el odio” ... “rehabilitando los sueños” y atrevernos a “penalizar las prisas”. “Indemnizar al alma” y “sumarnos a la alegría”. Tenemos que “humanizar los credos”, algo tan necesario, en estos tiempos en que algunos agitan “las fuerzas del cielo” para justificar su poder . Tomarnos en serio el, “adecentar, limpiar la Tierra” de tanta basura que le imponemos y decidirnos a “reinaugurar la Vida”.
- Decidirnos, como dice el papa León en su oración por la paz a “desarmar nuestros corazones del odio, el rencor y la indiferencia, para que podamos ser instrumentos de reconciliación”.
- Para ser “instrumentos de reconciliación” es fundamental confiar, como Jesús, en el amor incondicional de Dios Padre y Madre. Vayamos al encuentro de Jesús, que nos ayudará a comprender este desafío.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 18, 21-35
Entonces se adelantó Pedro y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?». Jesús le respondió: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo". El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda. Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: "Págame lo que me debes". El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: "Dame un plazo y te pagaré la deuda". Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo: "¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?". Indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos».
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
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Reflexión:
- Contemplemos la pregunta: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Pedro todavía piensa en términos de medida, límite y contabilidad. Jesús responde: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». El perdón, para Jesús, no entra en una contabilidad. Pedro piensa en una norma para administrar el conflicto. Jesús propone una nueva manera de relacionarnos.
- Los biblistas ven una conexión muy fuerte con Génesis 4,24. Lámec, descendiente de Caín. Recordemos: “Lamec dijo a sus mujeres: «¡Adá y Silá, escuchen mi voz: mujeres de Lamec, oigan mi palabra! Yo maté a un hombre por una herida, y a un muchacho por un golpe. Porque Caín será vengado siete veces, pero Lamec lo será vengado setenta y siete». La lógica del Antiguo Testamento es que, “la violencia lleva a la venganza y esa venganza se multiplica”.
- Cuando Jesús responde: «No siete, sino setenta veces siete», toma prácticamente el mismo lenguaje del Génesis y da vuelta esa lógica. Como si Jesús nos dijera: “Ustedes conocen la lógica de la violencia que se multiplica. Yo les propongo otra multiplicación: que se multiplique el perdón porque el sentido más profundo de nuestra existencia es el amor”. Como si nos dijera: “Tienen que desaprender la guerra y curarse las heridas”. Eso que aprendieron de la ley del más fuerte, de la ley del talión, de la venganza... lo tienen que des-aprender”.
- Jesús propone crear una nueva secuencia: “Ofensa”, “perdón” para dar “nuevas posibilidades” y así “crear” un nuevo vínculo. Como si nos dijera: “Tienen que desconvocar el odio, desestimar la ira, rehusar usar la fuerza, rodearse de caricias. Reabrir todas las puertas. Sitiar cada mentira. Pactar con el amor sin condiciones y rendirse a la Justicia”.
- Sin embargo, perdonar no significa hacer como si “nada hubiera ocurrido”. Perdonar no es decir que estuvo bien lo que estuvo mal. No es negar la injusticia. No es impedir que haya justicia. Es algo más profundo: “Es negarse a reproducir la lógica del daño”. No dejar que el mal sufrido termine dominando nuestra vida y reproduciéndose en nosotros. Por eso: Perdonar es abrir puertas al futuro. Significa no permitir que la ofensa tenga la última palabra.
- La biblista española, Dolores Aleixandre dice: “Pedro cree que al decir: “hasta siete veces”, ya está siendo extraordinariamente generoso. Jesús le cambia el horizonte. Ese setenta veces siete es la invitación a alejarse de la orilla de lo seguro, lo desafía hacia algo desmesurado y desconocido. Pedro pregunta: “¿Hasta dónde?” Y Jesús lo invita a salir de la lógica de los límites, lo lleva “mar adentro”. Por eso, perdonar “setenta veces siete” no significa hacer una cuenta más grande. Significa dejar de contar. Y dejar de contar significa aprender a mirar al otro no desde lo que me debe, sino desde la posibilidad de que vuelva a empezar. No se trata solamente de cumplir una norma. Se trata de dejar que el modo de vivir de Jesús vaya entrando en nosotros”.
- Hoy lo podemos escuchar a Jesús que nos dice: “Tienen que desaprender la guerra y curarse las heridas; también desaprender la guerra y rodearse de caricias. No dejen de desaprender la guerra y rendirse a la Justicia. Desaprendan la guerra y súmense decididamente a la alegría. Y... no se olviden de desaprender la guerra, para reinaugurar la Vida, desde el amor, una y otra vez”.
- ¿Nos ayuda esta reflexión a seguir descubriendo cómo ser artesan@s de la paz?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar: “Desaprender la guerra”
- Junto con el papa León recemos por la paz, para seguir desaprendiendo la guerra y aprendiendo a ser artesan@s de la paz.
ORACION POR LA PAZ
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº95 “Setenta veces siete”