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Domingo 11 de octubre 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Soy el que planta la flor... ”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- A través de otra parábola de “los invitados a la boda”, la comunidad de Mateo nos vuelve a recordar el contexto violento en que Jesús y ellos vivían cuando se escrbía el evangelio, 50 años despues de la muerte y resurrección de Jesús.
- Confiamos que la canción “La vida reclama” de Teresa Parodi nos ayudará a templar el corazón para contemplar nuestra vida y la de Jesús.
LA VIDA RECLAMA
Teresa Parodi
Madres con niños sin pan, sin hogar, sin lugar,
la inocencia quebrada. La vida reclama, la vida reclama.
Hombres de oscuro dolor, piquete, tambor todo ardiendo en fogatas.
La vida reclama, la vida reclama.
Vamos por la libertad no dejemos pasar su violencia insaciada.
La vida reclama, la vida reclama.
Gente que no haya rincón ni respuesta ni amor, guerra eterna y callada.
La vida reclama, la vida reclama. Cuerpos tirados al mar
de la infamia total que no ha sido olvidada.
La vida reclama, la vida reclama.
Soy el que planta la flor y defiende el amor dice el hombre y avanza.
La vida reclama, la vida reclama.
En la locura imperial la pobreza es el mal que se ataca y se mata.
La vida reclama, la vida reclama.
Enajenado el amor, la codicia es cañón y la gente carnada.
La vida reclama, la vida reclama.
Soy el que quiere vivir, el que quiere seguir levantando su casa.
La vida reclama, la vida reclama.
Vienen por más y por más acribillan la paz
bendiciendo sus armas. La vida reclama, la vida reclama.
En nombre de qué deidad mataran, mataran, como fieras cebadas.
La Vida reclama, la vida reclama.
Soy el que quiere vivir, el que quiere seguir.
Levantando su casa.. Dónde hallará el porvenir
la canción sin final que la vida reclama.
La vida reclama, la vida reclama, la vida reclama.
Tiempo personal
- La poeta describe muchas situaciones donde “la vida reclama” ...
- ¿Qué otros reclamos, que estan ahí en tu realidad, podes nombrar?
- ...
- ¿Qué otros reclamos, que estan ahí en tu realidad, podes nombrar?
- Tambien se define y expresa su identidad: “Soy el que planta la flor... y defiende el amor...”
- ¿Cómo nombrarías tus “Soy...”; en esos reclamos de la vida, que recién nombraste?
- ...
- ¿Cómo nombrarías tus “Soy...”; en esos reclamos de la vida, que recién nombraste?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- “La vida reclama”... en las violencias e intolerancias que están por todos lados, en los discursos de odio multiplicados exponencialmente por las redes, la discriminación cruel, el hambre que mata a millones, las guerras y genocidios a cielo abierto como en Gaza o en otros lugares del planeta y mucho más. En medio de todo eso, ahí donde estamos, podemos decir con nuestras acciones: “Soy el que quiere vivir, el que quiere seguir levantando su casa”. Es una decisión.
- El 11 de octubre es una fecha donde LA VIDA de nuestros PUEBLOS ORIGINARIOS de América Latina RECLAMA y GRITA!. Estamos en el umbral de aquel 12 de octubre de 1492 que marcó un antes y un después. Las fechas, nos empujan a hacer memoria, para seguir aprendiendo. Contemplemos y sintamos esta VIDA QUE RECLAMA.
- Eduardo Galeano nos dice: «El llamado descubrimiento de América fue, en realidad, un encubrimiento de la realidad diversa». Ahora Galeano ve “la flor” que ha nacido en medio de tanto horror y genocidio. “No se trata solamente de recordar la violencia de la conquista, sino de reconocer las culturas, las espiritualidades y los saberes que fueron silenciados, y que continúan vivos en nuestros pueblos”.
- Rita Segato antropóloga describe “La vida que reclama de los Pueblos Originarios...” y también ese “Somos los que queremos vivir... levantando nuestra casa”: “Digamos que el 11 es un día que nunca acabó, y que continúa vivo en los parajes de nuestro continente, escondido en los dobleces de la tierra, como una historia viva, latente, pulsante y reemergente.
Como una clandestinidad del indio, por debajo de las sangres blancas que se empeñaron en encubrirlo por siglos de mestizaje sin conseguir extinguir los cauces cálidos de la suya: arterias de extranjería por las que navegó, polizón indocumentado de la historia, aflorando en los signos de la raza del país interior; por debajo de los nombres que pretendieron sepultar los suyos, apellidos castizos que ocultaron los “Choque”, los “Vilte”, los “Cayuqueo”, los “Paine”, los “Cupirati”, los “Mairaru”, los “Moquiraci”; por debajo de su reclasificación en las diferentes faenas con que fue explotado: hachero, mensu, criada, peón, campesino, obrero; por debajo de la superficie de esa gran fosa colectiva que son las pampas, las punas y mesetas, las quebradas, los cañadones, los montes y las selvas, después de las masacres”. Traemos a la memoria también a “los Wichí, los Garaníes, Charrúas, Mapuches y muchos más”
- Sigue Rita: “Pues de nada han servido todos esos esfuerzos por negarlo, disimular su existencia o exterminarlo. Diezmado, perseguido y silenciado, desde su estratégico escondite, nuestros enemigos saben que no existe ni más determinado ni mejor custodio, de la soberanía sobre los recursos para la vida, aún yacentes en Nuestramerica. Por eso mismo, a pesar de la gran conspiración, a pesar de la colonialidad permanente, ¡El 11 todavía es hoy!”
- Vayamos al encuentro de Jesús que supo ver, sentir “la vida que reclama” y decía con toda su vida: “Soy el que planta la flor y defiende el amor...”.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 22, 1-10
Jesús les habló otra vez en parábolas, diciendo: «El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: "Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas". Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: "El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren". Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Una vez más la comunidad de Mateo nos presenta una nueva parábola. Tanto en tiempos de Jesús como en tiempos de la comunidad de Mateo, eran tiempos de mucha violencia. El imperio Romano se comportó como los conquistadores en américa. Imponiendo su poder, oprimiendo, explotando y exterminando pueblos. De hecho el evangelio de Mateo se escribe después de la destrucción del templo de Jerusalén (año 70) y... la terrible diáspora que experimentó el pueblo de Jesús y sus seguidores. En medio de esa violencia, la comunidad de Mateo siguió “plantando flores”: “la buena noticia de Jesús”. La violencia y persecución, no los paralizó, fue la posibilidad de sembrar otra manera de comprender a Dios Abba, Padre y Madre, diferente a la que habían heredado de su pueblo y de la que imponía el imperio romano.
- En ese contexto recuerdan lo que Jesús y sus seguidores experimentaron 50 años atrás: Jesús en las afueras del templo de Jerusalén, que unos días atrás había derribado las tiendas de los cambistas y les había dicho a los jefes de la religión, que habían hecho de la casa de su Padre una cueva de ladrones. Había mucha tensión y violencia. Aun así sigue comunicando su Buena Noticia, con mucha claridad y valentía. Ahora se trata de un rey donde su hijo se casaba e invitaba a la fiesta. Toda la descripción de la invitación y del rechazo es muy violenta. Parece como desproporcionada. Se trata de algo de mucha alegría pero hay muertes y una ciudad incendiada.
- Sin embargo, lo más importante es lo que Jesús dice el final de la parábola: “Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren". Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados”.
- Una vez más nos ayuda ese ejemplo que dice: “¡Mirá! ... señalando la luna con el dedo”. Algunos se quedan mirando “el dedo” y otros “la luna”. La “luna” es que en medio de tanta violencia, podemos seguir decidiendo “plantar la flor y defendiendo el amor”; “seguir levantando la casa” de una humanidad nueva basada en el amor, en la fraternidad y sororidad universal, al estilo de Jesús.
- Una y otra vez, podemos celebrar “bodas”: “corazones que buscan acuerdos y libremente son fieles al cuidado de la vida”. Crean familia, comunidad, espacios de vida y mucho más. Esa decisión la podemos multiplicar por todos lados. Preparar “mesas, banquetes” donde todos se sientan invitad@s. Como nos enseñó e insistió Francisco papa: “Están invitados todos, todos, todos”.
- Por eso una y otra vez estamos convocad@s por Jesús a “salir” a los cruces de los caminos para ofrecer esta buena noticia. Pero es un “salir” al estilo de Jesús, en reciprocidad... donde nos podamos enriquecer mutuamente.
- Por eso Leonardo Boff, releyendo “el encubrimiento” de América, puede percibir en esa reciprocidad: “El Espíritu de Dios ya estaba presente en las culturas originarias, antes de la llegada de los misioneros. En la Amazonia, por ejemplo, contemplamos la comunión con la tierra, la solidaridad y el sentido comunitario de los pueblos indígenas. Por eso, evangelizar es entrar en diálogo con ella y dejarse enriquecer por sus valores. Los pueblos originarios tienen sus propias experiencias de lo sagrado, sus tradiciones y sus maneras de relacionarse con la vida. Aprendemos a leer el Evangelio junto con nuestros pueblos originarios”.
- Esta contemplación del evangelio... ¿qué nos confirma y a qué nos desafía?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar: “La vida reclama”.
- Recordemos a Francisco Papa, que en el 2º encuentro de los movimientos populares, 6 de julio de 2017 en Bolivia dijo a los Pueblos Originarios:
“Digamos NO entonces a las viejas y nuevas formas de colonialismo. Digamos SÍ al encuentro entre pueblos y culturas. Felices los que trabajan por la paz. Y aquí quiero detenerme en un tema importante. Porque alguno podrá decir, con derecho, que «cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia». Les digo, con pesar: se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios. (...) Les pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América.
Y junto a este pedido de perdón y para ser justos también quiero que recordemos a millares de sacerdotes, obispos que se opusieron fuertemente a la lógica de la espada con la fuerza de la cruz. Hubo pecado y abundante, pero no pedimos perdón y por eso pido perdón, pero allí también donde hubo abundante pecado, sobreabundó la gracia a través de esos hombres de esos pueblos originarios”. Hasta aquí Francisco papa.
- Con estas palabras en el corazón, recemos junto con Francisco papa, donde él contempla “la vida que reclama” y sigue “plantando la flor y defendiendo el amor”: ORACIÓN AL CREADOR
“Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos
con la misma dignidad,
infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,
de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,
de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”