Tema 6: Salmos de Meditación
Salmos de Gelineau / Textos complementarios
Los salmos de Gelineau

Joseph Gelineau (31 octubre 1920 – 8 agosto 2008) fue un jesuita sacerdote francés, compositor principalmente de la música litúrgica cristiana moderna. Fue miembro del comité de traducción de La Biblia de Jerusalén (1959).
Gelineau nació en Champ-sur-Layon, Maine-et-Loire. Habiendo ingresado en la Compañía de Jesús en 1941, estudió teología católica en Lyon y música en París. Fue uno de los fundadores del grupo de estudio internacional sobre música y liturgia Universa Laus.Muy influenciado por el canto gregoriano, desarrolló su salmodia Gelineau, que se utiliza en todo el mundo. Sus tonos de salmo fueron diseñados para expresar el diseño asimétrico, de tres a cuatro líneas de los textos de los salmos. Colaboró con el dominico Raymond-Jacques Tournay y R. Schwab para reelaborar el Salterio de la Biblia de Jerusalén. Su esfuerzo conjunto produjo el Psautier de la Bible de Jerusalem y la grabación Psaumes, que ganó el Gran Prix de L 'Academie Charles Cros en 1953. Más tarde compuso numerosos cánticos para la comunidad ecuménica francesa de Taizé. Estuvo asociado con el Institut Catholique de Paris.Murió en Sallanches , a los 87 años. (fuente: Wikipedia)
Con el sacerdote francés José Gelineau, comenzamos en la iglesia latina una manera de cantar los salmos más cercana a los orígenes hebreos, en que se da una acentuación rítmica de 3 o 4 sílabas de cada verso, a diferencia del canto gregoriano en que el ritmo es más libre. En el pueblo hebreo se canta peregrinando y acompañando con los pasos y el cuerpo la recitación de los salmos.
Las características de estos salmos de Gelineau son antífonas melódicas, recitativos acompasados y escalas modales. Con el padre Catena tuvimos nuestra versión en castellano en la edición “42 salmos” en el año 1963.
Con la publicación de “72 salmos para cantar” se da un paso más en el camino de la inculturación:
“Se hacía necesaria la composición de recitativos y melodías que llegaran al alma de nuestro pueblo.”
“Las primeras líneas melódicas de recitativos y antífonas están tomadas del repertorio creado por el padre José Gelineau, cuyas características son de todos conocidas (antífonas melódicas, recitativos acompasados escalas modales).”
“En esta edición hemos dado un paso nuevo y propio tendiente a acercar la música de los salmos a nuestra propia idiosincrasia musical.”
“En ese aspecto, las antífonas nuevas son de expresión más rítmica, los recitativos de giros más populares, la armonización más “nuestra”, y por tanto de corte más tonal que modal.”
(Padre Osvaldo Catena, “72 salmos para cantar”, introducción).
Esta obra fue grabada en 3 LP y publicadas sus partituras para órgano y también las melodías en el “libro del salmista” (1966 en adelante).
Posteriormente se grabaron nuevamente como parte de la antología “Cantemos hermanos con amor” (1981)y en la serie “Los salmos del Pueblo de Dios” (2005-2010) con la misma modalidad, e incorporando antífonas y 24 salmos nuevos.

Padre José Bevilacqua (1928-2016)
https://sociedadargentinadeliturgia.org/noticia/padre-jos%C3%89-bevilacqua-sss
Con la última reedición de los leccionarios para el cono sur, se incorporaron nuevas antífonas, creadas y seleccionadas por el Padre José Bevilacqua, para los salmos dominicales, feriales y festivos. Este material (para canto, órgano y guitarra) se encuentra en la serie “Cantos para la liturgia. La salmodia. Años A, B y C”, y en la recopilación de antífonas para todos los salmos titulada “Cantos de la Palabra”.
Se lo puede encontrar en la web en el sitio cantica nova et vetera. Aquí, la salmodia es al estilo gregoriano, en que cada verso tiene un cantilado recto y varía hacia el final de la estrofa.
SALMODIA GELINEAU.
Tomado del “Canto y rezo” El SALMO 22 y el modo de cantarlo por Cristina Ballari
CÓMO CANTAR LOS SALMOS DE GELINEAU:
Un video de demostración de la fórmula utilizada para cantar los versos de los Salmos de Gelineau (en inglés). Se realizó en la parroquia católica Buen Pastor en Braddock, PA. EEUU.Herb Dillahunt es el Director de Ministerios de Música y Organista y lidera la narración y dirección de este video de demostración.Melissa Kaczmarski es la cantora que dirige el canto.
Textos complementarios
- Los salmos: anatomía del alma humana(Leonardo Boff, de su sitio oficial,https://leonardoboff.org/)
Al rezar los salmos, encontramos en ellos nuestra radiografía espiritual, personal y colectiva. En ellos identificamos nuestros estados de ánimo: desesperación y alegría, miedo y confianza, luto y baile, deseo de venganza y deseo de perdón, interioridad y fascinación por la grandeza del cielo estrellado. Bien lo expresó el reformador Juan Calvino (1509-1564) en el prefacio de su grandioso comentario a los salmos:
«Acostumbro a definir este libro como una anatomía de todas las partes del alma, porque no hay sentimiento en el ser humano que no esté ahí representado como en un espejo. Diría que el Espíritu Santo colocó allí, a lo vivo, todos los dolores, todas las tristezas, todos los temores, todas las dudas, todas las esperanzas, todas las preocupaciones, todas las perplejidades hasta las emociones más confusas que agitan habitualmente el espíritu humano».
Los salmos nos enseñan a habitar poéticamente la realidad. Entonces ella se transmuta en un gran sacramento de Dios, llena de sabiduría, de amonestaciones y de lecciones que hacen más seguro nuestro peregrinar rumbo a la Fuente. Como bien dice el salmista: “En medio de peligros, me conservas la vida… y estás hasta el fin a mi favor” (Salmo 138, 7-8).
- El salterio y la meditación para el género del libro de los salmos (Norbert Lohfink, “A la sombra de tus alas”, Desclee De Brouwer, pág. 159-180)
Los cristianos que buscan una forma de meditación cristiana, y en particular los pertenecientes a las comunidades contemplativas, deberían reunir el valor necesario para volver a los orígenes de su propia tradición. Deberíamos aprender otra vez a "meditar" recitando de memoria los salmos del Salterio. Las últimas huellas de esta tradición se han conservado prácticamente hasta nuestros días en la recitación de las avemarías del rosario de la tan denostada piedad popular. No en vano, en efecto, se llamó "Salterio" a la recitación de las 150 avemarías del rosario. Aquí y en formas de oración como la "oración de Jesús" se encontraría el punto de partida de lo que aún está por nacer.
De producirse la aparición de algo a la vez nuevo y antiguo en el ámbito de la meditación personal, habría también una esperanza de que una nueva reforma litúrgica recuperara algún día aquella forma primitiva de las horas canónicas en la que los salmos no habían sido todavía aislados y separados violentamente unos de otros.
En ella ya no sería necesario mutilar el Salterio suprimiendo determinados salmos o partes concretas de algunos de ellos. Y el Salterio habría reconquistado una vez más la hermenéutica que le es propia.