María es Madre del discípulo amado y por él lo somos todos nosotros. Yo siento que ella está conmigo en lo cotidiano. Su infinita misericordia y mediación me calma la ansiedad y los temores.

María es Madre del discípulo amado y por él lo somos todos nosotros. Yo siento que ella está conmigo en lo cotidiano. Su infinita misericordia y mediación me calma la ansiedad y los temores.
