SAN PABLO Campus
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Domingo 30 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Y pese a todo vuelve la mañana”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo elegimos la canción de Héctor Negro y Cesar Isella: “Levántate y canta” porque confiamos que nos ayudará a contemplar a Jesús y a sus discípul@s que están atravesando una profunda crisis. Creemos que también nos ayudará a templar nuestro corazón para contemplar nuestras crisis.
LEVANTE Y CANTA
Héctor Negro y Cesar Isella
Si algún golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.
Y hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima.
Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala
Y la esperanza, quien nos ilumina
Si hay un golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba
Tiempo personal
- El poeta comienza diciéndonos: “Te torna pájaro que quiebra el vuelo. Y te revuelca con el ala herida”. Son muchas las experiencias que nos golpean, que “quiebran nuestro vuelo” y nos hacen entrar en crisis.
- Te invitamos a mirar de frente una de esas experiencias donde tuviste que enfrentar una crisis. Crisis en una relación, una enfermedad, una crisis laboral u otro tipo de crisis.
- Una vez que la elegiste...
- ¿Qué paso?; ¿Qué fue lo que se quebró?
- ...
- ¿Qué, quienes te ayudaron a travesar esa crisis?
- ...
- Al mirarla ahora a la distancia: ¿Qué aprendizajes te dejó esa crisis?
- ...
- ¿Qué paso?; ¿Qué fue lo que se quebró?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos sabemos que tarde o temprano, vivimos tiempos de crisis. Las crisis nos “empujan”, nos desafían a dar nuevas respuestas. Algo se rompe, como recién cantamos: “Si algún golpe de suerte, a contrapelo. A contrasol, a contraluz, a contravida”. Todos esos “golpes-quiebres” que recién estuvimos haciendo memoria.
- “La crisis” rompe la continuidad con la que veníamos viviendo. Puede ser una enfermedad, la pérdida de alguien, un fracaso afectivo, una separación, una dificultad laboral, una jubilación, un cambio inesperado, etc. De pronto aparecen preguntas que antes estaban dormidas: ¿Quién soy ahora?; ¿Qué sentido tiene lo que estoy viviendo?; ¿Qué quiero realmente?; ¿Cómo quiero vivir de aquí en adelante? y... más preguntas.
- La palabra “crisis” viene del griego “krisis”, es “algo que se rompe”, está relacionado con “decisión”, “discernimiento”, “momento de cambio”. No es solamente un momento de derrumbe; puede ser también un momento donde nos damos cuenta que algo necesita ser revisado. La crisis suele poner en cuestión nuestra identidad.
- La pregunta no es: “¿Cómo salgo de esto?” sino: “¿Qué me está invitando a mirar en profundidad esta crisis?”. “¿Quién puedo llegar a ser después de esta experiencia?” Ahí aparece la posibilidad de una transformación, de dar un “nuevo salto de crecimiento”. Empezamos a sentir, como recién cantamos: “Y hay tanto viento para andar las ramas. Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima”.
- No somos los mismos después de atravesar una crisis, nuestra conciencia se amplifica y se profundiza. Podemos quedar más vulnerables, y al mismo tiempo más conscientes de lo esencial que nos habita, más capaces de distinguir: lo urgente de lo importante, de valorar los vínculos, de reconocer nuestros límites y posibilidades y aprendemos algo más de este desafío de la libertad. La crisis rompe una forma de vivir y puede abrir una nueva forma de habitar la propia existencia. Si bien esto lo podemos “saber”... lo cierto es que cuesta mucho encarar y a travesar “las crisis”. Sabiendo que si no lo atravesamos nos quedamos estancados.
- Por eso como nos enseña el poeta: ¿Por qué caerse y entregar las alas?. ¿Por qué rendirse y manotear las ruinas?. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala y la esperanza, quien nos ilumina”. Una y otra vez la vida nos desafía a más; por eso: “Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”
- Vayamos al encuentro de Jesús nuestro maestro que sabe de crisis y sabe que “está el amor que su milagro arrima”, a pesar y a través de todo.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 16, 21-27
Desde aquel día, Jesús comenzó a anunciar a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, y sufrir mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá». Pero él, dándose vuelta, dijo a Pedro: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Tú eres para mí un obstáculo, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras”.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Este texto que acabamos de leer es la continuación, del Evangelio del domingo pasado. Nosotros comentábamos lo siguiente: “Y... Jesús lo confirma al discípulo y amigo, revelándole algo más de su propia luz: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia...”. Los dos se “hablan mirándose a los ojos” y se confirman el uno al otro. Algo que todas y todos necesitamos. Pero la pregunta que queda latente es: ¿De qué “Mesías” está hablando Jesús y de qué “Mesías” está hablando Pedro?·”
- Pedro estaba imaginando o fantaseando otro tipo de “mesías” y con un Dios diferente al “Dios Abba”, que Jesús les ha enseñado. Por eso cuando les dice que iba a sufrir y mucho más... “Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «Dios no lo permita, Señor, eso no sucederá».
- Pedro y seguramente la mayoría de l@s discípul@s no podían comprender que el amor no se impone, ni tampoco se mendiga, el amor se vive en reciprocidad y también se ofrece gratuitamente. Jesús va descubriendo que ésta es la manera de actuar del Dios del amor en la historia y por eso sigue aprendiendo a ponerle el cuerpo a esta verdad. Jesús sabe que el amor tiene su precio.
- Es hermoso contemplar, la manera cómo han forjado la amistad entre ambos: Pedro “reprende” a su amigo y maestro. Habla muy bien del maestro y del discípulo. Sin embargo Jesús necesita una vez más dejar en claro que el Dios del amor no es el dios de los romanos que se impone a través de la fuerza y el miedo o el dios que predican los sacerdotes y fariseos que solo unos pocos “elegidos” y “puros” pueden acceder a ÉL.
- Sus discípul@s no terminaban de entenderlo a Jesús y... fantaseaban con un dios interventor que lo iba a liberar de todos esos conflictos, que Jesús había creado con los fariseos y sacerdotes, porque les sacaba legitimidad a esas leyes injustas que imponían a los pobres. Por eso todos entran en crisis, Jesús también. Algo se estaba quebrando. No es el mesías guerrero, ni el mesías que llevaría a Israel a ser “luz de las naciones”, se trata de un mesías que asume las consecuencias de amar en libertad, anunciando un mundo de herman@s, iguales en dignidad y denunciando todo aquello que oprime. Eso significa “cargar con la cruz”.
- Esta crisis le está dando la oportunidad a Jesús y a sus discípul@s, si aceptan el desafío, de seguir cayendo en la cuenta que significa creer en el Dios del Amor. Por eso dirá: “Porque él que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará”. Como si dijera: “El que sigue el camino del sálvese quién pueda... pretendiendo ser mejor que los otros... perderá su vida”. Sin embargo quien tenga el coraje de poner el corazón en los más pobres, los explotados y discriminados, confiando que otro mundo, más justo y solidario es posible, vivirá en plenitud”.
- Podemos imaginarlo a Jesús, haciendo de tripa corazón, mirándolos a los ojos con amor y firmeza recordándoles: “hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima”. Por eso, se los digo a ustedes y también me lo digo: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala. Y la esperanza, quien nos ilumina. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”.
- Juntos atravesaron esa crisis y siguieron caminado hacia Jerusalén.
- Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta reflexión a cambiar nuestra mirada, como lo hizo Jesús?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar: “Levántate y canta”
- Volvamos a pedir junto con León XIV por la paz, que nos revela quiénes somos para Dios.
ORACION POR LA PAZ
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº67 “El bastón del Mesías”
https://youtu.be/YfoEtoD0O_0?si=OdA41kLn_RTjqzrJ
Domingo 23 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Hablar mirándose a los ojos...”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- La comunidad de Mateo nos muestra a Jesús abriendole su corazón a sus discípulas y discípulos, los mirará a los ojos y les pregunta: ¿Qué dice la gente de mi? Y también: ¿Ustedes quién dicen que soy?. La canción: “Soy pan, soy paz, soy más” de Piero nos ayudará a contemplar nuestra vida y la de Jesús.
- Estemos atent@s a lo que nos va provocando esta canción. Jesús canta con nosotros...
SOY PAN, SOY PAZ, SOS MÁS
Yo soy, yo soy, yo soy
Soy agua, playa, cielo, casa, planta,
soy mar Atlántico, viento y América,
soy un montón de cosas santas.
Mezcladas con cosas humanas
como te explico . . . cosas mundanas.
Fui niño, cuna , teta, techo, manta,
más miedo, cuco, grito, llanto, raza.
Después mezclaron las palabras
o se escapaban las miradas.
algo pasó . . . no entendí nada.
VAMOS, DECIME, CONTAME
TODO LO QUE A VOS TE ESTÁ PASANDO AHORA.
PORQUE SINO CUANDO ESTÁ EL ALMA SÓLA LLORA.
HAY QUE SACARLO TODO AFUERA, COMO LA PRIMAVERA
NADIE QUIERE QUE ADENTRO ALGO SE MUERA.
HABLAR MIRÁNDOSE A LOS OJOS
SACAR LO QUE SE PUEDE AFUERA
PARA QUE ADENTRO NAZCAN COSAS NUEVAS.
Soy pan, soy paz, soy más, soy el que está por acá
no quiero más de lo que me puedas dar,
hoy se te da, hoy se te quita,
igual que con la margarita . . . igual al mar,
igual la vida, la vida, la vida, la vida . . .
Tiempo personal
- El poeta describe con muchas imágenes quién soy: “Soy agua, playa, cielo, casa, planta, soy mar Atlántico, viento y América”... ¿Qué imágenes usarías para describir algo de lo que sos?
- ...
- ¿Con quienes podes vivir eso tan necesario: “hablar mirándose a los ojos sacar lo que se puede afuera”?; ¿Qué te ofrecen ellas, ellos... a quienes les abrís tu corazón?
- ...
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Recién cantamos: “Hablar mirándose a los ojos”. Se trata de algo tan básico... pero el ritmo acelerado que llevamos, el exceso de pantallas, la sobre exigencia que experimentamos a diario y mucho más ... nos aleja de eso tan necesario, tan humano, que es simplemente: “mirarnos a los ojos”. Porque somos conscientes que “hay que sacarlo todo afuera, para que nazcan cosas nuevas”.
- El bebé necesita muchísimo tiempo para desarrollarse y sobrevivir... y lo hace gracias “a otros”. No puede decir “necesito que me cuides”, sí lo expresa corporalmente: llora, se mueve, busca la mirada y siente la voz de los otros. El bebé mira y cuando encuentra unos ojos que lo miran, ocurre algo muy bello: descubre, de una manera inconsciente, que “alguien lo ve”.
- Antes de “las palabras” ya existe ese diálogo de miradas, sonrisas, gestos, voces, movimientos, respuestas. Así comienzan las formas muy tempranas de comunicación y construimos “la confianza”. Antes de aprender a decir “mamá”, el niñ@ ya ha experimentado “la presencia” de alguien que lo acompaña.Los ojos del otro son un “espejo”. Antes de aprender a descubrir “quién soy”, necesitamos experimentar que “alguien” nos reconozca como “únicos y originales”. Alguien me dice: “vos existís para mí”; “te reconozco, te veo, tu existencia me importa”.
- Toda esa experiencia queda grabada en el alma, por eso siempre necesitaremos “hablar mirándonos a los ojos”, para poder decirnos: “Vamos, decime, contame; todo lo que a vos te está pasando ahora. Porque si no cuando está el alma sola llora. Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera. Nadie quiere que adentro algo se muera”.
- La paradoja es que la mirada del otro, nos invita y nos desafía a mirarnos a nosotros mismos. Convivimos con nosotros mismos toda nuestra vida. Cada ser humano es “testigo de su proceso interior”, no podemos delegárselo a nadie. Así como necesitamos ser mirados y reconocidos por el otro, con la misma intensidad y profundidad nos pasa con nosotros mismos.
- Hay momentos, ya sea en tiempos oscuros, de crisis o en tiempos de mucha claridad y plenitud, donde necesitamos expresar “quién soy”. Entonces... necesitamos preguntarle a los otros “mirándolos a los ojos”: “¿Quién decís que soy yo?”; “ayúdame a escucharme, a verme, porque estoy un poco confundid@”. Necesitamos dejarnos mirar para mirarnos en profundidad.También sabemos, o al menos lo intuimos, que en lo profundo de “esas miradas”... Dios Padre y Madre nos mira y nos alienta a seguir descubriendo “esa luz única y original” que nos ha regalado, como a cada ser humano.
- Vayamos al encuentro de Jesús nuestro maestro que supo mirar y dejarse mirar por los otros para encontrar su propia luz.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 16, 13-20
Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?» Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas». «Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?». Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Las preguntas que le hace Jesús a sus discípulas y discípulos: ¿Qué dice la gente del hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?» «Y a ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?», son muy importantes para él. Jesús necesitaba su respuesta. Así como nosotros, Jesús necesita mirarlos a los ojos y dejarse mirar por ellas y ellos, para seguir respondiendo a la pregunta: ¿Quién soy yo?”. Dicho de otra manera: ¿Cuál es mi luz única y original?.
- Recordemos algo fundamental para nuestra fe: Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre, por eso afirmamos: “Jesús no se disfrazó de hombre, sino que se hizo hombre”. Eso quiere decir que Jesús “vivió todas las reglas de juego de la libertad”. Una de ellas es que cada ser humano esta convocado por Dios, a ir respondiendo esa pregunta tan profunda y desafiante que es: ¿Quién soy?. Tenemos muy interiorizado que “Jesús ya lo sabía todo”, “tenía poderes especiales”, etc. Si lo miramos así, no estamos tomándonos en serio eso tan central de nuestra fe cristiana: “la encarnación”. Como el domingo pasado, contemplamos a Jesús aprendiendo de una mujer pagana, que la Buena Noticia del Sueño-Reino de Dios, es para todos los pueblos.
- Volvamos al texto. Jesús, como nosotros necesita ese “hablar mirándolos a los ojos”. Habilitó a sus discípulas y discípulos para que le dijeran a su maestro: “Vamos, decinos, contanos, todo lo que a vos te está pasando ahora. Porque sino cuando está tu alma sóla llora. Jesús, hay que sacarlo todo afuera, como la primavera. Nadie quiere que adentro algo se muera”.
- Escucha las respuestas: “Unos dicen que sos Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas». O sea que Jesús estaba abriéndole esperanza al pueblo y que era alguien enviado por Dios. La respuesta de Pedro lo pone más en alerta, porque se trata de aquell@s con quienes ha creado lazos de discipulado y amistad. La respuesta de Pedro le toca el alma: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Pedro le está poniendo palabras a algo que Jesús se viene preguntando hondamente. Se siente confirmado por Pedro.
- Y... Jesús lo confirma al discípulo y amigo, revelándole algo más de su propia luz: “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia...”. Los dos se “hablan mirándose a los ojos” y se confirman el uno al otro. Algo que todas y todos necesitamos. Pero la pregunta que queda latente es: ¿De qué “Mesías” está hablando Jesús y de qué “Mesías” está hablando Pedro?. El domingo que viene, vamos a profundizar esa respuesta.
- Damos gracias porque seguimos a un Maestro, Mesías-Hijo de Dios, que necesita, como nosotros, mirarse en verdad. Dejarse mirar y confirmar por los otros. Al decirle a Pedro: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo”. Nos está recordando que en lo profundo de “las miradas de los otros” y “de nuestra propia mirada”, el Dios que es Amar “nos mira” y nos desafía una y otra vez para que podamos descubrir nuestra propia luz. Para que esa luz se sume a este Sueño-Reino de Dios, de hacernos hermanas y hermanos. Justamente en un mundo que sigue creyendo que hay ciudadanos de primera, de segunda, de tercera y de cuarta, para Jesús solo hay “hijas e hijos de Dios”.
- Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta reflexión a cambiar nuestra mirada, como lo hizo Jesús?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar: “Soy pan, soy paz, soy más”.
- Volvamos a pedir junto con León XIV por la paz, que nos revela quiénes somos para Dios.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº67 “El bastón del Mesías”
https://youtu.be/YfoEtoD0O_0?si=OdA41kLn_RTjqzrJ
Domingo 16 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp ||“Pero no cambia mi amor...”

Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- La comunidad de Mateo después presentarnos a Jesús caminando sobre el mar, es decir: “sobre las dificultades y conflictos”, este domingo lo contemplaremos a Jesús cambiando, aprendiendo del amor y la fe de una mujer pagana, una Sirofenicia.
- Confiamos que la canción del cantautor Chileno Julio Numhauser, que escribe desde el exilio: “cambia todo cambia” nos ayudará a contemplar nuestra vida y la de Jesús.
CAMBIA, TODO CAMBIA
Cambia lo superficial. Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar. Cambia todo en este mundo
Cambia el clima con los años. Cambia el pastor su rebaño.
Y así como todo cambia. Que yo cambie no es extraño
Cambia, todo cambia
Cambia el más fino brillante. De mano en mano su brillo
Cambia el nido el pajarillo. Cambia el sentir un amante
Cambia el rumbo el caminante. Aunque esto le cause daño.
Y así como todo cambia. Que yo cambie no es extraño
Cambia, todo cambia
Cambia el sol en su carrera. Cuando la noche subsiste
Cambia la planta y se viste de verde en la primavera
Cambia el pelaje la fiera. Cambia el cabello el anciano
Y así como todo cambia. Que yo cambie no es extraño
Cambia, todo cambia
Pero no cambia mi amor. Por más lejos que me encuentre
Ni el recuerdo ni el dolor, de mi pueblo y de mi gente.
Lo que cambió ayer. Tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo. En esta tierra lejana
Tiempo personal
- ¿Qué cambios significativos la vida “te invitó” o te “empujó” a dar?. Recordá algunos de ellos.
- ...
- Si lo miras hoy, a la distancia... ¿qué es lo que cambió y qué fue lo que permaneció?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La vida nos “invita” a cambiar. Las “invitaciones” son más cordiales y desafiantes. Son esas experiencias que nos alientan a cambiar. En diálogo con nuestras circunstancias y condicionamientos, vamos tomando decisiones que nos llevan a esos cambios que necesitamos dar. El poeta lo describe diciéndonos: “Cambia el sol en su carrera. Cuando la noche subsiste. Cambia la planta y se viste de verde en la primavera. Cambia el pelaje la fiera. Cambia el cabello el anciano”. Y remata diciendo: “Y así como todo cambia. Que yo cambie no es extraño”.
- También la vida nos “empuja”, como le paso al autor de la canción, Julio cofundador del grupo musical Quilapayún. Estando en Chile, en plena dictadura de Pinochet, tuvo que exiliarse en Suecia. Como le pasó a miles en tiempos de las dictaduras en América Latina entre las décadas de los 60 y los 80. Como les pasa hoy a millones de migrantes que tienen que salir de sus tierras por causa del hambre, las guerras, la falta de trabajo y tantas otras injusticias... armándose de coraje deciden salir al camino hacia nuevos horizontes. Miles quedan en el camino. Como recién cantamos: “Cambia el rumbo el caminante. Aunque esto le cause daño”.
- Hay “cambios” que laten dentro de nosotros, que nos damos cuenta que “esto ya no da para más”. Por ejemplo: dejar atrás una manera de vivir, una relación, una forma de pensar, un proyecto, una seguridad o incluso una imagen de nosotros mismos que ya no nos representa. En el fondo, quizás sabemos que necesitamos cambiar, pero no siempre nos animamos a dar ese “salto”.
- Porque cambiar no significa solamente hacer algo diferente. Implica atravesar la incertidumbre, despedirnos de algo conocido y aceptar que no tenemos todas las respuestas sobre lo que viene. Afloran los temores. Por eso, quizás el cambio comienza cuando logramos reconocer que seguir igual también es una decisión. Muchas veces el verdadero desafío no es tener certezas para cambiar, sino encontrar la confianza suficiente para dar un primer “paso” aun sin tener todo claro. No se trata de no tener miedo. Se trata de no permitir que el miedo decida por nosotros... y así preparar nuestro corazón para dar ese “salto” hacia el cambio que tanto necesitamos.
- Confiando que hay “algo” que permanece y se despierta en lo más profundo de nosotros mismos, sabiéndonos arte y parte de un entretejido mayor, como nos dice el poeta: “Pero no cambia mi amor. Por más lejos que me encuentre. Ni el recuerdo ni el dolor. De mi pueblo y de mi gente. Lo que cambió ayer. Tendrá que cambiar mañana. Así como cambio yo. En esta tierra lejana”.
- Vayamos al encuentro de Jesús nuestro maestro que supo escuchar por dónde va latiendo la vida y tuvo el coraje de cambiar.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 15,21-28
Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio». Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos». Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel». Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!». Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros». Ella respondió: «¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!». Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!». Y en ese momento su hija quedó curada.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- El capítulo 15 comienza con Jesús discutiendo con los fariseos y maestros de la ley sobre el cumplimiento o no de las tradiciones, sobre lo que hace o no impuro al ser humano y lo aleja de Dios. Jesús con lucidez y firmeza responde, sin embargo todo esto lo desgasta. Por eso decidió retirarse al extranjero, a Tiro y Sidón, para descansar y seguir pensando cómo seguir anunciando esta Buena Noticia que para algunos, les resultaba una muy mala noticia. En ese contexto le sale a su encuentro esta mujer pagana que por amor a su hija no deja de insistir que la escuche y que la sane. Sus discípulos le tuvieron que decir a Jesús que la atienda, hasta que finalmente se detuvo y la escuchó con profundidad.
- La primera respuesta de Jesús es dura, le dice que “no”. Argumenta con lo que hasta el momento había comprendido que era su misión: “Fui enviado para las ovejas perdidas de Israel”, no para los paganos. La mujer movida por el amor a su hija y la fe en él, insiste una y otra vez. No se queda con el primer argumento. Ella redobla su pedido: “Los perros (así se los llamaba a los paganos en el pueblo de Jesús), pueden comer las migajas que comen los hijos”.
- Esa última respuesta de la mujer Sirofenicia, lo descoloca a Jesús y lo conmueve, por eso le responde: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!»”. Todos los biblistas ven en este pasaje el salto de conciencia que Jesús vive a través de este encuentro. Como hemos dicho muchas veces: Jesús fue descubriendo su misión, como nos pasa a nosotros. Este encuentro y otros le ayudaron a Jesús a amplificar su conciencia. Esta Buena Noticia del Reino-Sueño de Dios no es solo para el pueblo de Israel, es para todos los pueblos. Son esos saltos de conciencia, como por ejemplo cuando nace un hijo, una hija. Hay un antes y un después. La conciencia se amplifica.
- No se trata de cambios mágicos, se trata de estar atento a la vida que sale a su encuentro. Jesús va recibiendo la vida como viene, con esa capacidad que él cultivo de saber “detenerse”, “escuchar”, “contemplar” y “comprender” por dónde el Espíritu lo va desafiando a más. Por eso Jesús después de ese encuentro lo podemos imaginar cantando: “Pero no cambia mi amor, por más lejos que me encuentre, ni el recuerdo, ni el dolor de mi pueblo y de mi gente. Y lo que cambió ayer tendrá que cambiar mañana. Así como cambio yo en esta tierra lejana”. No cambia el amor; el amor se profundiza y se amplifica.
- El papa León en estos tiempos de la inteligencia artificial, de cambios tan acelerados y deshumanizadores nos invita, como Jesús, a detenernos, para escuchar en profundidad lo que nos está pasando. Al final de su encíclica “Magnificat Humanitas”, contemplando a María nos dice: “La Virgen María no sólo nos enseña a ver la obra invisible de Dios, sino que dirige también nuestra mirada «a los puntos de fractura de la humanidad, allí donde se produce la distorsión del mundo, en el contraste entre humildes y poderosos, entre pobres y ricos, entre sacios y hambrientos», enseñándonos «a adquirir un punto de vista diferente para mirar el mundo desde abajo, con los ojos de quien sufre, no con la óptica de los potentes; para ver la historia con la mirada de los pequeños y no con la perspectiva de los poderosos; para interpretar los acontecimientos de la historia desde el punto de vista de la viuda, del huérfano, del extranjero, del niño herido, del exiliado, del fugitivo». (Nº244)
- Como Jesús y María, sigamos aprendiendo a interpretar lo que vivimos desde el punto de vista de los excluidos y descartados... y desde ahí cambiar todo lo que haya que cambiar para seguir sumándonos a este sueño y camino de la fraternidad universal.
- Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta reflexión a cambiar nuestra mirada, como lo hizo Jesús?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar “Cambia todo cambia”.
- Recordemos algo más de lo que nos dice el papa León en el último número de su encíclica, a modo de oración:
“Con la misma fe de María,
convirtámonos en tejedores de esperanza en nuestro mundo,
compartiendo lo que somos y lo que tenemos,
para que la presencia de Jesús crezca entre nosotros
y su Reino tome forma.
En la fidelidad humilde de cada día,
también el tiempo de la IA puede ser un paso en el que el Espíritu
haga madurar la civilización del amor
en nuestras vidas;
el Señor sigue haciendo nuevas todas las cosas
y mantiene abierta para cada época la posibilidad de convertirse
en historia de salvación a la luz de la Encarnación.
Encomiendo este deseo a la Madre de Jesús, a la mujer del Magníficat, para que acompañe nuestros pasos en el presente que cambia
y custodie en cada uno de nosotros
la confianza en el Evangelio,
de modo que podamos testimoniar la belleza
de una magnífica humanidad habitada por Dios”
Amén
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate María, llena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 65 “Los perros extranjeros”
Domingo 9 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Lo que me quema por dentro”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo la comunidad de Mateo después de que Jesús realiza el milagro de la confianza, que provocó que todas y todos compartan su pan, ahora nos lo presenta “caminando sobre el mar”, “sobre el caos y el mal”.
- Confiamos que esta poesía hecha canción de Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, que este 4 de agosto hicimos memoria de los 50 años de su martirio, nos ayudará a contemplar nuestra experiencia, la de Angelelli y la de Jesús. Ahí revela lo que “le quema por dentro”.
HOMBRE PROYECTO DE PUEBLO
Enrique Angelelli
Mezcla de tierra y de cielo proyecto de humano y divino...
en cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo.
Es barro que busca la Vida, agua que mezcla lo Nuevo,
amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo.
El pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos!
Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo.
Porque el proyecto es silencio. Porque la vida se hace rezo.
Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo.
Déjenme que les cuente lo que me quema por dentro;
es amor que se hizo carne con chayas y dolor e pueblo.
Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro...
aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto.
Tiempo personal
- ¿Cuáles de “los convencimientos” que Enrique Angelelli nos esta ofreciendo, hoy les hacen más sentido, tocan su corazón?. Les proponemos nombralos.
- ...
- ¿En qué o en quien depositamos nuestra confianza?
- ..
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Las “convicciones” nos sostienen, pero ellas cada tanto tienen que pasar por el tamiz de la crisis. La crisis que nos da la oportunidad de volver a reafirmarlas, de comprenderlas mejor y a veces nos damos cuenta que las tenemos que cambiar. Las convicciones nos ayudan a caminar con sentido en los momentos de mucha plenitud, perplejidad y conflictividad. Y... al mismo tiempo necesitamos “confiar”, porque no podemos controlarlo todo.
- Si contemplamos algunas de “las convicciones” y en quien “confía” Enrique Angelelli podemos nombrar: Que somos “mezcla de tierra y de cielo, proyecto de humano y divino”. Que lo personal está entretejido con lo colectivo: “en cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo”. Que siempre estamos en movimiento... nos vamos modelando unos con otros porque “somos barro que buscamos la vida, agua que mezclamos lo nuevo”. Que el dolor y el amor, lo personal y lo colectivo, nos van humanizando, porque somos “amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”.
- Les contamos que estuvimos presentes junto con nuestros hermanos pasionistas: Marcelo cp, Juani cp y Eduardo cp, “en el Pastor”, el lugar donde lo mataron a Angelelli. En la celebración Fede cp nos compartió algo que vivió junto a Angelelli. En enero de 1969, el grupo misionero, que él animaba en Córdoba, decidió ir a misionar a La Rioja. Angelelli se encontró con ellos y les dijo: “Gracias por venir a La Rioja, pero sepan que ustedes vienen a aprender de la fe de este pueblo”. Como si les dijera: Recuerden que “el pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos! Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”. Aquí todos aprendemos, la misión es siempre en reciprocidad. No hay asimetrías. “Porque el proyecto es silencio. Porque la vida se hace rezo. Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo”.
- Sigamos conociendo a Angelelli, ahora a través de este Riojano Pocho Brizuela, que conoció a Angelelli cuando era adolescente y luego fue sacerdote de la Diócesis de La Rioja. Escuchemos lo que dice: “Desde que comenzó a andar los caminos polvorientos de La Rioja, al final de los 60, anunció la Justicia y la Paz que tanto necesita la humanidad y que siempre van de la mano. Porque no hay Paz sin Justicia, ni Justicia sin Paz. Nos dijo con valentía: que, frente a la injusticia, no se puede ser neutral ni indiferente. No se puede mirar para otro lado”.
- “También nos dijo que, como servidor del evangelio, no podía predicar la resignación a un pueblo marginado, sufrido, postergado, olvidado, explotado y abandonado por los poderosos y por un Estado Nación diseñado y fundado desparejo, con tantas desigualdades y marcadas asimetrías”.
- “Su palabra y acción, llamaba a construir una sociedad justa, solidaria y fraterna, donde el amor y la igualdad sean una realidad para el pueblo, una moneda corriente para los humildes; donde haya trabajo que dignifique a todos y todas, donde los proyectos políticos, económicos y sociales, tengan como centro la dignidad humana, la justicia social, la soberanía e identidad de los pueblos, la comunidad organizada, el respeto a la cultura y a la construcción colectiva de un pueblo de hermanos, que en La Rioja, al decir de Angelelli, se llama Tinkunaco”.
- “Todo esto fue Angelelli. Lo predicó, lo vivió, lo practicó, lo inspiró ... por eso lo persiguieron y mataron, por su coherencia y compromiso, por no negociar la dignidad del pueblo y del evangelio. Por enfrentar el miedo, el terror y el desprecio del derecho y la justicia por parte de la dictadura cívico-militar”.
- Con todo esto en el corazón vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro y el maestro de los Mártires Riojanos: Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 14, 22-33
En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo. La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. «Es un fantasma», dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar. Pero Jesús les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman. Entonces Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua». «Ven», le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: «Señor, sálvame». En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?». En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: «Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios».
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Contemplemos las acciones de Jesús al comienzo de este texto: “Les pide que crucen el lago a sus discípul@s”: confía que ellos lo pueden cruzar solos. Se queda despidiendo a la gente: Le dedica aún más tiempo a la gente para los abrazos y esos diálogos más personales. Subió a la montaña a orar a solas. Necesita seguir cultivando el amor con Dios Abba, Padre y Madre. Cultiva lo que le dice a la gente: Para vivir con plenitud “hay que amar a Dios, al prójimo como a uno mismo”. Jesús cultiva los tres amores.
- Vale recordar que para la mentalidad bíblica antigua, “el mar” no era malo en sí mismo, ya que es creación de Dios. Pero, por su inmensidad, profundidad, imprevisibilidad y peligro, se convirtió en un poderoso símbolo del caos, de las fuerzas amenazantes y de aquello que escapa al control humano. Si hay algo que podían admirar y sorprenderse una y otra vez los discípul@s de Jesús es cómo su maestro podía enfrentar ese “caos”, esas “fuerzas amenazantes” que constantemente lo estaban acosando desde el poder religioso y político.
- Lo que nos está narrando la comunidad de Mateo es cómo Jesús “caminaba sobre ese mar” de conflictos, tensiones, relaciones injustas y leyes injustas. Caminaba sobre el mar-mal de “la ley del sábado” por ejemplo, y... entonces decidió colocar al que tenía la mano paralizada en el centro y curó su mano el día sábado. Camina sobre el mar-mal de “la ley de la pureza”. Al sentir a la mujer que sana, que estaba enferma-impura, y en vez de rechazarla (por ser impura), la confirma diciéndole: ¡Tú fe te ha sanado!”. También “camina sobre el mar-mal,” al encarar a los fariseos o a los sacerdotes diciéndoles que son “raza de víboras”. Sus convicciones y su confianza en el Dios Abba, le daban coraje, lucidez, ternura y creatividad para caminar sobre esas aguas.
- Como le paso a Enrique Angelelli y a tantas y tantos que se siguen los pasos de Jesús. Las convicciones y la confianza expresada tan bella y profundamente en los últimos versos: “Déjenme que les cuente lo que me quema por dentro; es amor que se hizo carne con chayas (baile alegre) y dolor de pueblo”. Cuando lo acusaban de comunista o de mentiroso y mucho más, una y otra vez cultivaba su confianza en esta convicción que le quemaba en su corazón: “Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro... aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto”
- Por eso, sigamos cultivando “la confianza” y nuestras “convicciones” para que cuando vengan los desafíos, podamos tener el coraje y la confianza de Pedro de salir de nuestras seguridades (barca) y caminar sobre el mar-el caos- los conflictos. Y si en algún momento nos hunidmos, podamos tener la confianza de decir: “¡Te necesito Jesús!, ¡salvame!”. Sigamos cultivando la convicción y la confianza que Jesús siempre esta para ofrecernos Su Mano. Renovemos esa fe en Jesús que “nos quema por dentro”.
- Los invitamos a preguntarse: ¿Nos ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer su espíritu y su esperanza?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que estuvimos compartiendo, reflexionando y rezando... volvamos a escuchar “hombre proyecto de pueblo”.
- Sigamos rezando con Angelelli, para seguir ensanchando nuestro corazón. Cuando él fue a visitar a Pablo VI en 1974 (dos años antes de su martirio); estando en Roma, cumplía 25 años de sacerdote, tenía en ese momento 54 años. Le brotó de su corazón esta oración, que expresa una vez más sus convicciones y su confianza en Dios. Sintamos y recemos lo que “le quema por dentro”:
ORACIÓN POR MIS 25 AÑOS DE SACERDOCIO
Enrique Angelelli
Siento que mi tierra, dolorida y esperanzada, reza y canta con su historia, vida y mensaje… Peregrina conmigo, en mi carne y en mi sangre, me parece escucharla con su chaya.
En esta Roma pecadora y fiel, un día floreció en mí una Unción…“Sacerdote para siempre” me dijiste entonces, Señor.
Veinticinco años vividos por esos caminos de Dios, con mañanas de Pascua y tardes de dolor, con fidelidades de hijo y debilidades de pecador, con las manos metidas en la tierra del hombre… de este pueblo tuyo que me entregaste, Señor.
Mi vida fue como el arroyo…anunciar el aleluya a los pobres y pulirse en el interior; canto rodado con el pueblo y silencios de “encuentros”… contigo… solo… Señor.
Mi vida fue como el sauzal… pegadita junto al río para dar sombra nomás.
Mi vida fue como el camino…pegadita al arenal para que la transite la gente pensando: “Hay que seguir andando nomás”.
Mi vida fue como el cardón… sacudida por los vientos y agarrada a Tí, Señor; vigía en noches de estrellas para susurrarle a cada hombre “Cuando la vida se esconde entre espinas, siempre florece una flor”.
Mi vida canta hoy dichosa a Ti, Señor… Es misterio que se hizo camino ya andado un buen trecho, Señor… Mesa que acoge y celebra los racimos ya maduros que Tu Sangre fecundó.
Todo esto soy yo, Señor… un poco de tierra y un Tabor, veinticinco años de carne ungida con un Cayado, un pueblo y una Misión.
Hoy la tumba de Pedro es la Mesa de esta Eucaristía, Señor… en mis manos renace, como entonces, la Nueva Carne del Amor.
Pablo, tu Vicario, me sale al encuentro como un hermano mayor… Me dice al oído: “Hermano, confirmo tu Fe y tu Misión, recibe el ósculo de la paz y lleva a tu pueblo mi bendición”.
Y… mientras se encienden las estrellas… allá, lejos, sigue floreciendo el amor.
Por este Sacerdocio tuyo, que es mío y de tu pueblo, muchas gracias, Señor.
Es hora que me despida de esta Roma que me ungió, con un Credo agradecido a la Iglesia que me engendró y con la esperanza de María, ¡hasta La Rioja, Señor!
La Patria está gestando un hijo con sangre y con dolor… Lloran los atardeceres esperando que el hijo nazca sin odios y con amor.
Mi tierra está preñada de vida en esta noche de dolor, esperando que despunte el alba con un hombre nuevo, Señor.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº59 “Como un fantasma”
https://youtu.be/g4x2FFILdOw?si=9xO3T7fiI4RJufoH
Domingo 2 de agosto 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Sintió compasión...”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo la comunidad de Mateo nos convoca a contemplar a Jesús que tuvo compasión de esa multitud. Jesús se conmovió y nos desafía a que nosotros también nos dejemos tocar por la vida de los otros. Confiamos que la canción de Eduardo y Ligia: “Podría ser yo” nos ayudará a contemplar nuestra experiencia y la de Jesús.
- Cantemos junto con Jesús Resucitado...
PODRIA SER YO
Eduardo Zvetelman & Ligia Piro
https://youtu.be/Qajg7kvGpJ0?si=xMZZK279wZoih-kx
Ese que va penando podría ser yo
Aquel que mira triste podría ser yo
Y el que te está implorando podría ser yo
Ese que pide y pide podría ser yo
Y al que no le doy nada podría ser yo.
Ese que ya no sueña podría ser yo
Y el que quedó sin norte podría ser yo
Veo que ya no pueden salir
No ves que van derecho hacia el fin
Ay, que se están perdiendo y podría ser yo.
Ese al que están matando podría ser yo
Aquel que ya no ríe podría ser yo
El chico acribillado podría ser yo
El que junta cartones podría ser yo
Y al que se están llevando podría ser yo.
Ese que ya no sueña podría ser yo
Y el que quedó sin norte podría ser yo
Veo que ya no pueden salir
No ves que van derecho hacia el fin
Ay, que se están muriendo y podría ser yo
Y yo que no sé qué hacer. No basta con entender
Una canción no seca una inundación
Ni le devuelve el Sol al que ya no ve
Tan solo un poco de calma que poco es
Ese que está robando podría ser yo
Ese que mata o muere podría ser yo
Aquel que en nada cree podría ser yo
Y ese al que nadie atiende podría ser yo
Nunca un golpe de suerte y podría ser yo.
Ese que ya no sueña podría ser yo
Y el que quedó sin norte podría ser yo
Veo que ya no pueden salir
No ves que van derecho hacia el fin
Ay, que se están muriendo y podría ser yo
No ves que ya no pueden salir
No ves que van derecho hacia el fin
Y se están muriendo y podrías ser vos
Veo que ya no pueden salir
No ves que van derecho hacia el fin
Ay, que se están muriendo y podría ser yo
Tiempo personal
- ¿Qué senti-pensamientos te despertó esta canción?. Trata de nombarlos.
- ...
- ¿Qué te provoca ese insistente: “Podría ser yo”; y ese final: “podrías ser vos”?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Ese insistente “podría ser yo” es propio de una persona que ha despertado y cultivado su capacidad de “empatía”. Sabemos que es la capacidad de “ponerse en el lugar del otro”. La empatía convoca a “la compasión”, como si dijera: “Lo que te pasa también habla de mí; tu vida y la mía están profundamente unidas.”
- La canción va describiendo situaciones que conocemos: “Ese que va penando”; “aquel que mira triste y el que te está implorando podría ser yo”. “Ese que está robando”; “ese que mata o muere podría ser yo”; “aquel que en nada cree y ese al que nadie atiende podría ser yo”. Eduardo y Ligia, los autores, no quieren ser indiferentes. Quieren dejarse “con-mover”, que estas realidades “nos muevan a hacer algo”.
- La compasión nace precisamente cuando dejamos de vivir como espectadores y comprendemos que la alegría y el dolor del otro también nos pertenecen.
- Ana María Diaz, nuestra amiga dice: “La palabra compasión proviene del latín cum-passio, que significa "padecer con". No se trata solo de un asunto emocional como es sentir lástima o empatía. Es la experiencia espiritual de dejarse afectar por la situación o la necesidad del otro y actuar comprometidamente para promover su bienestar”.
- También nos dice: “La espiritualidad de la compasión se caracteriza por reconocer la dignidad de cada persona; escuchar y comprender las historias, necesidades y contextos de vida de todos los miembros de la comunidad; crear ambientes seguros y acogedores, donde cada persona se sienta valorada y respetada; promover la inclusión y la justicia, prestando especial atención a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad; educar para la solidaridad, apoyando el desarrollo de sensibilidad ante el sufrimiento ajeno y compromiso con el bien común”. Hasta aquí Ana María.
- Ese “podría ser yo” de la canción, no es solo identificarse emocionalmente con quien sufre, sino de reconocer una vulnerabilidad común que nos une, “somos del mismo barro”. Cuando descubro ese “podría ser yo”, el otro deja de ser un extraño, un problema o una estadística. Su historia me interpela, me desinstala y me invita a responder. Todo esto nos humaniza, nos hace más plenamente humanos.
- Como dice Ana María: “La compasión deja de ser una simple actitud individual para convertirse en una cultura comunitaria caracterizada por la acogida, el respeto, la colaboración, el perdón y la preocupación por el bien común”. También muchas veces podemos reconocer con humildad: “Y yo que no sé qué hacer. No basta con entender. Una canción no seca una inundación. Ni le devuelve el Sol al que ya no ve. Tan solo un poco de calma, que poco es”.
- La canción es una confesión implícita a la fraternidad universal. Es una manera de decir aquello que Francisco papa insistió tanto: “nadie se salva solo”. Nos necesitamos unos a otros. Vayamos al encuentro de Jesús, nuestro Maestro de la compasión.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 14,13-21
“Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para esta a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, sintió compasión de ella, curó a los enfermos. Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos». Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos». Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados». «Tráiganmelos aquí», les dijo. Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños”.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- La comunidad de Mateo, después de recordarnos a través de las parábolas algo del “Reino-Sueño de Dios”, nos muestra a Jesús actuando. Como siempre podemos entrar por diversas “puertas al texto” pero vale recordar aquello del “sabio que señala con el dedo la luna”. Algunos se quedan viendo “el dedo” y otros “la luna”: lo esencial del texto. Intentaremos contemplar “la luna”.
- El texto nos da dos pistas al comienzo: Jesús necesita estar a solas, o sea cultivar su relación de amor con Dios Abba, Padre y Madre. Esa manera de rezar de él, le ayuda a ensanchar su corazón, a estar más atento a la vida, a lo que va aconteciendo. La segunda pista: “Vió una gran multitud y sintió compasión”. Al cultivar su vocación de “Hijo de Dios” (como lo somos nosotros), despierta aún más en él su “vocación de hacerse hermano”.
- Al contemplar esa multitud sintió en lo profundo de sus entrañas: “Ese que ya no sueña podría ser yo. Y el que quedó sin norte podría ser yo...”. Entonces ya no son necesarias las palabras, ahora toca curar, sanar, alentar, abrazar, dejarse tocar por los que estaban enfermos y mucho más. Porque como decíamos recién: Sentir “compasión” es dejarnos tocar por la realidad del otro hasta el punto de comprometernos con su bienestar”.
- En Jesús contemplamos una manera de vivir que se deja conmover por el dolor humano y responde con cercanía, misericordia y compromiso.
- Por eso frente a ese “despide a la multitud” que le dicen sus discípulos... Jesús redobla la apuesta: “Denles ustedes de comer”. Sigue: “tenemos 5 panes y 2 pescados”. Y... aquí nos podemos quedar con “el dedo” o con “la luna”. Fíjense como sigue: “Les pide que se sienten en el pasto”. Que se detengan, que dejen de mirarlo a él y que se miren entre ellos. Que se reconozcan como herman@s... Iguales con la misma dignidad y con las mismas necesidades. Todas y todos del mismo barro. Sostenidos por la Madre Tierra, así como Dios Abba, Padre y Madre los sostiene.
- Después al recibir los 5 panes y los 2 pescados, pronuncia la bendición. Vincula el encuentro de herman@s, con “el fruto” de la tierra y de los campesin@s (pan) y del trabajo de los pescadores y el mar (pescados): “don y tarea”, esa dinámica de “esfuerzo” y “agradecimiento”: los alimentará. Esa bendición que significa cultivar la conciencia que somos sus Hijas e Hijos amados y que todo ha sido dado para compartirlo. Entonces el último gesto: “Partió los panes y se los dio”. Así como hizo Jesús, así todos los demás fueron haciendo lo mismo, lo que tenían bajo sus túnicas, lo sacaron y lo empezaron a compartir.
- No es magia, no es que de 5 panes Jesús hizo que aparecieran 5000 panes... ese es “el dedo”. “La luna” es: la compasión, la creatividad, el coraje y el amor de Jesús que despertó la compasión y el coraje en los otros. El milagro fue haber creado la confianza, ese clima de fraternidad y de sororidad haciendo posible que el pan y los pescados alcanzaran para todas, todos y... además sobrara.
- Esto en lo que hay que seguir multiplicando ahí donde estamos, cada un@ aportando lo poco o mucho que tenga, para que haya vida pero vida en abundancia.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la canción: “Podría ser yo”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Recordemos algunas de las afirmaciones de Francisco papa, en relación al alimento que se desecha y el hambre en el mundo:
- “¡Recordemos bien que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre!”. “El desperdicio de alimentos es un escándalo. ¿Cómo se explica el hambre mundial actual, cuando hay tanto desperdicio en las sociedades desarrolladas? Esto es terrible, tirar comida es una cuestión de justicia y de fraternidad”.
- “El alimento desechado es una afrenta para los pobres.” “Desechar comida es desechar personas.” “La plaga de la pérdida y del desperdicio de alimentos es tan alarmante y funesta como la tragedia del hambre que tan cruelmente aflige a la humanidad.”
- “El problema no es solo que se tira comida; cuando se tira comida, se hiere la dignidad humana, porque detrás de cada alimento desperdiciado hay personas que pasan hambre, trabajadores que lo produjeron y una creación que ha sido maltratada.”
- Recemos y comprometamos nuestras manos junto con Francisco...
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos
con la misma dignidad, infunde
en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,
de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,
de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº57 “Cinco panes y dos peces”
- https://youtu.be/3OQYZ9z-ivg?si=RSami6Pv1Ljt1DVv
Domingo 26 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp
“Hoy, si tomás la decisión”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo Jesús nos recordará que es fundamental “vender todo lo que tenemos” para sumarnos a este “Sueño-Reino de Dios”. Hay que tomar decisiones a favor de la Vida. Confiamos que la canción: “Hoy, si tomas la decisión”, de Carlos cp, nos ayudará a contemplar nuestra experiencia y la de Jesús.
HOY, SI TOMAS LA DECISIÓN
Carlos Saracini
HOY, NACE LA ESPERANZA.
HOY, SE RENUEVA EL AMOR.
HOY, RENACE LA CONFIANZA.
SI TOMAS LA DECISIÓN.
ES HOY..., ES HOY...
La esperanza alienta nuestro andar.
Sueña solidaria libertad.
En medio de esta noche de tantos derroches.
Hay que esperanzar, abiertos a la novedad.
HOY...
El amor es luna, viento y sol.
Ilumina, inspira el corazón.
En medio de violencias y tanta indiferencia.
No dejes de alumbrar, déjate abrazar y amar.
HOY...
La confianza invita a caminar.
Cree siempre en nuestra humanidad.
En medio de codicias y tantas mentiras.
Abracemos la utopía, latiendo en tu sonrisa, cada día.
Tiempo personal:
- Recien cantamos: “HOY, NACE LA ESPERANZA. HOY, SE RENUEVA EL AMOR. HOY, RENACE LA CONFIANZA... SI TOMAS LA DECISIÓN. ¡ES HOY!”
- ¿Qué decisiones has tomado en este último tiempo... y han nutrido tu esperanza, tu amor y tu confianza?. Trata de ser lo más concreto posible.
- ...
- ¿Qué decisiones necesitas tomar y te estan costando realizar?
- ...
- ¿Qué decisiones has tomado en este último tiempo... y han nutrido tu esperanza, tu amor y tu confianza?. Trata de ser lo más concreto posible.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todo el tiempo estamos tomando decisiones. Nos vamos gestando y pariendo en ese drama que vivimos a diario entre nuestros “condicionamientos” y nuestra “capacidad de elegir”. Por ejemplo, cuando decidimos despertar nuestra capacidad de conmovernos frente al dolor o la alegría del otro... nos volvemos más solidarios, más plenos. Cada decisión va modelando nuestro corazón.
- Decimos: “decidimos despertar”, porque creemos que hemos sido modelados por el Dios que es Amar, que sopló sobre nuestro “barro” Su “Aliento de Vida”. Están en nosotros esa capacidad de “escucha”, de “empatía”, de “mirar en profundidad”, de “compasión”, de “coraje” y muchísimo más. Son “semillas” que hay que sembrar, “talentos” que hay que despertar. Nuestros miedos, nuestra soberbia, nuestra cerrazón y mucho más, nos paralizan y... nos van deshumanizando.
- Por eso... “En medio de violencias y tanta indiferencia. No dejes de alumbrar, déjate abrazar y amar”. Se trata de decisiones que son alentadas por algo, por Alguien mayor: EL AMOR. El amor nos habita y al mismo tiempo nos trasciende. Como recién cantamos: “El amor es luna, viento y sol. Ilumina, inspira el corazón”.
- Al final, no somos solamente el resultado de lo que nos pasó en la vida; somos, sobre todo, el fruto de las decisiones que fuimos tomando para convertirnos en la persona que estamos llamados a ser. La libertad no consiste en poder elegir cualquier cosa. La verdadera libertad consiste en elegir aquello que nos ayuda a ser más humanos. Como dice Pedro Casaldáliga: “Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres.”
- Por eso... “En medio de codicias y tantas mentiras. Abracemos la utopía, latiendo en tu sonrisa, cada día”. Porque... “La confianza invita a caminar. Cree siempre en nuestra humanidad”.
- Viktor Frankl, el neurólogo y psiquiatra que padeció el campo de concentración Nazi nos dice: “Al ser humano se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la de elegir la actitud con la que afrontará cualquier circunstancia.” Esa es la libertad que se nos ha confiado.
- Por eso “En medio de esta noche de tantos derroches. Hay que esperanzar, abiertos a la novedad”. Porque... “La esperanza alienta nuestro andar. Sueña solidaria libertad”.
- Vale recordar a nuestro querido Eduardo Galeano, pensador uruguayo, que nos dice: “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. La vida nos pone cada día delante de una tarea ineludible: “decidir”. Y cada decisión tiene un peso, porque no solo cambia lo que hacemos; también va cambiando lo que somos.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús que vivió a pleno su libertad, su capacidad de decidir en medio de sus condicionamientos.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 13, 44-46.52
El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró. ¿Comprendieron todo esto?». «Sí», le respondieron. Entonces agregó: «Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo».
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
-Estas son dos de las siete parábolas que la comunidad de Mateo nos ofrece, para que sigamos comprendiendo lo que significa para Jesús: “el Reino-Sueño de Dios”. En los tiempos de Jesús, en tiempos de la comunidad de Mateo o en nuestros tiempos sabemos lo que significa “un tesoro” o encontrar “una perla” de gran valor. Claramente las dos parábolas destacan lo que lo que “el tesoro” y “la perla” movilizan-motivan para tomar “decisiones”. Decisiones que marcan un antes y un después.
-En las dos se repite: “vende todo lo que tiene” y... compra “el campo-tesoro oculto” y compra “la perla”. Es lo que le pasó a Jesús en su bautismo, descubrió “el tesoro” de que no hay seres humanos más dignos que otros, solo existen hijas e hijos amados por Dios Abba. Esa fue “la perla preciosa” que descubrió, por eso vendió todo y... puso sus talentos-semillas al servicio de ese Sueño-Proyecto de Dios.
-Podemos imaginar a Jesús caminando por las calles de Cafarnaúm cantando: “HOY, NACE LA ESPERANZA. HOY, SE RENUEVA EL AMOR. HOY, RENACE LA CONFIANZA. SI TOMAS LA DECISIÓN. ES HOY..., ES HOY”. Así iba Jesús tomando decisiones, dejándose modelar por las hermanas y hermanos que se iba encontrando en el camino. Su corazón se fue poblando de nombres. También aquellos que lo despreciaban y buscaban la manera de eliminarlo lo desafiaban a seguir tomando decisiones. Se volvía más creativo creando parábolas o haciendo gestos que algunos asombraba y a otros desconcertada.
-El tesoro-la perla es gestar y parir esa fraternidad donde lo diferente no sea una amenaza sino la posibilidad de enriquecernos entre todas y todos. Jesús hizo todo lo posible por cambiar la lógica: “amigo-enemigo” por la lógica: “hermano-hermano”.
-Por eso queremos ofrecerles el final de la reflexión que hace Ana María Diaz, sobre el texto del domingo pasado, la parábola del trigo y la cizaña. Mirando en profundidad el racismo de siempre y que hoy esta tan exacerbado Ana María nos dice:
-“En cualquier experiencia humana es imposible evitar que haya factores, actitudes o acciones contaminantes, como es el fanatismo que obnubila la razón, distorsiona los hechos, y sobre interpreta situaciones. Pero el racismo es más que eso. Es una construcción social originada por factores históricos, políticos y psicológicos. Surge del legado colonial y de la necesidad de justificar desigualdades.
A nivel individual, se alimenta del miedo a lo desconocido, los prejuicios transmitidos culturalmente y la tendencia a favorecer al propio grupo social sobre los demás. Pero lo más grave es que cree que es legítimo pensar y actuar como si hubiera distintos rangos de humanidad por nacimiento y color de la piel.
Estamos invitadas e invitados por Jesús, nuestro sabio agricultor, a asociarnos a él y cultivar en nuestro corazón el trigo nutritivo, y a observar con atención los brotes de cizaña peligrosamente tóxica, para seguir cuidando y soñando con una humanidad sin exclusiones, que pueda llegar a ser una familia con un solo apellido. ¡Amén!”
-Por eso... “en medio de esta noche de tantos derroches; en medio de violencias y tanta indiferencia; en medio de codicias y tantas mentiras”... sigamos esperanzando, amando y confiando, porque eso es lo que hace todo “discípulo del Reino-Sueño de Dios”.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la canción: “Hoy, si tomas la decisión”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Recemos junto con Francisco, ya resucitado, esta oración que escribe al final de su carta: “Fratelli Tutti”:
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos
con la misma dignidad, infunde
en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,
de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,
de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº52 “Las diez dracmas”
- https://youtu.be/w7_H7U80df0?si=YMeGsdPLnXR5LSaz
Domingo19 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Sigue cantando como vos y yo”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo Jesús nos dirá: “Dejen que crezcan juntos el trigo y la cizaña”. A través de la canción “Resistiendo” de Teresa Parodi nos ayudará a contemplar nuestra experiencia y la de Jesús.
- Te ofrecemos esta clave: “La canción es la que resiste y…resiste aquel que confía y tiene paciencia”. Escuchemos, cantemos junto con Jesús…
RESISTIENDO
Mientras escribo no sé qué me dice
Que aunque parece que ya no hay razón
Aún podremos con lo que sucede
Porque no pueden con nuestra canción
En la subasta se llevaron todo
Enajenando nuestro corazón
Se repartieron hasta lo imposible
Pero no pueden con nuestra canción
Nos han robado hasta la primavera
Pero no pueden con nuestra canción
Parece frágil pero no se entrega
Sigue cantando como vos y yo
Ella resiste porque es la memoria
Ella resiste como vos y yo
Ella desnuda nuestras alegrías
Nos hace libres desde el corazón
Se vuelve viento para no callarse
Se vuelve grito cuando dice no
Se vuelve mansa para nuestros hijos
Es voz de aquellos que no tienen voz
Nos han robado hasta la primavera
Pero no pueden con nuestra canción
Parece frágil pero no se entrega
Sigue cantando como vos y yo
Tiempo personal
- La poeta y cantora nos dice: “Nos han robado hasta la primavera. Pero no pueden con nuestra canción. Parece frágil pero no se entrega. Sigue cantando como vos y yo”
- Si contemplas tu vida… ¿qué es lo que te hace seguir “Seguir cantando, resistiendo” a pesar y a través de todo?; ¿Qué convicciones te dan fuerza para seguir adelante?
- …
- ¿Quiénes te ayudan a tener paciencia, para no bajar los brazos, en medio de las dificultades?;
- …
- Si contemplas tu vida… ¿qué es lo que te hace seguir “Seguir cantando, resistiendo” a pesar y a través de todo?; ¿Qué convicciones te dan fuerza para seguir adelante?
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
-Recién cantamos: “Mientras escribo no sé qué me dice. Que aunque parece que ya no hay razón. Aún podremos con lo que sucede. Porque no pueden con nuestra canción”. Podríamos traducir: Aún no pueden con nuestra “pasión”. Más adelante nos dirá: “Ella resiste porque es la memoria. Ella resiste como vos y yo”.
-Recordemos que la palabra “resistencia” viene del latín resistere: “mantenerse firme”, “permanecer de pie”. No es endurecerse ni responder con violencia, sino conservar la fidelidad a aquello que da sentido a la vida, a nuestra pasión.
-Resistir aunque seamos conscientes que: “En la subasta se llevaron todo. Enajenando nuestro corazón. Se repartieron hasta lo imposible. Pero no pueden con nuestra canción”; es decir: No pueden con nuestras convicciones más profundas. Sin embargo esas convicciones las tendremos que seguir nutriendo y fortaleciendo con nuevos sentidos para poder resistir.
-Para resistir en necesario ser paciente. La palabra “paciencia” viene del latín patientia, derivada de pati: sufrir, soportar, atravesar. Tiene la misma raíz de “pasión”. Paciencia es la capacidad de permanecer en el amor mientras la vida madura. La paciencia confía en los procesos y sabe esperar el tiempo de Dios.
-Creemos que paciencia y resistencia se necesitan, se complementan. La paciencia, sin resistencia, puede convertirse en conformismo. La resistencia, sin paciencia, puede transformarse en dureza o desesperación. Son una forma de esperanzar. Por eso…“Ella desnuda nuestras alegrías. Nos hace libres desde el corazón”.
-Con paciencia, resistimos y esperanzamos porque como dice Teilhard de Chardin: «Por sobre todo, confía! en el lento trabajo de Dios.» Tener paciencia es confiar en ese lento trabajo de Dios; resistir es permanecer de pie mientras ese trabajo va transformando la historia.
-Como hemos recordado en otros domingos: “Cuando no se pueden hacer “paredes” (o sea cambios estructurales) hay que hacer “ladrillos”, porque cuando podamos hacer “las paredes”, ya tenemos “los ladrillos” hechos”. Por eso a pesar y a través de todo, resistir, siendo pacientes, confiando y esperanzando mientras seguimos haciendo “ladrillos”.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús, nuestro sembrador.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 13, 24-30
“Jesús les propuso otra parábola: 'Aquí tienen una figura del Reino de los Cielos. Un hombre sembró buena semilla en su campo, pero mientras la gente estaba durmiendo, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando el trigo creció y empezó a echar espigas, apareció también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, viene esa maleza?' Respondió el dueño: 'Eso es obra de un enemigo. Los obreros le preguntaron: '¿Quieres que arranquemos la cizaña?' No, dijo el dueño, pues al quitar la cizaña podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha. Entonces diré a los segadores: Corten primero la cizaña, hagan fardos y arrójenlos al fuego. Después cosechen el trigo y guárdenlo en mis bodegas”.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Jesús necesita explicar en qué consiste este Sueño-Reino de Dios, cómo es Dios Abba, Padre y Madre. Por eso la comunidad de Mateo recuerda estas siete parábolas. Esta que acabamos de leer, es la cuarta, es decir la que está en medio de las tres primeras y las tres últimas. El escritor utiliza este recurso para que prestemos atención de la centralidad de este mensaje.
-La clave está en esta frase: “Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha”. En las comunidades cristianas de ayer y de hoy, siempre está la tentación de creernos “trigo limpio” y desde ahí juzgar a los otros que “son cizaña”.
-La parábola del trigo y la cizaña expresa esta sabiduría: Dios tiene paciencia porque cree en la fuerza de la vida; resiste la tentación de arrancar prematuramente, porque sabe que el amor siempre apuesta por la maduración.
-Jesús no dice: “soporten al diferente”. Más bien actúa de un modo que rompe las barreras entre las personas. Jesús no “tolera” a Zaqueo; se invita a su casa. No “tolera” a la mujer samaritana; dialoga con ella. No “tolera” al leproso; lo toca. No “tolera” al ciego; lo mira y lo llama por su nombre. Porque siempre mira “el trigo” que habita en el otro y desde ahí lo desafía a más.
-En ese sentido, el Evangelio propone un paso más profundo que la tolerancia. La lógica de Jesús siempre es la misericordia, que significa dejarse afectar por el otro hasta el punto de actuar en favor de él. No se trata solo de permitir que el otro exista, sino de reconocer que es un hermano o una hermana.
-La paciencia no es pasividad, no es resignación y mucho menos indiferencia. En el Evangelio, la paciencia es la capacidad de sostener el tiempo que el amor necesita. Los peones quieren resolver el problema inmediatamente. Jesús, en cambio, presenta a un dueño que sabe esperar. No porque ignore el problema, sino porque sabe que la vida tiene ritmos que la violencia no respeta. La impaciencia quiere resultados. La paciencia cuida procesos. La impaciencia arranca. La paciencia cultiva.
-Para Jesús, Dios Abba, Padre y Madre acepta pasar por el tiempo de la libertad humana. No fuerza la conversión. No acelera la maduración. No reemplaza el crecimiento con el control.
-Jesús cree más en la fuerza de la semilla que en la eficacia de arrancar la cizaña. La tolerancia soporta y evita que nos destruyamos. La paciencia espera y nos da tiempo para crecer. La misericordia acompaña y nos permite volver a empezar. El amor hace de ese tiempo un lugar donde Dios sigue sembrando trigo.
-Jesús canta con nosotros: “Nos han robado hasta la primavera. Pero no pueden con nuestra pasión. Parece frágil pero no se entrega. Sigue cantando como vos y yo”.Sigue sembrando, sigue confiando y esperanzando como vos y yo.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía: “Resistiendo”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Nos unimos de una manera especial a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela y ... a toda la humanidad.
- Sigamos rezando, sembrando y siendo artesan@s de la paz, en medio de tanta violencia. Sigamos sembrando el amor. Por eso junto con León XIV recemos.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate María llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº43 “El trigo y la cizaña”.
https://youtu.be/3w1h8sYQmF0?si=kXBNhDKnos8aFqbL
Domingo12 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Sembrando el amor…”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo Jesús nos dirá: “El sembrador salió a sembrar”. Vamos a dejarnos interpelar por esta parábola del sembrador, por eso como siempre la contemplaremos desde nuestra experiencia. La canción de Teresa Parodi: “Hay gente que sueña” nos ayudará a ir templando nuestro corazón.
HAY GENTE QUE SUEÑA
El tiempo sucede, recojo las redes
de mi pensamiento y salgo de casa.
Son altas las sombras, pero a cada paso
un dulce coraje me empuja hacia el alba.
Haciendo memoria
Junto al leño ardiendo del hogar de todos
La vida me abraza. Los viejos tambores
del amor retumban y sumo afanosa
mi paso a la marcha.
Hay gente que nunca se entrega
Y ahí va por la vida, sembrando el amor.
Qué hermoso es el cielo desde esta vereda,
Es ancho y es nuestro como la esperanza.
Las claras banderas del hombre flamean
Sobre los caminos como si volaran.
Me quedo un instante
Y cierro los ojos y escucho las voces
Que juntas estallan:
Hay gente que sueña
Me digo gozosa y canto estos versos
Con toda mi alma.
Tiempo personal
- La poeta y cantora nos dice: “Hay gente que nunca se entrega, nunca se rinde, y va por la vida sembrando el amor”.
- Hoy… ¿a quienes nombrarías, es@s que nunca se rinden y van sembrando el amor?
- ¿Te reconoces “sembrando el amor” ?; ¿Cómo y dónde los estás haciendo?
- …
Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estás sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Al contemplar a aquell@s que “nunca se rinden” y “van sembrando el amor”, nos damos cuenta que es posible vivir así. No son seres “extraordinarios”, son seres humanos que reconocen y agradecen los dones-semillas que Dios les ha confiado y… han tenido el coraje, la lucidez, la creatividad y la persistencia de sembrarlos. Ell@s saben que las semillas no son para guardarlas en bolsas sino para “enterrarlas en la tierra” y así puedan florecer y multiplicar la VIDA. Por eso cantamos: “Haciendo memoria. Junto al leño ardiendo del hogar de todos, la vida me abraza. Los viejos tambores del amor retumban y sumo afanosa mi paso a la marcha”.
- Ell@s nos inspiran, nos desafían a hacer lo mismo con nuestras semillas-talentos, para sumarnos a esta corriente de vida que el Creador nos ha confiado. Como dice el dicho popular: “Nadie es tan pobre que no tenga nada para dar”. Dicho de otra manera: “Dios gratuitamente nos ha confiado cientos de talentos-semillas a cada un@”, está en nosotros sembrarlos o no… sumarnos a esta “marcha” de hacer el bien, o no. Por eso cantamos: “El tiempo sucede, recojo las redes de mi pensamiento y salgo de casa. Son altas las sombras, pero a cada paso un dulce coraje me empuja hacia el alba”.
- Nosotros sabemos que hay gente tan realista y valiente que sigue soñando que otros mundos son posibles, sin desconocer la enorme violencia y fragmentación social que vivimos. Volvemos a nombrar esas palabras proféticas de León XIV: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham, tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”.
- Sigamos creyendo y sumándonos a esos millones de seres humanos… “los que nunca que rinden, nunca se entregan” y “van por la vida sembrando el amor”. Por eso junto con Teresa Parodi podemos cantar: “Me quedo un instante. Y cierro los ojos y escucho las voces que juntas estallan: Hay muchos que sueñan, me digo gozosa y canto estos versos con toda mi alma”.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús, nuestro sembrador.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 13,1-9.18-23
Aquel día, Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa. Entonces él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: «El sembrador salió a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y estas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. ¡El que tenga oídos, que oiga!». Escuchen, entonces, lo que significa la parábola del sembrador. Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: este es el que recibió la semilla al borde del camino. El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría, pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe. El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto. Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Este produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno».
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Nos dice, el Biblista Brasilero Carlos Mesters que: “las parábolas son un instrumento cotidiano para mostrar cómo la vida habla de Dios. Hace transparente la realidad y hace contemplativa la mirada de las personas. La enseñanza de las parábolas nos ayuda a descubrir a Dios a partir de la vida: Semilla, sal, luz, oveja, flor, pájaros, mujer, niño, padre, red, pez, etc. Para Jesús la vida cotidiana revela la acción de Dios”.
- Como les hemos dicho en otros momentos, la comunidad de Mateo ha estructurado su Evangelio en cinco discursos, para mostrar que Jesús es el nuevo Moisés, de la Nueva Alianza. Así como estaba el Pentateuco (los cinco libros de la ley de Moisés) ahora Jesús nos ofrece Su Buena Noticia. El primer discurso fue “El sermón de la montaña” (Mt.5-7); el segundo: “El sermón de la misión” (Mt.10) –que vimos los dos últimos domingos- y ahora está iniciando el tercero: “El sermón de las parábolas” (Mt.13).
- Al contemplar esta parábola, muchas veces se ha puesto el acento en los diferentes lugares donde caen las semillas: Al costado del camino, en terreno pedregoso, entre las espinas y en tierra buena. Esta vez, las y los invitamos a poner la atención en “el sembrador”. Al principio dice que “sale de la casa”. Aquí hay una decisión de no dejar las semillas en el granero, sino decidirse a salir. La decisión es “sembrar” confiando en la potencia-fecundidad de la semilla. Así es Jesús, siempre sale a sembrar esa buena noticia que ya está viviendo. Por eso, aún en “terrenos” poco probables en los que pueda crecer algo, Jesús no dejaba de sembrar.
- Muchas y muchos no hubieran sembrado nada en los leprosos que encontró en el camino, o en Zaqueo el cobrador de impuestos, o la mujer Sirofenicia o en Nicodemo que lo vino a ver de noche; sin embargo, Jesús en diferentes corazones-terrenos siembra. Algunos se fueron escandalizados y hasta planeaban la forma de matarlo porque ya no lo aguantaban hablar así de Dios. Otros y otras se iban con el corazón ardiendo, con ganas de sumarse a esta hermosa locura del Reino-Sueño del Dios Abba, Padre y Madre que Jesús siempre compartía.
- Jesús “nunca se rinde y todo el tiempo va sembrando el amor” …amando. La fuerza de su palabra-semilla, estaba en que él vive lo que proclama. Por eso la gente decía: “Habla como quien tiene autoridad”. Es decir: “Es autor de su propia vida”. Habla de misericordia y la vive. Habla de arriesgar los talentos que se le han confiado y él los arriesga. Habla de que el sábado es para el hombre y no al revés… y lo vive, a propósito cura en sábado para que se despierten de su ceguera, los sacerdotes y fariseos de aquellos tiempos, que no les permitía ver la vida y a Dios.
- Por eso lo podemos imaginar a Jesús cantando por las calles de Cafarnaún: “Qué hermoso es el cielo desde esta vereda. Es ancho y es nuestro como la esperanza. Las claras banderas del hombre flamean. Sobre los caminos como si volaran. Me quedo un instante. Y cierro los ojos y escucho las voces
Que juntas estallan: Hay muchos que sueñan. Me digo gozoso y canto estos versos, con toda mi alma”.
- En estos tiempos donde muchas veces nos viene la tentación de bajar los brazos… sigamos contemplando al sembrador-soñador Jesús, sigamos sembrando el amor.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía: “Hay gente que sueña”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Nos unimos de una manera especial a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela y ... a toda la humanidad.
- Sigamos rezando, sembrando y siendo artesan@s de la paz, en medio de tanta violencia. Sigamos sembrando el amor. Por eso junto con León XIV recemos.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate María llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” N.º 31 “La historia del sembrador”.
https://youtu.be/D-8f1C-eV7k?si=0c8iq5LJ6GDDmORn
Domingo 5 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp

“En lo pequeño habita tanta inmensidad”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Al final del texto de este domingo Jesús nos dirá: “...mi yugo es suave y mi carga liviana.» No niega “el yugo”, ni “la carga”, nos dice que será “suave y liviana”. Confiamos que la canción de Humberto Pegogaro: “Canción de la misma orilla”, nos ayudará a adentrarnos en nuestra experiencia y en la de Jesús. Jesús canta con nosotros...
CANCIÓN DE LA MISMA ORILLA
Humberto Pegoraro
Por el camino de la Tierra Prometida
es la canción un río grande como mar.
Un chamamé volando en pájaros pintados.
Un Paraná Guazú abrazando el Uruguay.
Vamos juntando puñaditos de justicia
haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor,
con la ternura y la pasión de esa muchacha
que con sus manos en las Tuyas despertó.
Miren las flores y los pájaros al vuelo!
¡En lo pequeño habita tanta inmensidad!
En el Misterio del Amor nada se pierde.
La misma orilla es el Principio y el Final
La danza alegre llama alrededor del fuego.
La ronda abriga una esperanza que alumbró,
por tantos que dieron su vida, cual ramitas,
y hoy son memoria ardiente en nuestro corazón.
Porque esta vida, al fin y al cabo,es un regalo
que nos sorprende y nos desborda más y más,
envuelta en un papel de tiempo es un ratito,
una semilla preñada de eternidad.
Tiempo personal
- Humberto, el poeta y cantor afirma: “¡En lo pequeño habita tanta inmensidad! En el Misterio del Amor nada se pierde”.
- ¿Crees en estas dos afirmaciones?; Si te contemplas en lo de todos los días... ¿Te ves viviendo estas afirmaciones?
- ...
- ¿Crees en estas dos afirmaciones?; Si te contemplas en lo de todos los días... ¿Te ves viviendo estas afirmaciones?
- También nos dice: “por tantos que dieron su vida, cual ramitas, y hoy son memoria ardiente en nuestro corazón”.
- ¿Hoy a quiénes te brota recordar, aquell@s que son “memoria ardiendo en tu corazón”?. Te invitamos a nombrarlos.
- ...
- ¿Hoy a quiénes te brota recordar, aquell@s que son “memoria ardiendo en tu corazón”?. Te invitamos a nombrarlos.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Estas dos afirmaciones: “¡En lo pequeño habita tanta inmensidad!” Y... “En el Misterio del Amor nada se pierde”, son dos convicciones que nacen de un corazón que sabe contemplar “la VIDA”; esa VIDA que está en medio y dentro de nosotros. Dos convicciones que brotan de un corazón que sabe amar y ... confía que el amor es la fuerza más grande que existe. Convicciones que nos dan sentido, coraje y lucidez para enfrentar tantos males y conflictos. Nos dan templanza y creatividad, en medio de las exigencias y tensiones de cada día.
- Recordar a aquellos que “arden en nuestro corazón”, nos ayuda a sobrellevar nuestras “cargas cotidianas”. Muchos de ellos y ellas nos han enseñado a hacerle frente a las dificultades y también hemos aprendido con ellos y ellas a gozar. Es una memoria agradecida que nos llena de alegría y valor.
- En el texto del domingo pasado Jesús nos decía: “el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará”. Ana María Diaz, contemplando ese texto reflexionó sobre: “La paradoja de perder y ganar”. En su reflexión nos invita a profundizar en los “héroes ordinarios” que saben “perder y ganar”. También hoy diremos que esos “´héroes ordinarios” saben que “en lo pequeño habita tanta inmensidad” y... “que en el misterio del amor nada se pierde”.
- Escuchemos a Ana María que nos dice: “El concepto corriente de héroe es quien realiza una hazaña extraordinaria, capaz de asombrar a todos. Sin embargo, hay una mayoría de héroes ordinarios, que no sorprenderían a nadie, porque viven “perdiendo” su vida.
-Son héroes que saben que el dolor es el abrazo más apretado que la vida puede darte, porque ello saca lo mejor de ti, un camino muy distinto de quienes se exilian del dolor y viven alienados del propio corazón.
-Son héroes que saben que la paciencia es el ingrediente más sabroso del pan de la vida, porque está hecha de esa fidelidad que mide el tiempo con un instrumento de eternidad, en contraste con los que piensan que el tiempo es una inversión de corto plazo.
-Son héroes reconciliados con la vulnerabilidad, que saben que vivir exige el coraje de ir con el corazón al descubierto, una actitud muy distinta de aquellos que optan por cuidar su imagen, manipular la verdad, ocultar delitos y aprovecharse de todas las circunstancias para el propio beneficio.
Esa mayoría de héroes corrientes, silenciosos, honrados, trabajadores, pacientes, llenos de amor, son los verdaderos pilares que sostienen la vida, y los que constituyen nuestra esperanza en tiempos mejores, porque, lo sepan o no, reconocen la sabiduría de seguir los pasos de Jesús, sostienen con fortaleza su cruz y viven la vida en abundancia prometida a quienes “pierden” su vida”.
- Junto con el poeta, con Ana María, con “los que arden en nuestro corazón”, junto con esos “héroes ordinarios” y con Jesús cantamos confiados y alegres: “Porque esta vida, al fin y al cabo,es un regalo que nos sorprende y nos desborda más y más, envuelta en un papel de tiempo es un ratito, una semilla preñada de eternidad”.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt. 11, 25-30
En aquella ocasión Jesús exclamó: «Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, pues así fue de tu agrado. Mi Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo se lo quiera dar a conocer. Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, y sus almas encontrarán descanso. Pues mi yugo es suave y mi carga liviana.»
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
- ...
Reflexión:
- Recordemos el contexto inmediato de este texto: Jesús venía valorando la fe de Juan el Bautista y al mismo tiempo decía que Juan todavía creía en un dios muy lejano y exigente. Por otro lado el conflicto con los jefes de la religión se agudizaba cada vez más. Lo mismo pasaba en tiempos que se escribía este Evangelio, 50 años después: Son tiempos de persecución, de mucha intolerancia y violencia. Algo parecido a lo que respiramos en estos tiempos nuestros.
- En ese contexto a Jesús le brota esta alabanza: “Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”. Como si Jesús dijera: “Te alabo Padre porque en lo pequeño, en los pequeños habita tanta inmensidad”. Imaginemos también a Jesús diciendo: “Padre te alabo porque Te veo por todos lados, en la gente muy sencilla, que no sabe nada de esas leyes que les imponen, ellos y ellas sin darse cuenta van descubriendo... que en el misterio del amor nada se pierde”.
- Jesús, que estuvo 30 años en Nazaret, sabe de “yugos” y “cargas”, como la gran mayoría de su pueblo. Por eso puede decirles con autoridad: “Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy paciente y humilde de corazón, ... mi yugo es suave y mi carga liviana.». Desde su bautismo en el Jordán, se descubre Hijo Amado por Dios. Se sintió arte y parte de este Sueño-Reino de Dios, se apasionó compartiéndole a su gente, la Buena Noticia de que ellos y ellas son también “hijos amados e hijas amadas por Dios Abba”. Por eso la tarea, “el yugo” y “la carga” más importante es “hacernos hermanos”.
- Esa es “una carga” pero es “liviana”, porque dentro nuestro late esta convicción que hemos nacido para amar y ser amados. Porque nuestro Dios es la fuente del Amor. Dios es AMAR. No deja de ser “una carga” porque hay muchas contradicciones dentro nuestro y fuera de nosotros. Porque hay muchos que se creen superiores a otros o creen que pueden manipular a dios con sus leyes y prohibiciones. Pero esa “carga” se vuelve “liviana” cuando nos damos cuenta que “en el misterio del amor nada se pierde”.
- “El yugo se vuelve suave” porque como Jesús nos enseñó, siempre se vive con otros y otras, en comunidad. Después de la experiencia fundante del bautismo, necesitó retirarse al desierto para caer en la cuenta de la densidad de esa verdad que lo habitaba: “Hijo, amado de Dios”. Inmediatamente después buscó compañeras y compañeros, amigas y amigos, para crear comunidad; para hacer realidad ese Sueño-Reino de Dios. Por eso “el yugo es suave”, porque lo aprendemos a vivir con otros y otras. Imaginemos a Jesús con ese puñado de discípul@s cantando: “Por el camino de la Tierra Prometida...Vamos juntando puñaditos de justicia haciendo pueblo, sembrando un mundo mejor... La danza alegre llama alrededor del fuego.La ronda abriga una esperanza que alumbró”.
- Iban juntos “mirando las flores y los pájaros al vuelo”... aprendiendo a amar como ama el Dios Abba, Padre y Madre que ama a su Hijo, ama a sus hijos e hijas y a toda su Creación. Recordemos que en la biblia el verbo “conocer” es igual que “amar”. Al decir Jesús: “Nadie conoce-ama al Hijo sino el Padre, y nadie conoce-ama al Padre sino el Hijo”.
- Según Jesús “la carga se vuelve liviana y el yugo suave”, si nos reconocemos “hijas e hijos de Dios”... desafiados a vivir los tres amores: “Amar a Dios, al prójimo, como a uno mismo”. No hay otro mandamiento más importante que este. Todo lo demás viene por añadidura.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía “Canción de la misma orilla”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Nos unimos de una manera especial a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela y ... a toda la humanidad.
- Recién valoramos a los “héroes ordinarios”. León XIV, los nombra de esta manera: “El mundo está siendo destruido por un puñado de tiranos y se mantiene en pie gracias a la inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham , tan incontables como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Por eso junto con León XIV recemos juntos.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 60 “De dos en dos”
-Si bien esta versión de un Tal Jesús esta más centrada en el Evangelio de Lucas, donde la alabanza de Jesús brota después de la vuelva del envió de los 72 discípulos y discípulas que envía... nos sirve para imaginar por qué hace esta alabanza a Jesús.
Domingo 28 de junio 2026 | Federico cp y Carlos cp

“Remamos, sabiendo cual es el precio”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo Jesús nos desafiará con estas afirmaciones: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que no carga con su cruz y viene detrás de mí, no es digno de mí”. Y mucho más. Ayudados por esta canción: “Remamos” de Natalia Lafourcade vamos a explorar nuestra experiencia y desde ahí contemplaremos la sabiduría de Jesús.
REMAMOS
De chica me decía esta es la forma correcta
de andar y de dirigirme a quien tuve delante
De grande me costó a tropiezos poder darme cuenta
que había que volver a ser niña y desenseñarme
Como callar, cómo dejar atrás lo que te pega,
vengo a ofrecerme hoy
Remamos sabiendo cual es el precio,
con los puños apretados, sin pensar en detenernos
Remamos con la cara contra el viento,
con la valentía delante, con un pueblo entre los dedos
Remamos con un nudo aquí en el pecho,
soñando que al otro lado se avecina otro comienzo
Y me quedé bajo la lluvia aunque la voz se canse,
total es lo único que queda que no se ha quebrado
Donde hay dolor y falte luz, que mi garganta cante,
que en la canción agarren fuerzas mis pies anclados
Como callar, cómo dejar atrás lo que te pega,
vengo a ofrecerme hoy. Remamos...
Tiempo personal:
- Si contemplas los primeros años de tu experiencia familiar... desde este presente:
- ¿Cuáles son “los valores” y “modos de vida” que has confirmado y recreado a lo largo de tu vida?
- ...
- ¿Cuáles son los “valores y modos de vida” que han evolucionado y... cuáles decidiste cambiar para ser fiel a tí mism@?. Los que tuviste que “des-aprender”, como recien cantamos.
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La cantora lo dice con mucha claridad: “De chica me decía esta es la forma correcta
de andar y de dirigirme a quien tuve delante. De grande me costó a tropiezos poder darme cuenta que había que volver a ser niña y desenseñarme”. Es muy probable que tengamos mucho para agradecer a esa familia que nos gestó y nos acompañó en los primeros años de vida. Agradecemos sus valores y sus enseñanzas. Están en nosotros... la infancia siempre está “latiendo” en nosotros.Pero crecer no consiste solamente en conservar lo recibido. También implica discernir qué valores debemos profundizar y qué aprendizajes necesitamos desaprender para abrirnos a la novedad de la vida, de Dios.
- De a poco fuimos internalizando esas enseñanzas, pero con nuestro “sello propio”, dándonos o sin darnos cuenta. Aquí estamos hablando de la familia lo más amplio posible, los padres-madres, herman@s del vientre y los del corazón. Como hayan sido esos primeros años, nos fueron modelando... junto con esa “huella única” que vamos descubriendo y ofreciendo. Estamos hablando de ese “soplo original que Dios le regala a cada ser humano”. Nos vamos gestando y pariendo, una y otra vez, en esa paradoja que somos: “raíces y alas”.
- La vida nos va desafiando, pasamos muchos “primaveras” y muchos “inviernos”, alegrías, dolores, frutos y fracasos... es ahí, donde vamos reafirmando o revisando, esos valores y modos que nos ofreció “la familia”, en los primeros años de vida. Muchas veces necesitamos decirle “basta” a esos “mandatos” y cambiar. Por ejemplo, si alguien ha crecido en una familia “machista” o en una familia “racista”, con mucho coraje tendrá que enfrentar conflictos y poner límites, si decide vivir de otra manera. Como recién cantaba la poeta: “Como callar, cómo dejar atrás lo que te pega, vengo a ofrecerme hoy. Remamos sabiendo cual es el precio, con los puños apretados, sin pensar en detenernos”
- Ese “remamos” hacia el nuevo horizonte cuando se amplifica nuestra conciencia y afirmamos que: “todas y todos tenemos la misma dignidad, que es fundamental respetar, que la diversidad nos enriquece, etc”. Por eso necesitamos des-aprender para aprender algo nuevo. Ese es “el precio” que tenemos que pagar, “la cruz” que tenemos que cargar. Asumir las tensiones y atravesarlas con esperanza para gestarnos y parirnos nuevamente. Agradeciendo aquellos primeros años... valorando lo que haya que valorar y... cambiando lo que haya que cambiar.
- Los discípulas y discípulos de Jesús necesitamos recordarnos una y otra vez que “ese nuevo comienzo” tiene que ver con la fraternidad-sororidad universal. Francisco lo expresa así en su encíclica Fratelli Tutti de esta manera: ““Hay personas que parecen no tener valor para la sociedad, que son consideradas descartables. Por eso no dejemos de soñar en una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos.” (FT 8). Por eso... “Remamos con la cara contra el viento, con la valentía delante, con un pueblo entre los dedos. Remamos con un nudo aquí en el pecho, soñando que al otro lado se avecina otro comienzo”.
- Vayamos al encuentro de nuestro Maestro.
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús
Según la Comunidad de Mt.10, 37-42
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no carga con su cruz y viene detrás de mí, no es digno de mí. El que vive su vida para sí la perderá, y el que sacrifique su vida por mi causa, la hallará. El que los recibe a ustedes, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. El que recibe a un profeta porque es profeta, recibirá recompensa digna de un profeta. El que recibe a un hombre justo por ser justo, recibirá la recompensa que corresponde a un justo. Asimismo, el que dé un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, porque es discípulo, no quedará sin recompensa: soy yo quien se lo digo.»
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- Esta afirmación de Jesús puede ser desconcertante: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí”. Recordemos que tanto en tiempos de Jesús, como cuando escribía la comunidad de Mateo este texto, eran tiempos de persecución. Las enseñanzas de Jesús habían cambiado las interpretaciones de los sacerdotes y fariseos sobre la ley de su pueblo. Eso significaba una crisis muy profunda en las sinagogas y en las familias. Otra manera de comprender esa “Alianza de Dios con su Pueblo”. Jesús estaba tocando lo más sagrado. Podemos imaginar familias divididas porque los seguidores de Jesús estaban entusiasmados con la buena noticia del Reino-Sueño de Dios. Desafiad@s a creer en “Dios Abba”, Padre y Madre que los convocaba a hacerse hermanos, derribando tantas “leyes de pureza” que se habían inventado a lo largo de los años.
- Ayer y hoy, dándonos o sin darnos cuenta caemos en la lógica: “amigo-enemigo”. La lógica “del clan”, donde tendemos a “defender a los míos” y estar contra los que “no son de los nuestros”. Ayer y hoy sigue siendo muy fuerte los que son “de mi propia sangre”. Si bien esto es importante, hay que agradecerlo y honrarlo... Jesús nos dice que hay algo que es mayor: “El Reino-Sueño de Dios”. El criterio de discernimiento es la búsqueda de la fraternidad universal. Como hizo Jesús, necesitamos colocar el corazón en los más pobres, en los excluidos y desde ahí gestar y parir esta “familia humana”, donde todas y todos tenemos la misma y única dignidad: “hijas e hijos de Dios”.
- Por eso ese “amarlo más a él que al padre, madre, hijo, hija”, nos está alertando cuál es “el camino” y “el horizonte” y así no perdernos. Hay que des-aprender cosas que hemos aprendido de niñ@s. Hay que cambiar y asumir las consecuencias. Como si Jesús nos dijera: “Remamos sabiendo cual es el precio, con los puños apretados, sin pensar en detenernos”. Esa es “la cruz” de la que habla Jesús. Si buscamos vivir plenamente... poniéndole el cuerpo al bien, la verdad y la belleza desde el amor, como él lo hizo hay que asumir las contradicciones, los conflictos que eso pueda generar. También habrá que aprender a contemplar, gozar y saborear los pequeños e inmensos regalos y frutos que la vida nos ofrece.
- Junto a Jesús, también nosotros podemos cantar: “Y me quedé bajo la lluvia, aunque la voz se canse, total es lo único que queda que no se ha quebrado. Donde hay dolor y falte luz, que mi garganta cante, que en la canción agarren fuerzas mis pies anclados. Como callar, cómo dejar atrás lo que te pega, vengo a ofrecerme hoy. Remamos con un nudo aquí en el pecho, soñando que al otro lado se avecina otro comienzo”. Ese nuevo comienzo que es el Sueño-Reino de Dios, que ya está entre nosotros, pero todavía no plenamente. Nos sumaremos con grandes o pequeños gestos como dar un vaso de agua fresca al que lo esté necesitando; porque en lo pequeño habita tanta inmensidad.
- Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar.
- Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía “Remamos”, junto con Jesús Resucitado, cantamos.
- Con León XIV recemos juntos por LA PAZ, para que nuestro espíritu este bien presente en nuestro presente, con memoria y esperanza.
Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano
a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste
para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.
Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:
“La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.
Hoy elevamos nuestra súplica
por la paz en el mundo, rogando que las naciones
renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.
Desarma nuestros corazones del odio,
el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.
Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.
Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear
condicione el futuro de la humanidad.
Espíritu Santo, haz de nosotros constructores
fieles y creativos de paz cotidiana:
en nuestro corazón, nuestras familias,
nuestras comunidades y nuestras ciudades.
Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación
y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.
Amén.
- En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate Maríallena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús”