Entrada del blog por el gozo de celebrar en casa...

Todo el mundo

 

 Domingo19 de julio 2026 | Federico cp y Carlos cp 

 

“Sigue cantando como vos y yo”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

 

 

 

  • Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre del Dios que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
  • Este domingo Jesús nos dirá: “Dejen que crezcan juntos el trigo y la cizaña”. A través de la canciónResistiendode Teresa Parodi nos ayudará a contemplar nuestra experiencia y la de Jesús.
  • Te ofrecemos esta clave: “La canción es la que resiste y…resiste aquel que confía y tiene paciencia”. Escuchemos, cantemos junto con Jesús…

 

RESISTIENDO

 

Mientras escribo no sé qué me dice
Que aunque parece que ya no hay razón
Aún podremos con lo que sucede
Porque no pueden con nuestra canción

En la subasta se llevaron todo
Enajenando nuestro corazón
Se repartieron hasta lo imposible
Pero no pueden con nuestra canción

 

Nos han robado hasta la primavera
Pero no pueden con nuestra canción
Parece frágil pero no se entrega
Sigue cantando como vos y yo

 

Ella resiste porque es la memoria
Ella resiste como vos y yo
Ella desnuda nuestras alegrías
Nos hace libres desde el corazón

Se vuelve viento para no callarse
Se vuelve grito cuando dice no
Se vuelve mansa para nuestros hijos
Es voz de aquellos que no tienen voz

 

Nos han robado hasta la primavera
Pero no pueden con nuestra canción
Parece frágil pero no se entrega
Sigue cantando como vos y yo

 

Tiempo personal

 

  • La poeta y cantora nos dice: “Nos han robado hasta la primavera. Pero no pueden con nuestra canción. Parece frágil pero no se entrega. Sigue cantando como vos y yo” 
    • Si contemplas tu vida… ¿qué es lo que te hace seguir “Seguir cantando, resistiendo” a pesar y a través de todo?; ¿Qué convicciones te dan fuerza para seguir adelante?
      • ¿Quiénes te ayudan a tener paciencia, para no bajar los brazos, en medio de las dificultades?;

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

-Recién cantamos: “Mientras escribo no sé qué me dice. Que aunque parece que ya no hay razón. Aún podremos con lo que sucede. Porque no pueden con nuestra canción”. Podríamos traducir: Aún no pueden con nuestra “pasión”. Más adelante nos dirá: “Ella resiste porque es la memoria. Ella resiste como vos y yo”.

-Recordemos que la palabra “resistencia” viene del latín resistere: “mantenerse firme”, “permanecer de pie”. No es endurecerse ni responder con violencia, sino conservar la fidelidad a aquello que da sentido a la vida, a nuestra pasión.

-Resistir aunque seamos conscientes que: En la subasta se llevaron todo. Enajenando nuestro corazón. Se repartieron hasta lo imposible. Pero no pueden con nuestra canción”; es decir: No pueden con nuestras convicciones más profundas. Sin embargo esas convicciones las tendremos que seguir nutriendo y fortaleciendo con nuevos sentidos para poder resistir.

-Para resistir en necesario ser paciente. La palabra “paciencia” viene del latín patientia, derivada de pati: sufrir, soportar, atravesar. Tiene la misma raíz de “pasión”. Paciencia es la capacidad de permanecer en el amor mientras la vida madura. La paciencia confía en los procesos y sabe esperar el tiempo de Dios.

-Creemos que paciencia y resistencia se necesitan, se complementan. La paciencia, sin resistencia, puede convertirse en conformismo. La resistencia, sin paciencia, puede transformarse en dureza o desesperación. Son una forma de esperanzar. Por eso…“Ella desnuda nuestras alegrías. Nos hace libres desde el corazón”.

-Con paciencia, resistimos y esperanzamos porque como dice Teilhard de Chardin: «Por sobre todo, confía! en el lento trabajo de Dios.» Tener paciencia es confiar en ese lento trabajo de Dios; resistir es permanecer de pie mientras ese trabajo va transformando la historia.

-Como hemos recordado en otros domingos: “Cuando no se pueden hacer “paredes” (o sea cambios estructurales) hay que hacer “ladrillos”, porque cuando podamos hacer “las paredes”, ya tenemos “los ladrillos” hechos”. Por eso a pesar y a través de todo, resistir, siendo pacientes, confiando y esperanzando mientras seguimos haciendo “ladrillos”.

  • Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús, nuestro sembrador.

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Mt. 13, 24-30

“Jesús les propuso otra parábola: 'Aquí tienen una figura del Reino de los Cielos. Un hombre sembró buena semilla en su campo, pero mientras la gente estaba durmiendo, vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando el trigo creció y empezó a echar espigas, apareció también la cizaña. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: 'Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, viene esa maleza?' Respondió el dueño: 'Eso es obra de un enemigo. Los obreros le preguntaron: '¿Quieres que arranquemos la cizaña?' No, dijo el dueño, pues al quitar la cizaña podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha. Entonces diré a los segadores: Corten primero la cizaña, hagan fardos y arrójenlos al fuego. Después cosechen el trigo y guárdenlo en mis bodegas”.

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...

 

  • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
    • ...

 

Reflexión:

 

- Jesús necesita explicar en qué consiste este Sueño-Reino de Dios, cómo es Dios Abba, Padre y Madre. Por eso la comunidad de Mateo recuerda estas siete parábolas. Esta que acabamos de leer, es la cuarta, es decir la que está en medio de las tres primeras y las tres últimas. El escritor utiliza este recurso para que prestemos atención de la centralidad de este mensaje.

-La clave está en esta frase: “Déjenlos crecer juntos hasta la hora de la cosecha”. En las comunidades cristianas de ayer y de hoy, siempre está la tentación de creernos “trigo limpio” y desde ahí juzgar a los otros que “son cizaña”.

-La parábola del trigo y la cizaña expresa esta sabiduría: Dios tiene paciencia porque cree en la fuerza de la vida; resiste la tentación de arrancar prematuramente, porque sabe que el amor siempre apuesta por la maduración.

-Jesús no dice: “soporten al diferente”. Más bien actúa de un modo que rompe las barreras entre las personas. Jesús no “tolera” a Zaqueo; se invita a su casa. No “tolera” a la mujer samaritana; dialoga con ella. No “tolera” al leproso; lo toca. No “tolera” al ciego; lo mira y lo llama por su nombre. Porque siempre mira “el trigo” que habita en el otro y desde ahí lo desafía a más.

-En ese sentido, el Evangelio propone un paso más profundo que la tolerancia. La lógica de Jesús siempre es la misericordia, que significa dejarse afectar por el otro hasta el punto de actuar en favor de él. No se trata solo de permitir que el otro exista, sino de reconocer que es un hermano o una hermana.

-La paciencia no es pasividad, no es resignación y mucho menos indiferencia. En el Evangelio, la paciencia es la capacidad de sostener el tiempo que el amor necesita. Los peones quieren resolver el problema inmediatamente. Jesús, en cambio, presenta a un dueño que sabe esperar. No porque ignore el problema, sino porque sabe que la vida tiene ritmos que la violencia no respeta. La impaciencia quiere resultados. La paciencia cuida procesos. La impaciencia arranca. La paciencia cultiva.

-Para Jesús, Dios Abba, Padre y Madre acepta pasar por el tiempo de la libertad humana. No fuerza la conversión. No acelera la maduración. No reemplaza el crecimiento con el control.

-Jesús cree más en la fuerza de la semilla que en la eficacia de arrancar la cizaña. La tolerancia soporta y evita que nos destruyamos. La paciencia espera y nos da tiempo para crecer. La misericordia acompaña y nos permite volver a empezar. El amor hace de ese tiempo un lugar donde Dios sigue sembrando trigo.

-Jesús canta con nosotros: Nos han robado hasta la primavera. Pero no pueden con nuestra pasión. Parece frágil pero no se entrega. Sigue cantando como vos y yo”.Sigue sembrando, sigue confiando y esperanzando como vos y yo.

  • Te invitamos a preguntarte: ¿Te ayuda esta mirada del Evangelio a fortalecer tu espíritu y tu esperanza?

   

 Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” 

 

 

  • L@s invitamos a hacer un momento de silencio para dejarnos abrazar por Dios que es amar. 

 

  • Con todo lo que nos fue despertando esta reflexión volvamos a escuchar la poesía: Resistiendo, junto con Jesús Resucitado, cantamos.

 

  • Nos unimos de una manera especial a nuestros hermanos y hermanas de Venezuela y ... a toda la humanidad.

 

  • Sigamos rezando, sembrando y siendo artesan@s de la paz, en medio de tanta violencia. Sigamos sembrando el amor. Por eso junto con León XIV recemos.

 

Señor de la Vida,
que moldeaste a cada ser humano

a tu imagen y semejanza, creemos que nos creaste

para la comunión, no para la guerra,
para la fraternidad, no para la destrucción.

Tú que saludaste a tus discípulos diciendo:

La paz esté con ustedes”, concédenos el don de tu paz
y la fortaleza para hacerla realidad en la historia.

Hoy elevamos nuestra súplica

por la paz en el mundo, rogando que las naciones

renuncien a las armas
y elijan el camino del diálogo y la diplomacia.

 

Desarma nuestros corazones del odio,

el rencor y la indiferencia,
para que podamos ser instrumentos de reconciliación.

Ayúdanos a comprender que la verdadera seguridad
no nace del control que alimenta el miedo,
sino de la confianza, la justicia y la solidaridad entre los pueblos.

 

Señor, ilumina a los líderes de las naciones,
para que tengan la valentía de abandonar proyectos de muerte,
detener la carrera armamentista,
y poner en el centro la vida de los más vulnerables.
Que nunca más la amenaza nuclear

condicione el futuro de la humanidad.

 

Espíritu Santo, haz de nosotros constructores

fieles y creativos de paz cotidiana:

en nuestro corazón, nuestras familias,

nuestras comunidades y nuestras ciudades.

Que cada palabra amable, cada gesto de reconciliación

y cada decisión de diálogo sean semillas de un mundo nuevo.

Amén.

 

 En comunión con toda la humanidad y la creación rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir renovando nuestra confianza en Dios Abba: “Alégrate María llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de ti vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros tus hijos, ahora y en la hora de nuestra pascua”. Amén

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de un tal Jesús” Nº43 “El trigo y la cizaña.

 

https://youtu.be/3w1h8sYQmF0?si=kXBNhDKnos8aFqbL