Entrada del blog por Aptekmann, Marcelo

de Aptekmann, Marcelo - Wednesday, 5 de February de 2025, 16:22
Todo el mundo

Pescar para la Palabra

Shalom!
El Domingo 9 de Febrero en las Iglesias leerá del Evangelio según San Lucas que Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron. (Lucas 5: 10b-11).

Si quisiéramos alguna orientación sobre cómo interpretar la sección del Evangelio (Lucas 5:1-11) que este domingo nos propone el Leccionario, allí está la primera lectura (Isaías 6:1-2ª, 3-8) que culmina con que el profeta Isaías narra (durante el reinado de Uzías, rey de la casa de Judá, allá por el 759 a.e.c.) que uno de los serafines, con un carbón encendidotocó su boca y dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.

El Leccionario insinúa que el profeta Isaías, avala y resalta la propuesta de Jesús, cuando le dice a Simón Ahora serás pescador de hombres ¡casi 800 años antes de que sucediera la escena que narra el Evangelio! Y por si alguna duda quedase, luego vuelve a resaltar qué es lo que el Evangelio debería decirle a los feligreses mediante el Aleluya, que en base a un fragmento del Evangelio según San Mateo dice os haré pescadores de hombres (Mateo 4:19).

¿Qué hubieran pensado los discípulos judíos de Jesús con relación a una hermenéutica tan contundente como esta que plantea el Leccionario? Apenas 150 años después de Su Pasión, la grey de los cristianos gentiles seguía a pastores que suscribían que eso que hoy enseña el Leccionario era lo que el magisterio de Jesús debía significar para todos Sus discípulos, y que quien no lo entendiera así era un hereje, un enemigo de la fe. 

Para los Ebionitas, Nazarenos y otros grupos de discípulos judíos de Jesús, el primer obstáculo que encontrarían en la hermenéutica que propone el Leccionario sería que presenta una única lectura como verdadera y válida, sin considerar que esa lectura la hizo un ser humano en particular, en algún momento de la historia. 

Los diamantes se vuelven luminosos por sus diferentes facetas

Insistir en que hay una única manera de entender el texto sagrado es –en la cosmovisión judía- un error, que conlleva el peligro de formar una grey que se caracteriza por su uniformidad y obediencia. Para la tradición judía el texto será siempre susceptible de alguna nueva interpretación. Un hermeneuta, de una sola cultura, aunque sea venerado por su sabiduría, no puede en la cosmovisión judía ser considerado el juez de todas las posibles perspectivas y visiones de la humanidad.

Es en este sentido que el dogmatismo es considerado empobrecedor de la espiritualidad. Por su parte, también la tradición cristiana entiende que la experiencia de unidad con el cosmos con la que nos ilumina San Francisco de Asís, o la profundidad en las nadas de las que habla san Juan de la Cruz, no fueron previstas por Tertuliano o San Ignacio de Antioquía, y están por encima de los dogmatismos sobre cuestiones doctrinarias. 

Pero no es solamente la hermenéutica de la uniformidad y obediencia lo que los primeros cristianos judíos sentirían como ajena. Además de Isaías, para ellos el Leccionario podría haber incluido otras lecturas. Cuando unos versículos antes (del fragmento de 1 Corintios 15:1-11), San Pablo dice yo recibí lo que les transmití (1 Corintios 11:23-26)los discípulos formados en la tradición interpretativa judía hubieran visto referencias a Ezequiel 33:7-9, e incluso a Mateo 18:15-17. Son textos que enseñan que un judío debe atreverse a decirle a su hermano que deje de hacer algo indebido.

Esta enseñanza es necesaria para preservar la esencia de una revelación milenaria como una experiencia nueva cada día; es una práctica que por encima de las cambiantes interpretaciones le permite a esa revelación generar un sentido duradero de parentesco, pasado y presente; una íntima relación con las preocupaciones inmediatas y con las relativas a otro mundo. No idealicemos: a nadie le gusta que lo critiquen y todos podemos caer en querer tener la razón, por lo que implementar adecuadamente esta bendición suele ser problemático.

La obligación moral de decir la verdad, aunque uno se perciba a sí mismo como poca cosa para atreverse a levantarle la voz al otro para que oiga, tiene que ver con lo que los griegos denominaban parresia: uno expresa su verdad, pese a que corre peligro, porque reconoce que decir la verdad es un deber para mejorar o ayudar a otras personas (y a sí mismo). Elige la franqueza en vez de la persuasión, la falsedad o el silencio. Elige la crítica en vez de la adulación y el deber moral en vez del interés o la apatía moral.

Respetar las identidades de los otros permite amar la Luz que alberga cada uno

Aún mas rechazo que eso de tener que someterse con obediencia a que el texto tenga que significar una sola cosa para todos los feligreses, a los discípulos judíos de Jesús les debe haber provocado rechazo cómo interpretaban los gentiles eso de dejándolo todo, le siguieron. La caída de Jerusalem, la destrucción del Templo y el exilio del pueblo judío de su tierra, convencieron a los líderes cristianos de que los cristianos habían reemplazado a los judíos en los planes de Dios. Pero el judaísmo sobrevivió –a pesar de todo- y no mostraba signos de desaparecer o de fusionarse con la nueva fe cristiana.

La ley romana prohibía a los cristianos circuncidarse, para vivir como judíos entre judíos. En ese contexto bélicamente hostil, decirle a un judío que tenía que dejarlo todo para seguirlo a Jesús, era lo mismo que decirle que tenía que renunciar a mas aún que su familia, sus bienes y apetitos; se le decía que, para ser cristiano, tenía que renunciar a su identidad. A los Ebionitas y Nazoreos les puede haber parecido inaceptable que a ellos se les exigía renunciar a mas de lo que algunos pocos de entre los cristianos gentiles podían elegir dejar atrás para seguirlo a Jesús. 

Prefirieron cultivar un discipulado espiritualizado, manteniéndose dentro de la cosmovisión judía. Cuando las persecuciones se les volvieron insoportables, se sustrajeron al dominio imperial romano y a la iglesia de los gentiles, trasladándose a la península arábiga o a otros destinos mas orientales. Prefirieron seguir enseñando a sus hijos a preguntar, porque creían que de nada sirve un cuerpo sin cadenas, si no viene con libertad de pensamiento. Hoy en día la mayoría de los cristianos estaría de acuerdo con ellos, pero en su momento pagaron altos precios por preservar su identidad y libertad.

Quien preserve su identidad, arribará a su lugar en el mundo

Después de tantos siglos, finalmente el pueblo judío ha podido volver a la tierra que nos vio nacer y nos fue prometida por Hashem. A pesar de los problemas con los vecinos, los israelíes (de muchas religiones) han logrado construir un pequeño gran país. El único de la región en el que un cristiano puede construir una iglesia y orar en Paz. Es el único país del mundo que en el último siglo ha plantado mas árboles de los que ha talado (algo mas de 250 millones de árboles, han sido plantados en el amor al terruño). 

Que nuestro creador nos bendiga a todos, cualquiera sea nuestra identidad, y nos ayude a encontrar los caminos de la paz en libertad. 

Shalom Shalom