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de el gozo de celebrar en casa... - Saturday, 1 de November de 2025, 08:21
Todo el mundo

 

 Domingo 2 de noviembre 2025 | Federico cp y Carlos cp 

 

“El amor volverá...”

 

Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • Este domingo se conmemora “el día de los difuntos”. Lo podemos nombrar de otra manera, “el día de la pascua de nuestros seres queridos”. La Pascua no es solo la de Jesús. En esta celebración contemplaremos una vez más este drama-misterio que es la muerte y la resurrección, según Jesús. Por eso los invitamos a imaginar a Jesús que nos canta: El amor volverá de Teresa Parodi, sobre todo cuando estamos transitando ese momento tan difícil que es la muerte de un ser querido.

 

EL AMOR VOLVERÁ

 

Hoy que la esperanza ha vuelto  te regalaré la flor,
que ha nacido esta mañana en mi balcón.
Sin prisa salí a caminar buscando tu abrazo y el sol, 
que siempre ilumina el jardín, donde es nuestro el amor,
donde es nuestro el amor.

Cantamos por necesidad, por eso es hermoso cantar.
Sabiendo que pese al dolor el amor volverá,
el amor volverá el amor volverá,
el amor volverá …Lara…El amor volverá.

En nombre de los que no han vuelto 
y nunca el olvido olvidó te pido me dejes cantar 
mis canciones de amor.

Te espero de pie en el umbral de un sueño que no morirá 
yo sé que podremos cambiar 

noche por claridad noche por claridad.

 

 

 

 

Tiempo personal

  • Si miro de frente uno de esos duelos, provocados por la partida de mis seres queridos: ¿Siento que ese “amor volvió”, de otra manera, pero que sigue vivo en mi?
    • ¿Cómo te das cuenta?; Intenta describirlo para vos. Para seguir aprendiendo del amor, ese amor que brota del dolor.

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Las enfermedades de nuestros seres queridos y las propias nos colocan en un umbral muy frágil de la vida. Nos hacen experimentar nuestro límite de una manera visceral. Se nos queman todos los papeles, nos sentimos impotentes y desafiados a buscar una respuesta frente a tanta angustia. El “te necesito” está a flor de piel... y el llanto, la emoción nos visita con frecuencia. Nos aferramos a las pequeñas esperanzas que vienen de la ciencia y por la medicina alternativa. Vamos por las respuestas “visibles-empíricas” y las “invisibles-las del espíritu”. Vivimos en estado de alerta.

 

  • Al mismo tiempo experimentamos el sentido más profundo por lo cual estamos en esta vida: “El Amor”. Los lazos de amor que vamos creando a lo largo de la vida, son tan necesarios como el agua, como el mismo aire que respiramos. Dándonos y sin darnos cuenta los vamos “naturalizando” pero cuando están en peligro, nos “despertamos” y ponemos todas nuestras energías en un horizonte común: Que ese amor siga vivo, que esa vida se sane.

 

  • Valoramos el tiempo de otra manera. Si llegamos conseguir ciertos pasos de sanación los consideramos grandes logros. Como aquel que después de meses de estar en el hospital le dicen: “Te damos el alta. Ahora en casa tenes que hacer tales tareas”. Con alegría y con muchos temores va a hacer todo lo que le recomendaron. Los primeros pasos son celebrados y podemos cantarle mirándolo a los ojos: “Sin prisa salí a caminar buscando tu abrazo y el sol, que siempre ilumina el jardín, donde es nuestro el amor, donde es nuestro el amor”.

 

  • También hemos vivido el momento en que ellos y ellas ya no pudieron más. Su cuerpo tuvo un límite, propio de nuestra condición humana. Hemos hecho todo lo que pudimos, sin embargo no alcanzó. Y eso duele, duele mucho. Pero al mismo tiempo vamos sintiendo que ese amor que fuimos construyendo a lo largo de la vida no terminó. Vamos comprendiendo, aprendiendo que ese amor sigue vivo, ese amor sigue resucitado.

 

  • Por eso podemos cantar, con el corazón estremecido: “Cantamos por necesidad, por eso es hermoso cantar. Sabiendo que pese al dolor el amor volverá...”. En realidad ese amor nunca se fue, siempre permaneció, pero nuestro corazón en un primer momento siente un desgarrador vacío. Siente la perdida. Necesita hacer “el duelo”. Como “el duelo de dos esgrimistas”, luchando para que no se termine esta manera como nos veníamos relacionando. Hasta que nos damos cuenta que hay algo más esencial que es invisible: el AMOR. La muerte no pudo con él. El amor trasciende la muerte y nos ayuda a descubrir un nuevo lenguaje para relacionarnos con “su nueva presencia resucitada”.

 

  • Sabemos que algunos creen en la resurrección, otros en la reencarnación y otros piensan que no hay nada después de la muerte. Sin embargo todos podemos estar de acuerdo que ese amor sigue vivo, de alguna manera, en nosotros y que al mismo tiempo nos trasciende.

 

  • Los extrañamos, sentimos que nos los han sacado de nuestras entrañas... y al tiempo dándonos o sin darnos cuenta los vamos “entrañando” cada vez más. Vamos descubriendo que habitan en lo más profundo de nuestro corazón y así su amor se expande. Por eso podemos cantarles: “En nombre de los que no han vuelto y nunca el olvido olvidó te pido me dejes cantar mis canciones de amor. Te espero de pie en el umbral de un sueño que no morirá yo sé que podremos cambiar noche por claridad noche por claridad”.

  • Vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro con todo esto que venimos compartiendo.

 

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Jn. 11, 17-27

Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania está a unos tres kilómetros de Jerusalén, y muchos judíos habían ido a la casa de Marta y de María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas Marta supo que Jesús llegaba, salió a su encuentro, mientras María permanecía en casa. Marta dijo a Jesús: «Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero aun así, yo sé que puedes pedir a Dios cualquier cosa, y Dios te lo concederá.» Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.» Marta respondió: «Ya sé que será resucitado en la resurrección de los muertos, en el último día.» Le dijo Jesús: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. El que vive, el que cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» Ella contestó: «Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»

Pregunta:

  • ¿Qué nos llama la atención de este texto?
    • ...
    • ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?

Reflexión:

  • La comunidad de Juan nos ofrece siete signos para que podamos cultivar nuestra fe en Jesús. Recién hemos escuchado parte del relato de la resurrección de su amigo Lázaro. El 1º signo: las bodas de Canna cuando transformó el agua en vino. El 2º La curación del paralítico; el 3º La curación del criado de un capitán romano; 4º la multiplicación de los panes; el 5º Jesús camina sobre las aguas y el 6º la curación del ciego de nacimiento.

 

  • La comunidad de Juan no los llama “milagros”, los llama “signos” porque preparan el 8º gran signo: Jesús Crucificado y Resucitado. Su vida basada en el amor, nos comunica que “la muerte no tiene la última palabra”. Les llama “signos” porque Jesús los ofrece, pero está en nosotros creerle o no. Los signos nos provocan, nos hacen tomar decisiones.

 

  • Volvamos al 7º signo que acabamos de leer. Aquí hay una relación de amistad, de amor entre los hermanos de Betania: Lázaro, Marta y María con Jesús. Marta y María le dicen con claridad que lo esperaban antes. Todos estaban en ese “umbral entre la vida y la muerte”. El dolor y el amor a flor de piel. La fe es el motor para poder atravesar de una manera lúcida ese momento tan difícil.

 

  • Recordemos que “la fe” no es solo “certeza”. La certeza nos ayuda pero la fe también necesita de la pregunta, de la duda.La duda” nos abre al misterio. Por eso Marta y María preguntan y también responden a su maestro y amigo. Jesús afirma: “Yo soy la resurrección y la vida”. Como si les dijera: “El amor trasciende la muerte”.

 

  • Hoy en este día que hacemos memoria de nuestros seres queridos que han atravesado el umbral de la muerte, en este “día de los difuntos” como se le suele decir, estamos volviendo a pasar por nuestro corazón nuestra fe en la resurrección. Jesús nos afirma que la muerte no tiene la última palabra. La comunidad de Juan en la última cena nos recordará una de las recomendaciones más importantes que Jesús les hizo a sus discípul@s: “Permanezcan en mi amor, así como yo permanezco en el amor de ustedes y en el amor del Padre”. Como si les dijera: “Hay algo que nada ni nadie nos puede arrebatar: El Amor. Por eso “permanezcan” cultiven este amor y confíen”.

 

  • Hoy volvamos a renovar nuestra fe: Nuestros seres queridos y todos los que han muerto, están ya resucitados. Su amor permanece. Hoy hacemos memoria de su pascua. Dios Padre y Madre es el garante de ese amor. Somos sus hijos e hijas, así como Jesús ha resucitado, así nosotros resucitamos. No solo los creyentes en Jesús. El corazón de Dios no tiene fronteras.

 

  • Nosotros confiamos que Jesús esta del “otro lado” como buen “partero” recibiéndonos, en este segundo parto que es la muerte. Decimos “recibe” porque no es Dios quién decide el día de nuestra muerte. Dios no “se lleva” a nadie. El día de nuestra muerte no lo decide Dios, lo decide nuestra fragilidad. Morimos por miles de causas diversas. Una es muy clara: llega un momento en que nuestro cuerpo no resiste más y se quiebra. Condición humana.

 

  • Por eso podemos decir: El primer parto es del vientre de nuestra madre y el segundo parto es la muerte. Como dice el dicho: “En el primer parto todos ríen y solo tu lloras. En el segundo parto: Todos lloran y solo tu ríes”. Su Amor misericordioso siempre nos recibe con una hermosa sonrisa.

 

  • Con nuestros seres queridos hemos vivido el tiempo de “la presencia”, donde pudimos crear ese lazo de amor. La muerte abrió el tiempo “doloroso de la ausencia-física” y paradójicamente también abrió el tiempo de “su nueva presencia resucitada”. Por eso cantamos: “Sabiendo que pese al dolor... el amor volverá”; y le podemos agregar: el amor siempre está, de diferente maneras, pero siempre está. Hoy hacemos memoria de su pascua.

 

  • ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando?

 

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar de corazón: “el amor volverá”, para seguir despertando este “peregrino, peregrina de esperanza” que habita en nosotros y así seguir contagiando, como Jesús, su pasión por Dios y su compasión por los últimos.
    • Escuchamos, cantamos.

 

  • Sigamos cultivando nuestra fe en el amor con esta poesía de José Martí: “Solo el amor”. Vamos a imaginar que Jesús nos la dice hoy a nosotros. Nos dirá: “Solo el amor engendra la maravilla”, el primer parto de tu ser querido. Y también nos dirá: “Solo el amor, consigue encender lo muerto”: “El segundo parto” de aquellos que vos amas. Jesús nos convoca a amar diciéndonos:

Debes amar la arcilla que va en tus manos

Debes amar su arena hasta la locura

Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro

 

Debes amar el tiempo de los intentos

Debes amar la hora que nunca brilla

Y si no, no pretendas tocar lo cierto

Sólo el amor engendra la maravilla

Sólo el amor consigue encender lo muerto

 

  • Podemos volver a leerla o escucharla, para que siga resonando en nuestro corazón.

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
    • ...
  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
    • ...
  • Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude a seguir ensanchando el corazón: “Alégrate María llena eres de gracia...”

 

Nos alegra ofrecerles esta celebración.

Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº102 “El amigo muerto”.

 

 

 

 

 

 

 

[ Modificado: Saturday, 1 de November de 2025, 08:29 ]