celebrar en casa... una propuesta
Entrada del blog por celebrar en casa... una propuesta
4º Domingo de Adviento | 21 diciembre 2025 | Federico cp y Carlos cp

“Dios se regala en Jesús”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
- Este cuarto domingo de Adviento vamos a contemplar a José y también esta Buena Noticia que nos hace la comunidad de Mateo: “Jesús es el Emanuel, el Dios con nosotros”. Dios se nos regala en Jesús. Vamos a empezar a templar nuestro corazón contemplando a José a través de esta canción: “José el carpintero” de Zalzano y Jairo. Estemos atent@s a lo que nos va provocando.
JOSÉ EL CARPINTERO
Daniel Salzano y Jairo
Cuando José, el carpintero, supo que iba a ser papá,
levantó a María en brazos para ponerse a bailar.
Nadie puede imaginar lo hermosa que era María
Una perla en cada oreja. Hay mucha bibliografía.
Todo iba de maravilla. En el hogar de José,
No se hablaba de otra cosa. Que del próximo bebé.
Mirando las estampitas. Nadie puede imaginar
Que el esposo de María era capaz de bailar.
Por la noche conversaban cómo lo iban a llamar,
a él le gustaba Jesús a ella le daba igual.
La dicha se interrumpió, afirman las Escrituras,
al mismo tiempo que Herodes decretó la mano dura.
Se mandaron a mudar. Vendieron lo que tenían,
Ni siquiera se salvaron. Las dos perlas de María.
Mirando las estampitas. Nadie puede imaginar
que el esposo de María era capaz de pelear.
Parecían dibujitos atravesando el desierto,
los dos a punto de entrar en el Nuevo Testamento.
Dormían a cielo abierto, muchas veces no comían.
Él le daba calorcito con la mano en la barriga.
Terminaron en Belén. Un pueblo de cien ovejas,
Un pesebre, luna llena. Y un montón de casas viejas.
La soledad del lugar. Los dolores de María,
José golpeaba las puertas pero nadie las abría.
Mirando estampitas. Nadie podría decir
que el esposo de María era capaz de rugir.
Por un lado la fatiga. por el otro el embarazo,
José se enfrentó al pesebre y lo abrió de un rodillazo.
Esto es música, señores. Esto es puro sentimiento,
Un hombre y una mujer compartiendo un nacimiento.
Mirando las estampitas. Nadie puede imaginar
que el esposo de María era capaz de llorar.
Tiempo personal:
- La canción va describiendo a José y en cada estrofa termina con un verbo, con una acción: “Bailar”; “pelear”; “rugir” y “llorar” por Jesús su hijo del corazón y por su amada María.
- Si miras con profundidad a aquell@s que amas... ¿estas pudiendo “bailar”, “pelear”, “rugir”, “llorar” y mucho más por ellos y ellas? ¿Cómo lo estas haciendo?;
- ...
- Si miras con profundidad a aquell@s que amas... ¿estas pudiendo “bailar”, “pelear”, “rugir”, “llorar” y mucho más por ellos y ellas? ¿Cómo lo estas haciendo?;
- ¿Cómo estas “haciendo pesebre” para que nazca la vida, ahí donde estas?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La canción ofrece muchas imágenes, que nos ayudan a entrar en el corazón de José. Va desde “él le daba calorcito con la mano en la barriga” hasta “José se enfrentó al pesebre y lo abrió de un rodillazo”. Lo podemos imaginar cargando a María embarazada a punto de parir en sus brazos abriendo esa puerta. El amor despierta nuestros corajes y nos hace atravesar límites y miedos. Lo que parecía imposible se hace posible. También sabemos que hay límites, angustias e impotencias que tenemos que aprender a metabolizar.
- Tantas veces hemos experimentado que el amor es esa fuerza que nos convoca a “ofrecer”, “donar” y “regalar” lo mejor de nosotros. Conocemos a tantos y tantas que donan su tiempo para cuidar a otros. Cuantos que acompañan durante años y años a quienes necesitan asistencia para comer, higienizarse, vestirse y mucho más. Y ahí están en ese diálogo de amor donándose el uno al otro. Regalándose... con ganas o si ganas.
- Nosotros sabemos lo que significa: “regalar-nos”. Regalar nuestro tiempo, nuestra escucha, nuestro abrazo, nuestro perdón, nuestra manera de comprender las cosas y mucho más. También sabemos que si lo vivimos en “reciprocidad”, nos vamos retroalimentando los unos a los otros, sino, se transforma en un compartir “asimétrico” que no nutre el corazón. También somos testigos de otros y otras que con su vida son “un faro” para nosotros, por su manera de “regalar-se”, son una inspiración que nos desafían a más.
- En estos tiempos donde el mercado esta excitando nuestros deseos, que el dios dinero disfrazado de papa Noel está por todos lados tentándonos para que entremos en esa dinámica infernal de comprar y comprar... de comer y comer... es fundamental caer en la cuenta que los otros son “un regalo” para mí y nosotros somos “un regalo” para ellas y ellos. Además juntos somos “un regalo colectivo”, que se llama: “familia”, “comunidad”, “grupo de amig@s”... que necesitamos muy pocas cosas para que se produzca este “milagro de amor”.
- La austeridad y la sencillez, como el pesebre de Belén, que estamos contemplando en estos días, nos ayudan a fijar la mirada en lo importante que es “encontrarnos”. Además es fundamental empatizar con millones que hoy viven con hambre, millones a quienes como a José y a María, no se les abren las puertas ... no hay lugar para ellos. Hoy mismo sabemos que miles padecen el genocidio en Palestina y en otros 50 conflictos bélicos que hay en el mundo. Necesitamos seguir aprendiendo a colocar el corazón-empatizar con aquellos que están excluid@s por el dios dinero que nos seduce para seguir creando este sistema perverso e injusto que margina y mata. Estos millones de excluid@s son “una brújula” que nos ayudan a ser más austeros y... despiertan nuestra solidaridad una y otra vez.
- Por eso como María y José en medio de tantas contradicciones... con “la mano dura de Herodes, con los Herodes de hoy”... o “aunque golpeemos todas las puertas y nadie nos las abran”; sigamos “bailando”, “peleando”, “rugiendo”, “llorando” y mucho más para hacer de estas fiestas un momento privilegiado de encuentros. Por ejemplo: preguntar con quienes nos encontremos: “¿Cómo estás?”; “¿Cómo ha sido tu año?”, para que nos ofrezcamos uno de “los regalos” más importantes: “escucharnos mirándonos a los ojos”.
Según la Comunidad deMt. 1, 18-24
“Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla. Mientras lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros. Cuando José se despertó, hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa”.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- Es muy significativo que la comunidad de Mateo nos comparta a este José después de enterarse que María estaba embaraza, que su decisión sea “despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla”. Lo “normal” hubiera sido difamarla y que sea apedreada. Su amor lo condujo a esta primera reacción. La comunidad de Mateo nos presenta a un José que pudo “escuchar”. Podemos imaginar los diálogos con María mirándose a los ojos, para poder cambiar y asumir a ese hijo desde el corazón. Miles y miles de varones a lo largo de la historia han asumido “hij@s del corazón”. Es una de las tantas experiencias más notables del corazón humano, del que José también es testigo. José le regala a ese niño todo su amor.
- Esa es la primera parte de este texto, pero la comunidad de Mateo necesita darnos la clave de interpretación de todo su Evangelio: Jesús es el “Emmanuel” el “Dios con nosotros”. Como si le dijera a sus herman@s: “El Dios que nos enseñaron a descubrir nuestros padres y madres en la fe, nuestros antepasados se hace visible en Jesús”. Por eso lo fundamenta diciendo: “Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros”.
- Dios se “nos regala” en Jesús. ¡Si pudiéramos comprender-sentir este REGALO que es Dios mismo en JESÚS!. Un hermano nuestro, Juani cp dice algo muy hermoso y profundo: “Al principio el Dios, Alfarero de la historia, modeló con barro a la humanidad. Somos barro acariciado por Dios. En Belén, el Alfarero se hizo barro, quiso compartir nuestra humanidad”. Ese es “el regalo”: “Dios se hizo barro” y nos hizo de “barro” para modelarnos y dejarnos modelar por el amor. Como solemos cantar: “Solo el amor convierte en milagro el barro”.
- Por eso recién cantamos: “Por un lado la fatiga. por el otro el embarazo,
José se enfrentó al pesebre y lo abrió de un rodillazo. Esto es música, señores. Esto es puro sentimiento. Un hombre y una mujer compartiendo un nacimiento”. Dios se deja modelar por el amor de María, de José, de los vecin@s de Nazaret. Dios necesita de nosotros. Se hace barro para que no le tengamos tanto miedo a nuestro barro, a nuestros límites y potencialidades que nos habitan y así aprendamos a amar.
- Por último nos parece muy profunda esta perspectiva que nos ofrece Antonio Pagola para ayudarnos a percibir este “regalo” que nos habita: “De ordinario, a los cristianos no se nos ha enseñado a percibir la presencia del misterio de Dios en nuestro interior. El misterio de Dios tiene, sin duda, sus caminos para hacerse presente en cada vida. Pero se puede decir que, en la cultura actual, si no lo experimentamos de alguna manera dentro de nosotros, difícilmente lo hallaremos fuera. Por el contrario, si percibimos su presencia en nuestro interior, nos será más fácil rastrear su misterio en nuestro entorno.¿Es posible?”
- Continúa PAGOLA: “El secreto consiste, sobre todo, en saber estar con los ojos cerrados y en silencio apacible, acogiendo con un corazón sencillo esa presencia misteriosa que nos está alentando y sosteniendo. No se trata de pensar en eso, sino de estar “acogiendo” la paz, la vida, el amor, el perdón... que nos llega desde lo más íntimo de nuestro ser”.
- ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando, para seguir preparando nuestro corazón para esta navidad?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar de corazón: “José el carpintero”, para seguir despertando este “peregrino, peregrina de esperanza” que habita en nosotros y así seguir contagiando, como Jesús, su pasión por Dios y su compasión por los últimos.
- Escuchamos, cantamos.
- Junto con Francisco Murray cp, otro hermano pasionista que ya vivió su pascua en junio del 2020, los invitamos a rezar con este regalo-oración a San José.
SAN JOSÉ ARTESANO DE LA VIDA
San José, artesano de la vida y de los sueños de los obreros.
San José, artesano de la vida.
Animador del camino hacia el exilio para defender y proteger la vida.
Cuidador de la vida de María, como creyente, como mujer y como esposa.
Acompañante de Jesús en su crecimiento y en su búsqueda de Dios.
San José, artesano de los sueños. Celebramos que tuviste sueños.
No fueron fáciles y algunos no te entendieron pero eran tus sueños,
y gracias a ellos nosotros, soñadores también como vos,
seguimos gestando un mundo posible
donde todos tengamos pan, tierra y techo y trabajo.
San José, artesano de la vida y los sueños...
de los niños que van creciendo asombrados
de los Nuevos horizontes que van conociendo.
De las mujeres que trabajan en sus casas o fuera de ellas,
llevando adelante sus hogares.
De los jóvenes que estudian o trabajan gestando su futuro.
De los hombres que labran la tierra o trabajan en las calles,
en los negocios, en las fábricas o en los caminos llevando el pan a sus casas.
De las familias que buscan vivir intensamente el amor
De los hombres y mujeres apasionados por Jesús.
San José, artesano y obrero.
Todos Somos obreros en la viña de Dios.
Todos Somos obreros de un mundo nuevo.
Todos somos obreros de la fraternidad y la justicia.
Todos Somos obreros de la misericordia y la verdad.
San José, danos un corazón soñador como el tuyo
Un corazón de creyente y buscador
Un corazón de artesano y caminante
Un corazón de hombre sencillo y fuerte.
Un corazón que sepa perdonar y amar sin límites.
Un corazón que calme los desencuentros y acerque las diferencias.
Un corazón que cuide la vida y los sueños en nuestro barrio.
Un corazón que reciba y construya el Reino.
AMEN
- Podemos volver a leerla o escucharla, para que siga resonando en nuestro corazón.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- ...
- Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María en este tiempo de adviento que nuestra madre nos ayude a seguir ensanchando el corazón: “Alégrate María llena eres de gracia...”..
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº133 “Una noche de dudas”
https://youtu.be/iDuqzpU4On4?si=8VVU3dArE2fsHayq