el gozo de celebrar en casa...
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MIERCOLES DE CENIZAS 2026 | Miércoles 18 de febrero | Federico cp y Carlos cp
“Somos barro y aliento de Dios”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
Nota: Vamos a necesitar para el tercer paso, “ceniza” o “barro”.
También una vela que podemos encender desde el inicio o en el tercer paso.
- Comenzamos con este miércoles con este rito antiguo de las cenizas, recordándonos este barro y aliento de Dios que somos, este camino hacia la semana santa, esta nueva CUARESMA. Estos 40 días son una oportunidad para seguir sumándonos al Dios de la Vida, que nos convoca en cada amanecer a que continuemos esta danza del bien, la verdad y la belleza, desde el amor, en comunión con toda la humanidad y la creación.
- Por eso de una manera intencionada nos reunimos en Su Nombre: En el Nombre de nuestro Dios que es amar, que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- Nuestro Dios nos hizo para que vivamos y despleguemos desde el amor “el bien, la verdad y la belleza”. Por eso, los invitamos a cantar esta canción. Estemos atentos a lo que ella va despertando en nosotros.
EL BIEN, LA VERDAD Y LA BELLEZA
Carlos cp
El bien, la verdad y la belleza. Dones de la esperanza
Crean siempre confianza. Hoy sigamos esta danza.
Encarnar el bien. Recibirlo y sembrarlo.
Es un don y una tarea. Ir pariendo primaveras.
Es aquí, es ahora y es aquí.
El bien la verdad y la belleza …
Descubrir la verdad. Construirla y recrearla.
Es un don y una tarea. Con tanteos y certezas
Es aquí, es ahora y es aquí.
El bien, la verdad y la belleza …
Contemplar la Belleza. Habitarla y abrazarla.
Es un don y una tarea. Con asombro y sutileza
Es aquí, es ahora y es aquí.
El bien, la Verdad y Belleza. Dones de la esperanza
Crean siempre confianza. Hoy sigamos esta danza.
Encarnar el BIEN. Descubrir la VERDAD. Contemplar la BELLEZA
Para que Amanezca. Para que amanezca
A fin amanezca. Al fin amanezca.
Tiempo personal:
- Si me contemplo desde estas llamadas a vivir “El bien”, “la verdad” y “la belleza”: ¿Qué descubro en mí?.
- ...
- ¿Quiénes son testigos, aquell@s que encarnan estas llamadas a vivir el bien, la verdad y la belleza?. Podemos recordar y agredecer sus vidas.
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- La canción insiste: “es un don y una tarea”, es algo que se nos “ha regalado” y al mismo tiempo implica un esfuerzo vivirlo y cultivarlo. Nos dirá: Encarnar el bien, recibirlo y sembrarlo; descubrir la verdad, construirla y recrearla y termina diciendo: Contemplar la Belleza, habitarla y abrazarla. Y entonces... “ir pariendo primaveras, con tanteos y certezas, con asombro y sutileza... para que al fin amanezca”.
- El ser humano es un buscador de sentidos. Hace miles de años la filosofía, ese amor por la sabiduría, ha sido uno de los canales para ir descubriendo esos “sentidos”. Por eso vale recordar lo que nos decían los filósofos antiguos.
- Los tres “universales” son “el Bien”, “la Verdad” y “la Belleza”. Se los considera “trascendentales”, es decir: “cualidades que están presentes en todo lo que existe”.
- La verdad tiene que ver con el conocimiento: comprender las cosas tal como son. El bien se relaciona con la ética: actuar correctamente y buscar lo que realmente nos humaniza. La belleza es lo que despierta admiración y armonía. Para muchos pensadores clásicos, lo bello está vinculado con la verdad y el bien: algo profundamente verdadero y bueno tiende a ser también bello.
- Estos tres universales no están separados: Lo verdadero ilumina la mente. Lo bueno atrae la voluntad. Lo bello cautiva el corazón. Son distintas formas en que el ser humano se relaciona con la realidad. Cuando algo es profundamente verdadero y bueno, suele tener una especie de belleza interior.
- Podemos vincular los “tres universales” con el amor. El amor es el movimiento del corazón hacia el bien. Amar es querer el bien del otro. Si no hay bien real, respeto, crecimiento, cuidado, el amor se vuelve posesión o egoísmo. No hay amor verdadero sin verdad. Amar implica ver al otro como es, no como yo quiero que sea. Las mentiras o autoengaños debilitan el amor. La belleza suele ser la “puerta” del amor. La belleza más profunda no es solo física: es la armonía interior, la coherencia entre lo que alguien es y lo que hace. El amor busca el bien, necesita la verdad y se siente atraído por la belleza.
- Podemos afirmar que estas “tres cualidades”, estos “tres universales”, estas “tres llamadas” están grabadas en el alma de toda la creación por el Dios de la Vida, por el Creador. Por eso como recién cantamos: “Son dones de la esperanza, crean siempre confianza. Hoy sigamos esta danza”.
- En medio de tanta violencia, de tantas mentiras, de tanta crueldad, de tanto odio es una decisión sumarnos de una manera intencionada a “esta danza”, que está grabada a fuego en nuestro corazón: “Es aquí, es ahora, es aquí”. Nos sumamos junto a miles, millones que creen que otros mundos son posibles. En este tiempo de cuaresma, en estos 40 días tenemos una nueva oportunidad para encontrarnos con lo más profundo que late en el corazón humano y de toda la creación. Vayamos al encuentro de Jesús que nos compartirá su “secreto”.
Según la Comunidad de Mt. 6,1-6.16-18
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Pregunta:
- ¿Qué nos llama la atención de este texto?
- ...
- ¿Cómo lo podemos relacionar este texto con lo que venimos reflexionando?
Reflexión:
- En este miércoles de cenizas la liturgia nos recuerda, a través de este evangelio, tres acciones para ayudarnos a transitar estos 40 días, en esta nueva cuaresma que hoy empezamos a caminar: “limosna”, “oración” y “ayuno”. La comunidad de Mateo, que en su mayoría eran judíos que habían decidido seguir a Jesús, necesitaban recordar estas afirmaciones del Maestro. Por eso insistirá en que estas prácticas no son para vanagloriarse, para cumplirlas, son prácticas que nos ayudarán a encontrarnos con la fuente de la vida y del amor: “tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto”.
- “La recompensa” es estar en sintonía con lo más sagrado que nos habita, estar en comunión con la fuente de la vida.
- En este día se realiza el gesto de colocar cenizas-barro en la frente para recordarnos que: “Eres polvo y al polvo volverás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”.
- Necesitamos recordarnos una y otra vez que “somos barro”, esa imagen del Génesis 2,7 nos describe de una manera muy hermosa y desafiante: “ Entonces Dios modeló al ser humano con barro; luego sopló en sus narices un aliento de vida, y existió el ser humano con aliento y vida”. Recordarnos que somos “BARRO Y ALIENTO DE DIOS” nos ayuda a caminar con sentido en medio de tantos sin sentidos, en medio de tantas incertidumbres.
- Jesús nos dirá que, el Dios Creador que nos modeló y sopló su aliento divino: “es AMOR, es AMAR”. Ese será siempre nuestro camino y horizonte: Amar. Ese Aliento del Creador nos está convocando en cada amanecer a que nos sumemos a esta danza del “bien, la verdad y la belleza”. Podemos escuchar en lo profundo de nuestro corazón, si hacemos silencio, ahí en “lo secreto” que Dios Padre y Madre nos susurra: “Busca el bien, la verdad y la belleza, desde el amor”.
- Hoy Jesús nos puede decir: “No hagan como los hipócritas que les gusta ser vistos... ustedes súmense a esa danza del bien, la verdad y la belleza que habita en ustedes desde el amor. Les pueden ayudar estos caminos: Sean solidarios con aquellos que están excluidos (limosna); encaucen sus necesidades más básicas como es comer, “el ayuno” puede ayudarlos a templar el corazón. Y encuéntrense una y otra vez con nuestro Dios que es Padre y Madre, la fuente del amor. Cultiven esa relación de amor a través de la oración”.
- Muchas cosas nos aturden, nos “sacan de nuestro eje”, la insistencia de Jesús en aquello de: “tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto” es para que nos encontremos con lo esencial que habita en nosotros, lo demás vendrá por añadidura. Ese es “el secreto” que está en “lo secreto”.
- Que en esta cuaresma podamos recordarnos unos a los otros que “somos barro y aliento de Dios”, que estamos modelados por el Dios del Amor para seguir encarnando el bien, recibirlo y sembrarlo; seguir descubriendo la verdad, construirla y recrearla. Para seguir contemplando la Belleza, habitarla y abrazarla. Y así junto con Jesús... “ir pariendo primaveras, con tanteos y certezas, con asombro y sutileza... para que al fin amanezca”, este Sueño de Dios de la fraternidad universal.
- ¿A qué nos desafía todo esto que venimos reflexionando, para comenzar nuestra cuaresma?
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Coloquemos “el barro” o “las cenizas” que tengamos en el centro. Encendamos una vela, para expresar nuestra convicción de que el Espíritu de Jesús “arde” en medio nuestro.
- Con todo lo que hemos reflexionado y rezado hasta el momento, volvamos a escuchar y cantar la canción, contemplando en ese “barro-cenizas”, la Huella y Sopló “del bien, la verdad y la belleza” que Dios nos regala en cada amanecer.
- Escuchamos, cantamos.
- Ahora vamos a bendecir esas cenizas o barro. Todos los presentes pueden extender las manos y uno puede rezarla o la escuchan.
“Dios Padre y Madre,
que nos has revelado en lo secreto de nuestro corazón
que estamos hechos para amar, viviendo
el bien, la verdad y la belleza, ahí donde estamos.
Bendice estas cenizas-barro,
para que nos recuerden que
somos Barro y Aliento Tuyo,
para amar y dejarnos amar.
Bendícelas en el Nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo”. Amen
-
GESTO:
Para el gesto si estoy sol@ después de la bendición me coloco en la frente la ceniza-barro bendecido haciendo una señal de la cruz y dijo:
-
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“Recorda que somos Barro y Aliento de Dios para vivir el bien, la verdad y la belleza, desde el amor”
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Si son más se lo hacen los unos a los otros, con las mismas palabras.
- Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... para traducir lo que venimos reflexionando y cayendo en la cuenta.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y también a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- ...
- Junto con todos ell@s rezamos: “Madre-Padre nuestro...”.
- Le pedimos a María que nos ayuda recordar que somos “Barro y Aliento de Dios, para amar”: “Alégrate María llena eres de gracia...”
Nos alegra ofrecerles esta celebración.
Los abrazamos sus hermanos, Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
- Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº46 “El ayuno que Dios quiere”
- https://youtu.be/IDCSoFY3gXA?si=IwAiEhO0t1xWMM7O