el gozo de celebrar en casa...
Entrada del blog por el gozo de celebrar en casa...

“El amor volverá, el amor siempre esta”
Primer paso: Contemplamos la vida de Jesús y la nuestra
- Nos reunimos en Su Nombre, en el Nombre de nuestro Dios que es Amar, que es Padre-Madre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
- HOY celebramos que el amor es la fuerza más grande que existe. Hoy estamos convencidos que “la muerte no es la última palabra, bien adentro de nosotros lo sabemos, antes y después de ella esta la vida, el amor en el final y en el comienzo”.
- Hoy celebramos que “en medio de tantas violencias, seguimos fortaleciendo la esperanza, con gestos de amor, porque Jesús resucitó!”.
- Imaginemos a María, la madre de Jesús, a María Magadalena, a las otras dicsípulas y amigas de Jesús y tambien sus amigos y discípulos, que aún en medio de tanta angustia, tanto dolor y tanta impotencia, entre dudas y certezas, entre miedos y esperanzas podían sentir que el amor de Jesús de alguna manera volvería, que su amor tan inmenso no podía morir.
| Escuchemos a la comunidad de Juan, cómo nos narra la Resurrección de Jesús. (Jn.20, 1-9) |
El primer día después del sábado, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra que cerraba la entrada del sepulcro había sido removida. Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» Pedro y el otro discípulo salieron para el sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Como se inclinara, vio los lienzos tirados, pero no entró. Pedro llegó detrás, entró en el sepulcro y vio también los lienzos tirados. El sudario con que le habían cubierto la cabeza no se había caído como los lienzos, sino que se mantenía enrollado en su lugar. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero, vio y creyó. Pues no habían entendido todavía la Escritura: ¡Él "debía" resucitar de entre los muertos!”
- Miremos los símbolos: La piedra removida, los lienzos tirados, el sudario enrollado, falta el cuerpo de Jesús, y los que vivieron esa experiencia: María Magdalena, Pedro y el discípulo amado o sea Juan. Todo se concentra en esa frase: “Vió y creyó”, como si dijera: “¡Claro! él debía resucitar de entre los muertos”, al ver esos símbolos.
- Podemos imaginar a María Magdalena y al discípulo amado que “vió, esos símbolos... y creyó” que iban cantando esta canción: “El amor volverá” de Teresa Parodi.
Hoy que la esperanza ha vuelto te regalaré la flor
que ha nacido esta mañana en mi balcón.
Sin prisa salí a caminar buscando tu abrazo y el sol,
que siempre ilumina el jardín
donde es nuestro el amor,
donde es nuestro el amor.
Cantamos por necesidad, por eso es hermoso cantar.
Sabiendo que pese al dolor
el amor volverá, el amor volverá,
el amor volverá, el amor siempre está
…Lara… el amor siempre está,
el amor siempre está.
En nombre de los que no han vuelto,
y nunca el olvido olvidó. Te pido me dejes cantar
mis canciones de amor.
Te espero de pie en el umbral, de un sueño que no morirá.
Yo sé que podremos cambiar
noche por claridad, noche por claridad.
- Este es “el umbral” de ese Sueño de Dios que no morirá. Por eso podemos cambiar “noche por claridad”. Sabemos que pese al dolor, el amor volverá, el amor siempre esta.
- Es como el “salto” que da la madre tierra en cada primavera. Hay que atravesar el invierno para parir cada nueva primavera. Como si dijéramos,en cada “invierno”, “La primavera volverá... la primavera siempre está”. De una manera invisible el invierno está gestando la nueva primavera.
- Por eso, cuando hablamos de “pascua” estamos nombrado algo más que “un paso”: La pascua es “UN SALTO”. Todos los pueblos de la tierra, desde los tiempos más remotos daban gracias por ese “salto” del invierno, donde parecía que todo moría, a la primavera. Creían que el Dios de sus ancestros “intervenía” cada año para que renazca la vida.
- El pueblo de Jesús, como otros pueblos, celebran este “salto” del invierno a la primavera. 1600 años antes de Jesús, el pueblo hebreo estuvo 400 años esclavo en Egipto. En medio de esa esclavitud, celebraban, bailaban y daban saltos de alegría, en cada luna llena que le daba la bienvenida a la primavera.
- 1200 años antes de Jesús, en tiempos de Moisés, el pueblo esperó esa luna llena, para dar ese nuevo “salto” de la esclavitud a la liberación, en medio de la noche. Por eso cada en Pascua Judía, se celebran las dos pascuas, los dos saltos: del “invierno a la primavera”, la pascua de la madre tierra y también la pascua socio-política, de la esclavitud a la liberación.
- En el seno de ese pueblo se estaba gestando una tercera Pascua, un tercer “salto” de la muerte a la resurrección. Jesús, con AMOR y coraje, abre para siempre esta PASCUA EXISTENCIAL. La muerte, el límite más terrible para el ser humano, esa “piedra” tan pesada, fue removida por el Dios de la Vida, el Dios del amor, manifestando que: el Crucificado es el Resucitado.
- Por eso, en cada pascua celebramos tres saltos: “Del invierno a la primavera”, pascua ecológica, de “la esclavitud a la liberación” pascua socio-política y “de la muerte a la resurrección”, pascua existencial.
- Nosotros entramos en el otoño aquí en el sur, pero allá en el norte están disfrutando de la primavera. Aquí en el sur tendríamos que celebrar LA PASCUA en la luna llena de setiembre, donde todo renace en nuestra primavera. Como siempre “el norte” manda.
- Para vivir la PASCUA, hay que arriesgarse y al mismo tiempo tener ciertas seguridades. Jesús nuestro Maestro confiaba en el Dios que es amar, que es Padre y Madre; en la cruz le dijo: “Padre, por qué me has abandonado” y al mismo tiempo: “Padre, en Tus manos encomiendo mi espíritu”. Las dos veces le dice: “Padre”, porque CONFIA EN SU AMOR, aunque no lo vea.
- Podemos cantarle confiados a Jesús: “Sin prisa salí a caminar buscando tu abrazo y el sol que siempre ilumina el jardín donde es nuestro el amor, donde es nuestro el amor”. También junto con Jesús le cantamos a nuestros seres queridos que ya están resucitad@s: “En nombre de los que no han vuelto y nunca el olvido olvidó, cantemos junto con ellos, las canciones de amor”.
- Por eso, que en esta nueva Pascua podemos seguir cultivando nuestra confianza en los tres amores: “Amar a Dios, al prójimo, como a uno mismo” y así poder dar “los saltos” que tengamos que dar.
- Al decirnos “¡Feliz Pascua!” nos estamos alentando unos a otros diciéndonos: “¡Feliz salto!, que con amor y coraje puedas seguir creciendo y sumándote a este sueño de Dios, de ser artesanos y artesanas de la paz, en medio de estos tiempos, tan violentos y llenos de esperanza”.
Entonces...
- Te invitamos a preguntarte:
- Desde la Pascua del año pasado a esta Pascua 2026: ¿Qué “saltos” de crecimiento has podido dar, como amor y coraje?
- Te invitamos a recordarlos y agradecerlos. Te puede ayudar pensarlos a nivel personal, familiar, comunitario, laboral, etc. Al contemplarlos podes valorar el amor y el coraje con que los viviste y al mismo tiempo, caer en la cuenta cómo Jesús te ha ido sosteniendo y alentado.
- ...
- La segunda pregunta:
- ¿Qué “saltos” Pascuales tengo que dar, para seguir creciendo, para seguir sumándome a este Sueño de Dios, de hacernos hermanas y hermanos?
- ...
Segundo paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Te invitamos a encender una vela y cantar, esto que venimos rezando y reflexionando a través de este credo de la resurrección, de Alejandro Mayol, que expresa tan lúcida y profundamente nuestra fe en la resurrección de Jesús:
CREDO DE LA RESURRECCION
Alejandro Mayol
Creo Señor en la vida, creo que vale la pena apostar.
Creo en las manos abiertas, la cárcel desierta, el trabajo y el pan.
Yo creo en toda palabra, que no esconda la verdad
Toda señal, todo abrazo, que apriete los lazos de fraternidad
CREO EN UN DIOS COTIDIANO
QUE LLENA LAS PLAZAS DE SOL.
QUE HABLA CON LOS JUBILADOS
Y PAGA AL CONTADO LO QUE PROMETIÓ.
Creo en el tiempo del hombre, cuando pelea al dolor.
En el que rompe mordazas construye su casa, comparte el calor.
Creo que vale la pena fundir espadas y hacer
Miles de rejas de arados en surcos callados fundir otra vez.
CREO EN EL DIOS DE LOS RITMOS
DE CUERDAS Y VIENTOS DE QUENA Y CANTOR
DIOS BUSCADO POR GUITARRAS
Y CADENCIAS QUE AMARRAN LA VIDA Y EL SOL.
Creo en una tierra nueva bajo esta misma ciudad
Crece en silencio y madura por las cerraduras se puede espiar.
Creo que bajo los puentes corre agua de manantial
riega el esfuerzo del hombre y enhebra sus días con la eternidad...
CREO EN UN DIOS COMPAÑERO
QUE PARTE CONMIGO SU PAN
LLORA CONMIGO EN EL LLANTO
Y CANTA EN EL CANTO CUANDO HAY QUE CANTAR.
Creo que el tiempo nos lleva, a tu retorno final
Cuando se alce tu voz fuerte que mande a la muerte su presa soltar.
CRISTO SEÑOR DE LA HISTORIA
CREO EN LA RESURRECCIÓN
CLAVE DE TODO DESTINO
DERRAMA TU VINO SOBRE ESTA NACIÓN.
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
- Nos quedamos un rato en silencio...sintiendo y rezando cada frase de este credo de la resurrección y en este domingo de Pascua. Volvamos a reafirmar nuestra fe. Podemos repetir alguna de las frases que hoy me hacen más sentido.
- ...
- Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s...
- ...
- Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
- Le pedimos confiadamente a nuestro Maestro: “Jesús dales un abrazo de nuestra parte”.
- Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a ser fieles al apasionado Jesús, el Crucificado-Resucitado: “Alégrate María...”
Con la alegría de ofrecerles esta celebración.
Los y las abrazamos Federico José cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “Un tal Jesús” Nº125: “El primer día de la semana”.
- https://youtu.be/l6KMENBy5-U?si=WI-wpZdDhv7lf8U9
Después siguen otros capítulos de la Resurrección.