2. Sentido original del texto (9,19-29)

2.1. Observaciones preliminares

Como lo venimos haciendo, es importante familiarizarnos con los textos del AT que sirven de trasfondo al discurso de Pablo.[1]

En Rom 9,19-21, Pablo emplea otro texto bíblico en su respuesta a un interlocutor imaginario que objeta la forma aparentemente arbitraria en que Dios elige a algunos y rechaza a otros. En respuesta al objetor, en 9,20 Pablo recurre a Isaías 29,16 y 45,9. Otros textos también están en el trasfondo (Job 9,12; Jeremías 18,6; Sabiduría 15,7).[2] El texto de Isaías 29,16 dice lo siguiente:

“¡Que error el de ustedes! ¿Es el alfarero como la arcilla, para que diga la obra al hacedor: ‘No me ha hecho’, y la vasija diga al alfarero: `No entiende el oficio’?”

El pasaje de Isaías 45,9 es similar al anterior:

“¡Hay de quien litiga con su hacedor, un cacharro de barro con quien lo moldea! ¿dice la arcilla al alfarero: ‘Que haces?’ o le acusa su obra: ‘No tienes manos’?”

Por el uso que hace Pablo del verbo “poiēsai” (hacer) es probable que se base en Jeremías 18,6, lo que refuerza la conclusión de que Pablo alude al versículo en Romanos 9,21.

Aunque el tema de la elección no se menciona en estos textos, Pablo los emplea para defender el propósito electivo de Dios recordándole a su interlocutor que no le corresponde a la criatura cuestionar al Creador. Las citas finales de las Escrituras por parte de Pablo ocurren en 9,24–29, una unidad en la que describe al pueblo que Dios ha creado tanto entre los gentiles como entre los judíos, un pueblo que es el resultado del amor electivo de Dios.

Las citas son atribuidas explícitamente a Oseas e Isaías. En 9,25, Pablo se basa en Oseas 2,25:

 Me la sembraré en la tierra, compadecido de «No-compadecida», y diré a «No-mi-pueblo»: Tú eres «Mi pueblo», y él responderá: «¡Dios mío!»

A continuación, in 9,26 el apóstol cita a Oseas 2,1:

“El número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que ni se mide ni se cuenta. Y en aquel mismo lugar donde se les decía «No-mi-pueblo», se les dirá: «Hijos-de-Dios-vivo.»”

Sin embargo, mientras que en Oseas el texto tiene en vista la restauración de Israel, en Romanos se refiere a la creación de un pueblo que incluye tanto a gentiles como a judíos.

En 9,27–28 Pablo cita Isaías 10,22–23, parte de vv. 20-23, referido al pequeño resto:

22 Que aunque sea tu pueblo, Israel, numeroso como la arena del mar, sólo un resto de él volverá. El exterminio decidido rebosa justicia. 23 Porque es un exterminio decidido lo que Yahvé Sebaot realizará en medio de toda la tierra.

Seguidamente, en 9,29 Pablo cita a Isaías 1,9:

“De no habernos dejado Yahvé Sebaot un residuo minúsculo, seríamos como Sodoma, parecidos a Gomorra”.

Con este segundo texto de Isaías, Pablo vuelve al tema de los “descendientes” / “germen o simiente” (Gr. sperma), que introdujo en la cita de Rom 9,7 de Gen 21,12. Así, la historia del propósito electivo de Dios ha completado un ciclo. Así como la elección ha estado en acción en la creación y preservación de Israel, el propósito electivo de Dios continúa actuando en el tiempo presente. Y dado que Dios ha dejado un remanente/germen o simiente en Israel, la audiencia de Pablo puede confiar en que la elección de los gentiles por parte de Dios no excluirá a Israel, un tema que Pablo desarrollará en el capítulo 11.

Es muy importante examinar los contextos originales de las citas del AT hechas por Pablo y compararlos con su argumento.[3]

En el contexto de Isaías 29,16 se puede observar desde el punto de vista de Isaías acerca de Israel, que debido a su visión limitada intentan ocultar sus planes a Dios. Pero ¿por qué los líderes judíos querrían ocultar sus planes a YHWH? Claramente sabían de su oposición a que su pueblo confiara en naciones extranjeras en lugar de en Él para salvarlos, una posición que habrían escuchado al menos de Isaías.[4] Isaías critica el intento de los líderes judíos de ocultar sus planes a Dios y su suposición de que podían hacerlo, señalando que sus acciones equivalían a considerar a Dios como si no fuera el Creador, sino algo creado, en el mismo nivel o en un nivel inferior al de ellos. “Considerar al alfarero como la arcilla” denota exactamente esto, como aclara la elaboración del texto sobre la frase. No es necesariamente que los líderes judíos afirmaran realmente que YHWH no los había creado o que careciera de entendimiento; es que sus acciones implicaban estos sentimientos.

El contexto de Isaías 45,9-13 denota una preocupación por la salvación de las naciones (gentiles). En Isaías 45,6 se indica que uno de los principales propósitos de la elección de Ciro por parte de YHWH como libertador de su pueblo era que el mundo supiera que YHWH es el único Dios verdadero. El contexto circundante del pasaje revela que el rechazo del plan de salvación de Dios era, en efecto, una resistencia a su plan de salvar a los gentiles.

En el pasaje de Isaías 45,9, como en 29,15-24, el oráculo comienza con el grito de “¡Ay!” (ywh), indicando lamento y señalando un juicio ineludible del Señor que traería aflicción sobre los objetos de su desagrado. En este contexto, señala una advertencia. El versículo luego identifica a aquellos que son susceptibles a tal aflicción infligida por lo divino: “¡Ay del que contiende con su hacedor, un recipiente de barro entre recipientes de barro del suelo!” (45,9a). El oráculo, dirigido al pueblo de la alianza, identifica como destinados al juicio a aquellos (entre el pueblo de Dios) que se enfrentan a él. El texto no especifica el contenido de la disputa en este punto, pero esto se revela con mayor precisión a medida que avanza el pasaje. Sin embargo, 45,9a ya da implícitamente la base esencial de la reprensión de YHWH hacia aquellos que se oponen a él, al identificar a él y a ellos: que YHWH es su Creador y ellos son su humilde creación.

Los israelitas parecen haberse estado oponiendo en parte al plan de salvación de Dios porque su elección de un salvador involucraba a los gentiles en la salvación de su pueblo y en su condición continua. Después de abordar esta objeción, Isaías 45 naturalmente se dirige a un tratamiento más amplio de la salvación de los gentiles en los versículos 14–25. Los detalles exegéticos del texto están más allá del alcance de este estudio, sin embargo, esta preocupación por la salvación de los gentiles que envuelve Isaías 45,9-13 clarifica que la resistencia a la elección de Dios de un salvador para su pueblo es, en efecto, resistencia a su plan para la salvación de las naciones.

¿De que “Israel” se habla en Isaías y Jeremías”

El Israel al que se hace referencia tanto en Isaías como en Jeremías era el reino del sur, Judá. Para diferenciar particularmente entre los reinos del norte y del sur de Israel hay que leer detenidamente cada uno de los pasajes. "Israel" es el nombre del pueblo de la alianza de Dios y es el más apropiado al discutir el discurso de Pablo en Romanos 9–11. Una aclaración que se utilizará en ocasiones y que puede ser útil a la luz del discurso de Pablo en Romanos 9 es la especificación "Israel étnico".[5]



[1] Véase Matera, Romans, 216-217; Brian J. Abasciano, Paul’s Use of the Old Testament in Romans 9,19-24. An Intertextual and Theological Exegesis. London: T&T Clark, 2022.

[2] El punto en Jeremías 18,6, es que Dios puede cambiar su intención hacia las personas basado en sus acciones.

[3] Véase la bibliografía y el valioso trabajo que lleva ya tres volúmenes: Brian J. Abasciano, Paul’s Use of the Old Testament in Romans 9,19-24. An Intertextual and Theological Exegesis. London: T&T Clark, 2022.

[4] Abasciano 2022, 27.

[5] Abasciano 2022, 71, n. 4.