• Como otros años les proponemos contemplar “la Pasión de Jesús” desde “sus apasionamientos” y así descubrir que “sus padecimientos” fueron consecuencia de ellos. Su pasión por el Sueño de Dios generó conflicto con el poder religioso, económico y político, por eso decidieron matarlo.

 

  • Que esta memoria nos inspire para que esos “ramos” que vamos a bendecir nos recuerden su Pasión por la Vida y así renovemos nuestra esperanza.

 

-Necesitamos para esta celebración “ramos”, no necesariamente tiene que ser de olivo y “agua” para bendecir.

 

Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre.

En el Nombre de este Dios comunión, que nos convoca a la fraternidad-sororidad universal. Confiando en el amor incondicional del Padre-Madre, ... la inspiración del Hijo y... el fuego del Espíritu. Amén.

  • Recordemos la entrada de Jesus en Jerusalen. Nos dice la comunidad de Mateo.

 

"Le trajeron la burra con su cría, le colocaron sus mantos sobre el lomo y él se sentó encima. Había muchísima gente; extendían sus mantos en el camino, o bien cortaban ramas de árboles, con las que cubrían el suelo. Y el gentío que iba delante de Jesús, así como los que le seguían, empezaron a gritar: «¡Hosanna al hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto de los cielos!»  Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó y preguntaban: «¿Quién es éste?» Y la muchedumbre respondía: «¡Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea

 

  • Escuchemos la canción: “Convencimiento”, como si Jesús la cantara mientras va entrando a Jerusalén. Que esta canción nos ayude a sintonizar con el corazón de Jesús.

La vida llama a mi puerta. Me está llamando 
La vida empuja mis pasos. Me está empujando 
Me pide más todavía. Me pide amparo 
Me pide manos tendidas. Me pide tanto 

Me pide un sueño sincero. Me pide hermanos 
Me pide flores naciendo. Me pide lazos 
Me pide punta de lanza. Me pide un canto 
Que nombre todas las cosas. Que quiero tanto

 

Me pide un beso en la frente. Me pide un salmo 
Me pide un gesto amoroso Resucitando 
Del fondo de las tristezas. Lo más humano 
Me pide el alma y el cuerpo. Me pide tanto

Y yo le doy mi alegría. De un solo trago 
Le doy mis versos ariscos desorbitados 
Mis ganas, mi pensamiento. Mi grito largo

le doy mi convencimiento se lo estoy dando.

 

  • Sigamos contemplando a Jesús:
    • Según tu parecer ¿cuáles son los convencimientos de Jesús?
      • ...
      • ¿Qué lo apasiona a Jesús?
        • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

 

Segundo paso: Contemplamos al apasionado Jesús

 

-Contemplemos a Jesús que llega en esta burra a Jerusalén con “sus convencimientos”. Vamos a recordar dos encuentros que tuvo Jesús para descubrir su pasión por el Sueño de Dios. Tomamos parte de la reflexión que hace la teóloga española, Dolores Aleixandre en su artículo: “Continuadores y discípulos del Misericordioso”.

Escuchemos lo que dice el Evangelio de Mateo: “EL ENCUENTRO CON EL LEPROSO”

“Se acercó a Jesús un leproso y de rodillas le suplicaba: –Si quieres, puedes purificarme. Jesús se compadeció, extendió su mano lo tocó y le dijo: –¡Quiero, queda purificado!”

 

-Miremos en profundidad al apasionado Jesús.

  • Para curar a aquel leproso, a Jesús le hubiera bastado una palabra pronunciada desde lejos. Su decisión de tocarlo es una expresión de su compasión infinita y de una ternura que necesita expresarse también por el contacto.

 

  • Al hacerlo, estaba quebrantando la ley: el que tocara a un hombre aquejado de lepra, quedaba impuro. No parece importarle: las personas están para él por encima de cualquier ley y nada le alejará de nosotros, de nuestras lepras, manchas o pecados.

 

  • Por eso, la gente que le buscaba, no se contentaba con oírle o con verle: querían rozarle, tocarle, entrar en el ámbito de su calidez y de su ternura, sentirse amparados al abrigo de su abrazo. No pedían señales, ni doctrina, ni enseñanzas: querían que su contacto, “su abrazo” les volviera limpios y sanos.

-Esto apasionó a Jesús, por eso NOSOTROS...

  • Somos discípulas  y discípulos de este “Jesús cercano”. Nuestra manera de vivir Su Compasión supone saber establecer contacto, mostrarnos disponibles, eliminar distancias y buscar la proximidad al estilo de Jesús. Ser como él “multiplicadores de abrazos”.

 

  • En un mundo en el que la importancia de alguien está en proporción directa al número de barreras que hay que atravesar para llegar a él, lo nuestro es mostrar que las puertas de nuestro corazón están abiertas para el encuentro, al estilo de Jesús.

-Nos quedamos un rato en silencio... para contemplar nuestra vida, desde “los convencimientos” de Jesús. Lo escribimos si eso nos ayuda.

-Sigamos contemplando al apasionado Jesús que llega a Jerusalén.

 

Escuchemos lo que dice el Evangelio de Mateo: “EL ENCUENTRO CON LA CANANEA”

 

"Jesús marchó de allí y se fue en dirección a las tierras de Tiro y Sidón. Una mujer cananea, que llegaba de ese territorio, empezó a gritar: «¡Señor, hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija está atormentada por un demonio.» Pero Jesús no le contestó ni una palabra. Entonces sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Atiéndela, mira cómo grita detrás de nosotros.» Jesús contestó: «No he sido enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.» Pero la mujer se acercó a Jesús; y, puesta de rodillas, le decía: «¡Señor, ayúdame!» Jesús le dijo: «No se debe echar a los perros el pan de los hijos.» La mujer contestó: «Es verdad, Señor, pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla tu deseo.» Y en aquel momento quedó sana su hija." 

-Miremos en profundidad al apasionado Jesús. .

  • ¿Cómo es posible que Jesús cambie de opinión y de postura de manera tan rotunda y se deje vencer con argumentos que vienen de una pagana extranjera? ¿Cómo es que si estaba tan seguro al principio de cuál era la voluntad de su Padre sobre él, cambie de opinión?

 

  • No podemos extrañarnos: Jesús estaba acostumbrado a vivir a la escucha de la voluntad de su Padre y en este encuentro se da cuenta de que esa voluntad se le está comunicando a través de la insistencia de la mujer. Jesús que estaba convencido de que su misión se limitaba al mundo judío, descubre, gracias a esta mujer, que su misericordia debe alcanzar también a otros pueblos. El Padre se le había comunicado a través de esta mujer cananea y ella resultaba ser portadora de Su Palabra.

 

  • Quizá le maravilló encontrar en aquella mujer una afinidad tan honda con su propia pasión por abrazar e incluir, por sentar a la mesa del Reino a los excluidos. Ella le desafió a “cruzar la frontera” que aún le quedaba pasar y le llamó desde el otro lado, donde aún estaban los diferentes y excluidos, como un rebaño perdido en medio de la niebla. Y Jesús supo escuchar en la voz de esta mujer el eco de la voz de su Padre y... decidió cruzar “esa frontera”. Este es “el estilo de Jesús”.

-Esto apasionó a Jesús, por eso NOSOTROS...

  • Somos discípulas y discípulos del Flexible, del Humilde, del Escuchador de otras opiniones, del Empático, del Dispuesto a salir de sus propias ideas y a descubrir a través de los otros la voz de Dios.

 

  • Aprender de Jesús la elasticidad, la capacidad de acoger opiniones diferentes a las propias, de no considerar inamovible ninguna postura, de estar abiertos a Dios que puede dejar oír su voz más allá de “las frecuencias” en las que acostumbramos a “sintonizarle”. Ejercitarnos en una escucha de igual a igual, sin quedar atados a normas y juicios inamovibles, dispuestos al encuentro de la novedad de nuestro Dios libre y sorprendente.

-Nos quedamos un rato en silencio... para contemplar nuestra vida, desde “los convencimientos” de Jesús. Lo escribimos si eso nos ayuda

Nota: Al final te vas a encontrar con el encuentro  de “Jesús con Zaqueo”, si queres profundizar más.

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • Con todo esto que venimos contemplando… cayendo en la cuenta quién es este Jesús que entra en Jerusalén, vamos a bendecir. Para seguir templando el corazón volvemos a escuchar la canción: “convencimiento”, imaginando a Jesús entrando en Jerusalén en el burro cantando esta canción.
  • Después de escucharla “Bendecimos” para que dejemos que Jesús despierte nuestra pasión por la vida.

 

Te proponemos tres pasos, tres bendiciones:

 

1º paso: Bendecimos el agua.

 

Recordemos que “Bendecir”, significa: “Decir Bien”.

Estamos siendo “mediadoras, mediadores del amor de Dios” que “Dice Bien de todas, todos y de todo”. Todos los seres humanos pueden ser “mediadoras, mediadores del bien de Dios”. Todas y todos podemos bendecir, “Decir Bien, en Su Nombre”.

 

  • Colocamos la jarra o vaso con agua en el centro de la mesa. Extendemos nuestras manos sobre el agua,  con esta conciencia que estas siendo “mediadora y mediador de Dios”… mientras haces esta oración:

 

Jesús hermano y Maestro que entraste en Jerusalén

compartiendo con valentía tus sueños y convencimientos

bendice esta agua.

Que esta agua bendita despierte en nosotros

la compasión, la valentía, la capacidad de escucha

y de ir al encuentro de los demás.

Que esta agua bendita, despierte nuestra esperanza,

en medio de tantas violencias,

para que sigamos creyendo y multiplicando abrazos humanos.

Que lo hagamos a Tu estilo, Jesús”.

 

 

2º Paso: Bendecimos los ramos.

 

Una vez más con esta conciencia de ser “mediadora, mediador del amor de Dios”; colocamos en el centro de la mesa, el ramo o los ramos que vamos a bendecir. Tomamos un poco del ramo, lo colocamos dentro de la jarra que tiene el agua bendita y la esparcimos sobre “el ramo o los ramos” mientras decimos esta oración.

 

 

Bendice estos ramos para que al contemplarlos

dejemos que Jesús una y otra vez,

despierte en nosotros la Pasión por la Vida.

En el Nombre del Padre,

del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

 

3º Paso: Bendecir la casa…

 

Este día puede ser una hermosa oportunidad para Bendecir nuestra Casa. Ya sea que estés sol@ o con los que los que estés celebrando.

Con el mismo sentido y profundidad que venimos bendiciendo “el agua” y “los ramos”. “Las cosas de Jesús son simples y profundas…, si es así, la belleza, la bondad, la gracia brotan naturalmente”.

 

  • Cosas prácticas:
    • Tenes el “agua bendita” y “el ramo.”
    • Podes bendecir cada espacio de la casa y al finalizar “la puerta de entrada”, que marca el umbral de salida y acogida a tod@s l@s que llegan a ella.

 

Gesto de bendición sobre la casa:

 

  • Vas a un lugar de la casa: Te concentras en el sentido de ese espacio, en silencio o con palabras expresas el bien que necesitas para ese lugar, lo que deseas… y luego decís: mientras esparcís el agua bendita con el ramo.

 

Dios bendiga este lugar,

en el nombre del Padre,

del Hijo y del Espíritu Santo

 

  • Así en todos los lugares que queres bendecir… hasta que llegas a la puerta.
  • Te detenes en “la puerta” en silencio traes al corazón a tod@s l@s que atraviesan ese umbral y decís mientras esparcís el agua bendita con el ramo.

 

“Bendice esta puerta,

bendice a todos los que atraviesen

 el umbral de mi casa,

en el Nombre del Padre

y del Hijo y del Espíritu Santo

 

  • Al finalizar te invitamos a traer a la memoria del corazón
    •  Aquell@s que están enferm@s y los que ha fallecido, han vivido su pascua
    • También otras situaciones que quieras tener presente y en comunión con todas, todos y todo rezas el Padrenuestro.
    • Le pedimos a María que nos acompañe: “Dios te salve María…”

 

  • Algo más. Capaz que después de esta experiencia de bendecir te animes a…
    • Regalarle a otros algunos de esos ramos que has bendecido.
    • Podes ir a ofrecerle el agua bendita a otras personas.
    • Te podes ofrecer para bendecir la casa de otr@s.

 

 

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

 

1-   Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”. Les recomendamos escuchar en esta semana santa, desde la entrada de Jersusalén: Nº 106 “Viva el hijo de Davidhasta el final el Nº 144.

 

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

 

 

 

Escuchemos lo que dice el Evangelio de Lucas: “EL ENCUENTRO CON ZAQUEO”

 

"Habiendo entrado Jesús en Jericó, atravesaba la ciudad. Había allí un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los cobradores del impuesto y muy rico. Quería ver cómo era Jesús, pero no lo conseguía en medio de tanta gente, pues era de baja estatura. Entonces se adelantó corriendo y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por allí. Cuando llegó Jesús al lugar, miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja en seguida, pues hoy tengo que quedarme en tu casa.» Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Entonces todos empezaron a criticar y a decir: «Se ha ido a casa de un rico que es un pecador.» Pero Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: «Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más.» Jesús, pues, dijo con respecto a él: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también este hombre es un hijo de Abraham. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»" 

-Miremos en profundidad al apasionado Jesús.

  • Sobre Zaqueo pesaba una fama que le precedía y le asfixiaba: era un publicano, un indeseable, un rico ladrón, un pecador y además insignificante hasta por su pequeña estatura.
  • Pero Zaqueo, dominado por el deseo de ver a Jesús, había asumido los límites de su pequeñez y se había expuesto al ridículo ante la gente. Y su deseo quedó desbordado: él quería verlo pero Jesús deseaba algo mucho mayor: hospedarse en su casa, comer juntos, conversar.
  • Jesús a cambio le ofrecía una nueva identidad: «Para mí no eres “un pecador”, eres “un hijo de Abraham”. Desaparecían todas las etiquetas, los falsos nombres: no era alguien perdido sino encontrado. Jesús le había descubierto ante todos su identidad más escondida.

-Esto apasionó a Jesús, por eso NOSOTROS...

  • Somos discípulas y discípulos del Maestro de la Buena mirada, del Restaurador de famas, del Creador de nuevas identidades.

 

  • La compasión de Jesús nos convoca a mirar a los demás con ojos de amigos de la vida, con miradas que no juzgan ni condenan, capaces de descubrir al niño que se esconde debajo del adulto endurecido; de ver en las personas que se nos acercan sus posibilidades escondidas; de decir un no tajante a las clasificaciones, a las “etiquetas”. Este es “el estilo de Jesús”.

-Nos quedamos un rato en silencio... para contemplar nuestra vida, desde “los convencimientos” de Jesús. Lo escribimos si eso nos ayuda.

Última modificación: Saturday, 1 de April de 2023, 11:41