Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre.

En el Nombre de este Dios Padre-Madre que nos ama incondicionalmente, ... la inspiración del Hijo Crucificado-Resucitado y... el fuego del Espíritu. Amén.

  • Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón a traves de esta canción: “Ojos de cielo” de Víctor Herida.

OJOS DE CIELO

Víctor Heredia

 

Si yo miro el fondo de tus ojos tiernos
Se me borra el mundo con todo su infierno
Se me borra el mundo y descubro el cielo
Cuando me zambullo en tus ojos tiernos.

 

Ojos de cielo, ojos de cielo
No me abandones en pleno vuelo
Ojos de cielo, ojos de cielo
Toda mi vida por este sueño

Ojos de cielo, ojos de cielo
Ojos de cielo, ojos de cielo

 

Si yo me olvidara de lo verdadero
Si yo me alejara de lo más sincero
Tus ojos de cielo me lo recordaran
Si yo me alejara de lo verdadero.

 

Si el sol que me alumbra se apagara un día
Y una noche oscura ganara mi vida
Tus ojos de cielo me iluminarían
Tus ojos sinceros, mi camino y guía.

 

  • Te invitamos a repetir alguna frase que te toca más en este momento. Buscamos que ayude a templar el corazón para poder contemplar nuestra vida.

 

Tiempo personal:

 

  • Recién cantamos: “Si yo miro el fondo de tus ojos tiernos. Se me borra el mundo con todo su infierno. Se me borra el mundo y descubro el cielo. Cuando me zambullo en tus ojos tiernos”.
  • Hay personas que provocan en nosotros esto que dice el poeta. Recordemos “esas miradas”, esos “ojos de cielo” que nos ayudan a trascender, a ir más allá. Te invitamos a preguntarte:
    • ¿Gracias a “esas miradas”, cómo hacemos para “trascender”, para travesar esos “infiernos” y descubrir “el cielo”, y así seguir andando?. 

 

  • ¿Qué fuerza nos dan “esas miradas” para poder trascender?

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Desde “el homo sapiens sapiens”, es decir, del “ser humano que sabe que sabe”, hace aproximadamente 50.000 años, estamos descubriendo esta paradoja: “somos tierra” y también “somos cielo”; “somos creaturas” y somos creadores” al mismo tiempo. Somos “finitos” y también habita en nosotros una “sed de infinito”. Diversas tradiciones sagradas y corrientes filosóficas dan cuenta de esta paradoja que somos.

 

  • Los sueñosesas grandes inspiraciones, personales y colectivas, son como “el horizonte”, nos hacen caminar. Los sueños son una expresión de esta “sed de infinito”, de este “cielo que nos habita”, como tan bellamente lo dice el poeta: “Ojos de cielo, ojos de cielo. No me abandones en pleno vuelo. Ojos de cielo, ojos de cielo. Toda mi vida por este sueño”. Recién recordamos “esas miradas”, nuestros “ojos de cielo”. Por esto y por mucho más podemos decir que “Somos Ciudadanos del cielo”; estamos llamados a trascender. La Iglesia durante siglos nos recordó esta dimensión.

 

  • En las últimas seis décadas fuimos cayendo en la cuenta que también somos “Ciudadanos de la historia”. Podemos decir que aquel acontecimiento eclesial del Vaticano segundo, desde 1962 a 1965, supo canalizar algo del espíritu de esa época de fuertes cambios, por eso nos alentó, nos empujó, despertó en nosotros esta convicción: “la fe y la vida” van juntas, la fe es “un motor” que puede transformar la historia. Ahí nos encontramos con tantos y tantas que creen y luchan por otro mundo posible, más justo, más humano, más fraterno-sororial y solidario. Miles de testigos valientes, mártires han derramado su sangre por el Evangelio, a ellos y a ellas les cantamos: “Si yo me olvidara de lo verdadero. Si yo me alejara de lo más sincero. Tus ojos de cielo me lo recordaran. Si yo me alejara de lo verdadero”.

 

  • En estas últimas décadas de cambios acelerados y universales hemos desplegado otras “dos Ciudadanías”. Nos explicamos: El ser “Ciudadanos de la Historia” se encendió al calor de las luchas colectivas de los pueblos y... luego despertamos también a este desafío inevitable que cada una y cada uno tiene: “ser Ciudadano de su propia humanidad”, ser testigo de sus propios procesos personales. Nosotros los pasionistas lo decimos así: “Ser testigos de la Pascua (de la vida) en la Pasión personal” con todos sus apasionamientos y padecimientos, haciéndonos cargo de nuestra libertad. Claro que el riesgo de esta ciudadanía es quedarnos mirándonos “el ombligo”; pero las otras ciudadanías también tienen sus riesgos.

 

  • En estas últimos años también estamos tomando conciencia de que somos “Ciudadanos de la Madre Tierra”, “Somos tierra”, si bien nuestros pueblos originarios hace siglos que tienen esta conciencia. Francisco papa, en su carta del 2015 “Laudato Si” sobre la Madre tierra y Fratelli Tutti sobre la fraternidad universal, nos está ayudando a contemplar juntos a los pobres, los excluidos y a la madre tierra sobre explotada; porque con esta nueva byconciencia podemos gestar y parir nuevos procesos de liberación, de humanización.

 

  • Entonces... desde esta perspectiva estamos llamados a vivir en plenitud “las Cuatro Ciudadanías”, al estilo de Jesús: “Del cielo”, de “la Historia”, de “la propia humanidad” y de “la Madre Tierra”. Vayamos al encuentro de nuestro Maestro. 

 

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Según la Comunidad de Mateo 28, 16-20

 

“Por su parte, los Once discípulos partieron para Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Cuando vieron a Jesús, se postraron ante él, aunque algunos todavía dudaban. Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.»

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • La comunidad de Mateo termina su Evangelio con estas palabras: “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia”. Jesús siempre está y estará con nosotros. Su Presencia es como el sol, la luna y las estrellas, nos ilumina siempre. Le podemos cantar a Jesús con toda confianza: “Si el sol que me alumbra se apagara un día. Y una noche oscura ganara mi vida. Tus ojos de cielo me iluminarían. Tus ojos sinceros, mi camino y guía”.

 

  • Esta misma comunidad de Mateo nos regala está afirmación: “Donde hay dos o más reunidos en Mi Nombre, yo estoy en medio de ellos” (Mt.20,19). Otra vez Su Presencia en medio nuestro para que tengamos el coraje y la lucidez de vivir esta vocación a ser hijas e hijos de Dios y así desplegar esta vocación de hacernos hermanas y hermanos a Su estilo en lo de todos los días, ahí donde estamos. Desde estas dos vocaciones vivir las “cuatro ciudadanías” que recién recordamos: “del cielo”, de “la historia”, de “la propia humanidad” y de “la madre tierra”.

 

  • Por eso Jesús nos convoca a ir por todos lados haciendo “discípulas y discípulas de él”, no para imponer su Evangelio, sino para despertar en la humanidad lo que está latiendo en el corazón de cada ser humano y de toda la creación: Estamos llamados a “la comunión”, como viven “El Padre, Hijo y el Espíritu Santo”, es decir: En la diversidad nos enriquecemos, gestamos y parimos siempre nueva vida. En la diversidad crecemos. Por eso Jesús nos puede cantar: “Ojos de cielo, ojos de cielo. No me abandones en pleno vuelo. Ojos de cielo, ojos de cielo. Toda mi vida por este sueño”.

 

  • Un detalle importante, el texto afirma: “Cuando vieron a Jesús, se postraron ante él, aunque algunos todavía dudaban”. Lo hemos dicho muchas veces, nuestra fe necesita de certezasse postraron” y necesita de dudasalgunos todavía dudaban”. “Las dudas” nos ayudan a seguir buscando. No seguimos a un Maestro que nos “hipnotiza” sino un Maestro que espera que desde nuestra libertad nos arriesguemos a amar, para que haya vida pero vida en abundancia.

 

  • ¿Qué nos parece esta reflexión?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

 

  • Bendecimos los alimentos con las palabras que les broten del corazón. Con la conciencia de que Jesus esta en medio de nosotros. (Capaz que ya lo hicieron).
  • El ejercicio simple y profundo de bendedir, de “decir bien” nos ayuda a sabernos arte y parte de La Creación y en comuníón con El Creador, que sigue creando con nosotros. Nos ayuda a cultivar un corazón agradecido.

 

  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Ojos de cielo”. Se la cantamos a Jesús con esta convicción de que esta siempre con nosotros hasta el fin de la historia.

 

  • Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Despues de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que estan resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”

 

  • Los invitamos a terminar con esta hermosa oracion en este tiempo Pascual.  

 

Desde antes de la creación del mundo, el Hijo amado aprendió del Padre

que la verdadera vida no permanece cuando se retiene, sino cuando es donada.

 

Por eso, el Cielo no lo retuvo. Su familia no lo retuvo.

Nazaret no lo retuvo. Las aldeas de Israel no lo retuvieron.

Las multitudes no lo retuvieron. Su pueblo no lo retuvo.

Sus adversarios no lo retuvieron. Sus verdugos no lo retuvieron.

La cruz no lo retuvo. La Madre de la Piedad no lo retuvo.

La tumba no lo retuvo. La muerte no tuvo el poder de retenerlo.

Sus hermanas cuidadosas no lo retuvieron

Sus hermanos rescatados no lo detuvieron.

 

Y así Él viene. Eternamente viviente a cada uno y cada una de nosotros

para llenar nuestros corazones con Paz y Alegría

y para hacernos testigos de que la vida guardada es semilla perecedera

y la Vida donada está preñada de Eternidad.

 

¡Jesús está vivo! ¡Que Su Vida crezca en nosotros y se desborde!

 

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

1. Nos ayuda mucho escucharUN TAL JESÚS”. Los invitamos a escuchar Nº 130: “Sobre las nubes del cielo”

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

  

 

Zuletzt geändert: Saturday, 20. May 2023, 08:35