• Como siempre le pedimos a la poesía y a la música, que vaya despertando y templando nuestro corazón a través de esta canción: Cómo contarle a mi gente” de Carlos Saracini cp.

 

Como contarle a mi gente

 

¿Cómo contarle a mi gente... que sos el Dios de la Vida,

que no estás con nosotros jugando a la escondida?

¿Cómo contarle a mi gente... que respetas firmemente

la libertad que nos diste y así vivir plenamente?

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado:

Vos te hiciste cercano y nosotros te alejamos!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado

para ocultar nuestros miedos y oprimir tantos hermanos!

Si sos como la Tierra que sostiene nuestra Vida,

te buscamos en el cielo y estás en cada esquina.

 

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO, PADRE, ACEPTAR CON HUMILDAD

ESTA HUMANIDAD QUE SOMOS, TIERRA QUE ANDA, EN LIBERTAD?

 

¿Cómo contarle a mi gente...que no marcás el destino

y que no estás repartiendo por todos lados premios y castigos?

¿Cómo contarle a mi gente... que no sos un gran mago

sino que estás con nosotros luchando mano a mano.

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para sembrar tanto odio, si en Tu Nombre hemos matado!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para echarte la culpa y nunca hacernos cargo!

Si sos como el Viento soplando en todos lados,

alentando este sueño de un mundo más humano.

 

¿Cómo contarle a mi gente...que no nos vas probando,

porque confías en nosotros y están tus huellas en mi barro?

¿Cómo contarle a mi gente... que siempre te estás "filtrando"

que estás en cada mirada, en cada gesto, en cada abrazo?

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado:

hemos creado un ídolo tomando Tu Nombre en vano!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para crear jerarquías y divisiones entre hermanos.

Si sos como el Agua que tanto necesitamos:

venís a nuestro encuentro en Jesús tan humano.

 

Tiempo personal:

 

  • Te invitamos a preguntarte:
    • ¿Qué te ha provocado esta canción?; ¿Qué te hizo pensar, sentir?
      • ...
  • Según tu experiencia de Dios, tu experiencia de fe:
    • ¿Qué le contarías a “tu gente”, quién es Dios para vos?
      • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Nuestra fe va evolucionando con el tiempo. Nuestra “experiencia de Dios”, nuestras “imágenes de Dios” van evolucionando. Tambien se pueden “estancar” porque nos aferramos a aquello que hemos aprendido de niñ@s o simplemente no seguimos cultivando nuestra fe.

 

  • Muchas veces hemos insistido que la fe no es sólo tener “certezas”, la fe es escuchar las “dudas”, las “preguntas” que me voy haciendo en el camino, personalmente y con otros. Es fundamental que escuchemos esas “dudas”, esas “preguntas”, porque en ellas se esconden nuevas búsquedas y nuevas certezas, porque nunca terminamos de abarcar el misterio de Dios.

 

  • Si hay algo que nos ayuda en nuestras busquedas de fe es el testimonio de tantos y tantas que viven lo que proclaman. Contagian su fe en Jesús, a través de sus gestos, de sus acciones y opciones.

 

  • La canción nos ayuda a nombrar, entre certezas y dudas al Dios Trinitario con tres imágnes: “Si sos como la TIERRA que sos tiene nuestra vida, te buscamos en el cielo y estas en cada esquina”: Dios Padre y Madre. “Si sos como el VIENTO soplando en todos lados, alentando este Sueño de un mundo más humano”: Dios Espíritu.Si sos como el AGUA que tanto necesitamos, venís a nuestro encuentro en Jesús tan humano”: Dios Hijo. Si Dios ama de esta manera, entónces quiere decir que estoy convocad@ a amar siendo “tierra”, “viento” y “agua” para los demás, al estilo de Jesús. Sabemos que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.  

 

  • Los “¡parece mentira Padre cómo te hemos usado!”, denuncian cómo seguimos “desfigurando” al Dios Abba, Padre y Madre, que nos comunica Jesús: “Vos te hiciste cercano y nosotros te alejamos”; “para ocultar nuestros miedos y oprimir tantos hermanos”. “Para sembrar tanto odio, si en Tú Nombre hemos matado”, “para echarte la culpa y nunca hacernos cargo”. “Hemos creado un ídolo, tomando Tu Nombre en vano”; “para crear jerarquías y divisiones entre hermanos”. Jesús cuestionaba a los profesionales de la religión de su tiempo, porque con sus normas y leyes alejaban a su pueblo del amor de Dios.

 

  • Cada un@ necesita seguir renovando su fe, en comunidad, sabiéndose arte y parte de un tiempo. En estos últimos 10 años y medio con la presencia de Francisco animando la Iglesia a nivel mundial, nos está alentando, entre otras cosas, a vivir la fe de una manera más centrada en Jesús.

 

  • Queremos seguir cultivando nuestra fe en el Dios de Jesús, a él le cantamos, para seguir contagiando nuestra esperanza: “Cómo contarle a mis gente que sos el Dios de la Vida, que no estás con nosotros jugando a la escondida?. ¿Qué respetas firmemente la libertad que nos diste y así vivir plenamente?. ¿Que no marcas el destino  y que no estás repartiendo por todos lados premios y castigos?. ¿Cómo contarle a mi gente... que no sos un gran mago sino que estás con nosotros luchando mano a mano? ¿Que no nos vas probando porque confías en nosotros y están Tus huellas en mi barro?; ¿Que siempre te estás "filtrando" que estás en cada mirada, en cada gesto, en cada abrazo?.

 

  • ¿Qué más queres “contarle a tu gente” sobre Jesús, sobre tu experiencia de Dios?

 

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Antes del Evangelio, te invitamos a hacer un instante de silencio y así disponer nuestro corazón para la escucha atenta de Jesús.

Escuchemos a la comunidad de Mateo 13, 1-9. 18-23

 

Ese día Jesús salió de casa y fue a sentarse a orillas del lago. Pero la gente vino a él en tal cantidad, que subió a una barca y se sentó en ella, mientras toda la gente se quedó en la orilla. Jesús les habló de muchas cosas, usando comparaciones o parábolas. Les decía: «El sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, unos granos cayeron a lo largo del camino: vinieron las aves y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, con muy poca tierra, y brotaron en seguida, pues no había profundidad. Pero apenas salió el sol, los quemó y, por falta de raíces, se secaron. Otros cayeron en medio de cardos: éstos crecieron y los ahogaron. Otros granos, finalmente, cayeron en buena tierra y produjeron cosecha, unos el ciento, otros el sesenta y otros el treinta por uno. El que tenga oídos, que escuche.»

 

(...) Escuchen ahora la parábola del sembrador: Cuando uno oye la palabra del Reino y no la interioriza, viene el Maligno y le arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Ahí tienen lo que cayó a lo largo del camino. La semilla que cayó en terreno pedregoso, es aquel que oye la Palabra y en seguida la recibe con alegría. En él, sin embargo, no hay raíces, y no dura más que una temporada. Apenas sobreviene alguna contrariedad o persecución por causa de la Palabra, inmediatamente se viene abajo. La semilla que cayó entre cardos, es aquel que oye la Palabra, pero luego las preocupaciones de esta vida y los encantos de las riquezas ahogan esta palabra, y al final no produce fruto. La semilla que cayó en tierra buena, es aquel que oye la Palabra y la comprende. Este ciertamente dará fruto y producirá cien, sesenta o treinta veces más.»

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • Jesús también cada mañana se preguntaba: “Cómo contarle a mi gente que sos el Dios de la Vida?”; ¿Qué sos ABBA, Padre con entrañas de Madre?; ¿Qué sos el Dios que nos ama incondicionalmente y nos convocas a amar?. ¿Cómo contarle a mi gente Tu Reino, Tu Sueño?. Jesús es un gran observador, un contemplativo por eso le brotan del corazón estas parábolas. Con creatividad va buscando “cómo contarle a su gente...”

 

  • Nos sentimos en sintonía con esta interpretación que hace José Antonio Pagola, que titula: “SEMBRAR”. Centra la mirada en “El SembradorJesús, para que aprendamos a sembrar a su estilo.

 

“Al terminar el relato de la parábola del sembrador, Jesús hace esta llamada: “El que tenga oídos para oír, que oiga”. Se nos pide que prestemos mucha atención a la parábola. Pero, ¿en qué hemos de reflexionar? ¿En el sembrador? ¿En la semilla? ¿En los diferentes terrenos?

Tradicionalmente, los cristianos nos hemos fijado casi exclusivamente en los terrenos en que cae la semilla, para revisar cuál es nuestra actitud al escuchar el Evangelio. Sin embargo es importante prestar atención al sembrador y a su modo de sembrar.

Es lo primero que dice el relato: “Salió el sembrador a sembrar”. Lo hace con una confianza sorprendente. Siembra de manera abundante. La semilla cae y cae por todas partes, incluso donde parece difícil que la semilla pueda germinar. Así lo hacían los campesinos de Galilea, que sembraban incluso al borde de los caminos y en terrenos pedregosos.

A la gente no le es difícil identificar al sembrador. Así siembra Jesús su mensaje. Lo ven salir todas las mañanas a anunciar la Buena Noticia de Dios. Siembra su Palabra entre la gente sencilla que lo acoge, y también entre los escribas y fariseos que lo rechazan. Nunca se desalienta. Su siembra no será estéril.

Desbordados por una fuerte crisis religiosa, podemos pensar que el Evangelio ha perdido su fuerza original y que el mensaje de Jesús ya no tiene garra para atraer la atención del hombre o la mujer de hoy. Ciertamente, no es el momento de “cosechar” éxitos llamativos, sino de aprender a sembrar sin desalentarnos, con más humildad y verdad.

No es el Evangelio el que ha perdido fuerza humanizadora, somos nosotros los que lo estamos anunciando con una fe débil y vacilante. No es Jesús el que ha perdido poder de atracción. Somos nosotros los que lo desvirtuamos con nuestras incoherencias y contradicciones.

El Papa Francisco dice que, “cuando un cristiano no vive una adhesión fuerte a Jesús, pronto pierde el entusiasmo y deja de estar confiado de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, enamorada, no contagia a nadie”.

Evangelizar no es propagar una doctrina, sino hacer presente en medio de la sociedad y en el corazón de las personas la fuerza humanizadora y salvadora de Jesús. Y esto no se puede hacer de cualquier manera. Lo más decisivo no es el número de predicadores, catequistas y enseñantes de religión, sino la calidad evangélica que podamos irradiar los cristianos. ¿Qué contagiamos? ¿Indiferencia o fe convencida? ¿Mediocridad o pasión por una vida más humana?”

 

  • ¿Qué nos parece esta reflexión?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • Bendecimos los alimentos con las palabras que les broten del corazón. Con la conciencia de que Jesús esta en medio de nosotros. (Capaz que ya lo hicieron).
  • El ejercicio simple y profundo de bendecir, de “decir bien” nos ayuda a sabernos arte y parte de La Creación y en comunión con El Creador, que sigue creando con nosotros. Nos ayuda a cultivar un corazón agradecido.

 

  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: Cómo contarle a mi gente”.

 

  • Ahora como siempre hagamos una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • También, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que están resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”.

 

  • También le pedimos a María que nos ayude a seguir dando gratuitamente porque hemos recibido su Amor gratuitamente.

 

  • Los invitamos a cerrar con nuestra “traducción” del Padrenuestro, para que sigamos sembrando su amor, al estilo de Jesús.

 

Madrepadre nuestro

 

Gracias Madrepadre nuestro,

porque todos los seres humanos somos tus hijas y tus hijos.

Conoces y amas cada nombre.

 

Gracias por sumarnos a TU SUEÑO,

de hacernos hermanas y hermanos.

 

Gracias porque Tú Voluntad

es que seamos libres para amar.

 

Ayúdanos a recordar que el pan se amasa

y se comparte juntos, así el pan se multiplica.

 

Danos coraje, paciencia, creatividad, lucidez y ternura

para ofrecernos una y otra vez nuevas oportunidades,

en este arte que es amar y dejarnos amar.

 

Madrepadre nuestro, somos frágiles,

te necesitamos, danos Tú Espíritu

para que podamos atravesar tantos miedos.

 

Que así sea.

 

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

 

  1. Nos ayuda mucho escuchar UN TAL JESÚS”. Los invitamos a escuchar el Nº 31. “La historia del sembrador”. Link: https://youtu.be/D-8f1C-eV7k

 

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

 

שינוי אחרון: Friday, 14 July 2023, 9:36 PM