Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

 

  • Le pedimos a la poesía y a la música, que vayan despertando y templando nuestro corazón a traves de esta canción: Con la misma voz” de Teresa Parodi.

CON LA MISMA VOZ

 

En las casitas pintadas con mil colores huele a jazmín.

Y aquí y allá una “acordeona” canta sus sueños en guaraní. 
Si son del norte o sureños no se pregunta ni es condición.

Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol. 

Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí, tanto uruguayo,

tanto peruano, tanto país. Que tiene acento de patria grande para vivir,

que tiene el mismo color de cielo allá o aquí. 

Las callecitas veloces  y los gurises tras el balón,

algún vecino se queja pero algún otro grita ese gol. 
La misma antigua pobreza, el mismo modo de perdurar,

las mismas ganas de todos, las mismas ansias de libertad. 

La villa canta con voz de tango en algún rincón,

con voz de cueca, con voz de cumbia, con ilusión.

Carnavalito de la esperanza, quena y tambor,

en todas partes se puede oír la misma voz.

Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí,

tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. 
Que tiene acento de patria grande para vivir

que tiene el mismo color de cielo, allá o aquí. 
Los paraguayos, los bolivianos, Chile y Brasil,

tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país.

 

 

Tiempo personal:

 

  • Teresa Parodi, contempla algo que sucede en diferentes partes de América Latina. Su canto nos ayuda a valorar la diversidad, ella nos dice: “Los paraguayos, los bolivianos con los de aquí, tanto uruguayo, tanto peruano, tanto país. Que tiene acento de patria grande para vivir, que tiene el mismo color de cielo allá o aquí”. 

 

  • ¿Cómo vivís estas migraciones, esta diversidad, que se vuelve parte del lugar donde vivís?; ¿Qué te cuesta más? y ¿a qué te desafía?
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Nosotros podemos afirmar que la canción de Teresa: “Con la misma voz” nos desafía a mirar la realidad con los mismos ojos de Jesús. Ella describe la “diversidad” como riqueza, no como amenaza y... además contempla lo que nos une: “Si son del norte o sureños no se pregunta ni es condición. Son tan hermanos los unos, como los otros bajo este sol”. “La misma antigua pobreza, el mismo modo de perdurar, las mismas ganas de todos, las mismas ansias de libertad. Desde esa antigua pobreza buscar y luchar por la libertad desde la fraternidad.

 

  • Bellamente nombra cómo a través de los ritmos musicales, que hablan de las raíces y las alas de estos pueblos, podemos escuchar “la misma voz”: La villa canta con voz de tango en algún rincón, con voz de cueca, con voz de cumbia, con ilusión. Carnavalito de la esperanza, quena y tambor, en todas partes se puede oír la misma voz”.

 

  • La poetisa nos recuerda lo esencial y también Francisco papa en el Capítulo 3º “Pensar y gestar un mundo más abierto” en Fratelli Tutti nos ayuda a mirar con lucidez nuestra realidad tan compleja.

“107. Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país. Lo tiene aunque sea poco eficiente, aunque haya nacido o crecido con limitaciones. Porque eso no menoscaba su inmensa dignidad como persona humana, que no se fundamenta en las circunstancias sino en el valor de su ser. Cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad.

108. Hay sociedades que acogen parcialmente este principio. Aceptan que haya posibilidades para todos, pero sostienen que a partir de allí todo depende de cada uno. Desde esa perspectiva parcial no tendría sentido invertir para que los lentos, débiles o menos dotados puedan abrirse camino en la vida. Invertir a favor de los frágiles puede no ser rentable, puede implicar menor eficiencia. Exige un Estado presente y activo, e instituciones de la sociedad civil que vayan más allá de la libertad de los mecanismos eficientistas de determinados sistemas económicos, políticos o ideológicos, porque realmente se orientan en primer lugar a las personas y al bien común.

109. Algunos nacen en familias de buena posición económica, reciben buena educación, crecen bien alimentados, o poseen naturalmente capacidades destacadas. Ellos seguramente no necesitarán un Estado activo y sólo reclamarán libertad. Pero evidentemente no cabe la misma regla para una persona con discapacidad, para alguien que nació en un hogar extremadamente pobre, para alguien que creció con una educación de baja calidad y con escasas posibilidades de curar adecuadamente sus enfermedades. Si la sociedad se rige primariamente por los criterios de la libertad de mercado y de la eficiencia, no hay lugar para ellos, y la fraternidad será una expresión romántica más.

110. El hecho es que una libertad económica sólo declamada, pero donde las condiciones reales impiden que muchos puedan acceder realmente a ella se convierte en un discurso contradictorio. Palabras como libertad, democracia o fraternidad se vacían de sentido. Porque el hecho es que mientras nuestro sistema económico y social produzca una sola víctima y haya una sola persona descartada, no habrá una fiesta de fraternidad universal. Una sociedad humana y fraterna es capaz de preocuparse para garantizar de modo eficiente y estable que todos sean acompañados en el recorrido de sus vidas, no sólo para asegurar sus necesidades básicas, sino para que puedan dar lo mejor de sí, aunque su rendimiento no sea el mejor, aunque vayan lento, aunque su eficiencia sea poco destacada”

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?
Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Antes del Evangelio, te invitamos a hacer un instante de silencio y así disponer nuestro corazón para la escucha atenta de Jesús.

 

Escuchemos a la comunidad de Mateo 19, 30- 20,16

 

“Muchos que ahora son primeros serán últimos, y otros que ahora son últimos, serán primeros.» Aprendan algo del Reino de los Cielos. El dueño salió de madrugada a contratar trabajadores para su viña. Se puso de acuerdo con ellos para pagarles una moneda de plata al día, y los envió a su viña. Salió de nuevo hacia las nueve de la mañana, y al ver en la plaza a otros que estaban desocupados, les dijo: «Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo.» Y fueron a trabajar. Salió otra vez al mediodía, y luego a las tres de la tarde, e hizo lo mismo. Ya era la última hora del día, la undécima, cuando salió otra vez y vio a otros que estaban allí parados. Les preguntó: «¿Por qué se han quedado todo el día sin hacer nada?» Contestaron ellos: «Porque nadie nos ha contratado.» Y les dijo: «Vayan también ustedes a trabajar en mi viña.»

 

Al anochecer, dijo el dueño de la viña a su mayordomo: «Llama a los trabajadores y págales su jornal, empezando por los últimos y terminando por los primeros.» Vinieron los que habían ido a trabajar a última hora, y cada uno recibió un denario (una moneda de plata). Cuando llegó el turno a los primeros, pensaron que iban a recibir más, pero también recibieron cada uno un denario. Por eso, mientras se les pagaba, protestaban contra el propietario. Decían: «Estos últimos apenas trabajaron una hora, y los consideras igual que a nosotros, que hemos aguantado el día entero y soportado lo más pesado del calor.» El dueño contestó a uno de ellos: «Amigo, yo no he sido injusto contigo. ¿No acordamos en un denario al día? Toma lo que te corresponde y márchate. Yo quiero dar al último lo mismo que a ti. ¿No tengo derecho a llevar mis cosas de la manera que quiero? ¿O será porque soy generoso, y tú envidioso?» Así sucederá: los últimos serán primeros, y los primeros serán últimos.»

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • Jesús siempre nos sorprende. En sus tiempos, en los tiempos de la comunidad de Mateo y... en nuestros tiempos, “la lógica” es: “a cada un@ hay que darle de acuerdo a su esfuerzo”.

 

  • Jesús nos cuenta que el dueño de la viña (“la viña” es el símbolo del pueblo), sale temprano a buscar trabajadores y arregla lo que es justo: “una moneda de plata” (con eso podía comer una familia). Fíjense el detalle que es “el dueño” el que sale y hace los acuerdos: 1º a las 7hs, 2º a las 9hs, 3º a las 12hs, 4º a las 15hs y por último a las 17hs. A las 18hs le pide al mayordomo que empiece a pagar por los que han trabajado solo una hora y que les pague “una moneda de plata”. Los que estuvieron trabajando 11hs!!! se quejaron porque pensaban que les iba a pagar más porque habían trabajado 10hs más que los últimos. Todo parece muy “injusto”, según el principio que dijimos al comienzo.  

 

  • Cambiemos de lógica. Lo que “el dueño” de la viña, es decir “el Dios Abba” que Jesús nos comunica y vive plenamente, quiere que sus hij@s “trabajen junto con otros en su viña”, por eso él mismo sale cinco veces. Lo que nos humaniza es “amar y trabajar”...  esa es “la moneda de plata”.

 

  • Jesús está convencido que sólo necesitamos entrar en esa dinámica de “crear y vincularnos” sumándonos así a la obra creadora de Dios. Como si volviéramos a escuchar en cada amanecer: “Sean fecundos amando y trabajando”. Como dice Francisco en la oración que venimos rezando en este mes de la Creación: Llamaste a los seres humanos a labrar y cuidar tu jardín. Nos pusiste en relación recíproca con cada criatura”. También recién nos decía: “Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente”. Su dignidad “es amar y trabajar”, o sea que reciba una “moneda de plata”.

 

  • Para Jesús el que trabajó 11hs ha tenido el regalo de desplegar eso que lo humaniza: “crear con otros en comunión con la madre tierra”. Por eso se supone que está “más entrenado” para “escuchar más”, para “empatizar más”, para “compadecerse más”, para “tener más paciencia” con los que se van sumando, porque en “esta viña” no hay que competir con nadie, tampoco hay que acumular nada. Es todo lo contrario de hacerle “pagar derecho de piso” al que llega a un lugar, porque en el fondo esa “misma voz”, como recién cantamos, está latiendo en el corazón de la humanidad y de toda la creación.  

 

  • Algo más. Jesús dice: “Los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”. Si entendemos la frase literalmente podemos ordenar de una manera lineal: “La moneda de plata” esta más cerca del 1-2-3-4 y más lejos del 5. Lo que tendríamos que hacer es “un enroque” entre el “5” y el “1” y... todo sigue igual. Pero si colocamos a los 5 en círculo, van a ver que el 1 y el 5 quedan al lado y el 2-3-4 quedarán a la misma distancia en el círculo. Si colocamos “la moneda de plata” en el centro, todos estarán a la misma distancia. No importa si llegué a las siete de la mañana o llegué a las cinco de la tarde, todos recibimos la misma moneda: “trabajamos junto con otr@s” en “la viña” del Reino de Dios, en ese Sueño de Jesús, que es aprender a hacernos herman@s sabiendo que tenemos “las mismas ganas de tod@s y las mismas ansias de libertad”. 

  • ¿Qué nos parece esta interpretación de este Evangelio?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • Generemos un espacio de mayor silencio y serenidad. Con todo lo que fue despertando este compartir los invitamos a volver a escuchar esta canción: “Con la misma voz. Dejemos que la poesía y la música sigan templando nuestro corazón.
    • Si les parece podemos comentar lo que la canción nos esta provocando en este momento.

 

  • Ahora como siempre hagamos una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • También, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que estan resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”.

 

  • También le pedimos a María que nos ayude a vivir este arte que es amar al estilo de Jesús. Alégrate María...

 

  • Recemos la oración por el mes de la Creación que nos regala Francisco, para entrar en esta dinámica de amar a nuestra Madre Tierra.

Creador de todo, de tu comunión de amor brotó la vida como un río caudaloso  y surgió todo el cosmos. En esta Tierra de amor desbordante, el Verbo se hizo carne  y surgió con las aguas vivificantes proclamando la paz  y la justicia para toda la creación. Llamaste a los seres humanos a labrar y cuidar tu jardín. Nos pusiste en relación recíproca con cada criatura, pero no escuchamos los gritos de la Tierra ni de los más vulnerables. 

 

Rompimos con la fluida comunión de amor y pecamos contra ti al no salvaguardar las condiciones para la vida. Lamentamos la pérdida de tantas especies y de sus hábitats, nos aflige la pérdida de culturas humanas, junto con las vidas y los medios de subsistencia  que han sido desplazados o han perecido, y nos duele ver la economía de muerte, guerra y violencia que nos hemos infligido a nosotros mismos y a la Tierra.

 

Abre nuestros oídos a tu Palabra creadora, reconciliadora y sustentadora que nos llama a través del libro de las Escrituras y del libro de la creación. Bendícenos una vez más con tus aguas vivificantes para que el Espíritu Creador permita que la justicia y la paz fluyan en nuestros corazones y se desborden en toda la creación. Abre nuestros corazones para recibir el agua viva de la justicia y la paz de Dios, y para compartirla con nuestros hermanos y hermanas que sufren, con todas las criaturas que nos rodean y con toda la creación.

 

Bendícenos para que caminemos juntos con todas las personas de buena voluntad, de modo que las muchas corrientes de las aguas vivas de la justicia y la paz de Dios se conviertan en un río caudaloso que recorra toda la Tierra. En el nombre de Aquel que vino a proclamar la buena nueva a toda la creación, Jesucristo”.

Amén

 

  • Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

 

 

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

 

1. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

 

Última modificación: Friday, 22 de September de 2023, 22:05