Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

 

  • Le pedimos a la poesía y a la música, que vayan despertando y templando nuestro corazón a traves de esta canción: “Este amor que vivimos” de Carlos Saracini.

 

ESTE AMOR QUE VIVIMOS

 

Tanto lo necesitamos. Tanto, tanto lo anhelamos.

Es como la tierra. Es como viento. (Bis)

 

Este amor que compartimos, este amor que ofrecimos.

Vamos siendo testigos de este amor que descubrimos.

Vamos siendo testigos de este amor que vivimos.

 

Tanto lo andamos buscando. Tanto, tanto recibimos.

Es como el agua. Es como el fuego. (Bis)

Este amor compartimos...

 

Tanto para ser camino. Tanto, tanto sin olvido.

Es como la luna. Es como el río. (Bis)

Este amor compartimos...

Es como la tierra... Es como el viento... Es como el agua

Es como el fuego... Es como la luna... Es como el río.

 

Tiempo personal:

 

  • Recién cantamos: “Vamos siendo testigos de este amor que descubrimos... de este amor que vivimos”. Conocemos muchas personas que “su manera de amar” nos conmueve, nos alienta y desafía. Somos “testigos” de que se puede amar, así como él, como ella.

 

  • Te proponemos que nombres dos o tres personas que hoy queres agradecer su manera de amar.
    • ...
    • Una vez que tengas esos nombres. Pensando en ell@s, ¿qué de su manera de amar te toca, te conmueve?
      • ...
      • Por último: ¿Algo de esa manera de amar de él o de ella, está en vos?
        • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Somos testigos de la manera de amar de tantas y tantos. Nos conmueve su entrega, su manera de permanecer fieles y creativos en el amor. También nosotros, a pesar y a través de todo, vamos aprendiendo a amar. Sabemos que es un arte.

 

  • Podemos sentirnos reflejados en todos esos “verbos”, “acciones” que recién cantamos, que están nombrados de una manera paradojal: “Tanto lo necesitamos y tanto lo anhelamos. Tanto lo andamos buscando y tanto recibimos. Tanto para ser camino y tanto sin olvido”.

 

  • Es fruto de ese arte que es amar, “este amor que compartimos, este amor que ofrecimos”. De eso “vamos siendo testigos”.

 

Leonardo Boff, nos ayuda a comprender algo sobre esta fuente inagotable que es el amor. Nos dice:

 

-“La palabra amor se ha banalizado. Tenemos que innovar nuestro discurso sobre el amor. Para eso es importante incorporar las contribuciones que nos vienen de las distintas ciencias de la Tierra.  Cada vez está más claro que el amor es un dato objetivo de la realidad global, un evento feliz de la propia naturaleza de la cual somos parte. Dos movimientos, entre otros, presiden el proceso cosmogénico (Cómo nace el cosmos): “la necesidad” y “la espontaneidad”.

 

-La necesidad está en función de la supervivencia de cada ser; por eso uno ayuda al otro, en una red de relaciones incluyentes. La sinergia y la cooperación de todos con todos constituyen las fuerzas más fundamentales del universo, especialmente, entre los seres orgánicos.

 

-Junto con esa fuerza de la necesidad aparece también “la espontaneidad”. Los seres se relacionan e interactúan por pura gratuidad y alegría de convivir. Tal relación no responde a una necesidad. Ella se instaura para crear lazos nuevos en razón de cierta afinidad que surge espontáneamente y que produce deleite. Es el universo de lo sorprendente, de la fascinación, de algo imponderable. Es el adviento del amor. Se trata del amor cósmico que realiza lo que la mística siempre intuyó: la vigencia de la pura gratuidad.

 

-Pero como humanos y autoconscientes podemos hacer del amor, que pertenece a la naturaleza de las cosas, un proyecto personal y civilizatorio: vivirlo conscientemente, crear las condiciones para que ocurra la amorización entre los seres inertes y vivos.

-El amor es urgente en los días actuales, donde la fuerza de lo negativo, del anti-amor, parece prevalecer. Más que preguntar quién practica actos de horror hay que preguntar por qué fueron practicados. Seguramente el horror surgió porque faltó amor como relación que enlaza a los seres humanos en la bienaventurada experiencia de abrirse y acogerse jovialmente uno al otro.

 

-El sistema social y económico mundial imperante no ama a las personas. Ama los bienes materiales, ama la fuerza de trabajo del trabajador, sus músculos, su saber, su producción artística y su capacidad de consumo. Pero no ama gratuitamente a las personas como personas.

 

-Vivir, predicar el amor y gritar: “amémonos los unos a los otros como nosotros mismos nos amamos” es ser revolucionario. Es ser absolutamente anticultura dominante. El amor que mueve nuestras vidas, amor que es el nombre sacrosanto de la Fuente Originaria de todo Ser, Dios”.

  • El amor es paradojal. Es  “como la tierra y es como el viento. Es como el agua y es como el fuego. Es como la luna y es como el río”. Damos gracias por lo irrompible y lo generoso del amor.

Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 

Antes del Evangelio, te invitamos a hacer un instante de silencio y así disponer nuestro corazón para la escucha atenta de Jesús.

 

Escuchemos a la comunidad de Mateo 22, 34-40

 

“Cuando los fariseos supieron que Jesús había hecho callar a los saduceos, se juntaron en torno a él. Uno de ellos, que era maestro de la Ley, trató de ponerlo a prueba con esta pregunta: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?». Jesús le dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el gran mandamiento, el primero. Pero hay otro muy parecido: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Toda la Ley y los Profetas se fundamentan en estos dos mandamientos.»

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • Nos dice Carlos Mesters, un Biblista que vive en Brasil que durante décadas viene devolviéndole la Palabra de Dios al Pueblo: “La comunidad de Mateo, que vivió por la zona de Galilea y Siria entre en los años 90, debe buscar la verdadera justicia que viene de Dios y debe ser mayor que la justicia practicada por los fariseos. Para ell@s Jesús es el verdadero maestro de la justicia enseñando que la práctica del amor es el mayor mandamiento. Las comunidades deben revelar esta novedad poniendo en práctica esta manera de amar de Jesús.

 

  • En medio de las persecuciones, de haber sido expulsad@s de sus comunidades judías, estaban convocad@s por Jesús a vivir el amor, que había llegado al extremo de decir y sobre todo vivir aquello de “amar a los enemigos” (Mt.5, 38). Esta afirmación de Jesús solo la recuerda la comunidad de Mateo.

 

  • La comunidad de Mateo recuerda estas palabras que acabamos de leer, en plena tensión y contradicción de Jesús con los jefes religiosos de su tiempo en el año 33 cerca del templo; la misma tensión que la comunidad de Mateo tenía con los jefes religiosos en los años 90. La comunidad nos da la clave: “Toda la Ley y los Profetas se fundamentan en estos dos mandamientos.».

 

  • Ell@s sabían bien de la multitud de leyes que había que cumplir, normas y preceptos que les hacía poner el corazón en otras cosas que terminaban alejándolos de Dios y de los otros: Las purificaciones, la ley del sábado, lo que se podía y lo que no se podía hacer, los 613 preceptos!. Jesús les había enseñado que todo se resume en estos tres amores vividos simultáneamente: “Amar a Dios... al prójimo, como a uno mismo”. Nosotros como Iglesia católica hemos hecho lo mismo, nos olvidamos de lo esencial muchas veces y nos quedamos enredados en cientos de preceptos.

 

  • Pagola contemplando este texto nos dice: “El amor a Dios es inseparable del amor a los hermanos. Así lo recuerda Jesús: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No es posible el amor real a Dios sin descubrir el sufrimiento de sus hijos e hijas. ¿Qué religión sería aquella en la que el hambre de los desnutridos o el exceso de los satisfechos no planteara pregunta ni inquietud alguna a los creyentes? La religión de Jesús es «pasión por Dios y compasión por la humanidad».

 

  • Y también Pagola nos recuerda, algo que nos hizo pensar: “Hace unos años, el pensador francés, Jean Onimus escribía así: “El cristianismo está todavía en sus comienzos; nos lleva trabajando solo dos mil años. La masa es pesada y se necesitarán siglos de maduración antes de que la caridad la haga fermentar”. Los seguidores de Jesús no hemos de olvidar nuestra responsabilidad. El mundo necesita testigos vivos que ayuden a las futuras generaciones a creer en el amor pues no hay un futuro esperanzador para el ser humano si termina por perder la fe en el amor”.

 

  • Confiamos que “el más pequeño acto de amor sigue tejiendo la belleza de la trama” de la fraternidad, de la sororidad que anhelamos y ya estamos viviendo. “Vamos siendo testigos de este amor que compartimos, descubrimos, ofrecimos y vivimos”. Hay que seguir amando, nomás, al estilo de Jesús.

 

  • Como nos decía recién Leonardo Boff: “Vivir, predicar el amor y gritar: “amémonos los unos a los otros como nosotros mismos nos amamos” es ser revolucionario. Es ser absolutamente anticultura dominante. El amor que mueve nuestras vidas, amor que es el nombre sacrosanto de la Fuente Originaria de todo Ser, Dios”.

 

 

  • ¿Qué nos parece esta interpretación de este Evangelio?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • §  Hoy terminamos “el Sínodo de la sinodalidad” en Roma del 4 al 29 de octubre con representantes de todo el mundo. “Sínodo” significa “Caminar juntos”. Hace dos años Francisco inauguró este camino de “escucha” en todo el mundo con esta oración “líbranos de convertirnos en una Iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro” .

 

  • §  El miércoles 25 tod@s los presentes hicieron una carta al Pueblo de Dios, en uno de sus párrafos está en consonancia con lo que estuvimos reflexionando:

“Porque la vocación de la Iglesia es anunciar el Evangelio no concentrándose en sí misma, sino poniéndose al servicio del amor infinito con el que Dios ama el mundo. Ante la pregunta de qué esperan de la Iglesia con ocasión de este sínodo, algunas personas sin hogar que viven en los alrededores de la Plaza de San Pedro respondieron: “¡Amor!” Este amor debe seguir siendo siempre el corazón ardiente de la Iglesia, amor trinitario y eucarístico”. Es la confianza” lo que nos da la audacia y la libertad interior que hemos experimentado, sin dudar en expresar nuestras convergencias y nuestras diferencias, nuestros deseos y nuestras preguntas, libremente y humildemente”.

  • Damos gracias de todo corazón este sínodo de la sinodalidad, que continúa en una nueva etapa. Con todo lo que fue despertando este compartir los invitamos a volver a escuchar esta canción: “Este amor que vivimos. Dejemos que la poesía y la música sigan templando nuestro corazón.
    • Si les parece podemos comentar lo que la canción nos esta provocando en este momento.

 

  • Ahora como siempre hagamos una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que estan resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”.

 

  • Tambien le pedimos a María que nos ayude a cultivar un corazón que se arriesgue a amar y dejarse amar, al estilo de Jesús.  

 

  • §  Recemos por última vez esta oración por EL SINODO DE LA SINODALIDAD que Francisco pronunció al iniciar este camino en  Octubre de 2021

Ven, Espíritu Santo.
Tú que suscitas lenguas nuevas
y pones en los labios palabras de vida,
líbranos de convertirnos en una Iglesia de museo,
hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro.

Ven en medio nuestro,
para que en la experiencia sinodal
no nos dejemos abrumar por el desencanto,
no diluyamos la profecía,
no terminemos por reducirlo todo
a discusiones estériles.

Ven, Espíritu de amor,
dispón nuestros corazones a la escucha.
Ven, Espíritu de santidad,
renueva al santo Pueblo de Dios.
Ven, Espíritu creador,
renueva la faz de la tierra.

Amen

  • Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

Nos ayudan para armar estas celebraciones …


 

  1. Un tal Jesús: Nº 55. “Ojo por ojo”

https://youtu.be/GkiiQ-PTDPY?si=-zl0F66At1aaGgA1

 

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

 

Modifié le: Friday 27 October 2023, 10:43