Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

 

  • Le pedimos a la poesía y a la música, que vayan despertando y templando nuestro corazón a traves de esta canción: Honrar la vida, de Eladia Blazquez.

 

¡No! Permanecer y transcurrir, no es perdurar, no es existir ¡Ni honrar la vida!
Hay tantas maneras de no ser. Tanta conciencia sin saber, adormecida.

Merecer la vida no es callar y consentir, tantas injusticias repetidas.
¡Es una virtud, es dignidad! Y es la actitud de identidad ¡más definida!

 

Eso de durar y transcurrir. No nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir ¡Honrar la vida!

 

¡No! Permanecer y transcurrir. No siempre quiere sugerir ¡Honrar la vida!
Hay tanta pequeña vanidad, en nuestra tonta humanidad enceguecida.

Merecer la vida es erguirse vertical, más allá del mal, de las caídas.
Es igual que darle a la verdad, y a nuestra propia libertad ¡La bienvenida!

 

Eso de durar y transcurrir, no nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir ¡Honrar la vida!

 

Tiempo personal:

 

  • Esta hermosa canción de Eladia Blazquez nos invita a definirnos... se trata de “permanecer, transcurrir” u “honrar la vida”.
    • Te invitamos a detenerte y poder hacerte la pregunta: ¿Cómo, hoy, estoy honrando la vida?
      • ...
      • ¿Cómo te das cuenta hoy, que estas “honrando la vida”?
        • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • La poetisa nos da algunas pistas para darnos cuenta si estamos honrando la vida. Recién cantamos: “¡No! Permanecer y transcurrir, no es perdurar, no es existir ¡Ni honrar la vida! Hay tantas maneras de no ser. Tanta conciencia sin saber, adormecida”. Todos sabemos que la vida no es simplemente “un transcurrir”, dejar que pase el tiempo. Así como nos han engendrado y parido, así tenemos que ir “gestándonos y pariéndonos” una y otra vez. Lo sabemos, sin embargo a veces nuestra conciencia se “adormece” o dejamos que se “adormezca”.

 

  • Aquí hay un pista: Para honrar la vida hay que estar “despiertos”, “alertas” para saber “recibir la vida como viene” y al mismo tiempo “darle cauce” según las “convicciones” que vamos madurando en nuestro interior junto con otros. Es todo un ejercicio constante “recibir-aceptar” para poder “transformar” y al mismo tiempo seguir “recreando” nuestras convicciones. Esta dinámica nos ayuda a mantenernos alertas para “honrar la vida”.

 

  • Entonces “atent@s”, desde nuestras convicciones podemos cantar: “Merecer la vida no es callar y consentir, tantas injusticias repetidas. ¡Es una virtud, es dignidad! Y es la actitud de identidad ¡más definida!”

 

  • Otra pista que nos da la poetisa: “Hay tanta pequeña vanidad, en nuestra tonta humanidad enceguecida”. Cuándo nos centramos demasiado en nuestras necesidades, en nuestra “pequeña vanidad” no podemos ver, por eso es fundamental abrirnos al otro. Necesitamos hacer el ejercicio intencionado de crear lazos de fraternidad donde nos dejemos alentar, cuestionar y modelar por el otro. La familia, la comunidad, los amig@s y otros espacios son necesarios para crecer en humanidad, para salir de nosotros mismos y así descubrir lo que podemos ofrecer.

 

  • Entonces “abiertos”, gracias a los otros, podemos cantar: “Merecer la vida es erguirse vertical, más allá del mal, de las caídas. Es igual que darle a la verdad, y a nuestra propia libertad ¡La bienvenida!”. Nosotros sabemos que “eso de durar y transcurrir, no nos da derecho a presumir. Porque no es lo mismo que vivir ¡Honrar la vida!”

 

 

Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

 Antes del Evangelio, te invitamos a hacer un instante de silencio y así disponer nuestro corazón para la escucha atenta de Jesús.

 

Escuchemos a la comunidad de Mateo 25,1-13

Escuchen, pues, lo que pasará entonces en el Reino de los Cielos. Diez jóvenes salieron con sus lámparas para salir al encuentro del novio. Cinco de ellas eran descuidadas y las otras cinco precavidas. Las descuidadas tomaron sus lámparas como estaban, sin llevar más aceite consigo. Las precavidas, en cambio, junto con las lámparas, llevaron sus botellas de aceite. Como el novio se demoraba en llegar, se adormecieron todas y al fin se quedaron dormidas. Al llegar la medianoche, se oyó un gritó: «¡Viene el novio, salgan a su encuentro!» Todas las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Entonces las descuidadas dijeron a las precavidas: «Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando.» Las precavidas dijeron: «No habría bastante para ustedes y para nosotras; vayan mejor a donde lo venden, y compren para ustedes.» Mientras fueron a comprar el aceite, llegó el novio; las que estaban listas entraron con él a la fiesta de las bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y llamaron: «Señor, Señor, ábrenos.» Pero él respondió: «En verdad, se lo digo: no las conozco.» Por tanto, estén despiertos, porque no saben el día ni la hora”.

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

 

Reflexión:

 

  • Volvamos a recordar algo del contexto de la comunidad de Mateo. Es una comunidad donde hay muchos judíos que se habían convertido a Jesús junto con otr@s que venían del mundo pagano. Nos podemos imaginar una fraternidad que exigía mucha paciencia y tolerancia, entre otras cosas. Esa segunda generación de Cristian@s estaban convencid@s que la segunda venida de Jesús era inminente. Por eso había que darle sentido a esa espera.

 

  • En ese contexto Mateo recuerda esta parábola que termina con esa afirmación: “...estén despiertos, porque no saben el día ni la hora”. Todo discípul@ de Jesús tiene que aprender a estar bien “despiert@” para vivir a pleno el espíritu de las bienaventuranzas, en lo de todos los días:Felices los pobres... los pacientes... los que trabajan por la paz... los de corazón limpio...”. Porque para Jesús, “Dios hizo una alianza de amor” desde siempre con la humanidad y con toda la creación. La comunidad de Mateo nos recuerda que se trata de una alianza tan bella y tan cercana como la encarnación de Jesús de Nazaret, el hijo amado del Padre, el hermano de todos y todas. Por eso la referencia a la boda y al novio.

 

  • Podemos hacer una lectura lineal de las 10 jóvenes: “Las descuidadashacen las cosas mal y “las precavidashacen las cosas bien. Si hacemos una mirada paradojal podemos ver por un lado que las 5 “descuidadas” están paradas más en “el presente”. Es importante estar atent@s para “gozar el presente”, sentir “la vida-aceite-fuego”. Su desborde es “descuidarse”. Por el otro lado es necesario “ser precavidas” porque eso significa que tenemos conciencia que somos “limitad@s”, tenemos que estar atent@s a “cuidar” la vida-aceite-fuego. Pero su desborde es que al ser tan “precavidas”, tan prudentes, no puedan gozar la vida y se llenen de miedos.

 

  • La síntesis es cultivar una y otra vez una “doble atención”: “Estar atent@s” al presente que vivimos, aprender a gozarlo, recibiendo la vida como viene, “honrando la vida” y... al mismo tiempo “estar atent@s” a lo más profundo, a lo que le da sentido a todo lo que hacemos, esa alianza de amor que Dios Padre y Madre sigue haciendo en cada amanecer con toda la humanidad y la creación. Así también “honramos la vida”, sumándonos al Sueño de Dios.

 

  • Estamos llamad@s a “ser antorchashonrando la vida al estilo de Jesús, identificándonos con su Buena Noticia. Necesitamos de la comunidad, de otros, para “cuidar” y “gozar” el aceite-fuego que nos habita y... al mismo tiempo hay algo intransferible, donde cada un@ debe estar atent@, estar intencionadamente conectad@s con la fuente del aceite-fuego, con la fuente de todo lo creado, nuestro Dios que es amar, por eso no pueden compartir el aceite.

 

  • Jesús, la comunidad de Mateo y nosotros sabemos que Merecer la vida no es callar y consentir, tantas injusticias repetidas. ¡Es una virtud, es dignidad! Y es la actitud de identidad ¡más definida!. Porque no es lo mismo que vivir ¡Honrar la vida!”

 

  • ¿Qué nos parece esta interpretación de este Evangelio?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

  • Decimos “dejarnos abrazar”, porque si bien la fe y el amor son siempre “en reciprocidad”, en los dos primeros pasos vamos intencionadamente al encuentro de nuestro Dios, reflexionando, buscando, sintiendo. Este tercer paso, es de mayor silencio, para “dejarnos abrazar él”, dejarnos abrazar por el misterio.

 

  • Los invitamos a volver a escuchar Honrar la vida. Dejemos que la poesía y la música sigan templando nuestro corazón.
    • Si les parece podemos comentar lo que la canción nos esta provocando en este momento.

 

  • Ahora como siempre hagamos una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que están resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”.

 

  • Tambien le pedimos a María que nos ayude a cultivar un corazón confiado, al estilo de Jesús

 

  • Recemos la oracion de Francisco papa, por la Paz

 

“Señor Jesús, ante ti quiero volcar el espanto por el horror y el error de la guerra.
Me sangra el corazón por los ayes del sufrimiento de miles de seres humanos
que se ven envueltos en un conflicto que no quieren ni han creado.

Ante ti, Señor, me pregunto: «¿Qué precio tiene la paz?, ¿a qué acciones nos reta?».

 Ayúdanos, Señor, a humanizar la sociedad, abriendo nuestro corazón
a una cultura de la ternura y la paz, favorecedora de bienestar social.


Para que la paz sea eficaz,

todos debemos comprometernos con actitudes auténticas de sana humildad.
Una actitud del corazón y una comprensión de la mente que deja a los otros ser ellos mismos,
con todos los derechos de ser humanos.

 

Dios Padre de todos,
danos ojos grandes para ver y mirar a los demás como hermanos y hermanas
a quienes debemos solo amar y respetar.
Y saca de nuestro interior la violencia
y el gesto amenazador que hiere y aplasta a los demás.

 

Tú nos dices: «Mi paz les dejo, mi paz les doy; no se las doy como la da el mundo.
No se turbe su corazón ni se acobarde» .

 

Que tu Espíritu nos infunda la serena confianza.

Tú fuiste víctima de la violencia
que te llevó a la muerte en cruz.
Que tu resurrección nos lleve a realizar
el sueño amoroso de la paz
y de la felicidad que Dios quiere
para sus hijos e hijas amadas.


AMÉN.

  • Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

 

  1. Un tal Jesús: Nº 70. “Con las lámparas encendidas”

https://youtu.be/uRx6EuA7AE8?si=0QHYpeG3STPU-pDd

 

 

2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

Zuletzt geändert: Saturday, 11. November 2023, 03:29