Primer paso: Contemplamos nuestra vida

 

 

  • Le pedimos a la poesía y a la música, que vayan despertando y templando nuestro corazón a traves de esta canción: “Hay que seguir andando, nomas”, de Carlos Saracini cp.

 

HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMAS.

Carlos Saracini.

 

Nos duele amigo hasta los huesos, y se endurecen nuestras entrañas.
Por la injusticia, la cobardía, nos va invadiendo la hipocresía.
Hay tanta bronca acumulada, tanta traición disimulada,
que se nos cierran hasta las manos, y el desencanto nos va aquietando.
HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMÁS, HAY QUE SEGUIR ANDANDO.

Muchos no están, hermano mío, y el corazón siente el vacío.
Las lágrimas corren el rostro, ellos están juntos a nosotros.

Por el dolor, la voz callada que nos golpea, que nos aplasta.
Resiste el hombre que está enjaulado, resiste el pueblo acribillado.

HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMÁS, HAY QUE SEGUIR ANDANDO.

Que no se cieguen nuestras miradas, que nuestra historia no está cerrada.
Son nuestro llanto, nuestra alegría, semilla abierta de nueva vida.

Al hombre nuevo Dios va creando, con nuestro barro lo va engendrando.
Jesús camina a nuestro lado, no tengas miedo, suma tu mano.

HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMÁS, HAY QUE SEGUIR ANDANDO.

Su Espíritu sigue impulsando a éste pueblo crucificado.
El pueblo libre será posible, muchos testigos hoy nos lo dicen:

Angelelli, Oscar Romero, Carlos Mugica, mil compañeros,
su sangre canta en nuestras cuerdas, éste es el tiempo del hombre nuevo.

HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMÁS, HAY QUE SEGUIR ANDANDO.

 

 

Tiempo personal:

 

Recién cantamos:Que no se cieguen nuestras miradas, que nuestra historia no está cerrada. Son nuestro llanto, nuestra alegría, semilla abierta de nueva vida”.

 

  • Te invitamos a recordar algunas de esas experiencias donde viviste, sentiste que “tu mirada se oscurecía”, donde sentías que “tu historia se cerraba”...
    •  ¿Qué o quienes te ayudaron a renacer, a volver a empezar?.
      • ...
      • ¿Cómo fue ese renacer... qué pasos diste?; ¿Qué aprendizajes cosechaste?, ahora que lo pienso...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Carlos les va a compartir su experiencia, contestando las mismas preguntas.
  • La canción nace de una experiencia honda de amor y dolor... a nivel personal y a también a nivel colectivo. La escribí en el otoño de 1990 cuando estaba elaborando el duelo de la muerte, la pascua de mi hermano Guillermo. Guillo tuvo un accidente y ... falleció con 24 años el 16 de octubre de 1989. Tiempos donde se “me enceguecía la mirada”. Por eso dice: “Muchos no están, hermano mío, y el corazón siente el vacío. Las lágrimas corren el rostro, ellos están juntos a nosotros”.

 

  • También a nivel colectivo eran tiempos difíciles en Argentina, inicio de la década de los 90, los nombraba de esta manera: “Nos duele amigo hasta los huesos, y se endurecen nuestras entrañas. Por la injusticia, la cobardía, nos va invadiendo la hipocresía. Hay tanta bronca acumulada, tanta traición disimulada, que se nos cierran hasta las manos, y el desencanto nos va aquietando”. Pero al mismo tiempo: “Resiste el hombre que está enjaulado, resiste el pueblo acribillado”.

 

  • ¿Qué me ayudó a renacer?, ¿qué aprendí?:  Comprender que Dios no había decidido la muerte de mi hermano y tampoco ninguna muerte. La muerte es condición humana, por diversas causas nuestro cuerpo se quiebra. No es como muchos dicen: “Dios se lo llevó”. Descubrí que “Dios lo recibió a mi hermano”, así como recibe a tod@s los que mueren. La muerte es “un segundo parto”. Por eso para nombrar esta experiencia de amor y dolor hablamos de “Pascua”, otro aprendizaje. Esa palabra incluye: “muerte y resurrección”. Por eso cantamos: “Al hombre nuevo Dios va creando, con nuestro barro lo va engendrando. Jesús camina a nuestro lado, no tengas miedo, suma tu mano”.

 

  • Fue muy importante la comunidad, porque en ella aprendí, entre tantas cosas a valorar la fuerza de los testigos, de aquell@s que le ponen el cuerpo a la Buena Noticia de Jesús, que arriesgan sus talentos, atravesando miedos. En esos años fuimos un mes a La Rioja para beber del testimonio de los que conocieron a Monseñor Enrique Angelelli. Contemplamos “sus huellas”, cómo puso en práctica aquello él solía decir:  Hay que tener siempre “un oído en el Evangelio y el otro en el pueblo”. Angelelli nos dice que el ser humano “es barro que busca la vida” y también solía decir con mucha frecuencia... ya sea en tiempos de alegría, de dolor o de conflictos: “Hay que seguir andando, nomas”.

 

  • El coraje, la sabiduría de Angelelli y de tantos y tantas nace de saber en quién hay que confiar a pesar y a través de todo. Se trata de confiar en el Dios de la Vida, en ese Jesús que siempre camina con nosotros, por eso podemos cantar confiadamente: “Su Espíritu sigue impulsando a éste pueblo crucificado. El pueblo libre será posible, muchos testigos hoy nos lo dicen. Angelelli, Oscar Romero, Carlos Mugica, mil compañeros, su sangre canta en nuestras cuerdas, éste es el tiempo del hombre nuevo”

 

Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Antes del Evangelio, te invitamos a hacer un instante de silencio y así disponer nuestro corazón para la escucha atenta de Jesús.

 

Escuchemos a la comunidad de Mateo 25, 14- 30

 

Escuchen también esto. Un hombre estaba a punto de partir a tierras lejanas, y reunió a sus servidores para confiarles todas sus pertenencias. Al primero le dio cinco talentos de oro, a otro le dio dos, y al tercero solamente uno, a cada cual según su capacidad. Después se marchó. El que recibió cinco talentos negoció en seguida con el dinero y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo otro tanto, y ganó otros dos. Pero el que recibió uno cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón. Después de mucho tiempo, vino el señor de esos servidores, y les pidió cuentas. El que había recibido cinco talentos le presentó otros cinco más, diciéndole: «Señor, tú me entregaste cinco talentos, pero aquí están otros cinco más que gané con ellos.»

 

El patrón le contestó: «Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón.» Vino después el que recibió dos, y dijo: «Señor, tú me entregaste dos talentos, pero aquí tienes otros dos más que gané con ellos.» El patrón le dijo: «Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te confiaré mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón». Por último vino el que había recibido un solo talento y dijo: «Señor, yo sabía que eres un hombre exigente, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has invertido.

 

Por eso yo tuve miedo y escondí en la tierra tu dinero. Aquí tienes lo que es tuyo.» Pero su patrón le contestó: «¡Servidor malo y perezoso! Si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he invertido, debías haber colocado mi dinero en el banco. A mi regreso yo lo habría recuperado con los intereses. Quítenle, pues, el talento y entréguenselo al que tiene diez. Porque al que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese servidor inútil, échenlo a la oscuridad de afuera: allí será el llorar y el rechinar de dientes.»

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • Algunos datos que nos pueden ayudar.  Nos dice Ana María Diaz, contemplando este texto: “El talento era una moneda griega que correspondía a 30 kg. de metal precioso oro o plata. El talento es un capital y para comprender el mensaje hay que seguir con la lógica de las inversiones económicas. Cuando se tiene un capital se puede hacer dos cosas: guardarlo o invertirlo. Si se guarda, se cautela la seguridad de no perderlo, pero no crece. Al invertirlo se pierde el control sobre él, se lo arriesga, se corre peligro. Hay incertidumbre, sin embargo, no hay otro modo de hacerlo crecer. Una regla básica de las inversiones económicas dice que las posibles ganancias están en estrecha relación con el riesgo que se corre. Si se invierte en condiciones de mayor seguridad para el capital, el margen de posibles ganancias es menor. Por el contrario, si se invierte corriendo el mayor riesgo económico, el margen de posibles ganancias es también mayor”

 

  • Desde esta perspectiva, tanto el que tuvo 5 talentos como el que tuvo 2 talentos... se arriesgaron mucho y... tuvieron el doble de ganancia. En cambio el que tenía 30 kg. de metal precioso, un talento, lo escondió por miedo. Así lo dice: “tuve miedo y escondí en la tierra tu dinero”. El patrón lo recrimina diciéndole: “...debías haber colocado mi dinero en el banco. A mi regreso yo lo habría recuperado con los intereses”. (Sigue con la idea de la inversión aunque sea lo mínimo). La clave está en “arriesgar” los dones, es decir: ese soplo original, lo más genuino y único que hay en cada un@. Hay un sello personal, como “la huella dactilar” que se nos ha regalado para que nos arriesguemos, lo invirtamos en favor del Sueño de Dios, de esta vocación común que es hacernos hermanas y hermanos. Para eso hay que atravesar los miedos. Y para arriesgarnos necesitamos confiar.

 

  • Se trata de una paradoja existencial: Todos necesitamos “seguridades”: abrigo, abrazo, pan, techo, lazos y mucho más, para que crezca “mi originalidad”. Pero muchas veces estas “seguridades” se desbordan y nos encierran, nos llenan “de rejas” internas y externas. Nos atrincheramos. Por otro lado, paradojalmente necesitamos “arriésganos”: salir de nosotros mismos, ir en búsqueda de lo desconocido, explorar otros mundos, exponernos y mucho más, para descubrir quienes somos. También nos podemos desbordar y quedarnos a la intemperie, quedar desorientados, perdernos. Como si dijéramos: Necesitamos de la seguridad (tierra) y necesitamos todo lo contrario “arriesgarnos” (agua), “el barro”, eso nuevo que brota del encuentro entre la tierra y del agua es cultivar “la confianza”, porque si confío me siento seguro y si confío me puedo arriesgar.

 

  • Jesús, la comunidad de Mateo, nos convocan cultivar la confianza en ese soplo original que Dios nos ha regalado, ya sea 30kg. de metal precioso o 150kg.; no importa, lo importante es que “lo arriesgues”. Está en cada uno de nosotros confiar en los lazos que hemos ido creando, confiar en la madre tierra, confiar en el Dios Abba, Padre y Madre que nos regala el brillo de su amor constantemente como el sol, la luna y las estrellas.

 

  • Si vivimos así, nos puede brotar como a Enrique Angelelli, nuestro testigo, mártir, ya sea en tiempos de invierno o de primavera: “Hay que seguir andando, nomas”. Le podríamos sumar otros verbos en gerundio: “Hay que seguir “luchando”, “creando”, “soñando”, “esperanzando” y “amando”, nomás”. Podemos seguir sumando otros verbos... sí cultivamos nuestra confianza en el Dios de Jesús, que es amar.

 

 

  • ¿Qué nos parece esta interpretación de este Evangelio?. Y... ¿Cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

  • Decimos “dejarnos abrazar”, porque si bien la fe y el amor son siempre “en reciprocidad”, en los dos primeros pasos vamos intencionadamente al encuentro de nuestro Dios, reflexionando, buscando, sintiendo. Este tercer paso, es de mayor silencio, para “dejarnos abrazar por él”, dejarnos abrazar por el misterio.

 

  • Los invitamos a volver a escuchar “Hay que seguir andando, nomás. Dejemos que la poesía y la música sigan templando nuestro corazón.
    • Si les parece podemos comentar lo que la canción nos esta provocando en este momento.

 

  • Ahora como siempre hagamos una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestra comunidad, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra. Somos conscientes que en Argentina se esta por votar, es un momento decisivo, tengamos presente a este pueblo.

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. Confiamos que estan resucitad@s.  Junto con ell@s decimos: “Padrenuestro...”.

 

  • Tambien le pedimos a María que nos ayude a cultivar un corazón confiado, al estilo de Jesús

 

  • Recemos la oración de Francisco papa, por la Paz

 

“Señor Jesús, ante ti quiero volcar el espanto por el horror y el error de la guerra.
Me sangra el corazón por los ayes del sufrimiento de miles de seres humanos
que se ven envueltos en un conflicto que no quieren ni han creado.

Ante ti, Señor, me pregunto: «¿Qué precio tiene la paz?, ¿a qué acciones nos reta?».

 Ayúdanos, Señor, a humanizar la sociedad, abriendo nuestro corazón
a una cultura de la ternura y la paz, favorecedora de bienestar social.


Para que la paz sea eficaz,

todos debemos comprometernos con actitudes auténticas de sana humildad.
Una actitud del corazón y una comprensión de la mente que deja a los otros ser ellos mismos,
con todos los derechos de ser humanos.

 

Dios Padre de todos,
danos ojos grandes para ver y mirar a los demás como hermanos y hermanas
a quienes debemos solo amar y respetar.
Y saca de nuestro interior la violencia
y el gesto amenazador que hiere y aplasta a los demás.

 

Tú nos dices: «Mi paz les dejo, mi paz les doy; no se las doy como la da el mundo.
No se turbe su corazón ni se acobarde» .

 

Que tu Espíritu nos infunda la serena confianza.

Tú fuiste víctima de la violencia
que te llevó a la muerte en cruz.
Que tu resurrección nos lleve a realizar
el sueño amoroso de la paz
y de la felicidad que Dios quiere
para sus hijos e hijas amadas.


AMÉN.

  • Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

Nos ayudan para armar estas celebraciones …

 

  1. Un tal Jesús: Nº 85 “El patron que se fue”.

https://youtu.be/Kx-vmROgn0Q?si=94cr70lrapTxqQ0x

 

 

  1. 2. JOSÉ ANTONIO PAGOLA

Si ponen en google “Comentarios bíblicos de José Antonio Pagola” se van a encontrar con sus reflexiones sobre los textos del domingo. Para cada domingo tiene varias homilías porque son de diferentes años. 

Last modified: Saturday, 18 November 2023, 4:33 AM