• Con alegría, este nuevo año, les ofrecemos esta propuesta para seguir multiplicando mesas que se reúnan en el Nombre de Jesús, para seguir nutriendo nuestro discipulado junto con otros, en estos tiempos nuestros, tan desafiantes.

  • Les proponemos que tengan un poco de barro o cenizas para bendecir. (Más adelante lo explicamos)

Primer paso: Contemplamos nuestra vida

    • • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa

    En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, del amor incondicional del Hijo y del Viento siempre nuevo del Espíritu. Amén.

    • Le pedimos a la poesía y a la música que despierten nuestro corazón en este MIÉRCOLES DE CENIZAS donde iniciamos la CUARESMA. Estos cuarenta días para seguir aprendiendo a ver, a escuchar y abrazar al estilo de Jesús. Escuchemos y cantemos: “Que no se ve” de Teresa Parodi. 

    QUE NO SE VE

    Teresa Parodi

    Cuánta poesía tiene la vida que no se ve. 

    Cuánto milagro, pan cotidiano que no se ve. 

    Vaya a saber, cómo se mira que no se ve. 

    Cuánto se olvida, que no se ve. 

    Cuánto se pierde, que no se ve.

    Vamos buscando tan apurados, quién sabe qué. 

    Hasta que un día nos damos cuenta cuánto se fue. 

    Vaya a saber con qué indulgencia, que no se ve

    Nos perdonamos más de una vez,

    lo que dejamos, que no se ve.

    Sé que no es tarde, que nunca es tarde para aprender 

    que si te quiero debo decirlo más de una vez
    Vuelvo a nacer, cada mañana vuelvo a nacer... 

    Voy tras de aquello que no se ve ¡Qué maravilla!

    ¡Canto a la vida! Vuelvo a NACER

    • Tiempo personal:
      • Recordá, en estos últimos tiempos, alguna persona o alguna situación que te ayudó a ver algo que hasta ese momento no estabas viendo. 
        • ¿Qué fue lo que pasó?; ¿Cómo pudiste ver?
          • ...
        • Una vez que “pudiste ver”... ¿lograste “volver a nacer”?. ¿Qué decisiones fuiste tomando?.
          • ...
    • Si te parece, lo podes escribir.
    • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

    Reflexión

    • La poetisa nos ayuda a caer en la cuenta de algo que nos pasa con bastante frecuencia, nos dice: “Vaya a saber cómo se mira que no se ve”. Nos insiste: “Cuánta poesía tiene la vida que no se ve. Cuánto milagro, pan cotidiano que no se ve. Cuánto se olvida, que no se ve. Cuánto se pierde, que no se ve”. Nosotros sabemos que esto es verdad. 

    • También es cierto que muchas veces algunas personas o algunas situaciones nos ayudan a limpiar la mirada y así “podemos ver”. A veces, por ejemplo, la enfermedad propia o de alguna persona muy querida nos ayuda valorar cosas que sabíamos “con la cabeza” pero ahora le damos otra densidad y al mismo tiempo aprendemos a relativizar. Relativizar significa “poner en relación a...”, distinguir entre lo que es importante, esencial y lo que es circunstancial, secundario. Los momentos de fragilidad, de dolor muchas veces hacen aflorar el amor de una manera notable y empezamos a “ver” cosas que antes no veíamos. Es más, ya no podemos volver a mirar como antes. 

    • Otras veces la forma de vivir de algunas personas nos contagia su coraje, su compasión, su entusiasmo, nos “despiertan”, limpiando así nuestra mirada. Nos ayudan a ver otras cosas que son valiosas y que antes no podíamos ver. Vamos aprendiendo así algunos secretos de la vida. 

    • Esto mismo que decimos de “la mirada”, lo podemos decir de nuestra capacidad de “escuchar”, de hacer silencio o nuestra manera de “abrazar y dejarnos abrazar”. Están ahí a la mano: “ver”, “escuchar”, “abrazar” sin embargo por diversos motivos se van “enfriando”, “paralizando”, “enturbiando”. También nos puede pasar en nuestra relación con Jesús, con nuestro Dios; capaz que tenemos algunas oraciones o ritos, gestos, expresiones personales y comunitarias que nacieron para alimentar nuestra fe, pero a veces pueden estar en “piloto automático” y... terminan siendo expresiones vacías. 

    • Este tiempo de cuaresma, estos cuarenta días, pueden ser una buena oportunidad para despertar nuestro corazón y así poder contemplar al Jesús apasionado por la vida y eso nos ayudará a “ver lo que no se ve”; a “escuchar” lo que no escuchamos y a “abrazar” lo que no estamos abrazando. Porque “Sabemos que nunca es tarde para aprender.  Que si nos queremos debemos decirlo más de una vez. Porque cada mañana volvemos a nacer”

    • Vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro, teniendo en cuenta lo que venimos reflexionando. 

    • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

    Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

    Según la Comunidad de Mateo 6,1-6. 16-18

    “Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu ayuda quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará”.

    Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

    Reflexión:

    • Pongámosle algo de contexto a este texto que acabamos de leer. El capítulo 5 del Evangelio de Mateo comienza con algo central para Jesús y para la comunidad: “Las bienaventuranzas”. Jesús está convocando a sus discípul@s de ayer y de hoy a vivir en plenitud. Las vamos a recordar con esta simple y profunda traducción del Jesuita José Enrique Galarreta sj.

    “¡Cuanto más felices seríamos!... Si no necesitáramos tantas cosas.

    ¡Cuanto más felices seríamos!... Si nuestro corazón no fuera tan violento.

    ¡Cuanto más felices seríamos!... Si aprendiéramos a atravesar el dolor.

    ¡Cuanto más felices seríamos!... Si nuestro corazón fuera transparente.

    ¡Cuanto más felices seríamos!... Si fuéramos sembradores de la paz.

    ¡Cuanto más felices seríamos!... Si trabajáramos por un mundo más justo,

    Y si nos persiguen y tenemos que sufrir por esto...

    ¡Más felices todavía!”

    • Jesús vive estas bienaventuranzas, por eso su palabra es creíble, la gente decía: “Habla como quien tiene autoridad”. Jesús está bien atento a “ver lo que comúnmente no se ve”, agudiza su capacidad de escucha para comprender lo que le pasa a su pueblo, va con el corazón abierto abrazando y dejándose abrazar. Jesús vive en plenitud, es fecundo y contagia ganas de vivir. Lo podemos imaginar cantando en cada amanecer: Vuelvo a nacer, cada mañana, vuelvo a nacer... Voy tras de aquello que no se ve ¡Qué maravilla!. ¡Canto a la vida! ¡Vuelvo a NACER!”

    • Esta manera de vivir necesita ser cuidada, por eso en el capítulo 6 la comunidad de Mateo nos recuerda estos tres caminos para poder vivir el espíritu de las bienaventuranzas: 1º “Ayudar al necesitado”, ejercitando la empatía, la compasión, la reciprocidad y la solidaridad.ayunar para tener un diálogo profundo con nosotros mismos y 3º rezar para que nos sintamos sostenidos y alentados por el Dios de la Vida a dar lo mejor cada día. 

    • Estas prácticas cuaresmales tienen sentido porque tienen el horizonte de las bienaventuranzas, así nos vamos humanizándonos aprendiendo a hacernos cada vez más herman@s. Está bueno tener un tiempo, cuarenta días para vivir intencionadamente, a otro ritmo y así encontrar nuevas sendas.

    • Vale la pena y la dicha escuchar la advertencia que nos hace la poetisa: “Vamos buscando tan apurados, quién sabe qué. Hasta que un día nos damos cuenta cuánto se fue. Vaya a saber con qué indulgencia, que no se ve. Nos perdonamos más de una vez, lo que dejamos, que no se ve”. Estos cuarenta días son una oportunidad para detenernos y así “ver” más, “escuchar” más y “abrazar” más para seguir humanizándonos a través de “la solidaridad”, “el ayuno” y “la oración”, entre otros caminos posibles en medio de tantas violencias, indiferencias, superficialidades y negacionismos.

    • ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

    Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

    • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción “que no se ve”, y pongamos ahora atención en el “barro o cenizas” que tienen en la mesa. 

      1. La escuchamos, cantamos… 
      2. Bendecimos el barro-cenizas. Uno o todos pueden decir esta oración, extendiendo las manos sobre el barro. (También ustedes pueden hacer su propia oración de bendición con todo lo que estuvimos rezando)

    Dios Padre y Madre, fuente de la vida, que Te manifiestas de una manera tan transparente a través de toda Tu Creación. Aquí estamos con la decisión de querer ver más, escuchar más y abrazar más al estilo del Jesús de las Bienaventuranzas. Por eso te pedimos que bendigas este barro, para que este barro nos recuerde que “somos Barro y Aliento Tuyo, para amar y dejarnos amar”. Amén

      1. Después de esta bendición, hacemos el siguiente gesto. 
        • Si estoy sol@... Me coloco el barro en la frente haciendome la señal de la cruz y dijo: “Recordá que sos Barro y Aliento de Dios para amar”. 
        • Si estas con otros, se colocan de a dos, frente a frente, para realizar el gesto y las palabras. Primero uno y después el otro. 
          • Le colocamos el barro bendecido en la frente haciendo una señal de la cruz y le decimos: “Recordá que sos Barro y Aliento de Dios para amar”
          • Cerramos el gesto con un abrazo. 

    • Ahora los invitamos a hacer una oración aún más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que está pasando en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…
    • Después de un rato de silencio.
      • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

      • También, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que están frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua
    • Le pedimos a María que nos ayude, por eso le decimos: “Alégrate María, llena eres de gracia...”

    • Junto con Jesús que nos enseña a vivir desde las bienaventuranzas, rezamos juntos: “Padrenuestro...”

    1. Nos ayuda mucho escuchar “UN TAL JESÚS”. Nº 46 “El ayuno que Dios quiere”. https://youtu.be/IDCSoFY3gXA?si=TdwkVs-dT-rNr0lG

    1. Les recomendamos, como el año pasado, lo que Francisco propone estos gestos y “otros ayunos” que podemos hacer. 

    En lugar del ayuno de carne en CUARESMA, el Papa Francisco propone 15 sencillos gestos de AMOR y 11 ayunos

    1. Saludar(siempre y en todo lugar)

    2. Dar las gracias (aunque no “debas" hacerlo).

    3. Recordarle a los demás cuánto los amas.

    4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.

    5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.

    6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.

    7. Levantarle los ánimos a alguien.

    8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.

    9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.

    10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.

    11. Corregir con amor, no callar por miedo.

    12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.

    13.Limpiar lo que uso en casa.

    14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.

    15. Llamar por teléfono a tus padres, si tienes la fortuna de tenerlos.

    OTROS 11 AYUNOS

    1. Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas
    2. Ayuna de descontentos y llénate de gratitud
    3. Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia
    4. Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo
    5. Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios
    6. Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida
    7. Ayuna de presiones y llénate de oración
    8. Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón
    9. Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás
    10. Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación
    11. Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros

    Que el Espíritu nos dé coraje para ponerle el cuerpo a esta oración. 

    Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

    L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

    Última modificación: Sunday, 11 de February de 2024, 21:39