Primer paso: Contemplamos nuestra vida

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.

En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, del amor incondicional del Hijo y del Viento siempre nuevo del Espíritu. Amén.

  • Le pedimos a la poesía y a la música que despierten nuestro corazón a través de la canción: Soy hijo, soy hermano” de Carlos Saracini cp.

Dios que es Amar. Me susurró esta verdad.

SOY HIJO. SOY TU HIJO.

SOY HERMANO, SOS MI HERMANA.

SOMOS HUMANOS.

 

Madre Tierra, siento tu voz, siento tu Amor.

SOY HIJO, SOY TU HIJO...

 

Estos llamados, son luz y cruz. Afirma Jesús.

SOY HIJO, SOY TU HIJO...

 

Hoy despertemos, hoy arriesguemos... la libertad.

SOY HIJO, SOY TU HIJO...

Tiempo personal:

 

  • Desde niñ@s aprendimos a rezar el Padrenuestro reconociendo que somos “Hijas de Dios”, “Hijos de Dios”, dándonos cuenta o sin darnos cuenta.
    • Sintamos y pensemos lo que estamos diciendo. Hoy con la edad que tengo, con la conciencia que tengo: ¿Qué significa para mí, reconocerme “hija de Dios”, “hijo de Dios”?
      • ...

 

  • Si amplifico lo que estoy diciendo a todos los seres humanos, porque nosotros sabemos por Jesús que Dios es ABBA (Padre y Madre), por eso cada ser humano es “hija de Dios”, es “hijo de Dios”. ¿Esta afirmación qué me hace sentir, pensar?. ¿Qué certezas y qué preguntas me provocan?
    • ...

Reflexión:

 

  • Tenemos que seguir cultivando esta conciencia de sabernos Hijas e Hijos de Dios. Dándonos o sin darnos cuenta creemos que sólo algun@s “merecen” ser llamados hij@s de Dios, porque comprenden a Dios con las categorías del dios mercado, donde la meritocracia y la competencia conceden este privilegio.

 

  • El Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma nos va afirmar: “Tanto Dios amó al mundo, que entregó a su Hijo único”. José A. Pagola dice con claridad:

 

Pocas frases habrán sido tan citadas como ésta que el evangelio de Juan pone en boca de Jesús. Los autores ven en ella un resumen del núcleo esencial de la fe, tal como se vivía entre no pocos cristianos a comienzos del siglo segundo.

 

Dios ama al mundo entero, no sólo a aquellas comunidades cristianas a las que ha llegado el mensaje de Jesús. Ama a todo el género humano, no sólo a la Iglesia. Dios no es propiedad de los cristianos. No ha de ser acaparado por ninguna religión. No cabe en ninguna catedral, mezquita o sinagoga. Dios es de todos.

 

Dios habita en todo ser humano acompañando a cada persona en sus gozos y desgracias. A nadie deja abandonado, pues tiene sus caminos para encontrarse con cada uno, sin que tenga que seguir necesariamente los que nosotros le marcamos. Jesús le veía cada mañana «haciendo salir su sol sobre buenos y malos».

 

  • Recién cantamos: “Dios que es Amar”, porque Su Amor nos habita y nos alienta a entrar en esta dinámica que es amar, en cada amanecer. Pero sabemos que “estos llamados son luz y cruz lo afirma Jesús. En un mundo tan injusto y desigual, decidir como Jesús cambiar la lógica “amigo-enemigo” por “hermano-hermano” es revolucionario. Por eso “hoy despertemos, hoy arriesguemos la libertad”... decidamos una y otra vez entrar en esta dinámica que es amar, a pesar y a través de tanto maltrato, de tanta violencia, de tanto racismo, machismo y mucho más.

 

  • Les ofrecemos esta reflexión de la poetisa Argentina Liliana Budoc, una mujer Islámica para seguir profundizando esta conciencia de ser Hij@s de Dios.

 

"Yo sé muy poco sobre los dioses, casi nada. No sé dónde habitan...no sé si duermen...

Tampoco sé si llevan cuenta de cada uno de nosotros y nuestros actos.

Ignoro si se pronuncian en plural, en mayúscula, hacia el Este, hacia el río.

Yo no sé casi nada sobre Dios, pero cuando deseo imaginarlo se me aparece el sol...

Omnipresente, justo, indoblegable. Contra el que nada pueden las cadenas ni los señuelos de oro.

Nada más parecido a Dios que este sol nuestro, principio de la vida, tan lejos y tan cerca.

 

Y nosotros, sus hijos, queriendo hacernos a su semejanza: justos, indoblegables.

Sin que puedan contra nosotros las cadenas o los señuelos de oro.

Y aquí sus hijos, adeudándole la mejor de todas las ofrendas, la única que el sol puede esperar. Salir al cielo, iluminar un día la primera mañana sin hambrientos, la primera mañana sin espanto

la primera mañana de los hombres. Salir al cielo para iluminar, la primera mañana sin esclavos."

 

  • Vayamos al encuentro de Jesús, el Hijo que nos alienta a reconocernos hij@s de Dios.

 

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

 

Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Según la Comunidad de Jn. 3, 14-21

 

“Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto: así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, y entonces todo el que crea en él tendrá por él vida eterna. ¡Tanto amó Dios al mundo! Que entregó a su Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él. Para quien cree en él no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el hecho de no creer en el Nombre del Hijo único de Dios. Esto requiere un juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues el que obra el mal odia la luz y no va a la luz, no sea que sus obras malas sean descubiertas y condenadas. Pero el que hace la verdad va a la luz, para que se vea que sus obras han sido hechas en Dios

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando al Maestro.

 

Reflexión:

 

  • Estamos leyendo el capitulo 3 del Evangelio de Juan. Jesús está hablando con Nicodemo. Le hizo esta provocación: “Nicodemo tenes que nacer de nuevo para que puedas descubrir a Dios como “Abba”, Padre y Madre”.

 

  • “Nacer de nuevo” reconociendo a Dios que es como “el sol”, “la luna” y “las estrellas”... siempre nos esta iluminando con Su Amor porque somos sus hijas e hijos amados. Nicodemo y nosotros hoy estamos convocad@s por Jesús a reconocer que habita Su Luz, Su Amor en nosotros, para irradiar esta verdad que está en toda la humanidad y en toda la Creación.

 

  • Si logramos “despertar y arriesgar nuestra libertad” como recién cantamos, será para ir al encuentro de otros reconociéndolos hermanas y hermanos de un mismo Dios Padre y Madre. Nunca será un privilegio de unos pocos que tienen acceso a Dios, todo lo contrario, con un corazón agradecido sabrán recibir la luz-amor de los otros y ofrecer su luz-amor.

 

  • Antonio Pagola nos dice también: “Dios no sabe ni quiere ni puede hacer otra cosa sino amar, pues en lo más íntimo de su ser es amor. Por eso dice el evangelio que ha enviado a su Hijo, no para «condenar al mundo», sino para que «el mundo se salve por medio de él». Ama el cuerpo tanto como el alma, y el sexo tanto como la inteligencia. Lo único que desea es ver ya, desde ahora y para siempre, a la Humanidad entera disfrutando de su creación.

 

  • Este Dios sufre en la carne de los hambrientos y humillados de la Tierra; está en los oprimidos defendiendo su dignidad, y con los que luchan contra la opresión alentando su esfuerzo. Está siempre en nosotros para «buscar y salvar» lo que nosotros estropeamos y echamos a perder.

 

  • Dios es así. Nuestro mayor error sería olvidarlo. Más aún. Encerrarnos en nuestros prejuicios, condenas y mediocridad religiosa, impidiendo a las gentes cultivar esta fe primera y esencial. ¿Para qué sirven los discursos de los teólogos, moralistas, predicadores y catequistas si no hacen la vida más bella y luminosa recordando que el mundo está envuelto por los cuatro costados por el amor de Dios?”

 

  • ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando?

 

Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”

  • En esta afirmación: “Dios es amar” estamos expresando esta convicción de Jesús; estamos convocad@s a entrar en esta dinámica del amor. Sigamos cultivando esta experiencia de Fe, para caminar en el amor, confiando que DIOS SIEMPRE ESTA, su amor nos sostiene como la madre tierra. Su amor nos ilumina como el sol,  la luna y las estrellas. Su amor nos alienta como el viento que siempre respiramos. Además su amor, constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que nos arriesgemos a amar, entre dolores y alegrías.

 

  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción, imaginando que Jesús la canta con nosotros: “Soy hijo, soy hermano”.

 

  • Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la canción a partir de todo lo que venimos reflexionando, rezando.

 

  • Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, en nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que están frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude, por es lo decimos: “Alégrate María, llena eres de gracia...”

 

  • Junto con Jesús que nos enseña a vivir amando, rezamos juntos: “Padre-Madre nuestro...”

 

 

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

 

Les proponemos para seguir profundizando...

 

–   Escuchar “un tal Jesús: “El gemido del viento” Nº 56

–  

 

-Les recomendamos como siempre buscar los comentarios de José A. Pagola y otros.

 

–   También les recordamos los 15 gestos de amor y los 11 ayunos que nos propone Francisco para esta cuaresma, para seguir encontrando pistas para cultivar este camino y horizonte del amor.

 

Gestos de AMOR

1. Saludar(siempre y en todo lugar)

2. Dar las gracias (aunque no “debas" hacerlo).

3. Recordarle a los demás cuanto los amas.

4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.

5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.

6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.

7. Levantarle los ánimos a alguien.

8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.

9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.

10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.

11. Corregir con amor, no callar por miedo.

12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.

13.Limpiar lo que uso en casa.

14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.

15. Llamar por teléfono a tus padres, si tienes la fortuna de tenerlos, o quien lo necesite.

 

OTROS 11 AYUNOS

  1. Ayuna de palabras hirientes y transmití palabras bondadosas
  2. Ayuna de descontentos y llénate de gratitud
  3. Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia
  4. Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo
  5. Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios
  6. Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida
  7. Ayuna de presiones y llénate de oración
  8. Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón
  9. Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás

10. Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación

11. Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escucha a los otros

 

Última modificación: Friday, 8 de March de 2024, 17:09