Nota: Vamos a necesitar la imagen de un Jesús Crucificado y una vela.

 Contemplamos nuestra vida

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre.

En el Nombre de este Dios comunión, que nos convoca a la fraternidad universal. Confiando en el amor incondicional del Padre-Madre, ... la inspiración del Hijo y... el fuego del Espíritu. Amén.

 

  • En este viernes santo le pedimos a la poesía y a la música que despierten nuestro corazón a través de la canción ¿Quién dio muerte a mi Señor? De Francisco Murray cp y Carlos Saracini cp.  

 

  • Las y los invitamos a ir sintipensando este canto, como siempre, porque nos irá presentando diversas situaciones de cruz, de Crucifcadas y crucifcados de hoy, relacionandolas con Jesús Crucificado. Escuchemos, cantemos, recemos con esta canción, en este viernes santo.

 

-¿QUIÉN DIO MUERTE A MI SEÑOR?

Francisco cp y Carlos cp.

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¿Quién dio muerte a mi Señor, enturbiando en el sendero,

su paso firme y sereno, su palabra y su vigor?.

 

Quién le dio muerte certera, clavándolo de soledad,

en la densa oscuridad, de la olvidada celda.

Dejándolo morir lento, como engañando a la vida,

la soledad es su herida, por donde pierde el aliento.

¿Quién dio muerte a mi Señor...?

 

Quién le dio muerte final, al doblegarlo en la siega,

al que junto con la tierra, le robaron techo y pan.

Dejándolo sin canto, sin música, fiesta, cultura,

sin más sabor que la amargura, bebida en su propio llanto.

¿Quién dio muerte a mi Señor...?

 

Quién lo mato en el oscuro, martirio de la guerra,

sin razón y sin tregua, sin esperanza ni triunfo.

Quién cortó el tallo verde, quién su búsqueda engañó,

ofreciendo la evasión, en ilusiones de muerte.

¿Quién dio muerte a mi Señor...?

 

La vida de tantos justos, de Tu Sangre hacen memoria,

Tú vas haciendo la historia, venciendo la muerte juntos.

Ningún dolor será en vano. Tus Huellas le dan sentido.

Vamos haciendo el camino. Tú abrazas todo lo humano.

 

  • Estas situaciones de Cruz y otras situaciones de Cruz, (las podemos nombrar)... esas que te duelen, te indignan, te dejan impotente y mucho más.
    • ¿Qué te provocan?
      • ...

 

  • Recién le dijimos a Jesús: “Ningún dolor será en vano. Tus Huellas le dan sentido. Vamos haciendo el camino. Tú abrazas todo lo humano” ¿Qué decís de esta afirmación?

 

  •  ...
  • Sigamos contemplando a Jesús, nuestro Maestro.

 

 

Contemplamos al apasionado Jesús

Según la Comunidad de Marcos 15, 12-15

 

Pilato quiso dar satisfacción al pueblo: dejó, pues, en libertad a Barrabás y sentenció a muerte a Jesús. Lo hizo azotar, y después lo entregó para que fuera crucificado. Los soldados lo llevaron al pretorio, que es el patio interior, y llamaron a todos sus compañeros.(...) Después de haberse burlado de él, le sacaron la capa roja y le pusieron de nuevo sus ropas. Los soldados sacaron a Jesús fuera para crucificarlo.

 

En ese momento, un tal Simón de Cirene, que es el padre de Alejandro y de Rufo, volvía del campo; los soldados le obligaron a que llevara la cruz de Jesús. Lo llevaron al lugar llamado Gólgota, o Calvario, palabra que significa «calavera». Después de ofrecerle vino mezclado con mirra, que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas, sorteándolas entre ellos. Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron.

 

Pusieron una inscripción con el motivo de su condena, que decía: «El rey de los judíos.» Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. (...) Igualmente los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley se burlaban de él, y decían entre sí: «Si pudo salvar a otros, no se salvará a sí mismo. Que ese Mesías, ese rey de Israel, baje ahora de la cruz: cuando lo veamos, creeremos.» Incluso lo insultaban los que estaban crucificados con él.

 

Llegado el mediodía, la oscuridad cubrió todo el país hasta las tres de la tarde, y a esa hora Jesús gritó con voz potente: «Eloí, Eloí, lammá sabactani», que quiere decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo, algunos de los que estaban allí dijeron: «Está llamando a Elías.» Uno de ellos corrió a mojar una esponja en vinagre, la puso en la punta de una caña y le ofreció de beber, diciendo: «Veamos si viene Elías a bajarlo.»

 

Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró.

 

En seguida la cortina que cerraba el santuario del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Al mismo tiempo el capitán romano que estaba frente a Jesús, al ver cómo había expirado, dijo: «Verdaderamente este hombre era hijo de Dios

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio. Si quieren lo pueden volver a leer o volver a escuchar, para seguir contemplando a Jesús.

 

Reflexión:

 

  • El domingo de Ramos pasado, la liturgia nos invitaba a leer toda la pasión según San Marcos, después de la entrada de Jesús a Jerusalén. Nosotros recién leímos una parte.
  • Les ofrecemos esta contemplación que hace Ana María Diaz de este texto el domingo de Ramos. Es una lectura lúcida, muy pasionista, por eso muy Pascual.

 

“SUSURRO DE ÚLTIMA HORA

 

Muchas veces las cosas se ponen difíciles en nuestra vida personal, o en los grupos a los que pertenecemos, y ni que decir en la vida social. Entonces, solemos esperar que aparezca una solución, o claridad para encontrar un camino de salida, buscando el consejo de personas sabias, o confiando en líderes, en expertos o intelectuales lucidos; o bien recurriendo a instituciones u organizaciones fuertes. Y si ocurre que por estas vías no aflora una luz en el horizonte, nos llenamos de temor, desesperanza y pesimismo, como si se hubieran cerrado todas las puertas.

 

Algo de eso le ocurre hoy a mucha gente y a la humanidad por distintos motivos.

Jesús vivió la peor crisis de su vida en el momento en que se dio cuenta - como se dieron cuenta todos sus cercanos - que las cosas habían llegado al punto de máxima tensión, y que los acontecimientos se desencadenarían sin vuelta atrás. Hoy, domingo de ramos, hacemos memoria de estos acontecimientos, proclamando casi completo el capítulo 15 del evangelio de Marcos, que se tiene como el primero de los 4 evangelios.

 

El dramático relato cuenta que, apenas llegó la claridad del día, se reunieron todas las autoridades del poder religioso judío y llevaron a Jesús ante Pilatos - recordemos que lo habían tomado detenido la noche anterior en Getsemaní -, para hacer presente todos sus delitos contra el poder del César y pedir que lo juzgara. Esto era claramente una tergiversación, puesto que Jesús, un rabino que anunciaba un mensaje espiritual, con el que amenazaba el poder de los sumos sacerdotes, anunciando a un Dios misericordioso, es presentado como un líder político, que amenaza el poder del emperador, proclamándose rey de los judíos.

 

Este acomodo de los hechos y la manipulación de la opinión popular permitió que pusieran en libertad  a Barrabas, quien sí era un zelote que se oponía al César, que hicieran escarnio del ministerio de Jesús, lo torturaran,  lo llevarán al Gólgota, lo crucificarán y, transcurridas nueve horas desde la claridad de la mañana,  a las tres de la tarde, se oscureciera el cielo,  y Jesús muriera, sintiendo que Dios lo había abandonado,  mientras se partía en dos el velo del templo.

 

Sin embargo, este dramático relato, con ese fatal desenlace, tiene en la última frase, del último versículo del relato, una formidable señal que corrige los acontecimientos, y abre camino a los maravillosos acontecimientos por venir. El centurión, un soldado de profesión, entrenado para acatar ordenes en lugar de discernir, un hombre al servicio de las armas y del poder del imperio, en medio de la oscuridad, desentraña la luz que había sido oscurecida justo en la claridad de la primera hora del día, diciendo: “Verdaderamente este hombre era hijo de Dios”.

 

A la hora nona, en medio de las sombras, aflora una sensibilidad espiritual en quien menos se podría esperar, y nos sorprende con una verdad que pone las cosas en su lugar. Cuando ya nadie tenía esperanzas a las que recurrir, el corazón de un hombre, acostumbrado a creer en verdades que se imponen con la fuerza de las armas, es capturado por la sutileza de una formidable revelación y la susurra para anunciarla al mundo y la historia.

 

En estos difíciles momentos, cuando muchos sienten que ya no hay soluciones viables para tantos problemas, ni esperanza a las que recurrir; cuando no vislumbramos propuestas válidas en tantas cosas, estamos invitados a confiar en el Dios de Jesús, quien siempre nos sorprende en lugares inesperados, a través de personas “inapropiadas”, a última hora, en los momentos más oscuros, y nos susurra una novedad que puede cambiarlo todo. ¡Amén!”

 

Ana María Díaz, Ñuñoa, Santiago de Chile 24 de marzo 2024

 

  • Las y los invitamos a quedarnos un rato en silencio. Si lo necesitamos, volvamos a leerlo o escucharlo, lo hacemos.

 

  • Nos podemos preguntar: En este viernes Santo...

 

  • ¿Qué provoca en mí esta manera de contemplar a Jesús Crucificado?
    • ...
    • ¿Qué provoca en mí esta manera de contemplar al Dios Padre y Madre, que vivió y nos comunica Jesús?
      • ...

 

 

“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

 

  • En esta afirmación: “Dios es amar” se unen “el camino” y “el horizonte”. Sigamos cultivando nuestra Fe, en este viernes santo, para caminar en el amor confiando que DIOS SIEMPRE ESTA. Como recién nos decía Ana María: “estamos invitados a confiar en el Dios de Jesús, quien siempre nos sorprende”. Su amor, constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que nos arriesgemos a amar al estilo del apasionado Jesús.

 

  • Gesto: Los invitamos a tomar la cruz con la imagen de Jesús crucificado. (Si somos unos cuantos, lo vamos pasando en silencio). Recordamos el final del canto:

“La vida de tantos justos, de Tu Sangre hacen memoria,

Tú vas haciendo la historia, venciendo la muerte juntos.

Ningún dolor será en vano. Tus Huellas le dan sentido.

Vamos haciendo el camino. Tú abrazas todo lo humano”.

 

 

 

  • Nos quedamos contemplándolo, volviendo a pasar por el corazón todo lo que fuimos rezando, reflexionando, descubriendo en esta celebración.

 

  • Sigamos contemplándolo. Cayendo en la cuenta lo que nos regalan los cuatro Evangelios...

 

  • La comunidad de Marcos nos recuerda esas palabras en la Cruz: “Padre, por qué me has abandonado”. La comunidad de Lucas tambien recuerda a Jesús diciendo en la Cruz: “Padre, en Tus Manos, encomiendo mi espíritu”. En los dos relatos dice: “Padre”, es decir: “ABBA”. La comunidad de Mateo  y de Juan nos dicen: “Inclinando la cabeza, entregó Su Espíritu”.

 

  • Confiando en el Dios de Jesús, que nos entregó Su Espíritu desde La Cruz, hacemos una oración aun más explícita. Traemos al corazón las situaciones de cruz que recordamos al principio, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Después de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que están frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude, por es lo decimos: “Alégrate María, llena eres de gracia...”

 

  • Junto con Jesús que nos enseña a vivir amando, rezamos juntos: “Padre-Madre nuestro...”

 

  • Para terminar les ofrecemos esta oración de Francisco papa, pidiendo por la Madre Tierra que esta siendo Crucificada.

 

 

ORACIÓN POR NUESTRA TIERRA

 

Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo

y en la más pequeña de tus criaturas.
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,

derrama en nosotros la fuerza de tu amor

para que cuidemos la vida y la belleza.

 

Inúndanos de paz, para que vivamos 

como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados

y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos.


Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo

y no depredadores, para que sembremos hermosura

y no contaminación y destrucción.

Toca los corazones de los que buscan

sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra.

Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,

a contemplar admirados, a reconocer que

estamos profundamente unidos con todas las criaturas

en nuestro camino hacia tu luz infinita.


Gracias porque estás con nosotros todos los días.

Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha

por la justicia, el amor y la paz.

 

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp y Carlos cp

 

  • PD: De una manera especial los y las invitamos a escuchar  UN TAL JESÚSen esta semana santa, desde la entrada de Jersusalén: Nº 106 “Viva el hijo de Davidhasta el final el Nº 144.

 

 

שינוי אחרון: Wednesday, 27 March 2024, 9:58 AM