Contemplamos nuestra vida

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa. 

En el Nombre del amor incondicional de Dios Padre-Madre, del Hijo, Jesús Crucificado-Resucitado y del Viento siempre nuevo del Espíritu. Amén.

Hoy muchos dicen, “no hay nada más que hacer”

con sus palabras, su manera de ser. 

Muchos se quejan, quieren olvidar, la sangre derramada por nuestra libertad.

Hay que ponerle el cuerpo, hermano, hay que poner mucha pasión.

Si vos querés que cambie “algo” tenes que abrir el corazón.

Hay que ponerle el cuerpo, hermano. Hay que crear fraternidad.

Si vos crees en algo nuevo, abrite a la diversidad.

Cientos de miles se dejan inspirar, creen en la Vida buscan confiar.

Cientos de miles no dejan de crear, tienen coraje, aman de verdad.

Rompe tus miedos, aprende a gozar, acaricia tus heridas, no dejes de abrazar.

Soña con otros, no dejes de arriesgar, suma “tus huellas”, tu belleza, tu andar.

Hay que ponerle el cuerpo…

Somos pequeños, inmensidad, somos un misterio que hay que revelar.

Somos algo único, muy singular. Dios te ha regalado, un soplo original.

Sentí al Maestro, desnudo en la Cruz, gritando… su cuerpo: “Libera tu luz”

Cientos de miles escuchan “Su voz”, quieren sumarse a este pacto de amor.

Tiempo personal: 

  • Recien cantamos: “Hay que ponerle el cuerpo, hermano, hay que poner mucha pasión. Si vos querés que cambie “algo”, tenes que abrir el corazón”.
    • ¿Qué significa para vos, “ponerle el cuerpo” a la vida? ; ¿A qué le estas poniendo el cuerpo?...
      • ...
    • ¿Quiénes son para vos, testimonio de “ponerle el cuerpo” a la vida?. Esas personas que viven con pasión. Recordemos algunas de ellas.  
      • ...
  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

Reflexión

  • Nosotros sabemos que la VIDA “nos invita”, “nos llama”, “nos empuja”, y por eso, con ganas o sin ganas tenemos que “ponerle el cuerpo”. Desde adentro y desde afuera, la vida se las arregla para no dejarnos tranquil@s. De hecho como recien cantamos: “Hoy muchos dicen, “no hay nada más que hacer” con sus palabras, su manera de ser”. Esta es una época de fuertes negacionismos: “Muchos se quejan, quieren olvidar, la sangre derramada por nuestra libertad”. Algun@s creen que negando lo que ha pasado y lo que está pasando, es la mejor manera de vivir. Sin embargo, todos sabemos que necesitamos mirar de frente nuestra historia, nuestros miedos, nuestros fracasos y también nuestros logros y alegrías. No podemos, ni debemos evadirnos de nuestra realidad. 

  • Recien estuvimos recordando aquellas personas que son “un faro” en nuestra vida. Ellas y ellos nos ayudan a reconocer que hay: “Cientos de miles se dejan inspirar, creen en la Vida buscan confiar. Cientos de miles no dejan de crear, tienen coraje, aman de verdad”. 

  • Aquí queremos traerles el testimonio de Nora Cortiñas, una de las Madres de la Plaza de Mayo, que el jueves 30 de mayo vivió su Pascua a los 94 años. El 17 de abril de 1977 en plena dictadura militar en Argentina, detuvieron e hicieron desaparecer a su hijo Gustavo. Al otro día empezó su larga búsqueda... que duro 47 años. Incansable mujer, junto con muchos más, con tenacidad y desde el amor lucharon por la memoria, la verdad y la justicia. Nosotros los pasionistas la conocimos muy bien y somos testigos que el motor de su lucha, de su vida fue siempre el amor, al estilo de Jesús. Norita le ha puesto el cuerpo a la vida. El dolor y el amor por su hijo y la pasión de miles, la hizo vivir apasionadamente, asumiendo sus padecimientos como sus alegrías y... se transformó en la madre de un pueblo. 

  • Por eso, contemplando la vida de tantos y tantas que le ponen el cuerpo a la vida desde el amor, podemos escuchar que ellas y ellos nos dicen: “Rompe tus miedos, aprende a gozar, acaricia tus heridas, no dejes de abrazar. Soña con otros, no dejes de arriesgar, suma “tus huellas”, tu belleza, tu andar”. Seguramente hay mucho para agradecer en tu vida, por la manera en que le estas poniendo el cuerpo a aquello que te apasiona y... eso suma fraternidad y sororidad, eso que tanto anhelamos. No dejes de valorarlo. También la vida nos va “empujando” a seguir aprendiendo y a seguir des-aprendiendo aquello que nos damos cuenta que tenemos que cambiar. 

  • Necesitamos de los sueños y de las convicciones para “encender nuestro espíritu”, pero si no “le ponemos el cuerpo” quedan en el nivel de las ideas. Por eso nosotros como discípul@s de Jesús podemos escuchar que en esta fiesta del “Cuerpo de Jesús”, el Maestro nos canta: “Hay que ponerle el cuerpo, hermano, hay que poner mucha pasión. Si vos querés que cambie “algo” tenés que abrir el corazón. Hay que ponerle el cuerpo, hermano. Hay que crear fraternidad. Si vos creés en algo nuevo, abrite a la diversidad”.

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús


Según la Comunidad de Marcos 14, 12-16.22-25

“El primer día de la fiesta en que se comen los panes sin levadura, cuando se sacrificaba el Cordero Pascual, sus discípulos le dijeron: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la Cena de la Pascua?. Entonces Jesús mandó a dos de sus discípulos y les dijo: «Vayan a la ciudad, y les saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo. hasta la casa en que entre y digan al dueño: El Maestro dice: ¿Dónde está mi pieza, en que podré comer la Pascua con mis discípulos?. Él les mostrará en el piso superior una pieza grande, amueblada y ya lista. Preparen todo para nosotros.» Los discípulos se fueron, entraron en la ciudad, encontraron las cosas tal como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua

Durante la comida Jesús tomó pan, y después de pronunciar la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomen; esto es mi cuerpo.» Tomó luego una copa, y después de dar gracias se la entregó; y todos bebieron de ella. Y les dijo: «Esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que será derramada por una muchedumbre. En verdad les digo que no volveré a probar el fruto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio

Reflexión:

  • La comunidad de Marcos estaba muy conmovida por el padecimiento que tuvo que vivir Jesús al final de su vida. Una comunidad conmovida por la manera como Jesús “le puso el cuerpo” a la Buena Noticia del Dios Abba, Padre y Madre. Los que saben dicen que el Evangelio de Marcos comenzó con los relatos de la pasión y luego fueron escribiendo los primeros capítulos. 

  • Recordemos cómo empieza: “Este es el comienzo del Evangelio, la Buena Noticia de Jesús, el Mesías, Hijo de Dios” (Mc.1,1). A los pocos versículos es Bautizado por Juan el Bautista y escucha en lo profundo de su corazón: “Este es mi hijo, el amado, el elegido” (Mc.1,10). Marcos le dedica 8 capítulos a Jesús que reúne discípul@s para “ponerle el cuerpo” a esta buena noticia, entre entusiasmos y confusiones. Hacia el final del capítulo 8 se manifiesta la crisis del grupo y de él también, cuando les pregunta: ¿Quién dice la gente que soy yo?; Y... ¿ustedes quién dicen que soy?. (Mc.8,27). Atravesaron la crisis y Jesús nuevamente se siente confirmado por el Dios Abba, Padre y Madre que les dice, en pleno monte Tabor: “Este es mi hijo, el amado, escúchenlo”. (Mc. 9,7). Como si Dios dijera: “Jesús le está poniendo el cuerpo a esta Buena Noticia de hacerse hermano de todas y todos”

  • Desde el capítulo 9 al 11 Jesús dejará de hacer milagros, porque eso no los ayuda a que se hagan cargo de sus decisiones, no les ayuda a “ponerle el cuerpo” a su buena noticia. Dedica más tiempo para formarlos hasta que entra en Jerusalén. Del capítulo 11 al 15 Marcos describe cómo Jesús es consecuente con su vida, le pone el cuerpo a lo que “había dicho y hecho” a lo largo de su vida pública. Ahora preparan juntos la cena pascual. Claramente el Evangelista, nos muestra lo importante que era ese momento para Jesús ya que había previsto muchos detalles. 

  • Mientras estaban en la cena tomo “el pan” y lo vinculó con “su cuerpo”. Al final tomo la copa y vinculó “el vino” con “su sangre”. El cuerpo-pan y sangre-vino: fragilidad y vitalidad juntas. Como si les dijera: “Todo lo que soy “lo pongo” en este “pan” y en este “vino” como lo hice durante todos estos años. “Somos pequeños, inmensidad, somos un misterio que hay que revelar. Somos algo único, muy singular. Dios nos ha regalado, un soplo original”. Desde esa “pequeñez e inmensidad”, “cuerpo y sangre que somos”, Jesús nos convoca a hacer lo mismo. Nos invita a ponerle el cuerpo a este Sueño de Dios, ahí donde estamos. 

  • La comunidad de Marcos, hoy nos puede estar diciendo: “Sientan al Maestro, desnudo en la Cruz, gritando… su cuerpo: “Libera tu luz”. Cientos de miles escuchan “Su voz”, quieren sumarse a este pacto de amor”. Renueven con Jesús este pacto de amor, esta nueva y definitiva Alianza, poniéndole el cuerpo a esta Buena Noticia. No teman, Jesús se queda con nosotros alimentando nuestra esperanza, con Su Vida”. 

  • ¿Qué nos parece esta reflexión y cómo la vinculamos con lo que veníamos reflexionando
Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

  • Sigamos cultivando esta experiencia de Fe en Jesús Resucitado que fue Crucificado. Caminemos confiando que DIOS SIEMPRE ESTA. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que le pongamos el cuerpo a Su Buena Noticia. 

  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Hay que ponerle el cuerpo, hermano”. 

  • Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la canción a partir de todo lo que venimos rezando. 

  • Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

  • Despues de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua. 

  • Le pedimos a María que nos ayude, por eso le decimos: “Alégrate María, llena eres de gracia...”

  • Junto con Jesús decimos:  “Padre-Madre nuestro...”

  • Terminemos rezando con la oración de Francisco en su carta: “Fratelli Tutti”.

ORACIÓN AL CREADOR

Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos

con la misma dignidad, 

infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,

de justicia y de paz.

Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,

de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.

Amén.

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

Les proponemos para seguir profundizando... 

  • Los alentamos a escuchar “un tal Jesús”: Nº 111 “La nueva Alianza”

-Les recomendamos como siempre buscar los comentarios de José A. Pagola y otros. 

Ultime modifiche: Saturday, 1 June 2024, 09:23