“Por qué caerse y entregar las alas”

| Contemplamos nuestra vida |
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre del Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento simpre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- Deseamos que la poesía y la música despierten y templen nuestro corazón a través de la canción: “Levántate y canta” de Héctor Negro y Cesar Isella.
LEVANTE Y CANTA
Hector Negro y Cesar Isella
Si algún golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.
Y hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima.
Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor al fin, quien nos iguala.
Y la esperanza, quien nos ilumina
Si hay un golpe de suerte, a contrapelo.
A contrasol, a contraluz, a contravida
Abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba.
Tiempo personal:
- El poeta nos dice: “Por qué caerse y entregar las alas”. En tu vida personal, quienes han estado cerca tuyo y te han dicho de alguna manera: “no entregues tus alas, no te dejes caer... abrí los ojos y tragate el cielo”.
- Te invitamos a recordar y agradecer a ellos y ellas que te han acompañado en esos momentos difíciles.
- También vivimos tiempos difíciles a nivel social, a nivel colectivo: ¿Qué frase o frases de la canción te nombran?; ¿Qué te provoca esta canción, si te ves siendo arte y parte de este entramado social-político que somos?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Cada día trae su sorpresa y su angustia, sus temores y esperanzas, lo sabemos, lo experimentamos a diario. Muchas veces herman@s, amig@s y a veces desconocid@s nos dicen: “Y hay tanto viento para andar las ramas. Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima”. A cuántos tenemos que agradecer que hayan estado en momentos difíciles, esos donde “todo se oscurece”, como esos “negros nubarrones” anunciando que viene una tormenta. Al contemplar esos tiempos difíciles a la distancia, muchas veces cosechamos aprendizajes para seguir andando. Otras veces no.
- A nivel social vivimos tiempos de mucha angustia, mucha violencia, duele el hambre de pan y de abrazos, todo se vive muy acelerado, no logramos “hacer pie” y mucho más. El filósofo Francés Eric Sadim mirando estos tiempos dice: “Vivimos la era del individuo tirano, del hiper-individualismo”: Estamos viviendo “sin ley” (sin acuerdos colectivos), “sin fe” (sin sentidos profundos) y “sin red” (sin compromiso con los vínculos). Todo esto, entre otras muchas cosas, potenciado por el mundo de la virtualidad que es el lugar donde no nos podemos “abrazar”, ni “mirar a los ojos”.
- Son tiempos donde nos tenemos que recordar unos a otros: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala. Y la esperanza, quien nos ilumina”. Recordarnos que el sabernos frágiles y sedientos de esperanza nos ayude a encontrarnos para decirnos mirándonos a “los ojos”: “te necesito”. Y también decirnos, después de darnos unos buenos “abrazos”: “Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”
- Recreemos juntos la fraternidad, mirando de frente este “hiper-individualismo” que es fruto entre otras cosas de exageraciones en otros tiempos, donde los “mandatos familiares, culturales, religiosos” no nos dejaban ser nosotros mismos. Pendularmente nos fuimos para el otro extremo, ahora estamos exagerando ese “sálvese quien pueda” tan propio este sistema capitalista neoliberal que premia “al que se esfuerza”, sin embargo sabemos que no todos tienen las mismas oportunidades. Confiamos que junto con Jesús podremos atravesar estas aguas turbulentas. Vayamos al encuentro del Maestro.
- Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?
| Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús |
Según la Comunidad de Marcos 4, 35-41
“Al atardecer de aquel mismo día, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos a la otra orilla del lago.» Despidieron a la gente y lo llevaron en la barca en que estaba. También lo acompañaban otras barcas. De pronto se levantó un gran temporal y las olas se estrellaban contra la barca, que se iba llenando de agua. Mientras tanto Jesús dormía en la popa sobre un cojín. Lo despertaron diciendo: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» El entonces se despertó. Se encaró con el viento y dijo al mar: «Cállate, cálmate.» El viento se apaciguó y siguió una gran calma. Después les dijo: «¿Por qué son tan miedosos? ¿Todavía no tienen fe?» Pero ellos estaban muy asustados por lo ocurrido y se preguntaban unos a otros: «¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?»
Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio.
Reflexión:
- Como ya les hemos compartido otras veces, el Biblista mexicano Carlos Bravo Gallardo sj, escribió el libro: “Galilea año 30” donde reescribe el Evangelio de Marcos. Recordemos que al leer la biblia simultáneamente conviven “tres tiempos” y “tres lugares”. Por ejemplo: 1º Hecho histórico “el bautismo de Jesús” en el año 30 en el río jordán. 2º Cerca de Roma la comunidad de Marcos en el año 70 escribe, 40 años después. 3º Hoy en el 2024 leemos en América Latina este pasaje del “bautismo”. El Evangelio se lee en 3 dimensiones, como cuando vemos esas películas en “3D”.
- Carlos Bravo sabe mucho del tiempo de Jesús, del tiempo de la comunidad de Marcos que escribe el Evangelio, e intencionadamente escribe a los Latinoamericanos del 2000, que lo van a leer. “Galilea año 30” está escrito en “3D”. Carlos dice: “Creo ser fiel a la intención de Marcos, a quien intento hacer presente y actual, como si hoy nos escribiera, ampliando su narración y descifrándoles las claves de lectura que nos abren la puerta a su intención y a su mensaje”. Veamos cómo Carlos re-escribe este relato que acabamos de escuchar.
“NEGROS NUBARRONES”
-¿No usan ustedes frases como ésta para hablar de una situación que se va poniendo difícil?. Y no necesariamente quieren decir que había realmente “negros nubarrones”. Lean desde esa clave el siguiente pasaje que me llegó de la tradición como un resumen de la situación de Jesús y la de los discípulos. Lo puse aquí con esa intención. Quien se quede en la pregunta sobre si realmente sucedió una tal tormenta y si en verdad se calmó o no el viento, no entenderá lo que he querido decir sobre Jesús y su relación con los discípulos.
-“Ya se había puesto el sol y Jesús les dice a sus discípulos: ‹‹Atravesemos a la otra orilla››. El estaba muy cansado del ajetreo de todo el día; entonces, dejando a la gente, se lo llevaron en la barca así como estaba; y se fueron otras barcas con él. De pronto se vino un fuerte vendaval y las olas se metían una tras otra en la barca y no se daban abasto para sacarla, y había peligro de que se hundieran. Pero Jesús ni cuenta se daba, dormido como estaba en la popa sobre un montón de cuerdas como almohada.
-Entonces fueron a despertarlo y le dicen, en son de reclamo: ‹‹Maestro, ¿no te importa que nos estemos hundiendo?. Vente a ayudar››. Y Jesús, despertando, ordenó al viento y dijo al mar: ‹‹¡Calla, enmudece!››. Y se acabó el ventarrón y se hizo una calma total.
-Atención: ahora viene lo importante. Para los judíos el mar era el lugar de los poderes de la muerte, donde la vida frágil del hombre estaba en peligro. Ellos veían a Jesús exponerse a muchos peligros y, sin embargo, salir de ellos indemne. No sabían cómo no tenía miedo. Y Jesús les dijo: ‹‹Por qué están tan asustados?. ¿Cómo es que no tienen fe?››. Es que les había entrado un miedo enorme y se preguntaban: ‹‹¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?››.
-Nosotros en nuestra comunidad cerca de Roma, vivíamos tiempos de persecución. Y tiempo después, acordándonos de ese hecho, comprendimos en la comunidad que lo contrario a la fe no es la incredulidad sino el miedo. Y que el miedo impide comprender a Jesús como el Señor de la vida, que triunfa sobre la muerte”.
- En estos tiempos de tantos miedos, donde los dueños del poder agitan este hiper-individualismo, el “sálvense quien pueda”, este andar “sin fe”, sin “ley” y “sin red”, Jesús nos pregunta: «¿Por qué son tan miedosos? ¿Todavía no tienen fe?». El mismo Jesús nos dice y canta con nosotros: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala. Y la esperanza, quien nos ilumina. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”
- ¿Qué nos parece esta interpretación y cómo lo relacionamos con lo que veníamos reflexionando?.
| “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” |
- Sigamos cultivando esta experiencia de Fe en Jesús. Caminemos confiando que DIOS SIEMPRE ESTA. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: “Levántate y canta”.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la canción a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que están resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…
- Después de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que están enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- Sigamos pidiendo con Francisco por la Fraternidad universal.
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad, infunde
en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo, de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sana y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad, de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas.
Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
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Les proponemos para seguir profundizando... |
-Los invitamos a escuchar en un tal Jesús: “Una tormenta en el lago” Nº 39.
https://youtu.be/QSUP9dtiS8o?si=VkBu-_Z1vK7CuKZ5
-Les recomendamos como siempre buscar los comentarios de José A. Pagola y otros.