Contemplamos nuestra vida

  • Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.

En el Nombre del Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento simpre nuevo del Espíritu Santo. Amén.

  • Deseamos que la poesía y la música despierten y templen nuestro corazón a través de la canción: Casa abierta” del grupo Nicaragüense, Guardabarranco.

CASA ABIERTA

Guardabarranco

Quiero estar bien con mis hermanos de Norte a Sur al fin del mundo.
Saber oír y dar mis manos, sudar jugando algo bien sano.

 

Todos aquí somos humanos, que más me da el color, la raza,
dentro tenemos sentimientos que necesitan de sustento.
Si adentro hay buenos sentimientos, no se pueden quedar adentro.

 

Aquí está mi casa abierta, hay un plato por ti en nuestra mesa,
sombra de árbol para tu cabeza, libro abierto tu vida, mi puerta.

Casa abierta, la amistad no cuestiona tu credo,
a la tierra le gusta que amemos, sin distingos de culto y bandera.

Casa abierta...
Quisiera darte buena suerte y ser tu amigo hasta la muerte.
Que la distancia no me entuma y la amistad no se consuma.

Tiempo personal:

  • En estos tiempos tan violentos, de tantas discriminaciones y tantas injusticias y mucho más: ¿Cómo te suena esta canción “Casa abierta”?; ¿Qué te despierta, que te provoca?
    • ...

 

  • ¿Qué frases harías tuyas? .Nombralas: ... ¿Cómo las estas poniendo en práctica esas frases que te nombran?
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

Reflexión:

 

  • Estos dos hermanos Nicaragüenses Katia y Salvador Cardenal, de inspiración cristiana, expresan de una manera muy bella y profunda el sueño de Jesús con ese “Quiero estar bien con mis hermanos de Norte a Sur al fin del mundo. Saber oír y dar mis manos, sudar jugando algo bien sano”. Saber “escuchar” y al mismo tiempo “ofrecer” nuestras manos... para jugarnos por un mundo más humano, en estos tiempos, parece una utopía, algo inalcanzable. Sin embargo, alguien tiene que empezar y... alguien tiene que continuar aquello que abrió Jesús de Nazaret con tanta valentía. Confiamos que Su Espíritu nos sigue inspirando.

 

  • Lo sabemos, por Jesús, que “Todos aquí somos humanos, que más me da el color, la raza, dentro tenemos sentimientos que necesitan de sustento. Si adentro hay buenos sentimientos, no se pueden quedar adentro”. Sin embargo nos cuesta ponerlo en práctica. Decidir vivir así, diciéndonos: “Aquí está mi casa abierta, hay un plato por ti en nuestra mesa, sombra de árbol para tu cabeza, libro abierto tu vida, mi puerta. Casa abierta, la amistad no cuestiona tu credo, a la tierra le gusta que amemos, sin distingos de culto y bandera. Casa abierta...”. También damos gracias por las veces que ponemos en práctica esta Buena Noticia y damos gracias por tantos testigos que son “un faro” en nuestra humanidad, son “casa abierta”, en medio de tanta oscuridad.

 

  • Sabemos que decidir vivir así, es remar a contra-corriente, en esta “cultura del descarte”, como la llama Francisco papa. Lo dice claramente en los números del 18 al 21 en su carta sobre la Fraternidad Universal “Fratelli Tutti”: “Partes de la humanidad parecen sacrificables en beneficio de una selección que favorece a un sector humano digno de vivir sin límites. En el fondo no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas. Nos hemos hecho insensibles a cualquier forma de despilfarro, comenzando por el de los alimentos, que es uno de los más vergonzosos. Este descarte se expresa de múltiples maneras, como en la obsesión por reducir los costos laborales, que no advierte las graves consecuencias que esto ocasiona, porque el desempleo que se produce tiene como efecto directo expandir las fronteras de la pobreza. El descarte, además, asume formas miserables que creíamos superadas, como el racismo, que se esconde y reaparece una y otra vez. Las expresiones de racismo vuelven a avergonzarnos. Hay reglas económicas que resultaron eficaces para el crecimiento, pero no así para el desarrollo humano integral. Aumentó la riqueza, pero con inequidad, y así lo que ocurre es que nacen nuevas pobrezas.”

 

  • En estos tiempos de la “cultura del descarte” ser “casa abierta” es todo un desafío.

 

  • Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?

 

Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús

Según la Comunidad de Marcos 6, 7-13

 

Llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus malos. Les ordenó que no llevaran nada para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni morral, ni dinero; que llevaran calzado corriente y un solo manto. Y les decía: «Quédense en la primera casa en que les den alojamiento, hasta que se vayan de ese sitio. Y si en algún lugar no los reciben ni los escuchan, no se alejen de allí sin haber sacudido el polvo de sus pies: con esto darán testimonio contra ellos.» Fueron, pues, a predicar, invitando a la conversión. Expulsaban a muchos espíritus malos y sanaban a numerosos enfermos, ungiéndoles con aceite.

 

Nos quedamos un rato en silencio para que siga resonando en nosotros el Evangelio.

 

Reflexión:

 

  • El domingo pasado vimos a Jesús que fue rechazado por su pueblo y por su familia, además de estar en conflicto con los jefes de la religión oficial. Aun así Jesús decide redoblar la apuesta y enviar a los 12. Se arriesga porque confía en sus discípulos y discípulas, confía es esa “semilla del Reino” que habita en el corazón de cada ser humano y de la Creación. Confía en el Dios Abba, Padre y Madre que nos llama a ser “Casa abierta”, por eso se arriesga a más.

 

  • Jesús está convencido que “Todos aquí somos humanos, que más me da el color, la raza, dentro tenemos sentimientos que necesitan de sustento. Si adentro hay buenos sentimientos, no se pueden quedar adentro”. Esos sentimientos de hermandad, en Jesús, ardían fuerte en su corazón. Encontraron “su sustento” en las experiencias concretas de fraternidad, de encuentro, de sanación y mucho más, que vivió junto a sus amigos, amigas y a mucha gente a lo largo de los últimos meses

 

  • Por eso ahora toca “salir”, compartir y multiplicar con otros esta Buena Noticia que están viviendo entre ellos y ellas. Carlos Bravo, en Galilea año 30 dice, como si hablara Jesús: “En el Padre deben poner toda su confianza, más que en los medios humanos. Eso es condición fundamental para quien quiera colaborar con el Reino. Por eso, cuando salgan a algún pueblo no lleven nada de dinero; nada más un vestido, unas sandalias y un bastón. Esa pobreza les dará libertad y será un testimonio más grande que mil palabras, de que el Reino no se impone por la fuerza, sino que se ofrece desprovisto de todo poder, inerme, como el amor. También deben aprender a confiar en la comunidad a la que vayan. Quédense, pues, en la primera casa que entren, hasta que termine su trabajo en ese pueblo. Ustedes cuidan por ellos, y ellos cuidarán de ustedes. Así se irán reconstruyendo las relaciones y la confianza entre ellos creando ese “nosotros”, que es lo que Dios quiere”.

 

  • El Padre Francisco Rodrigues de Brasil nos dice: La austeridad y la sencillez de vida es requisito indispensable para cumplir la misión confiada por Jesús. Jesús los envía de dos en dos para enfatizar la dimensión comunitaria de la fe. No hay razón para el individualismo en la comunidad cristiana; la fe debe ser vivida y testimoniada en un espíritu de compartir, es decir, comunitariamente. Caminando de dos en dos, es más probable que los discípulos recuerden que los dones del Reino no son propiedad de ellos, sino de Dios”.

 

  • En esta “cultura del descarte” y por otro lado “del despilfarro” y “del derroche” de unos pocos a costa de millones que mueren de hambre, la austeridad, la sencillez y la confianza son una Buena Noticia que nos orientan en estos tiempos tan difíciles.

 

  • Dándonos o sin darnos cuenta se nos van metiendo en el corazón “espíritus”, “pensamientos”, “sentimientos”, provocados por “los miedos” que nos habitan y nos dividen por dentro. No nos dejan reconocer que el otro es tan digno como yo, que todos somos del mismo “Barro y Aliento de Dios”. Nos creemos “superiores” a los demás y se nos va cegando la mirada. Esos son “los demonios-miedos” que tenemos que expulsar para reconocernos hijos e hijas de un mismo Dios Padre y Madre.

 

  • Por eso es necesario convertirnos, cambiar desde adentro y sumarnos con coraje, esperanza y alegría a este Sueño-Reino de Dios. Viviendo así nos iremos “sanando” los unos a los otros. Nos podremos decir mirándonos a los ojos: “Aquí está mi casa abierta, hay un plato por ti en nuestra mesa, sombra de árbol para tu cabeza, libro abierto tu vida, mi puerta. Casa abierta, la amistad no cuestiona tu credo, a la tierra le gusta que amemos, sin distingos de culto y bandera”.

 

  • ¿Qué nos parece esta interpretación y cómo lo relacionamos con lo que veníamos reflexionando?.

 

“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús. Caminemos confiando que DIOS SIEMPRE ESTA. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar.

 

  • Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar la canción: Casa abierta”.

 

  • Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la canción a partir de todo lo que venimos rezando.

 

  • Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra…

 

  • Despues de un rato de silencio.
    • Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón

 

  • Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua.

 

  • Le pedimos a María que nos ayude, por eso le decimos: “Alégrate María, llena eres de gracia...”

 

  • Junto con Jesús decimos:  “Padre-Madre nuestro...”

 

  • Sigamos pidiendo con Francisco en una de sus oraciones, en la su carta: “Fratelli Tutti”

ORACIÓN CRISTIANA ECUMÉNICA

 

Dios nuestro, Trinidad de amor, desde la fuerza comunitaria

de tu intimidad divina, derrama en nosotros el río del amor fraterno.


Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,

en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana. 

Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio
y podamos reconocer a Jesús en cada ser humano, para verlo

crucificado en las angustias de los abandonados y olvidados de este mundo

y resucitado en cada hermano que se levanta.

 

Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura 

reflejada en todos los pueblos de la tierra,
para descubrir que todos son importantes,

que todos son necesarios, que son rostros diferentes

de la misma humanidad que amas.

Amén

 

Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.

Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.

L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp

Les proponemos para seguir profundizando...

 -Los invitamos a escuchar en un tal Jesús: Nº 60 “De dos en dos”

- https://youtu.be/99d-fZ5tzCU?si=KrLcgVDRFsTf3J3h

 

-Les recomendamos la lectura del libro de Carlos Bravo Gallardo sj: “Galilea año 30”. Si quieren les mandamos el pdf del libro.

 

-Les recomendamos como siempre buscar los comentarios de José A. Pagola y otros. 

Modifié le: Friday 12 July 2024, 20:38