SAN PABLO Campus
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Domingo 22 de diciembre 2024
Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
“Doy fe del amor, de la luz”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- En este 4º domingo de Adviento, nos vamos a encontrar con ese abrazo entre Isabel y María. María escucha esa hermosa confirmación de parte de su prima: “Feliz de Ti por haber creído”. Por eso para ir templando el corazón y así poder contemplar nuestra vida, la de Isabel y María, escuchemos esta canción del chileno El árbol de Diego: “Doy fe”. Imaginemos a María que nos canta.
Esta vida es un gran viaje, un gran viaje es la vida.
Subes y bajas montañas, das y recibes energía.
Las heridas que sangraron, un día van a sanar. Todo tiene su comienzo y su final.
En la selva me reconcilié con la serpiente. Para renacer hay que pasar por la muerte
Y el cemento mi presente no lo voy a odiar. No voy a caer en su denso espiral.
De tierra soy, del cielo vengo. Somos la voz del universo.
Y el corazón, es una antorcha, que ilumina, el camino…Doy fe… Doy fe, doy fe.
En la ruta por momentos, todo se pone oscuro. Y los pasos se vuelven inseguros.
Pero alerta la conciencia no me tarda en recordar, que el amanecer está por llegar.
Pachamama, madre selva, lava de los volcanes, las invoco en mi voz y en mis refranes.
Para echar abajo el muro de las separaciones, y que el amor reúna nuestros corazones.
De tierra soy, del cielo vengo. Somos la voz del universo.
Y el corazón es una antorcha, que ilumina el camino.
Doy fe… Doy fe, doy fe…de mi corazón.
Doy fe de la luz, de la luz, del amor. Doy fe, doy fe.
Tiempo personal:
- El poeta termina la canción afirmando: “Doy fe… Doy fe…de mi corazón. Doy fe de la luz, de la luz, del amor. Doy fe, doy fe”. En este tiempo de tu vida, a esta altura del año, a pocos días de celebrar la Navidad: ¿De qué das fe?. Te invitamos a ser lo más claro y concreto posible. No tienen que ser muchas “cosas”. Hace una lista.
- ...
- También el poeta afirma: “De tierra soy, del cielo vengo. Somos la voz del universo. Y el corazón es una antorcha, que ilumina el camino”. Mirando al futuro... ¿Hacia dónde está orientado tu corazón? ¿Qué decisiones o proyectos se están asomando en tu corazón?
- ...
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Hemos dicho otras veces “la fe” es una paradoja entre “certezas”, que me dan seguridad-firmeza y las “dudas-preguntas”, que nos regalan la posibilidad de seguir explorando lo que desconozco, el misterio. Cuando hablamos de “fe” podemos hablar de fe en Dios, en los otros, en la creación, en uno mismo, etc. Podemos caer en “fanatismos” al exagerar las certezas o en “relativismos” si exageramos las dudas. Vamos creyendo entre certezas y dudas.
- La fe es ese “aliento” que nos hacer vivir con vigor y novedad lo más importante de la vida que es: “amar-lazos-vínculos” y “trabajar-crear-transformar”. La fe es ese “corazón, esa una antorcha, que ilumina el camino”, como recién cantamos.
- El poeta nos da tres pistas para contemplar cómo nace y se nutre esta fe.
1º “Esta vida es un gran viaje, un gran viaje es la vida. Subes y bajas montañas, das y recibes energía”. Nosotros sabemos que todo empieza con el Dios de la Vida, que sigue “tomando barro y soplando Su aliento de vida” en cada amanecer. “Somos barro y Aliento de Dios”. Por eso damos y recibimos energía, dándonos o sin darnos cuenta. A través de la Madre Tierra podemos percibir este Aliento de Dios. Como recién cantamos: “Pachamama, madre selva, lava de los volcanes, las invoco en mi voz y en mis refranes”. “De tierra soy, del cielo vengo. Somos la voz del universo”.
2º Hay dos tareas fundamentales para nutrir nuestra fe. Primera tarea: “En la selva me reconcilié con la serpiente. Para renacer hay que pasar por la muerte. Y el cemento mi presente no lo voy a odiar. No voy a caer en su denso espiral”. Esta en nosotros buscar la manera de aprender de nuestros errores, de nuestras oscuridades, de nuestras “serpientes”. Salir de la dinámica del “odio” que nos enfrenta, de esos miedos que nos paralizan y nos vuelven violentos. Confiar que todo está preñado de vida, como nos enseñó, por ejemplo, el filósofo-psicólogo Víctor Frank, en pleno campo de concentración Nazi, nos dice que se pueden descubrir sentidos en la vida.
La segunda tarea para nutrir nuestra fe: “Las heridas que sangraron, un día van a sanar. Todo tiene su comienzo y su final”. Todo el tiempo podemos aprender de nuestras heridas, las que nosotros provocamos y las que nos han provocado. Son una oportunidad para ganar en sabiduría, o no. Es una decisión.
3º Por último, al nutrirse nuestra fe de esta energía de vida y de estos aprendizajes, puede “echar abajo el muro de las separaciones, y que el amor reúna nuestros corazones”. Todo el tiempo tenemos que estar alertas a no levantar muros, buscar la manera de hacer “espacios-pesebres”, como hicieron María y José, para que nazca la vida, Jesús. Aunque no “haya lugar”, aunque otros levanten “muros” nosotros estamos convocad@s a derribarlos y hacer nacer la vida. Muchos testigos nos dicen que es posible, “dan fe” y nosotros también.
Vayamos al encuentro del Evangelio.
- ¿Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Lc. 1,39-45
“En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».
Reflexión:
- La comunidad de Lucas, como hemos dicho el domingo pasado, hace un hermoso entretejido en sus dos primeros capítulos, entre el Antiguo Testamento a través de Zacarías, Isabel, Juan... y el nuevo testamento representado por José, María y Jesús. El capítulo uno se completa con este encuentro que acabamos de leer, luego viene el canto de alabanza de María, el nacimiento de Juan y... termina con el cantico de Zacarías. En nochebuena leeremos al comienzo del cap. 2, “el nacimiento de Jesús”.
- Podemos decir que todo se concentra en “el abrazo” de estas dos mujeres que están preñadas de vida, de esperanza: “Juan el último profeta” y... “Jesús el mesías”. Isabel una mujer mayor, todo indicaba que ya no podría tener hijos... Dios la hizo fecunda. María diciéndole sí a Dios, entre sorpresas, temores, preguntas y esperanzas.
- Dos mujeres de fe, de esa fe que se nutre de certezas y de preguntas, de esa fe que se “ha reconciliado con la serpiente”, de esas “heridas que han sanado”. Esa fe que “ha derribado muros” porque ““Esta vida es un gran viaje, un gran viaje es la vida. Subes y bajas montañas, das y recibes energía”, como recién cantamos.
- Dos mujeres que se reconocen “Barro y Aliento de Dios” por eso confían en Su amor. A María esa fe la puso en movimiento para ir a servir a su prima Isabel. Y a Isabel su fe la hizo “abrazo” para recibir a esa joven y alentarla en medio de este embarazo que ya latía dentro de ella. Isabel hace lo que todos necesitamos: confirma y alienta a María. Tres afirmaciones que la llenan de Espíritu Santo: “Bendita tu eres entre todas las mujeres”; “Bendito es el fruto de tu vientre” y... “Feliz de ti por haber creído”.
- Esas palabras dichas por Isabel-Antiguo Testamento, quedaron grabadas a fuego en el corazón de María; nutrieron su fe y... muchas veces las habrá vuelto a escuchar en lo profundo de su alma, en tiempos de invierno y en tiempos de primavera. “Así fue su fe, su corazón, fue esa antorcha que iluminó su camino”.
- Ojalá aprendamos de la fe de estas dos mujeres. Esa fe que nos movilice para ir al encuentro, a servir al estilo de María. Esa fe que alienta y confirma al otro que tanto lo necesita al estilo de Isabel. Así quedaremos llenos del Espíritu Santo y nos podremos decir unos a otros: “benditos son los frutos de tu corazón”; “feliz de ti por haber creído...”. En lo de todos los días, sin embargo, estas fiestas son una muy buena ocasión para ponerlo en práctica.
- Por eso junto con estas dos mujeres fecundas podemos cantar: “De tierra somos, del cielo venimos. Somos la voz del universo. Y nuestro corazón es una antorcha, que ilumina el camino. Damos fe… Damos fe de nuestro corazón. Damos fe de la luz, damos fe del amor. Damos fe”
- ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús, porque confiamos que DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE, como el aire que respiramos. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar, así como María e Isabel.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar “doy fe” que cantamos al comienzo.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la cancion a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra.
- Despues de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua, su segundo parto.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- Te invitamos a cerrar esta celebración con la oración de Francisco que escribe en la navidad del 2022
“Jesús, te miramos, acurrucado en el pesebre.
Te vemos tan cercano, que estás junto a nosotros por siempre.
Gracias, Señor.
Te contemplamos pobre,
enseñándonos que la verdadera riqueza no está en las cosas,
sino en las personas, sobre todo en los pobres.
Perdónanos, si no te hemos reconocido y servido en ellos.
Te vemos concreto, porque concreto es tu amor por nosotros,
Jesús ayúdanos a dar carne y vida a nuestra fe.
Amén.
- Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
- Te recomendamos que escuches de un tal Jesús Nº132 “La visita en Ain Karen”
https://youtu.be/9ahLpfEkMmw?si=exBzBKG1JJmfHGQu
Encuentros, desencuentros, reencuentros

El Evangelio
Shalom!
El próximo Domingo 22 de Diciembre en las iglesias se leerá, del Evangelio según San Lucas, que en cuanto Isabel oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre. Entonces Isabel se llenó del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: “¡Bendita eres tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor (Lucas 1: 39-45).
El Evangelio narra lo que sucedió cuando María –embarazada- visitó a su parienta Isabel, también embarazada. No dice nada acerca de que una o dos generaciones mas tarde algunos de los discípulos de Jesús buscarán seguidores entre los de Juan, invitándolos a sumarse al cristianismo, así como tampoco dice que algunos de los seguidores de Juan (los de religión mandea) creerán que Juan el Bautista no pudo consumar su misión mesiánica por culpa de Jesús.
El Evangelio nos transporta al re-encuentro entre dos personas que están –ambas- en la dulce espera y percibiendo que algo maravilloso les está sucediendo. Imbuidas ambas del Espíritu Santo, en humildad se saludan y bendicen. ¿Podremos aprender algo de ellas? Habitualmente, para encontrar una orientación sobre cómo profundizar en la lectura del Evangelio, busco en la primera lectura, que en esta ocasión dice:
La alegría y la “carta a los hebreos”
Cristo dijo: «No quisiste sacrificios de animales, ni ofrendas por el pecado, ni ofrendas quemadas ni otras ofrendas por el pecado; tampoco te agradaron todas esas ofrendas» (aun cuando la ley de Moisés las exige). Luego dijo: «Aquí estoy, he venido a hacer tu voluntad». Él anula el primer pacto para que el segundo entre en vigencia. Pues la voluntad de Dios fue que el sacrificio del cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos, una vez y para siempre. (Hebreos 10: 8-10)
Si he de guiarme por esta (así llamada) “carta a los Hebreos”, entonces debería aceptar que no servían los sacrificios que (de acuerdo a la Biblia) nos ordenó nuestro Creador –a los Israelitas- ofrecerle. Pero la de “Hebreos” es una argumentación extraña a la tradición judía, que no afirmaba que aquellos sacrificios servían para redimir o curar a las personas de seguir pecando. Ese no era su propósito. En la cosmovisión judía, los seres humanos somos imperfectos e inevitablemente erraremos.
El autor humano de “Hebreos” refleja una manera de pensar mas afín a la cultura griega, Platónica (Ellos sirven dentro de un sistema de adoración que es solo una copia, una sombra del verdadero, que está en el cielo) (Heb 8:5). Cuando pone en boca de Jesús declaraciones contra los sacrificios, agrega nuevos significados a Su Magisterio de un modo que -a mi entender- eclipsa los versículos del Evangelio en los que Él parece validar aquellos sacrificios (ver Mateo 5:23, o Marcos1:44).
En síntesis: “Hebreos” acierta en que los sacrificios no salvaban a la gente de seguir pecando. No aclara que era porque no podían reemplazar al arrepentimiento, que es como lo enseñan las sagradas escrituras Judías (ver Isaías 1:10-17, Jeremías 7:21-26, Salmos 50: 8-15 y 51:18-19, Talmud B. Yoma 86). Lo problemático es que “Hebreos” declara que por ese motivo queda anulada la primer Alianza (Él anula el primer pacto para que el segundo entre en vigencia. Hebreos 10: 9b)
Que el autor de “Hebreos” denomine “primer Alianza” a la de los 10 mandamientos del Sinaí, significa que ni siquiera tiene en cuenta la Alianza con Noé, o las promesas a Abraham. Más grave todavía es que declara anulada la Alianza con el Pueblo de Israel, después de que Pablo aclaró que esas promesas no han caducado, con lo que en estos versículos de “Hebreos” está anclada la teología de la sustitución.
A pesar de todo: Felicidades y Alegrías
Elijo acercarme a las alegrías -la de Ana y la de María y la de los amigos cristianos de hoy- por otro camino, y no justamente por el de la enseñanza de que la fe y la práctica (es decir: la esencia y la vida) de mi pueblo son cosa del pasado y nuestra Alianza con el Señor apenas una nota a pie de página de una perimida historia antigua.
En Janucá, los judíos celebramos con orgullo que nuestros antepasados tuvieron el coraje de enfrentarse a la opresión de los ejércitos helenistas y de volver a vivir la vida según las normas de la Torá. Cuando quisieron volver a dedicar el Templo de Jerusalem al culto judaico, y reiniciar la práctica de los sacrificios, sucedió que las luminarias del gran candelabro del Templo milagrosamente siguieron iluminando durante ocho días, pese a que no había aceite para mas que un día solamente.
Quiera el Señor bendecir a los cristianos que encienden la luz de sus pesebres y de sus árboles de navidad, celebrando el nacimiento de la Luz del mundo. Quiera bendecirnos a todos, de modo que podamos compartir la Luz que ilumina y sepamos evitar dañarnos los unos a los otros por las luces que encandilan y ciegan. Quiera bendecirnos con Paz y alegría.
¡Feliz Navidad! Y ¡Jag Janucá Saméaj!

Domingo 15 de diciembre 2024
Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
“Seamos protagonistas del cambio”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- En este 3º domingo de Adviento, nos vamos a encontrar con Juan Bautista que nos dice que él bautiza con agua pero Jesús nos bautizará con el fuego del Espíritu. La canción de Victor Heredia: “Informe de la situación” nos va ayudar a contemplar nuestra vida y la de Jesús.
INFORME DE LA SITUACIÓN
Víctor Heredia
Paso a detallar a continuación el sucinto informe que usted demandó:
Duele a mi persona tener que expresar que aquí no ha quedado casi nada en pie.
Más no desespere, le quiero aclarar
que aunque el daño es grave bien pudiera ser
que podamos salvar todo el trigo joven, si actuamos con fe y celeridad.
Parece ser que el temporal trajo también la calamidad
de cierto tipo de langosta que come en grande y a nuestra costa,
y de punta a punta del país, se han deglutido todo el maíz.
A los manzanos se los ve cayendo antes de florecer.
Se agusanaron los tomates y a las verduras, por más que trate,
ya no hay manera de hacerles bien.
Ya no sé qué hacer ni tengo con quién.
La gente duda en empezar la tarea dura de cosechar,
lo poco que queda se va a perder si, como le dije, no ponemos fe y celeridad.
Y entre los males y los desmanes hay cierta gente que ya se sabe,
saca provecho de la ocasión comprando a uno lo que vale dos
y, haciendo abuso de autoridad. Se llevan hasta la integridad.
Suscribo nombre y apellido y ruego a usted tome partido
para intentar una solución, que bien podría ser la unión
de los que aún estamos vivos, para torcer nuestro destino.
Saluda a usted un servidor.
- Tiempo personal:
- El poeta describe la realidad... ¿Cuál es tu “informe de la situación” que estas-estamos viviendo?.
- ...
- También nos dice: “Más no desespere, le quiero aclarar que, aunque el daño es grave bien pudiera ser que podamos salvar todo el trigo joven, si actuamos con fe y celeridad”. ¿Qué estás haciendo en esta realidad, para cambiarla, para mejorarla?
- ...
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Todos sabemos la diferencia que hay entre ser “espectadores” de la realidad o ser “protagonistas” en ella. La celeridad de la vida, la multitud de dificultades y desafíos que tenemos, muchas veces nos arrinconan o nos dejamos arrinconar para que seamos “espectadores”, como quien mira por la tele o por el celular lo que estamos viviendo.
- Ser “protagonistas” es un ejercicio constante, tratar de ser lo más honestos posibles con la realidad que estamos viviendo. Eso implica entre otras cosas, despertar nuestra lucidez y nuestra empatía. Buscar con otros cómo interpretar lo que estamos viviendo a nivel personal, familiar, barrial, social y mundial. Al mismo tiempo ir dando pasos, compromentiendo nuestras manos ... eso va despertando nuestros “corajes” y así podemos atravesar tantos miedos.
- Podemos hacer nuestras las palabras del poeta, decirnos unos a otros: “Paso a detallar a continuación el sucinto informe que usted demandó: Duele a mi persona tener que expresar que aquí no ha quedado casi nada en pie, Más no desespere, le quiero aclarar que aunque el daño es grave bien pudiera ser que podamos salvar todo el trigo joven, si actuamos con fe y celeridad”.
- Nos recuerda Paulo Freire, el pedagogo de la liberación Brasilero: “La realidad no “es así”, sino que “está así”... si está así, eso quiere decir que se puede cambiar”. Por eso Leonardo Boff nuestro teólogo de la liberación nos dice: “Necesitamos ser protagonistas de un cambio radical, que requiere de una espiritualidad diferente y una ética propia para enfrentar los desastres ecológicos actuales y futuros” (libro “Cómo cuidar de la Casa Común” 2020). Dice Leonardo Boff:
-“Varias amenazas se ciernen sobre el sistema-vida y el sistema-Tierra: el holocausto nuclear; la catástrofe ecológica del calentamiento global y de la escasez de agua potable; la catástrofe económica/social sistémica con la radicalización del neoliberalismo que produce una acumulación extrema a expensas de una pobreza escandalosa; la catástrofe moral con la falta general de sensibilidad hacia las grandes mayorías sufrientes; la catástrofe política con el resurgimiento mundial de la derecha y la corrosión de las democracias. Tal como están, la Tierra y la humanidad no pueden continuar así, a riesgo de sufrir un desastre ecológico-social.
-Necesitamos ser protagonistas urgentemente de un tipo diferente de relación con la naturaleza, contrario al dominante, sintiéndonos parte de la Madre Tierra, adaptándonos a sus ritmos, no encima sino al mismo nivel que todas las criaturas, con la conciencia de cuidarlas y protegerlas para que continúen existiendo y dando a la comunidad de vida, de la cual somos miembros, todo lo que necesitan para vivir y para seguir co-evolucionando.
-Este es el paradigma alternativo que implica respeto y veneración, ya que formamos un todo orgánico dentro del cual cada ser tiene un valor en sí mismo, independientemente del uso que le demos, pero relacionado siempre con todos los demás. Esta nueva sensibilidad y espiritualidad diferente, constituyen el nuevo paradigma. Todo dependerá del tipo de relación que establezcamos con la Madre Tierra: ya sea de uso y explotación o de pertenencia y convivencia, respetuosa y cuidadora”.
- ¿Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Lc. 3,10-18
La gente le preguntaba a Juan el Bautista: «¿Qué debemos hacer?» El les contestaba: «El que tenga dos capas, que dé una al que no tiene, y el que tenga de comer, haga lo mismo.» Vinieron también cobradores de impuestos para que Juan los bautizara. Le dijeron: «Maestro, ¿qué tenemos que hacer?» Respondió Juan: «No cobren más de lo establecido.» A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Juan les contestó: «No abusen de la gente, no hagan denuncias falsas y conténtense con su sueldo.» El pueblo estaba en la duda, y todos se preguntaban interiormente si Juan no sería el Mesías, por lo que Juan hizo a todos esta declaración: «Yo les bautizo con agua, pero está para llegar uno con más poder que yo, y yo no soy digno de desatar las correas de su sandalia. El los bautizará con el Espíritu Santo y el fuego. Tiene la pala en sus manos para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo en sus graneros, mientras que la paja la quemará en el fuego que no se apaga.» Con estas instrucciones y muchas otras, Juan anunciaba la Buena Nueva al pueblo.
Reflexión:
- Lucas nos presenta en este 3º capítulo a Juan el Bautista, el profeta. Antes de estos versículos que acabamos de leer nos dice: “Juan empezó a recorrer toda la región del río Jordán, predicando bautismo y conversión, para obtener el perdón de los pecados. Esto ya estaba escrito en el libro del profeta Isaías: Oigan ese grito en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos. Las quebradas serán rellenadas y los montes y cerros allanados. Lo torcido será enderezado, y serán suavizadas las asperezas de los caminos”.
- La comunidad de Lucas interpreta que Juan está en la misma corriente de los antiguos profetas, entre ellos Isaías. Los cuatro Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan dejan claro esta certeza: Hay una raíz común, hay continuidad con la tradición del pueblo de Jesús, en particular con Juan el Bautista que actualiza la vida de los profetas, pero al mismo tiempo hay ruptura. Jesús trae la novedad del Dios que es Abba, Padre y Madre.
- Carlos Bravo Gallardo sj, lo dice en relación al evangelio de Marcos, pero es lo mismo para los otros tres. “Decir que Juan fue precursor de Jesús no significa que Jesús fuera continuador de la obra de Juan. Jesús irá más allá que Juan y que nadie:
-Por eso Jesús no siguió bautizando...
-Precavidamente tomó distancia del Centro judío, de Jerusalén, y se fue al Norte, a Galilea, que eran sus rumbos.
-Jesús pasa de la predicación sobre “cómo escapar al juicio de venganza” que llega, “al anuncio del Dios que ama la vida y la da gratuitamente”.
-De “la predicación para la conversión” a la acción en favor de la vida, (con los enfrentamientos que fue implicando);
-Del lugar fijo (el desierto) a la itinerancia;
-De la marginación en el desierto a la vida con los marginados (Galilea);
-De la concepción nacionalista de Reinado de Israel sobre los paganos a la expectativa del Reinado de Dios sobre Israel y sobre todos;
-De entender el acceso a Dios en base a normas rituales de pureza, a comprender que sólo el amor concreto por los que sufren es camino seguro hacia él”.
- Con mucha claridad Lucas nos dice: «Yo les bautizo con agua, pero está para llegar uno con más poder que yo, y yo no soy digno de desatar las correas de su sandalia. El los bautizará con el Espíritu Santo y el fuego”. Algunos interpretaron ese “bautismo de fuego” al estilo del Antiguo Testamento, pero se trata del fuego del Amor de Dios, que nos convoca una y otra vez a ser protagonistas del Reino-Sueño de Dios, de gestar y parir un mundo más justo, fraterno y solidario.
- José Ignacio López Vigil, uno de los creadores de “un tal Jesús” dice: “Jesús nos salvó de tenerle miedo a Dios”. Jesús vivió a pleno esta convicción de que Dios es amor, ese fue su fuego. Ese es su bautismo de fuego y nos convoca a que sigamos avivando este fuego ahí donde estamos.
- Podemos imaginar a Jesús cantándonos hoy en este tiempo de adviento, tiempo de esperanza: “Ruego a usted tome partido para intentar una solución, que bien podría ser la unión de los que aún estamos vivos, para torcer nuestro destino”. Con el fuego de Jesús sigamos siendo protagonistas del Sueño-Reino de Dios.
- ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”
- Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús, porque confiamos que DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE, como el aire que respiramos. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar, así como María y José.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar “Informe de la situación” que cantamos al comienzo.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la cancion a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra.
- Despues de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua, su segundo parto.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- Te invitamos a cerrar esta celebración con la oración de Francisco que escribe en la navidad del 2022
“Jesús, te miramos, acurrucado en el pesebre.
Te vemos tan cercano, que estás junto a nosotros por siempre.
Gracias, Señor.
Te contemplamos pobre,
enseñándonos que la verdadera riqueza no está en las cosas,
sino en las personas, sobre todo en los pobres.
Perdónanos, si no te hemos reconocido y servido en ellos.
Te vemos concreto, porque concreto es tu amor por nosotros,
Jesús ayúdanos a dar carne y vida a nuestra fe.
Amén.
- Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
- Te recomendamos que escuches de un tal Jesús Nº3 “Una voz en el desierto”.
- Y los siguientes referidos a Juan el Bautista del Nº 4 al Nº 7.
El Bautista, en tradiciones no-cristianas
El próximo Domingo 15 de Diciembre, en las iglesias se leerá - del Evangelio según San Lucas- que a los que pensaban que Juan el Bautista era el Mesías, él les dijo: Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. (Lucas 3: 16).

¿Discípulos cristianos y discípulos mandeos?
La idea de que Juan el Bautista fuese el Mesías hoy es ajena a los cristianos, pero sabemos que en aquella época, había “cristianos” (discípulos de Juan el Bautista) que no sabían del magisterio de Jesús. En Éfeso, San Pablo les enseñó a algunos de ellos que Juan había dicho que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo, y luego Pablo los bautizó en el nombre de Jesús. (Hechos 19:1-5).
El Domingo 15, en las iglesias, Lucas 3:16 será leído -según la tradición interpretativa cristiana- como si dijese que la misión de Juan fue anunciar al Mesías, que vendría después de él: ¡Jesús! Pero los mandeos (mal llamados cristianos de San Juan), aún hoy sostienen que era Juan el que estaba destinado a ser el Mesías, pero que no pudo llegar a serlo por culpa de Jesús y los judíos, que interfirieron en su misión salvífica (la de Juan).
La escena del Evangelio según San Lucas que se lee el Domingo también es mencionada en los Evangelios según San Mateo (3:11-12) y según San Marcos (1:7-8), por lo que la superioridad del magisterio de Jesús por sobre el de Juan el Bautista es, para los cristianos de hoy, una realidad teológica, con sólido fundamento Bíblico.
Sin embargo, no olvidemos que es Juan el que bautiza a Jesús, y no a la inversa, así que podemos detenernos a reflexionar sobre el magisterio de Juan, para entender mejor ese Bautismo que Juan anuncia que pronto dará Jesús, que ya viene. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego es una frase que hace referencia a una especie de rito de iniciación, escatológico cambio de lo profano a un estado sagrado. El fuego del que habla Juan parece una profecía de las lenguas de fuego de las que habla Hechos 2:1-4.
En este sentido Juan, dirigiéndose principalmente a los judíos, prologa el magisterio de Jesús, que vino no tanto para los judíos que vivían cumpliendo con las leyes de la Torah, sino que vino para guiar especialmente a las gentes de otros pueblos y a todos los descendientes de los antiguamente Israelitas (las otras tribus, no los judíos) que ya no vivían de acuerdo a las leyes que nuestro Creador dio para todo Israel. Jesús no vino sino las ovejas pedidas de la casa de Israel.
¿La misericordia mezclada con la discordia?
Las enseñanzas del bautista eran para los judíos, pero de la mano de las de Jesús también iluminaron a los temerosos de Di-s, los venidos del paganismo, que se acercaban a las sinagogas para aprender sobre El Único, nuestro creador. Cristianos y mandeos, ambos recibieron de Juan Su Palabra, dirigida inicialmente a los que cobraban impuestos para Roma (los publicanos) y a los mercenarios de Herodes Antipas. Su magisterio es ético, enseña que: Está mal abusar del poder que las circunstancias nos den sobre las vidas de otros. Está bien compartir y dar, con alegría, bondad y misericordia.
La enseñanza antijudía de los mandeos -y su desdén por Jesús- la fundan ellos en sus sagradas escrituras, que fueron escritas en la región del Ponto alrededor del año 135, es decir: durante la última gran rebelión judía contra la opresión romana. Justamente en la misma época y región en que Marción, poco antes de ser excomulgado, regaló costosas copias manuscritas de algunos textos del Nuevo Testamento a muchas comunidades cristianas de la región.
Seguramente al imperio romano le sirvió sembrar la discordia entre los judíos y sus amigos y discípulos provenientes de otros pueblos. Divide y triunfarás. Las enseñanzas antijudías en las sagradas escrituras de la religión de los mandeos, tanto como las que Mación intentó que echaran anclas en las sagradas escrituras de los discípulos de Jesús, no pudieron sin embargo eclipsar la luz de la Palabra.
¿Terrenal y/o Celestial?
Si bien el magisterio de Jesús, y el de Juan, tienen un sentido conectado a su contexto histórico, de lo que parecía ser un inminente fin de los tiempos, ambos avivan la luz de la esperanza para todos los tiempos. Es posible que en aquel contexto escatológico inicial la profecía de Sofonías –la primera lectura del Leccionario- tuviera para los discípulos de Jesús y los de Juan un sentido mas concreto, referido a la Jerusalem terrenal y no exclusivamente a la celestial.
Hoy en día estamos ¡una vez más! ante lo que parece un fin de los tiempos. Arden los cielos, y en la Jerusalem terrenal parece haberse cumplido Su Promesa, con la reunión de los judíos dispersos por el mundo, tal como profetiza Sofonías. Al menos así es como lo interpretan los judíos y cristianos sionistas religiosos.

“Hay que dar tanto amor, como María”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- En este 2º domingo de Adviento vamos a contemplar a María que desde su libertad le dice “Sí” a la propuesta de Dios de ser la Madre de Jesus. La canción: “La casa nueva” de los Zucará (conjunto Uruguayo) nos ayudará a contemplar este misterio. Los invitamos a imaginar que María nos canta.
Recitado:
Un día cualquiera de los que vendrán.
La inocente canción resultará más poderosa que un cañón.
Cada palabra retumbará en cada corazón y el dolor humano cesará.
Los días venideros anticiparán en la magia del son,
con actos humanos dignos, sensibilizando y refinando,
limpiando, puliendo y amando tanto,
que aquella inocente canción... iluminará.
Hay que dar tanto amor hasta que la madre nos perdone.
Y se empieza por casa y se empieza por casa.
Hay que dar tanto amor hasta construir la casa nueva.
nuevos Adán y Eva, nuevos Adán y Eva.
Hay que dar tanto amor hasta que termine la sordera.
Solo de esta manera, solo de esta manera.
Hay que dar tanto amor hasta destruir la hipocresía.
Eso que te decía, eso que te decía.
Hay que dar tanto amor hasta convertir al enemigo.
Él merece tu abrigo, él merece tu abrigo.
Hay que dar tanto amor hasta que no pueda más matar.
Antes tienes que amarte, antes tienes que amarte.
Hay que dar tanto amor hasta que domine la belleza.
De la naturaleza, de la naturaleza.
Hay que dar tanto amor hasta que cicatricen las heridas.
Ahí comienza la vida, ahí comienza la vida
Hay que dar tanto amor hasta desterrar terror y espanto.
Es por eso que canto, es por eso que canto.
Es por eso que canto, es por eso canto.
Tiempo personal:
- Al imaginarnos que María nos cantaba esta canción: ¿Qué te impactó?; ¿Qué provocó en vos, en este tiempo de adviento?
- ...
- El poeta insiste: “Hay que dar tanto amor hasta...”; ¿Cuáles de esos “hasta qué”... ; te desafían más en estos tiempos?...
- ...
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Imaginar que María, en este día de la Virgen, nos cante esta canción tan bella y profunda, es muy conmovedor y desfiante. Sabemos que ella y millones de seres humanos han amado así a lo largo de la historia. Conocemos a personas que encarnan este: “Hay que dar tanto amor... hasta que la madre nos perdone; hasta construir la casa nueva. Hay que dar tanto amor, hasta que termine la sordera; hasta destruir la hipocresía”.
- También podemos reconocer a tantos y tantas que son capaces de empatizar, que intencionadamente ofrecen y reciben la belleza, encaran los conflictos y buscan cicatrizar heridas dándose nuevas oportunidades. Por eso junto al poeta cantamos: “Hay que dar tanto amor hasta que domine la belleza; hasta que cicatricen las heridas”.
- Pero... el poeta nos convoca a dar “un salto” aún mayor, al estilo de Jesús y de María: “Hay que dar tanto amor hasta convertir al enemigo. Él merece tu abrigo, él merece tu abrigo. Hay que dar tanto amor hasta que no pueda más matar. Antes tienes que amarte, antes tienes que amarte”. Por todo esto nos dice al final: “Es por eso que canto”.
- Podemos imaginar a María que nos dice: “Un día cualquiera de los que vendrán. La inocente canción resultará más poderosa que un cañón. Cada palabra retumbará en cada corazón y el dolor humano cesará. Los días venideros anticiparán en la magia del son, con actos humanos dignos, sensibilizando y refinando, limpiando, puliendo y amando tanto, que aquella inocente canción... iluminará”.
- Reconocemos y agradecemos a tantos y tantas que como María encarnan, le dicen “Sí” a esa canción-pasión generando ahí donde estamos encuentros significativos, sencillos y profundos. Esos encuentros que tanto necesitamos. Se acercan las fiestas y hacemos grandes esfuerzos para encontrarnos por eso en este tiempo de adviento sigamos preparando nuestro corazón para que esos encuentros sean bien fecundos.
- ¿Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Lc. 1,26-38
“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás.» María entonces dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?» Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. Para Dios, nada es imposible.» Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho.» Después la dejó el ángel”.
Reflexión:
- Les compartimos algunas cosas que son propias del Evangelio de Lucas. Carlos Mesters, Biblista Brasilero, nos dice: “En la actitud de María, imagen del Pueblo de Dios, Lucas presenta un modelo de cómo actuar para perseverar en lo nuevo que trajo Jesús, sin ser infiel a lo antiguo de la tradicion”. Por eso hay que entender este pasaje que acabamos de leer dentro de los capítulos uno y dos. Lucas en esos dos capítulos realiza un diálogo artesanal entre el Antiguo Testamento a través de Isabel, Zacarías y Juan el Bautista, con el Nuevo Testamento encarnado por José, María y Jesús.
- Antes de este texto, el ángel Gabriel fue al encuentro de Zacarías que estaba en el templo para anunciarle que Isabel, su esposa ya mayor, estaba embarazada de Juan. Como dudó le dice que quedará mudo, hasta el día del nacimiento.
- Algunas diferencias: El ángel Gabriel va al encuentro de María en su casa. Lucas empieza a decirnos que la Buena Noticia se vive en lo cotidiano, ahí donde estamos. Zacarías es un sacerdote, de la tribu de los levitas, María una campesina de Nazaret. Ella se sorprende, pregunta, quiere comprender y entonces dice: “¡Sí!, ¡quiero ser parte de esta historia de amor de Dios con su pueblo!” y le pone el cuerpo.
- Como si María dijera: “Hay que dar tanto amorhasta construir la casa nueva, nuevos Adán y Eva. Hay que dar tanto amor hasta que termine la sordera. Solo de esta manera”. Se trata de “escuchar” al Dios de la Vida que sigue renovando en cada amanecer su pacto de amor con la humanidad.
- Algo más. La comunidad de Lucas, comienza así su Evangelio: “Después de haber investigado cuidadosamente todo desde el principio, también a mí me ha parecido bueno escribir un relato ordenado para ti, ilustre Teófilo”. Los biblistas coinciden que no se trata de una persona. “Teófilo” significa: “El que ama a Dios o el que es amado por Dios”. O sea los que escuchan que “hay que dar tanto amor...hasta que domine la belleza, hasta desterrar terror y espanto”, como Jesús y los millones de seres humanos que dicen sí! como María y encarnan esta buena noticia en lo de todo los días.
- Que podamos escuchar al Dios de la Vida que nos dice a cada uno y a cada una: “No temas... estoy contigo... estas llena de gracia, estas lleno de gracia”. Confiemos, esta“palabra retumbará en cada corazón y el dolor humano cesará. Los días venideros anticiparán en la magia del son, con actos humanos dignos, sensibilizando y refinando, limpiando, puliendo y amando tanto, que aquella inocente canción, como el niño de Belén... iluminará”.
- ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso: “Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús, porque confiamos que DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE, como el aire que respiramos. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar, así como María.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar “La casa nueva” que cantamos al comienzo.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la cancion a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra.
- Despues de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua, su segundo parto.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- Te invitamos a cerrar esta celebración con la oración de Francisco que escribe en la navidad del 2022
“Jesús, te miramos, acurrucado en el pesebre.
Te vemos tan cercano, que estás junto a nosotros por siempre.
Gracias, Señor.
Te contemplamos pobre,
enseñándonos que la verdadera riqueza no está en las cosas,
sino en las personas, sobre todo en los pobres.
Perdónanos, si no te hemos reconocido y servido en ellos.
Te vemos concreto, porque concreto es tu amor por nosotros,
Jesús ayúdanos a dar carne y vida a nuestra fe.
Amén.
- Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 131 “Un niño va a nacer”.
- https://youtu.be/LDklXgCVaCQ?si=XeQsn3RmIiUkEFVZ
Las creencias no se discuten..
pero las diferentes interpretaciones se pueden compartir
El próximo Domingo 8 de diciembre, la grey católica celebra la festividad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. En las Iglesias (según indica el Leccionario) leerán que el ángel Gabriel fue enviado por Di-s a Nazaret, hacia una virgen –llamada María-, desposada con un hombre llamado José.
El ángel, cuando estuvo ante ella, le dijo: No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Di-s le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. (Lucas 1:30b-33).

Lo que el Evangelio de San Lucas relata es conocido como la escena de la anunciación. La humilde jovencita, llena de gracia, elegida por Dios para ser la madre de Su Hijo Jesús, según el credo católico fue también ella misma a su vez concebida sin pecado (por eso la Inmaculada Concepción de María), y se mantuvo virginalmente pura, hasta incluso durante el parto y después de parir a Jesús.
La escena de la anunciación narra cómo le fue anunciada a María la concepción de su hijo Jesús, pero lo que celebra la Iglesia Católica el 8 de diciembre es que María misma fue también ella concebida sin pecado por su propia madre, la abuela materna de Jesús. Sin discutir la doctrina de quienes creen en estas dos milagrosas intervenciones Divinas, propongo que consideremos el aspecto –también muy importante- de quiénes más intervinieron en las concepciones tanto en la de Jesús, como en la de la Virgen María.
Santa Ana, madre de la Virgen María y abuela de Jesús, era judía. Según la ley del pueblo judío (la Halajá, la misma que sigue rigiendo hoy en día) la pertenencia al pueblo judío se hereda por línea materna, y lo que se hereda del linaje paterno es la pertenencia a una u otra tribu (Levi, Judá) y a la casta sacerdotal (los Kohanim).
Por eso María, nacida del vientre de una madre judía, era también ella judía. Del mismo modo Jesús, nacido del vientre de Su madre judía, era judío. Lo mismo puede decirse de otros miembros de esa familia, como Isabel, la madre de Juan el Bautista, que pertenecía a la casta sacerdotal. Dado que ella estaba casada con Zacarías, sacerdote del Templo de Jerusalem su hijo (Juan el bautista) era de casta sacerdotal (Kohen).
La Ley judía prohíbe a los miembros de la casta sacerdotal casarse con una mujer no Israelita, y dado que Zacarías era un sacerdote que cumplía funciones en el Templo, podemos inferir que Isabel era tan judía como toda su familia. Los Evangelios no declaran que alguno de ellos fuera de otro origen.
El paraíso nunca fue nuestro
La primera Lectura del Leccionario, que suele orientarnos sobre cómo interpretar lo que luego leeremos del Evangelio, habla de otra mujer, en cuya concepción tampoco hubo pecado: Eva.
Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: ¿Dónde estás? Él contestó: Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí. El Señor le replicó: ¿Quién te informó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que te prohibí comer? Adán respondió: La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí. El Señor dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Ella respondió: La serpiente me engañó, y comí. (Génesis 3:9-13).
Para la tradición interpretativa cristiana, este relato del libro del Génesis se centra en la reacción de Di-s al pecado original, en el que Eva –la madre de toda la humanidad- tiene un rol protagónico, que se contrapone a la obediencia de María, la nueva Eva, en quien se cumplirá la promesa del Salvador. Sin embargo, en la tradición interpretativa judía, Génesis 3 tiene otro sentido. El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven (Génesis 3:20)
En el antiguo Cercano Oriente, las diosas madres a menudo se asociaban positivamente con un árbol de la vida y con las serpientes como símbolos inmortales de la fertilidad y la generosidad de la tierra. Por lo tanto, la historia bíblica del Edén bien puede haber comenzado siendo una inversión intencional de las creencias en una diosa madre, dadora de vida y sabiduría, al servicio de la fe en un Dios supremo masculino.
Con el paso de las generaciones, la historia de Adán, Eva y la serpiente cobró vida propia. Inicialmente, en el mundo del primer autor bíblico -y durante muchos siglos después- todavía no había manzanas, ni demonios, ni pecado original. Para aquel autor, lo que hoy vemos como “el mal” fue consecuencia de la imperfección humana. ¿De dónde nos vienen la manzana, el diablo y el pecado original, si no están en el texto bíblico? De una larguísima historia de interpretación.
En la tierra de Israel la historia del Edén no recibe muchos comentarios interpretativos hasta finales del siglo III a.C., cuando los escritores judíos (Ben Sira, Jubileos y más tarde Filón) comenzaron a analizarla para tratar de comprender qué habían hecho mal los humanos. ¿Era el deseo de los seres humanos el cual Dios desaprobaba? ¿Su desobediencia? Algunos insinuaron que el fruto era de una vid y que el pecado por lo tanto era la embriaguez. ¿Era Eva la culpable? ¿Adán? ¿La serpiente? ¿Un ángel caído?
La tierra tampoco es nuestra
En Génesis Rabá (una obra del siglo III), Rabí Chiyah sugiere que el error que cometió Eva fue que agregó algo propio a la ley, cambiándola. Di-s dice que no comamos del fruto (Gn 2:17), pero Eva le dice a la serpiente que no pueden tocar el árbol (Gn 3:3). Esta interpretación también aparece en el Talmud babilónico (Sanedrín 29a). Según el Rabino Natán (siglo VIII), la culpa no es de Eva sino de Adán. Puesto que Eva aún no había sido creada cuando Dios pronunció el mandamiento, entonces se puede suponer que ella puede haber escuchado esa versión incorrecta de boca de Adán.
Una interpretación judía de hoy en día, que enfatice la importancia de los valores en los que los seres humanos necesitamos fundamentarnos para poder ayudar a traer luz a este mundo diría que: Hashem (Di-s) nos protegió amorosamente de nosotros mismos, alejándonos del jardín, para que no obtuviéramos la vida eterna, para la que todavía no estábamos preparados. Nos salvó de: Saber qué está bien y qué está mal, pero ¡seguir viviendo por toda la eternidad actuando de todos modos según el dictamen de nuestros impulsos!
Que seamos todos bendecidos con poder recordar a tiempo que el mundo NO está ahí para nuestro exclusivo goce, porque hemos sido creados con las aptitudes necesarias para servirlo y cuidarlo.

“Como danza la esperanza”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo comienza el Adviento. Pedagógicamente la liturgia nos va ayudando a preaprar el corazón para no hacer más de lo mismo, para no acostumbrarnos a esta Buena Noticia que “Dios se hizo niño en Belén”, para decirnos que “Dios confia en la humanidad y nos ama entrañablemente”. Son cuatro domingos hasta la navidad.
- Como siempre nos dejamos sorprender por la poesía y la música que nos ayudan a templar el corazón para poder contemplar nuestra vida y la de Jesús, esta vez con la canción: “Como danza la esperanza” de Raly Barrionuevo.
CÓMO DANZA LA ESPERANZA
Se la escucha cuando llega. Con sus dos manos abiertas
Sus ojeras bifurcadas. Sombra gris de la belleza
Huele a goma desangrada. A caminos que se cierran
A pestañas empapadas. A memoria y lucha nueva
Como baila como canta. Como habita en las miradas
Como danza la esperanza.
Es amante y es bandera. Una ruta en escalera.
Es caricia y es espada. Es utópica y discreta,
Suele acariciar mi boca. Esa niña cancionera.
Suele pellizcarme el alma. Y desnudarme las penas.
Como baila como canta. Como habita en las miradas
Como danza la esperanza...
Tiempo personal:
- El poeta repite: “Como baila como canta. Como habita en las miradas. Como danza la esperanza”.
- ¿Dónde ves que canta, baila la esperanza?; ¿En qué miradas?...
- ...
- El poeta también señala: “Huele a goma desangrada. A caminos que se cierran”. Esta nombrando algunas de las expresiones que varios pueblos tienen para reclamar sus derechos, porque no tienen agua, trabajo, tienen hambre y mucho más.
- ¿Qué decís de esta realidad que estás viviendo como pueblo... donde también danza la esperanza?
- ...
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- El poeta nos ofrece “pistas” para contemplar la esperanza en medio de esta realidad de la que somos arte y parte, tan injusta y tan dominda por la lógica del mercado que nos empuja una y otra vez al “sálvense quién pueda”.
- Raly ofrece una mirada paradojal, fijense: “Se la escucha (a la esperanza) cuando llega, con sus dos manos abiertas con memoria y lucha nueva”. Nos convoca a “la memoria”, personal, familiar, comunitaria y colectiva... para caer en la cuenta de algunos “frutos” que pudimos cosechar y agradecer. Y al mismo tiempo paradojalmente nos convoca a “la lucha nueva”. Porque cada época tiene sus desafíos. Solo para recordar que hace unas décadas atrás todos los países latinoamericanos tuvimos que a travesar dolorosamente dictaduras militares, que desangraron a nuestros pueblos. Con esperanza y coraje, con amor y mucho dolor, pudimos a travesar esos tiempos difíciles. Pudimos gestar y parir estas democracias que estamos viviendo, con todos los desafíos terribles que estamos transitando. Por eso se trata de “memoria y lucha nueva”, “esperanzando”, confiando que podemos crear algo nuevo.
- Un teólogo de la liberación español que vivió muchos años en América Latina, Ricardo Antoncich sj, solía decir en plenas dictaduras militares: “Cuando no se pueden hacer “paredes” -o sea cambios estructurales-, hay que hacer “ladrillos”, porque cuando podamos hacer “paredes” ya tenemos “los ladrillos” hechos”. Ricardo como millones podemos ver la esperanza en las miradas, podemos danzar con ella en medio de aquellos y éstos tiempos difíciles, por eso seguimos haciendo “ladrillos” en todo tiempo y “paredes” cuando se pueda.
- Otras paradojas que nos ofrece el poeta: “Es amante y es bandera”. Necesitamos cuidar el amor personal-interpersonal, de amig@s, familia, comunidad, vecin@s y al mismo tiempo “es bandera”, somos arte y parte de un pueblo. Por más que este sistema nos empuje al individualismo, tenemos que seguir despertando este amor colectivo que está en nosotros, fue sembrado por Dios.
- Nos dirá el poeta y nosotros lo sabemos que: “Es caricia y es espada” y “es utópica y discreta”. La esperanza, es como el “horizonte”, está para hacernos caminar con sentido y al mismo tiempo “es discreta”, como aquello que nos recuerda Eduardo Galeano: “Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en lugares pequeños logra grandes cambios”.
- Por eso para danzar con la esperanza, para poder verla en los ojos, necesitamos estar bien atent@s, bien despiertos. Por ejemplo se viene la navidad y el mercado ya preparó sus mejores estrategias para “vendernos navidad”. De hecho instaló hace unas cuantas décadas a Papa Noel de la mano de Coca Cola, con todos sus regalos. Toda una industria con su seductora propaganda para consumir más y más. Para hacer de nuestra comida de navidad un escándalo por la cantidad de alimentos que se ponen en la mesa, ni hablar de lo que se tira. Y... por otro lado, los cristian@s celebramos la venida de un niño pobre, nacido desnudo, en un pesebre junto a María y José, porque no había lugar para ellos.
- Para vivir y contemplar “la esperanza” necesitamos estar bien despiertos. Vayamos al encuentro de nuestro Maestro Jesús en este tiempo de adviento.
¿Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
Según la Comunidad de Lc. 21, 25-28.34-36
“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados por el estruendo del mar embravecido. La gente se morirá de espanto con sólo pensar en lo que va a caer sobre la humanidad, porque las fuerzas del universo serán sacudidas. Y en ese preciso momento verán al Hijo del Hombre viniendo en la Nube, con gran poder e infinita gloria.» «Cuando se presenten los primeros signos, enderécense y levanten la cabeza, porque está cerca su liberación.» Cuiden de ustedes mismos, no sea que los vicios, las borracheras o las preocupaciones de este mundo endurezcan sus corazones y ese día caiga sobre ustedes de improviso, pues se cerrará como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Por eso estén vigilando y orando en todo momento, para que se les conceda escapar de todo lo que debe suceder y estar de pie ante el Hijo del Hombre.»
Reflexión:
- Al comenzar el Adviento, estamos iniciando un nuevo año litúrgico. Empezamos a preparar nuestro corazón para contemplar a Jesús que nace.
- Así como estuvimos leyendo y rezando con el Evangelio de Marcos desde el Adviento del año 2023 hasta el domingo pasado, ahora empezamos a leer el Evangelio de Lucas.
- En este primer domingo de adviento, estamos contemplando en el capítulo 21 a Jesús que está en Jerusalén muy próximo a vivir su pasión, hay mucha tensión y conflicto. La comunidad de Lucas nos recuerda en un tono apocalíptico estas palabras de Jesús. Lo hemos dicho hace unos domingos atrás, aunque no lo parezca para aquell@s discípul@s de Jesús que estaban viviendo tiempos difíciles, de persecución, se trata de un mensaje de esperanza. Volvemos a repetir el mismo ejemplo. Cuando alguien nos dice: “Mirá! Señalando la luna, a veces nos quedamos mirando “el dedo”, en vez de mirar “la luna”. Aquí “el dedo” son todas esas imágenes que dan miedo como “el mar embravecido”... “la luna” son estas afirmaciones que necesitamos escuchar todos los discípul@s de Jesús en todas las épocas: “En tiempos difíciles, conflictivos...”
-“Enderécense y levanten la cabeza, porque está cerca su liberación»
-“Cuiden de ustedes mismos, no sea que los vicios, las borracheras o las preocupaciones de este mundo endurezca su corazón...”
-“Esten vigilando y orando en todo momento...”
- Jesús quiere que tod@s sus discípul@s de todos los tiempos, sepan que “al Dios del amor no se le fue la vida de las manos. Que la muerte no es la última palabra”. Como si Jesús nos dijera: “Confíen en el Dios de la Vida, pongamos la esperanza en él, porque es Abba, Padre y Madre. Recuerden que siempre nos convoca a vivir en el amor. Sepan que la esperanza “Suele acariciar la boca. Es niña cancionera. Suele pellizcar el alma y desnudarnos las penas”. Sepan que ella “baila y canta. Habita en las miradas. La esperanza danza”
- Por eso, confiando en las palabras de Jesús, sigamos haciendo “ladrillos” y cuando podamos hacer “paredes” (cambios estructurales, leyes más justas...) no dejemos de hacerlas. Sumemos nuestras manos a “esa gente pequeña, que hace cosas pequeñas, en lugares pequeños y generando así grandes cambios”.
- Que no se “endurezca nuestro corazón”, despertemos nuestro espíritu crítico para que no nos vendan esta navidad de la abundancia, de la ostentación, generando esas maneras de hacer memorias que olvidan lo esencial. Claramente navidad no es ni papa Noel, ni coca cola, ni esa multitud de regalos. Navidades Jesús que nos viene a decir: “Dios se regala, para que entremos en esta dinámica de regalarnos unos a otros. Dios confía que podemos cuidar y ayudar a crecer la vida, como lo hicieron María y José conmigo”.
- ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús, porque confiamos que DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE, como el aire que respiramos. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar “como danza ” que cantamos al comienzo.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la cancion a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra.
- Despues de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua, su segundo parto.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- Te invitamos a cerrar esta celebración con la oración de Francisco que escribe en la navidad del 2022
“Jesús, te miramos, acurrucado en el pesebre.
Te vemos tan cercano, que estás junto a nosotros por siempre.
Gracias, Señor.
Te contemplamos pobre,
enseñándonos que la verdadera riqueza no está en las cosas,
sino en las personas, sobre todo en los pobres.
Perdónanos, si no te hemos reconocido y servido en ellos.
Te vemos concreto, porque concreto es tu amor por nosotros,
Jesús ayúdanos a dar carne y vida a nuestra fe.
Amén.
- Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº105: “Un cielo nuevo y una tierra nueva”
https://youtu.be/z8peYgLtUJs?si=RN0SzJ78nZKZGYGt
Termina la mala racha cósmica !
El próximo Domingo 1 de diciembre, en las Iglesias se leerá del Evangelio la parte conocida como La venida del hijo del Hombre, en la que Jesús dice a Sus discípulos:
Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas. (Lucas 21:25-27).

El Final de Todo lo conocido
Estos primeros versículos nos sitúan claramente: estamos ante un fragmento de lo que en la literatura judía se denomina Apocalíptica. La Apocalíptica es una provincia de la literatura profética judía, ya que habla sobre los dilemas a los que el pueblo judío se verá próximamente enfrentado, pero con el agregado de que esto sucederá en el fin de los tiempos.
Jesús anuncia la inminencia de un Apocalíptico fin de los tiempos. Desde hacía varios siglos que los últimos profetas de Israel, y luego los visionarios Apocalípticos venían anunciando que se avecinaba un cambio arrasador de todo lo conocido. Y, de hecho, la visión de Jesús fue corroborada cuando, cuarenta años después de que las tropas del Imperio Romano lo crucificaran a Él, esas mismas tropas tiraron abajo el Sagrado Templo de Jerusalem, poniendo fin al culto que allí se practicaba.
Es también el Fin de los finales, y la promesa de un nuevo comienzo.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. (Lucas 21:28). Esta es la Esperanza que el Magisterio de Jesús ofrece a Sus discípulos judíos. Les anuncia que el fin de los tiempos está cerca, pero que luego vendrá el reino de los cielos. Lo hace en un lenguaje que se nutre profundamente de la cosmovisión judía, y que se funda en La Palabra, así como nos llega a través de los profetas del pueblo judío.
A ¿quién se refiere cuando habla del Hijo del Hombre? Lo menciona aquí, y luego inmediatamente de nuevo: Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad, pues, despiertos en todo tiempo, pidiendo que podáis escapar de todo lo que está por suceder y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.
Los nubarrones de la inminente catástrofe nacional del pueblo judío ya venían arremolinándose desde hacía siglos sobre la tierra de Israel, siempre a merced de los Imperios de turno. La idea de un personaje, clave en lo que vendría después, también estaba dando vueltas desde hacía varios siglos. No estaba clara, en la conciencia popular, la exacta naturaleza de ese enviado divino que intervendría en el momento final del plan de salvación, pero uno de Sus nombres era: El hijo del Hombre
La primera lectura (según el Leccionario) trae una de las tres versiones de lo que la frase el Hijo del Hombre significa en el contexto de la cosmovisión judía, en los días de Jesús.
Ya llegan días —oráculo del Señor— en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquella hora, suscitaré a David un vástago legítimo que hará justicia y derecho en la tierra. En aquellos días se salvará Judá, y en Jerusalén vivirán tranquilos, y la llamarán: “El Señor es nuestra justicia” (Jeremías 33 :14-16)
En Jeremías hijo del hombre o hijo de Adán es el hombre en general, se refiere a todos los hombres. Es lo mismo que significa la expresión nacido de una mujer que se encuentra en los Rollos del Mar Muerto y en Gálatas 4:4. En este sentido general, la frase se evoca en varios pasajes del Evangelio, como: Y les dijo: El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado (Marcos 2,27-28).
Otro significado de la frase hijo del hombre/hijo de Adán está a lo largo del libro de Ezequiel y sus múltiples ecos en la literatura rabínica: así es como Dios se dirige al profeta allí. Este sentido individual está muy presente en la tradición sinóptica, cuando Jesús habla de sí mismo, sobre todo en premonición de su futuro destino trágico.
Tal vez decir el hijo del hombre en lugar de "yo" era más sencillo, menos personal, más humilde, cuando se refería a que algo desastroso le esperaba al orador, como en: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza. (Lucas 9:58) ¿Habla de la miseria humana universal? ¿O Jesús habla específicamente acerca de Sí mismo? El giro verbal tiende un manto de discreción (y humildad) sobre esta cuestión.
Un tercer sentido de la frase se encuentra en Daniel 7. Habiendo descrito la historia del mundo como un gobierno consecutivo de cuatro imperios malvados, representados en la esfera celestial por cuatro bestias horribles, su visión describe la era futura de redención personificada en uno como un hijo del hombre. No está claro si este hijo del hombre fue pensado por el autor como una figura verdaderamente individual, aunque angélica, o sólo como una representación simbólica de la gloria de Israel.
En el libro de Daniel, el término Hijo del Hombre aparece en el contexto de una visión profética. Es la visión de un conflicto cósmico entre las bestias, que representan los reinos terrenales, y el Anciano en Días, que representa a Di-s.
Al incluir al Hijo del Hombre en su visión profética, Daniel enfatiza la intervención divina en la historia humana. El Hijo del Hombre se presenta como una figura que actuará en nombre del pueblo de Dios, llevando a cabo su liberación final y el establecimiento del reino eterno de Dios. La tradición interpretativa cristiana ha tomado esta interpretación de la visión de Daniel como un anuncio de la misión mesiánica de Jesús.
En la tradición judía, El Hijo del Hombre de la visión de Daniel puede ser visto como una restauración del llamado original de la humanidad a gobernar con Dios sobre la creación. Como al Hijo del Hombre se le concede autoridad, gloria y poder soberano por parte del Anciano de los Días, encarna el gobierno divino que estaba destinado a la humanidad desde el principio, que contrasta marcadamente con los gobernantes de las naciones, a quienes se representa como bestias, simbolizando la corrupción y el caos que resultan de la rebelión humana y el rechazo del gobierno de Dios.
Que todos nuestros gobernantes sean bendecidos, para que puedan sean buenos gobernantes. Y que elijan serlo.
Domingo 24 de noviembre 2024
Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
“Escuchar Su Voz”
Primer paso: Contemplamos nuestra vida
- Hacemos explícito que nos reunimos en Su Nombre alrededor de esta mesa.
En el Nombre de nuestro Dios Padre-Madre, de Jesús el Hijo y del viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén.
- Este domingo termina el año liturgico. El domingo que viene empezamos a preparar nuestro corazón para vivir la navidad a través del Adviento. Termina con una fiesta que se llama: “Jesús rey del universo”. Tambien la podemos llamar: “Jesús el hermano universal”, creemos que expresa también el espíritu de esta fiesta.
- Como siempre nos dejamos sorprender por la poesía y la música que nos ayudan a templar el corazón para poder contemplar nuestra vida y la de Jesús, esta vez con la canción: “Andar agradecido” de Carlos Saracini cp.
ANDAR AGRADECIDO
Hoy quiero andar agradecido. Hoy quiero andar agradecido.
Hoy quiero vivir agradecido por el viento, el rio y el sol.
Hoy quiero vivir agradecido por las sierras, el verde y la flor.
Si en todo escucho Tu voz. Si en todo encuentro mi voz.
Cómo duele tanto maltrato. Cómo duele tanto asesinato.
Ahí también, escucho Tu voz. Ahí también, siento mi voz.
Hoy me abro a la belleza. Hoy renuevo en mí la sorpresa.
La belleza de tu mirada, la sorpresa en cada alborada.
La belleza de Tu creación, con sorpresas de resurrección.
Hoy quiero andar agradecido. Hoy quiero andar agradecido.
Hoy quiero vivir agradecido, por los niños, su risa y su luz.
Hoy quiero vivir agradecido, por las aves, la luna y Tu Cruz.
Si en todo escucho Tu voz. Si en todo descubro mi voz.
Cómo duelen tantas traiciones. Cómo duelen tantas negaciones.
Ahí también escucho Tu voz. Ahí también ofrezco mi voz.
Hoy la vida se abre camino. Hoy tu grito en mí hace nido.
Merecemos y podemos cambiar. Hay que amar, confiar y abrazar.
Nuevos mundos podemos gestar. Tu pasión recrea mi andar.
Hoy me abro a la belleza. Hoy renuevo en mí la sorpresa.
La belleza de tu mirada, la sorpresa en cada alborada.
La belleza de Tu creación, con sorpresas de resurrección.
Hoy quiero andar agradecido. Hoy quiero andar agradecido.
Tiempo personal:
- La canción nos dice que “escucha la voz” de Jesús, de la vida... “enlas sierras, el verde y la flor” y también en “los maltratos y los asesinatos”. La canción describe otras experiencias donde “escucha Su voz”...
- ¿Podes reconocer “la voz de Jesús”, “la voz de la vida”, en esas experiencias?; ¿En cuáles otras?
- ...
- ¿Podes reconocer “la voz de Jesús”, “la voz de la vida”, en esas experiencias?; ¿En cuáles otras?
- ¿Podes reconocer personas que son “testigos creíbles”, esos que “escuchan la voz de Jesús, de la vida” en medio de las alegrías y los dolores, de las injusticias y de las luchas por un mundo mejor?
- Te invitamos a nombrar esos “testigos creíbles”.
- ...
- ¿Qué te regalan estos testigos?
- ...
- Te invitamos a nombrar esos “testigos creíbles”.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Vivimos tiempos muy acelerados y muchas veces nos cuesta “detenernos” para sentir y escuchar lo que esta latiendo en nuestro corazón. Es todo un aprendizaje escuchar “la voz del otro”, “la voz de Jesús” y nuestra “propia voz”, como recién cantamos. Nuestro cuerpo esta “preparado” para “escuchar”, de hecho tenemos “dos oidos” y “una boca”, parece ser que tenemos que escuchar el doble de lo que hablamos. Lo mismo podemos decir de “los ojos”. Tenemos que seguir aprendiendo a “contemplar”, a mirar en porfundidad para estar bien presentes en el presente, con memoria y esperanza.
- La canción nos ofrece algunas pistas para poder contemplar y escuchar: “Hoy me abro a la belleza. Hoy renuevo en mí la sorpresa. La belleza de tu mirada, la sorpresa en cada alborada. La belleza de Tu creación, con sorpresas de resurrección”. Es una decisión “abrirnos a la belleza, a la sorpresa”, porque muchas veces vivimos en “piloto automático”. La realidad de la que somos arte y parte es dura, cruel, injusta, llena de mentiras, de negaciones y al mismo tiempo está llena de promesas, de brotes nuevos, llena de vida, de esas “sorpresas de resurrección”.
- Tod@s necesitamos de esas personas que son creíbles, que son “testigos de la verdad”, que pueden cantar con el corazón en la mano: “Hoy la vida se abre camino. Hoy tu grito en mí hace nido. Merecemos y podemos cambiar. Hay que amar, confiar y abrazar. Nuevos mundos podemos gestar. Tu pasión recrea mi andar”. Esos “testigos de la verdad” nunca caminan solos, caminan con otr@s y además creen profundamente que al Dios del Amor no se le fue la Vida de las manos. Confían en el Dios siempre presente e inspirador.
- Esos “testigos” transparentan y contagian esa “verdad que nos habita” que Dios Padre y Madre grabó a fuego en el corazón de cada ser humano: “Fuimos creados para amar y ser amados”. Esos “testigos creibles” nutren nuestra fe y así podemos cantar, en medio de tanta oscuridad: “Hoy quiero andar agradecido, hoy quiero andar agradecida”.
¿Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?
“En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: « ¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús le contestó: « ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?». Pilato replicó: « ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?». Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí». Pilato le dijo: «Con que, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».
Reflexión:
- Este texto fue elegido por esta “fiesta de Cristo Rey”; que también podemos nombrar como la fiesta de “Jesús el hermano universal”. La comunidad de Juan primero nos ayuda a contemplar a Jesús en la última cena desde el capítulo 13 al 17. Comienza con el lavatorio de los pies, luego esos diálogos largos con sus discípulas y discípulos, y al final la oración a corazón abierto con el Padre. Así Jesús se fue haciendo “testigo de la verdad” a lo largo de esos tres años intensos de vida pública. Jesús le pone el cuerpo a aquella verdad que latía en el corazón de su pueblo: “Amar a Dios... al prójimo como a uno mismo”.
- La gente decía: “habla como quien tiene autoridad”. Jesús es coherente entre lo que dice y lo que hace. Esos tres años se concentran en esa última cena. Siendo “maestro” se hace “servidor”, porque sabe que todos compartirnos la misma dignidad de ser “hijos e hijas” del Dios Abba, Padre y Madre. Vive esa vocación común de todos los seres humanos: “Todos somos hermanas y hermanos”. Esa es su verdad.
- Jesús descubre que Dios nos hace “libres para amar”. Por eso vive amando. Sabe que “el amor no se impone, ni se mendiga, el amor se vive en reciprocidad y al mismo tiempo es gratuito, por eso se ofrece libremente”. Artesanalmente fue aprendiendo amar y dejándose amar por sus discípulos y discípulas, por cada uno y cada una que se fue encontrando en el camino. Es “testigo de esa verdad”. Podemos imaginarlo a Jesús cantando: “Hoy quiero vivir agradecido, por los niños, su risa y su luz. Si en todo escucho Tu voz. Si en todo descubro mi voz. Cómo duelen tantas traiciones. Cómo duelen tantas negaciones. Ahí también escucho Tu voz. Ahí también ofrezco mi voz”.
- Jesús fue escuchando “la voz de los que no tienen voz”. Los fue alentando a que puedan reconocer “su propia voz” y así poder pronunciarse. “La voz” de Jesús les fue entibiando el corazón para poder ponerse de pie y así también ellas y ellos poder ser despertadores de esas otras “voces” que estaban aprisionadas por el miedo. Como le paso a la mujer Samaritana (Jn.4) o al ciego de nacimiento (Jn.9).
- En el capítulo 18 la comunidad de Juan nos muestra a Jesús rezando en el huerto de Getsemaní, luego lo toman preso y comienza el juicio religioso. Nos recuerda las negaciones de Pedro, hasta este encuentro con Pilatos, como acabamos de escuchar.
- La comunidad nos presenta estos dos modos de vivir: El poder imperial de Roma, representado en Pilatos, que se impone oprimiendo al pueblo con la complicidad del poder religioso y económico, de aquellos que se creen superiores. Y el poder del amor del que Jesús es testigo: “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».
- Por eso en esta fiesta de “Jesús el hermano universal” podemos andar agradecidos y agradecidas porque nuestro “Testigo del amor” sigue caminando con nosotros y nos canta: “Hoy la vida se abre camino. Hoy tu grito en mí hace nido. Merecemos y podemos cambiar. Hay que amar, confiar y abrazar. Nuevos mundos podemos gestar”.
¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está ofreciendo una clave para mirar tu vida?.
Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.
- Sigamos cultivando nuestra Fe en Jesús, porque confiamos que DIOS SIEMPRE ESTA PRESENTE, como el aire que respiramos. Su amor constantemente NOS ESTA INSPIRANDO para que entremos en esta dinamica que es amar y dejarnos amar.
- Con todo lo que venimos descubriendo y reflexionando, volvamos a escuchar “Andar agradecido” que cantamos al comienzo.
- Si necesitamos, comentemos lo que nos despierta ahora la cancion a partir de todo lo que venimos rezando.
- Ahora los invitamos a hacer una oración aun más explícita. Traemos al corazón diferentes situaciones que estan resonando en nosotros, lo que esta pasando en nuestra familia, nuestra comunidad, nuestro lugar, nuestro país, en la humanidad, con nuestra madre tierra.
- Despues de un rato de silencio.
- Dejamos que brote una oración de acción de gracias… de petición… de perdón…
- Tambien, como nos pasa siempre… empezamos a traer la vida de los que estan frágiles, los que estan enferm@s… aquell@s que han fallecido, que han vivido su pascua, su segundo parto.
- Junto con Jesús decimos: “Padre-Madre nuestro...”
- · Te invitamos a cerrar esta celebración con la oración de Francisco que escribe en su carta: “Frateli Tutti”.
ORACIÓN AL CREADOR
Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad,
infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo,
de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.
Que nuestro corazón se abra a todos los pueblos
y naciones de la tierra, para reconocer el bien
y la belleza que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,
de proyectos comunes, de esperanzas compartidas.
Amén.
- Que el Espíritu nos de coraje para ponerle el cuerpo a esta oración.
Estamos contentos de poder ofrecerles esta celebración.
L@s abrazamos Federico cp, Gilberto cp y Carlos cp
Les proponemos para seguir profundizando...
- Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” el interrogatorio del gobernador Nº 116.
https://youtu.be/iilxzhfMzdU?si=yPSD31XSsj8iYipY
- Les recomendamos la lectura del libro de Carlos Bravo Gallardo sj: “Galilea año 30”. Si quieren les mandamos el pdf del libro.
- Les recomendamos como siempre buscar los comentarios de José A. Pagola y otros.

Su Inminencia
El próximo Domingo 24 de noviembre, según el Leccionario, en las Iglesias se leerá un fragmento del Evangelio de San Juan: En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: ¿Eres tú el rey de los judíos? Jesús le contestó: ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? (18, 33b-34).
¿Por qué le preguntaba Pilato a Jesús si Él se presentaba a Sí mismo el Rey de los judíos? Porque los Romanos consideraban que cualquier habitante de los territorios sometidos militarmente por el Imperio Romano le debían lealtad en primer lugar al Imperio, y que por lo tanto cualquiera que se proclamase Rey –sin el permiso de las autoridades romanas-, sería considerado un insurrecto.
En este punto del texto del Evangelio hay una sutil alusión, un irónico eco, a lo que poco antes nos narró. Pero Jesús, dándose cuenta de que querían llevárselo a la fuerza y declararlo rey, se retiró de nuevo a la montaña él solo. (Juan 6:15).
Ese contexto político (de una cruenta ocupación militar) es clave para entender qué significó en un primer momento la Palabra que encontramos en el Evangelio, por más que esa Palabra pueda luego ser interpretada de muchas maneras.
Para que entender el contexto cultural e histórico en el que sucedieron los hechos narrados por el Evangelio sea para los cristianos una posibilidad de fortalecer su identidad en la fe, es necesario que este Diálogo entre judíos y cristianos cuide y nutra la identidad cristiana, sin cuestionar lo fundamental de su fe: ¡el credo! Esto se vuelve particularmente en ciertos momentos de la lectura compartida, en la conversación sobre ciertas interpretaciones tradicionales que en el pasado definieron las identidades de unos y otros.
Pilato replicó: ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho? (Juan 18:35). En este fragmento del Evangelio, así como nos ha llegado, Pilato sugiere una amplia participación del pueblo judío de la época para entregar a Jesús al gobernador militar romano, enfocándose en los judíos como culpables… ¡de que los Romanos lo crucificasen!, lo que sirvió –durante siglos- de punto de apoyo para la enseñanza del desprecio contra los judíos.
Más allá de esa interpretación antijudía -que históricamente fue parte importante de la tradición interpretativa cristiana, pero no del credo-, está la respuesta de Jesús: Jesús le contestó: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero Mi reino no es de aquí. (Juan 18:36).
La frase Mi reino no es de este mundo puede ser entendida como un claro argumento de Jesús para que Pilato no le considere una amenaza política, pero el comandante militar no puede ver no puede ver la verdad, aunque la tenga delante de sus ojos. Lo que escucha, con la indiferencia de un funcionario indiferente, acostumbrado a condenar a miles de judíos a la crucifixión, es que Jesús ¡tiene un reino!
Pilato le dijo: Conque, ¿tú eres rey? Jesús le contestó: “Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz”. La respuesta de Jesús también puede ser interpretada como que está diciendo que eso de que Él sea Rey, corre por cuenta de Pilato. El reino que le concierne no es de este mundo. Si ha venido a este mundo es solamente para ser testigo de la verdad.
Sin embargo, pese a la oposición de Jesús a que Pilato le considere un Rey, la primera lectura del Leccionario, referida al Evangelio, parece guiarnos a que veamos a Jesús como un Rey: Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin. (Daniel 7:13-14)
¿Es correcta la interpretación de la profecía de Daniel, que lo presenta a Jesús como un Rey con poder real y dominio? La interpretación no tiene por qué ser una solamente. No hay necesariamente un conflicto implícito en que las profecías del libro de Daniel sean interpretadas de uno o más modos en la tradición cristiana y de otros modos en la tradición judía. No habrá conflictos si unos y otros aceptamos que lo que desde nuestra fe vemos que es verdad, no necesariamente sea visto así por otros
Las profecías del libro de Daniel, en la tradición interpretativa judía, pueden ser entendidas como expresión de una angustiante sensación de un calamitoso fin de los tiempos en la época inmediatamente anterior a la rebelión de los Macabeos contra la tiranía de los soberanos helenistas de Siria, que pretendían erradicar el culto judaico tradicional.
Es, por lo tanto, la versión más antigua de la historia de Janucá, contada en forma de una visión apocalíptica. Contiene descripciones de las persecuciones de Antioquía. La visión del capítulo 7 fue compuesta en un momento en que la salvación solo podía imaginarse a través de la intervención divina directa, y no a través de la agencia humana.
El texto no es claro y explícito, y solamente menciona a un hijo de hombre que, en la tradición interpretativa rabínica, es Moisés –y no Jesús-. ¿Por qué Moisés? Porque el hombre Moisés era muy humilde, más que todos los hombres sobre la faz de la tierra. Aunque Moisés conocía su propia grandeza, y todo el poder que le fue dado, sin embargo, seguía siendo el más humilde de los hombres.
Tiene sentido que los cristianos gentiles de hoy vean en la visión de Daniel una prefiguración de Jesús, si lo ven a Jesús como una especie de nuevo Moisés, alguien que establece una Alianza entre ellos y Hashem. Una nueva Alianza, diferente de la del Sinaí, cuyas cláusulas aplican para los judíos, pero no para los cristianos gentiles, las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Quien sabe, quizás ahora que finalmente ha sido refundado el país de los judíos, tal vez ya estemos tan cerca de los tiempos mesiánicos que le único que falta es una única buena acción más. Solamente una, ofrecida con amor y humildad. Tal vez solamente eso sea lo que separe al mundo del reino de nuestro creador. Por las dudas, no te prives de realizarla, es lo que nos enseña la tradición rabínica.