Julio
Domingo 31 Julio 2022
> Primer Paso 31/07
Contemplamos nuestra vida
Nos ponemos en Su Presencia, confiando en nuestro Dios Padre y Madre que nos ilumina como el sol, la luna y las estrellas, confiando en la presencia del Espíritu que es como el aire que respiramos y confiando en Jesus vivo entre nosotros como el latido de nuestro corazón.
“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
Como siempre le pedimos a la poesía y a la música que vayan despertando y templando nuestro corazón, esta vez con la canción: “Hombre proyecto de pueblo” de Enrique Angelelli.
HOMBRE PROYECTO DE PUEBLO
Enrique Angelelli
Mezcla de tierra y de cielo
proyecto de humano y divino...
en cada hombre se hace rostro
y su historia se hace pueblo.
Es barro que busca la Vida,
agua que mezcla lo Nuevo,
amor que se hace esperanza
en cada dolor del pueblo.
El pan en el horno florece
¡Es para todos, amigos!
Nadie se sienta más hombre,
la vida se vive en el pueblo.
Porque el proyecto es silencio.
Porque la vida se hace rezo.
Porque el hombre se hace encuentro,
en cada historia del pueblo.
Déjenme que les cuente
lo que me quema por dentro;
es amor que se hizo carne
con chayas y dolor de pueblo.
¿Saben? lo aprendí junto al silencio...
Dios es Trino y es uno,
es vida de Tres y un encuentro...
aquí la historia es camino
y el hombre siempre un proyecto.
Los invitamos a repetir alguna frase que nos toca más en este momento. Buscamos que siga resonando esta canción y así nos siga templando el corazón.
Tiempo personal:
- Dice Enrique Angelelli: “El pan en el horno florece ¡Es para todos, amigos!. Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”. Detrás de esta afirmación hay una mirada, una manera de entender al ser humano. Como también decir: El ser humano es “barro que busca la vida, agua que mezcla lo nuevo, amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”.
- Si contemplas tu manera de vivir desde estas afirmaciones que hace Angelelli: ¿Qué te provoca?; ¿A qué te invita o te desafía?.
- Si te parece, lo podes escribir.
- Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.
Reflexión:
- Enrique Angelelli, este testigo del Evangelio nos desafía a mirarnos desde este “barro que busca la vida”, que somos. No olvidar que “somos barro”, que somos “humus”, nos humaniza. Somos de carne y hueso con sed de infinito, pero siempre seremos barro. Somos “vulnerables”, estamos expuestos y al mismo tiempo estamos paradojalmente preñados de espíritu.
- El Psicólogo Norteamericano Dr. Ted Dunn dice: “El desafío del ser humano es abrazar nuestra vulnerabilidad y su potencial transformador. Abrazar nuestra vulnerabilidad, vivir la plenitud de nuestra humanidad con el corazón bien abierto, es lo que nos transforma. Las personas que no experimentan la vulnerabilidad son personas sin empatía o sin compasión. Quienes la abrazan conocen su belleza, su potencial creativo; saben que ser vulnerables es lo que nos hace humanos y tiene el poder de sanar y transformar corazones”.
- Angelelli nos comparte lo que le da sentido y vigor a su vida, es saberse arte y parte de un pueblo. Recordemos el final de cada verso: “En cada hombre se hace rostro y su historia se hace pueblo”; “amor que se hace esperanza en cada dolor del pueblo”; “Nadie se sienta más hombre, la vida se vive en el pueblo”; “Porque el hombre se hace encuentro, en cada historia del pueblo”; “es amor que se hizo carne con chayas y dolor de pueblo” (La chaya es un ritmo musical alegre). Nos humaniza sabernos arte y parte de un entretejido mayor.
- Francisco nos viene ayudando a descubrir este “barro que busca la vida; esta “vulnerabilidad y fuerza transformadora” que somos; a través de su carta del 2015: “Laudato si” afirma que estamos “inter-ligados” a todo, todas y todos. En esa carta nos desafía al cuidado de la Casa Común y mucho más. Como reza en una de sus oraciones: “Tú, que rodeas con Tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de Tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie (...) Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita. Gracias porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz”.
- Y... en su carta Fratelli Tutti del 2020 Francisco al comienzo del capítulo 3 “Pensar y gestar un mundo abierto” nos dice: “Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: Sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aquí hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque la vida subsiste donde hay vínculo, comunión, fraternidad; y es una vida más fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer sólo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte» (Nº87).
- Ojalá podamos comprender lo que Angelelli nos dice, eso que aprendió junto al silencio: “Dios es Trino y es uno, es vida de Tres y un encuentro... aquí la historia es camino y el hombre siempre un proyecto”. Agradecemos a Angelelli, Tud y a Francisco que nos ayudaron a palpar nuestra experiencia. Ahora vamos al encuentro de la sabiduría de Jesús.
Esta reflexión, ¿Qué me provoca?, ¿Qué me hace sentipensar?