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de el gozo de celebrar en casa... - Saturday, 3 de May de 2025, 01:02
Todo el mundo

 3º domingo de Pascua |  4 de mayo 2025 | Federico cp y Carlos cp 

 Jesús nuestro canto”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • En esta celebración vamos a contemplar el tercer relato de Jesús Resucitado según la comunidad de Juan. Nos dice que estuvieron toda la noche tratando de pescar pero fue un fracaso. Al amanecer con Jesús pudieron tener buena pesca. Vamos a empezar a templar el corazón con esta canción: Jesús nuestro canto” de Francisco Murray cp y Carlos Saracini cp. Estemos atentos a lo que nos va provocando.

JESUS NUESTRO CANTO

 

QUE MI CANTO SEA GRITO

QUE MI GRITO LA ESPERANZA

LA ESPERANZA LA VIDA

JESÚS MI CANTO.

 

Que nuestro canto grite que a todos nos despierte.

Que no es un sueño imposible vivir sirviendo a la gente

QUE MI CANTO...

Esperemos en la vida el futuro nos convoca.

Siempre hay tierra prometida para quien ama la historia.

QUE MI CANTO...

Este es el desafío construyamos con memoria.

No callemos este grito, hay que empezar desde ahora.

QUE MI CANTO...

Convocados por Jesús: amigo, pastor, poeta,

camino, propuesta y luz, compañero, hombre y profeta.

QUE MI CANTO SEA GRITO

QUE MI GRITO LA ESPERANZA

LA ESPERANZA LA VIDA

JESÚS MI CANTO (BIS)

 

NUESTRO CANTO

Tiempo personal:

 

  • Podemos imaginar a Francisco cantando: “Que nuestro canto grite que a todos nos despierte. Que no es un sueño imposible vivir sirviendo a la gente”. Hay cientos de testimonios que dan fe de que Francisco vivió “sirviendo a la gente” de una manera sencilla, al estilo de Jesús.
    • ¿A qué te desafía esta manera de vivir el Evangelio, que vivió Francisco?
      • ...

 

  • Si hay algo evidente en Francisco es que “Jesús es su canto”, esta en el centro de su corazón:
    • ¿Qué lugar ocupa Jesús en tu vida?
      •  

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Recién cantamos: “Convocados por Jesús: amigo, pastor, poeta, camino, propuesta y luz, compañero, hombre y profeta”. Es probable que te sientas identificad@ con alguna de estas expresiones de lo que significa Jesús en tu vida. Seguramente podes sumarle otras expresiones más. Nosotros sabemos que hay testigos del evangelio que contagian a Jesús. Irradian luz. Jesús les ayuda a irradiar su propia luz.

 

  • Si hay algo que queda claro en todo lo que vamos escuchando y conociendo de Francisco a través de los diversos medios que tenemos acceso, es que comunicó la alegría del Evangelio. Pablo Bonavía, un teólogo de la liberación Uruguayo, amigo nuestro dice:

 

-“El Papa Francisco fue un Papa incómodo, no sólo para muchos que se sienten lejos de la iglesia sino también para aquellos que formamos parte de ella. Y lo fue no porque se alineara con determinada corriente de pensamiento sino porque apuntó directamente al núcleo mismo del ser cristiano invitándonos a ‘volver a Jesús’”.

 

-“En un mundo que parece haber entrado en una profunda crisis de sentido y nos preguntamos qué es lo irrenunciable para crecer realmente en humanidad, Francisco nos recordó a quienes nos decimos cristianos que para nosotros la fuente de esa humanidad se manifiesta sobre todo en la manera de vivir de Jesús. Su mensaje central, pagado con la vida, fue el anuncio del Reino de Dios, entendido no sólo como algo futuro, sino como una fuerza ya presente dentro de la realidad que vivimos toda ella preñada de la cercanía de Dios”.

 

- “Para Francisco, como para el Nazareno, la única manera de reflejar el amor universal de Dios es comenzar por los últimos, por aquellos a quienes la sociedad margina. Esto no sólo lo proclamó el papa en sus mensajes sino que lo expresó en actitudes tales como el que su primera salida de Roma fuera a Lampedusa (donde llegan miles de migrantes de África a Europa), le lavara los pies a una mujer musulmana en jueves santo, o decidiera enterrar en la basílica de San Pedro a un hombre de la calle que había muerto en la columnata vaticana.

 

-Eso sípara Francisco, la solidaridad con los pobres no era sólo brindar algunas ayudas sino sobre todo reconocer la dignidad y fuerza interior de cada uno de ellos, y apoyarlos en la lucha por sus derechos”. Hasta aquí Pablo Bonavía.

 

  • Por eso, Francisco resucitado puede cantar con nosotros: “Esperemos en la vida el futuro nos convoca, siempre hay tierra prometida para quien ama la historia. Este es el desafío construyamos con memoria. No callemos este grito, hay que empezar desde ahora”. Porque nuestro grito, nuestro canto y nuestra esperanza es Jesús.
  • Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Juan 21, 1-14

Después de esto, nuevamente se apareció Jesús a sus discípulos en la orilla del lago de Tiberíades. Y se hizo presente como sigue: Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás el Mellizo, Natanael de Caná de Galilea, los hijos del Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar.» Contestaron: «Vamos también nosotros contigo.» Salieron, pues, y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada. Al amanecer, Jesús estaba parado en la orilla, pero los discípulos no sabían que era él. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tienen algo que comer?» Le contestaron: «Nada.» Entonces Jesús les dijo: «Echen la red a la derecha y encontrarán pesca.» Echaron la red, y no tenían fuerzas para recogerla por la gran cantidad de peces. El discípulo de Jesús al que Jesús amaba dijo a Simón Pedro: «Es el Señor.» Apenas Pedro oyó decir que era el Señor, se puso la ropa, pues estaba sin nada, y se echó al agua. Los otros discípulos llegaron con la barca -de hecho, no estaban lejos, a unos cien metros de la orilla; arrastraban la red llena de peces. Al bajar a tierra encontraron fuego encendido, pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar.» Simón Pedro subió a la barca y sacó la red llena con ciento cincuenta y tres pescados grandes. Y no se rompió la red a pesar de que hubiera tantos. Entonces Jesús les dijo: «Vengan a desayunar». Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle quién era, pues sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo repartió. Lo mismo hizo con los pescados. Esta fue la tercera vez que Jesús se manifestó a sus discípulos después de resucitar de entre los muertos.

 

Reflexión:

 

  • Contemplando este texto, José Antonio Pagola nos dice:

-“El relato nos describe, en primer lugar, el trabajo que los discípulos llevan a cabo en la oscuridad de la noche. Todo comienza con una decisión de Simón Pedro: «Me voy a pescar». Los demás discípulos se adhieren a él: «También nosotros nos vamos contigo». Están de nuevo juntos, pero falta Jesús. Salen a pescar, pero no se embarcan escuchando su llamada, sino siguiendo la iniciativa de Simón Pedro.

-El narrador deja claro que este trabajo se realiza de noche y resulta infructuoso: «aquella noche no pescaron nada». La «noche» significa en el lenguaje del evangelista la ausencia de Jesús que es la Luz. Sin la presencia de Jesús resucitado, sin Su aliento y Su palabra orientadora, no hay buena noticia fecunda.

-Con la llegada del amanecer, se hace presente Jesús. Desde la orilla, se comunica con los suyos por medio de su Palabra. Los discípulos no saben que es Jesús. Sólo lo reconocerán cuando, siguiendo dócilmente sus indicaciones, logren una captura sorprendente. Aquello sólo se puede deber a Jesús, el Profeta que un día los llamó a ser "pescadores de hombres". Hasta aquí, Pagola.

  • Ellos vuelven a lo de todos los días, a donde los había encontrado Jesús hacía unos años atrás. Justamente ahí, en lo cotidiano es donde Jesús nuevamente los desafía diciendo: «Muchachos, ¿tienen algo que comer?» Le contestaron: «Nada.» Entonces Jesús les dijo: «Echen la red a la derecha y encontrarán pesca.» Echaron la red, y no tenían fuerzas para recogerla por la gran cantidad de peces”.

 

  • Esta vez, estaban echando las redes “en Su Nombre y por eso la pesca fue abundante. Recién contemplamos a Francisco que así vivió su ministerio como papa, en ese lugar tan complejo, con Jesús en el centro de su corazón, pudo irradiarlo de una manera muy transparente y la cosecha es abundante.

 

  • Jesús además de alentarnos al trabajo, a “echar las redes”, también nos está siempre esperando con “pescado asado y panpara seguir nutriendo nuestra fraternidad y nuestra solidaridad. Cada vez que generamos espacios de encuentro simples y profundos, ahí donde estamos, podemos percibir el aroma de Su Presencia que nos va hermanando.

 

  • Francisco, en abril del 2015 reflexionando sobre este pasaje nos dice: “Recordémoslo bien todos: no se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe poder leer en nuestros actos eso mismo que oye en nuestros labios, y dar gloria a Dios. Me viene ahora a la memoria un consejo que San Francisco de Asís daba a sus hermanos: prediquen el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras. Predicar con la vida: el testimonio. La incoherencia de los fieles y los Pastores entre lo que dicen y lo que hacen, entre la palabra y el modo de vivir, mina la credibilidad de la Iglesia”. Hasta acá Francisco.

 

  • Te invitamos a preguntarte: ¿Cómo estamos viviendo nuestro seguimiento de Jesús?; ¿Cómo estamos irradiando su buena noticia?.

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.

 

  • Los invitamos a escuchar nuevamente la canción Jesús nuestro canto”.
    • Cantamos-escuchamos.

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
    • ...
    • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
      • ...
      • Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Alégrate María llena eres de gracia...”
      • Recemos junto con Francisco resucitado esta oración de la Hna. Daniela: “Dile a Jesús”, en este tiempo del conclave, para que sigamos aprendiendo a ser “peregrinas, peregrinos de esperanza”.

 

DILE A JESUS

Hna. Daniela

 

Francisco, hermano, partiste al encuentro de Jesús,

y ahora todo se reviste de nueva luz. ¡Eres Pascua!

Llevas a nuestra Iglesia a su Presencia

y susurras al oído del Maestro tus sueños y desvelos

por devolverla al Evangelio.

Dile a Jesús

que lo estamos intentando... Que somos torpes

para vivir la comunión, que esto de “caminar juntos”

nos asusta, que ser jerarquía

gusta más que sentirnos pueblo,

que aún nos resistimos a bajarnos del poder,

que las guerras y divisiones

las marginaciones y exclusiones también son nuestras...

 

Pero también, dile a Jesús, que, pase lo que pase,

seguiremos apostando por una Iglesia sinodal...

Que estamos alargando la mesa para que muchos

tengan un lugarcito y se sientan acogidos,

amados, abrazados.

Que no es fácil el camino de la unidad,

pero nos comprometemos a hacer sentir al hermano

un poco más humano.

 

Dile a Jesús, querido Francisco,

que necesitamos aprender a escuchar, porque nos cuesta

soltar nuestras ideas y agendas personales...

Que eso de estar “en salida” sacude nuestra comodidad

y nos desinstala demasiado...

Pero que intentamos discernir y caminar a la luz del Espíritu,

buscando cribar “lo mío”

para dejar venir “lo Suyo” y construir “lo nuestro”.

 

Dile a Jesús que algunas decisiones van lentas,

pero pondremos empeño en hacerlas nacer y crecer.

Que hay deseos de renovarnos, y buscaremos enfrentar el miedo.

Que aunque algunos se sienten dueños de la verdad,

nos ayudaremos a vivir la conversión en las relaciones.

 

Dile a Jesús, Francisco, que lo amamos...

Que queremos abrazar el Evangelio.

Dile que fuimos felices de tenerte como hermano y pastor.

 

Que el Espíritu nos ayude a mantener los procesos abiertos,

y a no retroceder en la marcha…

Y que inspire al nuevo hermano y pastor

para que sea servidor, como vos, al modo de Jesús.

¡Gracias Francisco!

Y ahora... ¡No te olvides de rezar por nosotros!

 

Que vivamos una fecunda celebración.

Los abrazamos Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 129 “ciento cincuenta y tres peces grandes”

 

https://youtu.be/tsseoEFVnOc?si=4nu7LzHE4VoG4F4h

 

[ Modificado: Saturday, 3 de May de 2025, 01:21 ]
 
Todo el mundo

¿Por qué dar testimonio, aunque el poder ordene callar?

Shalom. Este Domingo 4 de Mayo, III* Domingo de Pascua, en las Iglesias leerán: y el sumo sacerdote les preguntó: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre.  Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres levantó a Jesús (Hechos 5:21b -30a).

La respuesta que da Hechos es clara, pero ¿qué les dio a ellos la fuerza para animarse a desobedecer al Sumo Sacerdote y hacer lo contrario de lo que él les mandó estrictamente? Quizás fue que la manera milagrosa en que acababan de salir de la prisión sugería una intervención divina (la misma clase de intervención divina que en Hechos 12: 6-11). El Sumo Sacerdote que les había ordenado terminantemente no enseñar en el nombre de Jesús era un líder del partido Saduceo (Hechos 5:17b) que los había hecho encerrar en una de las prisiones romanas, que solían ser usadas mas para confinamiento o coerción que para castigo.

Porque ellos Creían, ¡y además Sabían!

Para Pedro y Juan, su milagrosa salida de la prisión demostraba que HaShem, el creador de todos nosotros, intervino e hizo por ellos lo mismo que había hecho antes por el rey David, (a quien también sanó y salvó de sus enemigos). Por eso el Leccionario nos trae el Salmo 29 (escrito por el rey David, o Salmo 30, según otra manera de numerarlos): Te glorificaré, oh HaShem, porque me has exaltado, Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí. HaShem Señor mío, a Ti clamé, y me sanaste (Salmo 29: 1-2).

Exultantes de alegría estaban Pedro y Juan por haber sido liberados por El Padre de esa prisión romana a la que los Saduceos (como el Sumo Sacerdote) -que estaban en el poder- enviaban a sus enemigos políticos (que eran los integrantes del movimiento Fariseo, que incluía a los discípulos de Jesús). Por eso es apropiado citar el Salmo cuando dice: Cantad a HaShem, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad. Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría. (Salmo 29:4-5)

Durante una noche -que les habrá parecido interminable- estuvieron en la prisión romana, temiendo por sus vidas, y luego: Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado (Salmo 29: 12a). Por eso cantaron, ¡y no se quedaron callados! Porque estaban dando testimonio del amor de Dios. ¡Estaban felices de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa de Su nombre! (Hechos 5:41)

Según me comentó el profesor Pedro Barreiro, mientras compartíamos reflexiones sobre el Leccionario de este Domingo, la segunda lectura, extraída del libro del Apocalipsis según San Juan, enseña a los discípulos de Jesús la doctrina de que su Maestro El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 5: 12b-14).

Que pastoree a Sus ovejas

Culminan las lecturas del Domingo en el Evangelio de Juan 21: 15-19, que explica por qué tras salir de la prisión comenzaron a enseñar en el nombre de Jesús. Es porque después de Su resurrección, Él se les apareció mientras estaban pescando y tres veces le preguntó a Pedro: ¿Me amas? (Juan 21: 15b, 16a, 17b). Estas tres veces que se lo pregunta a Pedro son el secreto antídoto por las tres veces en las que Pedro negó conocerle (18:17, 25-27).

Sus preguntas -con amor- le ayudan a Pedro a desatar el nudo con el que por su propia mano casi estrangula su destino de santidad, y lo habilita para cuidar –con el mismo amor- al rebaño de Sus discípulos.

Pero: ¿Cuáles son Sus ovejas?

Él enseña que en principio son solamente las ovejas perdidas de la casa de Israel (en Mateo 15:24 éstas representan a los descendientes del desaparecido reino del Norte, enajenados de su identidad judía) a las que además se le agregan las gentes de otros pueblos, que constituyen el otro rebaño, del que dice que en el futuro: oirán Mi voz (Juan 10:16-18).

En ambas ocasiones (Mateo 15 y Juan 10) Jesús hace alusión a la profecía de Jeremías 50:6. Durante muchos siglos los discípulos de Jesús pasaron por encima de esta clave interpretativa fundamental para entender Su magisterio. El motivo para este “olvido” es que los romanos no veían al pueblo de Israel como el conjunto de las tribus de un pasado distante, sino que veían que muchos de los súbditos del imperio (incluyendo algunos ciudadanos romanos oriundos de Judea) se sentían fariseos antes que súbditos de roma. Es cierto que Sus primeros discípulos eran fariseos (y que luego eso sería equivalente a decir judíos), pero Sus primeros discípulos NO eran de la tribu de Judá, (los apóstoles eran descendientes de las tribus de los habitantes de los montes de Galilea y otros –como San Pablo- eran de la tribu de Benjamín).

En tiempos de Jesús. los maestros Fariseos - para restarles poder simbólico a los líderes Saduceos- se presentaban al pueblo como los legítimos intérpretes de la Ley de Moisés, habilitados para dictar sentencias a muerte; pero al mismo tiempo eran reacios a hacerlo, porque era algo impopular y perimido. Basaban su autoridad en los muy populares libros de los profetas (en cambio para los Saduceos los libros de los profetas -que los cristianos incorporaron a sus sagradas escrituras- no eran sagrados).

Para oponerse al yugo imperial romano, los Fariseos enseñaban que HaShem, (Di-s), es nuestro Redentor (Job 19:25). El fariseo San Pablo explicará -para las ovejas perdidas de la casa de Israel- que por gracia les ha concedido Di-s un nuevo camino de regreso a Él, que no es el mismo camino que está reservado para los judíos –descendientes de la tribu de Judá-. Les dice claramente a los que oirán Su voz que para ellos, igual que para el rebaño de las ovejas perdidas de la casa de Israel (Galileos, Benjaminitas): Jesús es nuestra pascua. (1ra. Corintios 5:7.)

Para dar cierre a la reunión de ese Domingo, en las iglesias las congregaciones entonarán el Aleluya. ¡ALELUYA! es una aclamación que desde sus inicios une a los cristianos con la comunidad judía. Aparece tanto en el libro de los Salmos (escritos en hebreo, mil años antes del nacimiento de Jesús) como también en el Nuevo Testamento, en el libro del Apocalipsis (Apocalipsis 19:1-6).

Alabanzas de gratitud, y buenos pasos

El Hallel es un conjunto de seis salmos (del 113 al 118) que se cantan en la celebración de la “Pascua” Judía, el Pésaj. El mismo Jesús posiblemente cantó estos salmos en la última cena, según lo narran los evangelios de Mateo y Marcos: "Después de cantar el himno salieron para el monte de los Olivos" (Mateo 26:30 y Marcos 14:26). Se denomina Hallel porque son una constante alabanza a Dios por todo lo que ha hecho desde la creación.

La siguiente letra que continua a la palabra Hallel es la “U”, que es un sufijo que denota una acción imperativa plural, y así se va formando: HALLELÚ: alabad; y, finalmente, YAH, que es la abreviatura de Su nombre, al que los judíos tenemos prohibido pronunciar en vano. En resumen, ALELUYA es una palabra en idioma hebreo, que significa: “alabad a Di-s”, “alabad a Él”.

¿Qué mas podemos hacer, además de alabarle y dar testimonio de lo que sabemos? Demos buenos pasos, que eso nos dará buen camino. Y quiera Él concedernos vivir en un sitio de paz, justicia y verdad. Shalom Shalom.

Bendiciones

 
Todo el mundo

MONTE QUEMADO | Copo 25/04/2025

El día que Bergoglio visitó a sus amigos jesuitas en San José del Boquerón y Monte Quemado.

Francisco visitó a las Hermanas Dominicas y a su amigo y excompañero, el padre Constable.

Corría el año 1974 cuando dos jóvenes sacerdotes jesuitas, Juan Carlos Constable y Agustín López, llegaron a la Diócesis de Añatuya. Fue a pedido del obispo Jorge Gottau y con la bendición del entonces sacerdote de la Compañía de Jesús, el padre Jorge Mario Bergoglio —el fallecido papa Francisco— que los dos religiosos emprendieron su misión a San José del Boquerón.

Bergoglio visitó en 1974 y 1975 a los jóvenes al frente de una misión que implicaba recorrer más de 300 kilómetros, pasando por parajes como Bandera Bajada, Santos Lugares, La Candelaria, Villa Matoque, Nueva Esperanza, Monte Quemado, Sacháyoj y Pampa de los Guanacos.

Jorge Bergoglio también visitó en 1975 a las Hermanas Dominicas de la Annunciata, en el marco de los 40 años de la congregación en el departamento Copo.

Durante 45 años permaneció en Boquerón. Casi medio siglo de presencia silenciosa pero transformadora. Su servicio en el Proyecto del Salado y su asesoramiento a organizaciones campesinas desde 1981 hasta 1996 marcaron profundamente el devenir social de la región.

En abril de 2025, en la conmemoración del 40° aniversario del regreso de los jesuitas a Boquerón, la Diócesis de Añatuya agradece a Dios por la entrega del padre Juan Carlos y por la semilla ignaciana que germinó en la tierra seca del monte santiagueño.

[ Modificado: Sunday, 27 de April de 2025, 10:19 ]
 
Todo el mundo

domingo de Pascua | 27 de abril 2025 | Federico cp y Carlos cp


“Y pese a todo vuelve la mañana”

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén

 

  • En esta celebración vamos a contemplar “las llagas” de Jesús Resucitado, nuestras “llagas” y las de Francisco. Por eso le pedimos a esta hermosa y profunda canción: “Levántate y canta” de Héctor Negro y Cesar Isella que nos ayuden a templar nuestro corazón.

LEVANTE Y CANTA

Si algún golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Te torna pájaro que quiebra el vuelo
Y te revuelca con el ala herida.

Y hay tanto viento para andar las ramas
Tanto celeste para echarse encima
Y pese a todo, vuelve la mañana
Y está el amor que su milagro arrima.

 

Por qué caerse y entregar las alas
Por qué rendirse y manotear las ruinas
Si es el dolor, al fin, quien nos iguala.
Y la esperanza, quien nos ilumina.

Si hay un golpe de suerte, a contrapelo
A contrasol, a contraluz, a contravida
Abrí los ojos y tragate el cielo
Sentite fuerte y empujá hacia arriba

 

Tiempo personal:

 

  • Recién cantamos: “Te torna pájaro que quiebra el vuelo y te revuelca con el ala herida”. En diferentes momentos de nuestra vida habremos experimentado estas “heridas”, estas “llagas”...
    • Recordá algunos de esos momentos.
    • Ahora que las contemplo en la distancia: ¿Qué te enseñaron esas “heridas”, esas “llagas”?; ¿Qué aprendiste de la vida, del amor a través de ellas?”
    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.
  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

 

  • Nuestros dolores, heridas, “llagas”... son parte de nuestra condición humana, esos “golpes de suerte a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida”... Y al mismo tiempo, podemos decir desde nuestra propia experiencia que: “Y hay tanto viento para andar las ramas. Tanto celeste para echarse encima. Y pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima”.

 

  • Estamos despidiendo a nuestro querido Francisco, que vivió la fragilidad, el dolor desde la fe y el amor. En abril del 2023 nos decía: “La naturaleza humana, lleva inscrita en sí misma la realidad de la limitación, la fragilidad y la muerte. Tengo una preocupación particularmente cerca de mi corazón, a saber, que la enfermedad y la finitud en el pensamiento moderno son a menudo consideradas como una pérdida, un no valor, una molestia que debe ser minimizada, contrarrestada y cancelada a toda costa”.

 

  • Sigue Francisco: “La experiencia del dolor es una realidad aterradora que, cuando irrumpe y agrede, puede dejar al hombre conmocionado, hasta el punto de quebrantar su fe. La persona se encuentra entonces en una encrucijada: puede dejar que el sufrimiento la lleve a replegarse en sí misma, hasta la desesperación y la rebelión; o puede acogerlo como una oportunidad de crecimiento y discernimiento sobre lo que realmente importa en la vida, hasta el encuentro con Dios. El hombre y la mujer de fe se sienten invitados a afrontar la condición universal del dolor como lugar de encuentro con la cercanía y la compasión de Dios, Padre bueno, que con infinita misericordia se hace cargo de sus criaturas heridas para sanarlas, resucitarlas y salvarlas”.

 

  • Termina diciendo Francisco: “Así, en Jesús, hasta el sufrimiento se transforma en amor y el fin de las cosas de este mundo se convierte en esperanza de resurrección. En esencia, para el cristiano, también la enfermedad es un gran don de comunión, con el que Dios le hace partícipe de su plenitud del bien precisamente a través de la experiencia de su debilidad. La forma en que experimentamos el dolor nos habla de nuestra posibilidad de amar y dejarnos amar, de nuestra capacidad de dar sentido a los acontecimientos de la existencia a la luz del amor y de nuestra disposición a aceptar las limitaciones como una oportunidad de crecimiento y de redención”.

 

  • Todas y todos somos testigos que Francisco le puso el cuerpo a estas palabras. No solo supo “abrazar sus propias heridas-llagas”, sobre todo supo abrazar las “heridas-llagas” de otros, las de toda humanidad y también las de la Madre Tierra Crucificada. El gesto de ir este último jueves santo a visitar la cárcel, como lo hacía todos los años, estando tan frágil, transparenta lo que estamos diciendo.

 

  • Francisco como Jesús, entregó todo hasta el final. Aprendió a vivir el dolor, “las heridas”, desde la fe, la esperanza y el amor. Por eso hoy nos canta, ya resucitado: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala y la esperanza, quien nos ilumina. Si hay un golpe de suerte, a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”
  • Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar?

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 

Según la Comunidad de Juan 20,19-30

 “Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron mucho al ver al Señor. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo: a quienes descarguen de sus pecados, serán liberados, y a quienes se los retengan, les serán retenidos.» Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le dijeron: «Hemos visto al Señor.» Pero él contestó: «Hasta que no vea la marca de los clavos en sus manos, no meta mis dedos en el agujero de los clavos y no introduzca mi mano en la herida de su costado, no creeré.» Ocho días después, los discípulos de Jesús estaban otra vez en casa, y Tomás con ellos. Estando las puertas cerradas, Jesús vino y se puso en medio de ellos. Les dijo: «La paz esté con ustedes.» Después dijo a Tomás: «Pon aquí tu dedo y mira mis manos; extiende tu mano y métela en mi costado. Deja de negar y cree.» Tomás exclamó: «Tú eres mi Señor y mi Dios.» Jesús replicó: «Crees porque me has visto. ¡Felices los que no han visto, pero creen!»

 

Reflexión:

 

  • La comunidad de Juan, como las otras comunidades: Mateo, Lucas y Marcos, nos narran lo que hoy se llama: “La experiencia del Resucitado”. La vivencia de un acontecimiento de profunda densidad humana donde sentimos-experimentamos-vemos, desde el amor, a Jesús Resucitado. Como esas experiencias que estuvimos recién contemplando en nuestra o en la vida de Francisco donde, por ejemplo, las “heridas-llagas” fueron una oportunidad para seguir aprendiendo a amar, a vivir con mayor plenitud. Profundicemos un poco más.

 

  • Ana María Diaz en su reflexión del domingo pasado: “La danza de la resurrección” nos dice: “Para los discípulos y discípulas de Jesús, la resurrección no es una creencia, si no un acontecimiento que alcanza todas las dimensiones de la vida y lo vivo; (...) un acontecimiento que nos sacuda y nos conmueva intensamente”.

 

  • Sigue Ana María: “Es necesario creer en los milagros. Nos confundimos cuando pensamos que los milagros no son naturales, que son inexplicables y excepcionales. Un milagro es un acontecimiento maravilloso que se produce fuera de la lógica lineal de los hechos. Los milagros son perfectamente naturales y ocurren frecuentemente. Lo que sucede es que no tenemos ojos para verlos, ni la lógica adecuada para esperarlos. La naturaleza, la vida, la historia no sigue necesariamente la dinámica causa efecto de un modo inapelable. Mucho más frecuentemente ocurren hechos inesperados, insospechados, resonancias curvas, saltos en los acontecimientos. Los milagros son también parte de la danza de la resurrección”.

 

  • Las discípulas y discípulos de Jesús, estaban con miedo y encerrados. Y empezaron a compartir sus “heridas, sus dolores, sus llagas”. Mientras iban compartiendo recordaban, “volvían a pasar por el corazón”, las palabras y sobre todo los gestos de Jesús. En esa compartida fueron sintiendo y pudieron ver a Jesús en medio de ellos y ellas, en lo profundo de su corazón, que les decía: “La paz esté con ustedes”. Empezaron a comprender que esas “llagas” de Jesús, hablaban de Su amor y Su coraje. Esas “llagas” expresaban Su convicción de que el Sueño-Reino de Dios ya está en medio de nosotros.

 

  • Ahora les tocaba a ellos y a ellas seguir poniéndole el cuerpo a esa Buena Noticia, como lo hizo su amado y valiente maestro. El Dios Abba, Padre y Madre garantiza Su Amor. Como el sol, la luna y las estrellas Su Amor nos ilumina e inspira siempre. No tenemos que hacer nada, siempre esta, es un Amor gratuito.

 

  • Esta fue la convicción de los discípul@s: “El resucitado es el crucificado”, es decir: “Esa pasión por la vida desde el amor, la muerte no la puede frenar. “Las llagas” son una muestra clara de que “pese a todo, vuelve la mañana. Y está el amor que su milagro arrima”.

 

  • Ayer y hoy ese mismo Jesús nos dice: “Como el Padre me envío a mí, así los envío yo también.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo”, es decir: “reciban esa misma pasión por el Sueño-Reino de Dios, crean que otro mundo es posible”. Jesús resucitado junto a Francisco, también resucitado, nos cantan: “Por qué caerse y entregar las alas. Por qué rendirse y manotear las ruinas. Si es el dolor, al fin, quien nos iguala. Y la esperanza, quien nos ilumina. Si hay un golpe de suerte, a contrapelo, a contrasol, a contraluz, a contravida. Abrí los ojos y tragate el cielo. Sentite fuerte y empujá hacia arriba”.

 

 

  • ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿A qué te desafía?

 

Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”.

 

  • Francisco, ya resucitado nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.
  • Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “Levántate y canta”.
    • Cantamos-escuchamos.

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
    • ...
    • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
      • ...
      • Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Alégrate María llena eres de gracia...”
      • Recemos junto con Francisco resucitado por la fraternidad universal, para que sigamos aprendiendo a ser “peregrinas, peregrinos de esperanza”.

 

ORACIÓN AL CREADOR

 

Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos

con la misma dignidad, infunde

en nuestros corazones un espíritu fraternal.


Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo, de justicia y de paz.

Impúlsanos a crear sociedades más sanas y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,

de proyectos comunes, de esperanzas compartidas.

Amén.

 

Los abrazamos Federico José cp y Carlos cp

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 125 “El primer día de la semana”.

- https://youtu.be/EVQEbdqO-qY?si=Pbqg0LRP02krr_qV

[ Modificado: Friday, 25 de April de 2025, 22:25 ]
 
de Aptekmann, Marcelo - Friday, 25 de April de 2025, 09:08
Todo el mundo

Shalom Alejém, y Shláma Lah

¡Shalom Alejém(En hebreo:¡La Paz sea con Ustedes!).

Este sábado 26 de Abril el mundo acompañará espiritualmente las exequias del Papa Francisco, Q.E.P.D. Su magisterio se ha convertido -para muchos- en símbolo de diálogo, humildad y compromiso con los más vulnerables. Quiera nuestro Creador, el de todos, que ese símbolo ilumine los caminos a quienes queremos construir en el Diálogo.

El día siguiente, Domingo 27 de Abril –según el Leccionario- los cristianos estarán leyendo estos versículos del Evangelio según San JuanCuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. (Juan 20:19-20),

¿Por qué elijo detenerme en estos dos versículos? Porque cuando leo que el texto del Evangelio, dice que Sus discípulos estaban reunidos tras puertas cerradas ¡por miedo a los judíos!, pienso que estas palabras de las sagradas escrituras, que implícitamente parecen describirnos a los judíos como seres a quienes los apóstoles temían, tal vez no predispongan a la grey cristiana a abrirse al encuentro y al diálogo con los judíos. Obviar este problema en la lectura del Evangelio sería - para mí- como dejar de mencionar al elefante encerrado en la habitación.

¿Será para tanto?

Entiendo que alguno considerará que la cuestión de cómo son tratados los judíos no es la mas importante en la lectura de los Evangelios. Puede que este aspecto parezca anecdótico si lo comparamos con la trascendente enseñanza del amor cristiano, que es lo que verdaderamente debería convocar nuestra atención. Pero si la manera en que tradicionalmente se interpreta el texto que nos trae el Evangelio conduce a la grey cristiana a distanciarse de sus prójimos judíos, entonces la enseñanza del amor al prójimo queda entremezclada con otra enseñanza, que no debería impartirse en el nombre de Di-s.

A los católicos, desde el Concilio Vaticano segundo, les es impartida la enseñanza de que no se debe culpar a los judíos de todos los tiempos, ni a todos los judíos de aquel entonces, de los hechos que narran los Evangelios, que sucedieron en Jerusalem hace dos mil años. Pero esa enseñanza católica no explica por qué deberían los cristianos deponer la interpretación tradicional, que durante mas de 1500 años educó a los cristianos en el desprecio hacia los judíos.

En este sentido se podría argüir que la perimida interpretación tradicional contribuyó a preparar el terreno para la siembra del odio contra los judíos, que es contrario a Su Magisterio de amor. También se podría decir que al presentar al Magisterio de Jesús como ajeno a la cosmovisión judía, como algo propio de una cristiandad definida por oposición a la identidad judía, se dificulta la posibilidad de nutrir la fe cristiana en las fuentes de la tradición judía.

Personalmente considero que son dos motivos muy válidos para deponer la interpretación tradicional. Lamentablemente, los buenos motivos no alcanzan para garantizar buenos resultados. Tantos siglos de machacar con la interpretación que señala a los judíos como seres temibles, ¿no han generado una especie de saber popular, que por inercia va a persistir, aunque mas no sea como un dejo de desconfianza Universal hacia los judíos?

Se puede enseñar de qué manera no deben interpretarse ciertos versículos, como adecuadamente lo hace la Iglesia Católica desde 1965. Además se podría fundamentar esta nueva consigna con razones morales y espirituales, como las recién mencionadas. Incluso se podría cuestionar la coherencia de la enseñanza de que los judíos son culpables y dañinos mediante un análisis racional del texto: los discípulos de Jesús estaban reunidos por miedo a los judíos.

¿Acaso no eran también judíos tanto Sus discípulos, como Jesús mismo? Entonces, a menos que se tuviesen miedo a sí mismos o a Jesús, es evidente que no le tenían miedo a todos los judíos, algo que el redactor humano del texto del Evangelio podría haber tenido mas en cuenta. ¿A quiénes hubiera sido lógico que les tuvieran miedo los  apóstoles? ¿Quizás a las tropas romanas, que no veían en los discípulos de Jesús mas que a un grupo de revoltosos judíos y que eran las que por esa época andaban crucificando a miles de judíos?

Escrito está, pero ¿cómo lo leemos?

Pero no corresponde que re-escribamos el texto de La Biblia. Ha llegado a nosotros así como la tenemos, y podemos aceptarla respetuosamente, pero sin renunciar a leerla de otro modo. Aunque la tradición interpretativa cristiana persista inercialmente en la consigna des-judaizante, no es necesario que nos apeguemos a ella. La tradición interpretativa no es parte del credo y no es necesario defenderla dogmáticamente, como lo ha demostrado el Concilio Vaticano II.

Es necesario que aprendamos a interpretar las Sagradas Escrituras de una manera nueva. Eso no es nada sencillo, porque para hacerlo primero hay que desprenderse del antiguo paradigma interpretativo. No es un trabajo fácil, pero la recompensa es potencialmente muy alta: abre el camino a devolverle a los discípulos de Jesús el camino de Su amor a Su pueblo, y el camino de un amor pleno al Di-s de Israel.

Leamos el texto: Estaban reunidos, tras puertas cerradas, prisioneros del miedo. Miedo ¿a los judíos? ¿o miedo a sufrir humillaciones torturas y muerte, como su Maestro? Por algún motivo el autor humano de esas líneas, escritas después del año 80, eligió escribir que a lo que los apóstoles le temían era a los judíos. Me imagino cuál sería ese motivo, pero dejémoslo de lado por el momento. Lo importante es que, según el Evangelio, después de Su resurrección, ni las paredes ni las puertas cerradas Le impidieron estar en medio de ellos y traerles Paz.

La Palabra que les dio cuando estaban presos del miedo fue Paz a Ustedes. Hoy en día -en hebreo- Paz a Ustedes se dice Shalom Alejem. En Sus días, en idioma arameo (que era la lengua vernácula de entonces) se pronunciaba Shlama Lah. Es una frase afectuosa y tranquilizadora, que hizo que se regocijaran y Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros (Juan 20:21).

¡Lo esencial del magisterio de Jesús no es que haya que temer a los judíos, y tampoco fue que había que temer a algunos de entre los judíos de Su época! ¡Lo trascendente de Su enseñanza es que no hay que temerle a la muerte! Por eso se aparece en medio de ellos (¿en el centro de cada uno? ¿En su espíritu?) y con una frase afectuosa y Su presencia luminosa les da Paz (de la que brota desde adentro).

Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.  Y habiendo dicho esto, sopló dándoles una nueva vida, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo(Juan 20: 21-22) La fe de Jesús en el Padre es la que ofrece transmitir a Sus discípulos, a los que invita a que ellos también sean Sus enviados, identificándose con Él. Con el milagro de la resurrección les ayuda a entender que no es necesario que teman, así como Él (Jesús) no temió.

En cada ser hay una chispita de la Luz Infinita

En la frase Habiendo dicho esto, sopló dándoles una nueva vida, (Juan 20: 22ª), percibo una alusión al hálito de la vida que Hashem, nuestro creador, le otorga a Adam en Génesis 2:7. Pero cuando Luego les dijo: Recibid el Espíritu Santo (Juan 20:22b), la alusión ya no es a las escrituras judías, sino a Su propio Magisterio, al consuelo que les había prometido unos días antes de partir: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. (Jn 14:16-17)

El espíritu Santo que les invita a recibir es el de verdad, el que el mundo no puede recibir porque no lo ve (y no conoce lo que no ve), pero ellos –Sus discípulos- si lo conocen, porque lo llevan y sienten dentro de sí mismos, y aunque no puedan verlo saben que está allí, porque desde dentro de ellos ilumina todo lo que está fuera de ellos y con los ojos ven el mundo bajo una nueva luz.

Ojalá nuestro Padre, el de todos (aún el de quienes no saben que por Él han sido creados) ayude a cada uno de nosotros, a iluminar las noches dentro de las que nos encerramos junto con el miedo. Ojalá que nuestro creador nos conceda la gracia de ver la Paz brotar tiernamente desde un punto de amor puesto en medio de nosotros. De cada uno de nosotros.

En este Domingo, en el que el mundo se despide de la presencia física del Papa Francisco, Q.E.P.D., y mientras seguimos todos alegremente recalentando al planeta, y mientras multitudes siguen preparándose para la locura de la guerra, ojalá que las chispas de luz de verdad, iluminen desde adentro a cada uno de nosotros, para que no temamos y acertemos a dar el paso correcto, el de la Paz. Paz.

Shalom Shalom

 
Todo el mundo

 TRIDUO PASCUAL | “Acompañamos a Jesús en su pasión y resurrección” | Federico cp y Carlos cp 

 

“Cómo contarle a mi gente que sos el Dios de la Vida”

 

Algunas aclaraciones:

  • Esta celebración busca contemplar a Jesús en lo que se llama: “El triduo pascual”: El jueves santo: “La última cena”; el viernes santo: “El camino y la muerte en cruz” y el sábado de noche-domingo de Pascua: “Su resurrección”.
  • Ustedes decidan si hacen la celebración en partes o toda junta.
  • Necesitamos cuatro símbolos: Una vela, una jarra con agua, una cruz y un frasco de perfume.
  • La canción: “Cómo contarle a mi gente” nos ayudará a darle un sentido de unidad a este triduo pascual.
  • Queremos seguir cultivando a este “peregrino, peregrina de esperanza”, que Francisco papa nos invita a revitalizar en este año jubilar. 

 Primer paso: Contemplamos a Jessús en la última cena . 

 

  • Encendemos una vela: Símbolo del fuego vivo de Jesús que arde en medio de nosotros. Reconocemos que nos encontramos en el Nombre del Dios Padre-Madre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

  • Sus discípulas y discípulos que estaban en esa última cena, lo vieron apasionado por el Reino-Sueño de Dios durante tres años. Vieron a su Maestro que hizo todo lo que pudo para que comprendieran que el Dios de la vida nos está convocando a vivir plenamente.

 

  • Trabajó mucho para que se sintieran de verdad, hermanas y hermanos, que pudieran sentir que Dios es Abba, Padre y Madre. Por eso podemos imaginarlo a Jesús cantando junto con ellos y ellas en aquella última cena: “Cómo contarle a nuestra gente que sos el Dios de la Vida”.

Como contarle a mi gente

Carlos Saracini cp

¿Cómo contarle a mi gente... que sos el Dios de la Vida,

que no estás con nosotros jugando a la escondida?

¿Cómo contarle a mi gente... que respetas firmemente

la libertad que nos diste y así vivir plenamente?

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado:

Vos te hiciste cercano y nosotros   te alejamos!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado

para ocultar nuestros miedos y oprimir tantos hermanos!

 

Si sos como la TIERRA que sostiene nuestra Vida,

te buscamos en el cielo y estás en cada esquina.

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO, PADRE, ACEPTAR CON HUMILDAD

ESTA HUMANIDAD QUE SOMOS, TIERRA QUE ANDA, EN LIBERTAD?

 

  • Con lo que nos quedó resonando al imaginarlo a Jesús y sus discípulas y discípulos escuchemos lo que nos recuerda la comunidad de Juan, algo muy importante que pasó en aquella última cena.

 

“Entonces se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. Echó agua en un recipiente y se puso a lavar los pies de los discípulos; y luego se los secaba con la toalla que se había atado. Cuando terminó de lavarles los pies, se puso de nuevo el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿Comprenden lo que he hecho con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, siendo el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo, y ustedes deben hacer como he hecho yo. En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía. Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica”.  (Jn.13, 4-5. 13-17)

 

Reflexión:

  • Jesús es Maestro porque dice y hace, por eso tiene autoridad. La etimología de la palabra “autoridad” significa “ser autor de tu propia vida”. Sus discípulos y discípulas a lo largo de esos tres años intensos lo vieron sirviendo todo el tiempo, es decir: “lavando los pies”. Lo vieron feliz.

 

  • Es probable que en ese momento hayan recordado esa vez que estaban en una barca para irse a otro lugar para descansar, después de haber estado ayudando a mucha gente. Sin embargo cuando bajaron de la barca Jesús vio a una muchedumbre y sintió compasión, porque estaban como “ovejas sin pastor”. Cambió los planes y se puso a enseñarles largo rato. Ese fue el momento en que realizó el milagro de la confianza. Sus palabras fueron entibiando el corazón de los presentes y al juntarse en grupos pequeños empezaron a compartir lo que tenían guardado bajo la túnica. Podemos imaginar la alegría de todas y todos.

 

  • Por eso les dice: “felices si lo ponen en práctica”. Como si les dijera: “Esto de lavar los pies lo hemos vivido muchas veces, hemos sentido esa alegría en nuestro pecho. Sigan haciéndolo”.

 

  • Todas y todos hoy hemos vivido la alegría de servir, de “lavar los pies” y de que otros nos “laven los pies”. Se trata de una manera de vivir, de estar disponibles para ser solidarios, para dar una mano. La felicidad que sentimos cuando hacemos una “gauchada”.

 

  • También es cierto que a veces no nos brota, lo hacemos a contrapelo. El Maestro nos invita a que superemos la pereza y las contradicciones, para que vivamos esta bienaventuranza del servicio. No es servilismo, es sumarnos a esta danza de Dios Padre y Madre que nos convoca a seguir multiplicando el bien desde el amor.

 

Gesto orante:

    • Colocamos la jarra de agua en el centro, junto al cirio y nos quedamos un rato en silencio para que Jesús nos hable y así seguir despertando a este peregrino y peregrina de esperanza que habita en nosotros.
      • ... Silencio orante.

 

  • Si nos brota podemos escribirle algo a Jesús.

 

 Segundo paso: Contemplamos a Jesús Crucificado 

 

  • Seguimos acompañando y aprendiendo de nuestro Maestro.
  • Despues de la última cena, fue al monte de los olivos a rezar. Ahí lo tomaron preso. Luego de inventarle un juicio injusto y de torturalo, tuvo que cargar su propia cruz, aunque al final de ese vía crucis, necesitó que otro lo haga por él. En el lugar de la calavera lo crucificaron.
  • Escuchemos lo que nos dice el Evangelio de Marcos en el momento de la muerte de Jesús.

 

“Llegado el mediodía, la oscuridad cubrió todo el país hasta las tres de la tarde, y a esa hora Jesús gritó con voz potente: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo, algunos de los que estaban allí dijeron: «Está llamando a Elías.» Uno de ellos corrió a mojar una esponja en vinagre, la puso en la punta de una caña y le ofreció de beber, diciendo: «Veamos si viene Elías a bajarlo.» Pero Jesús, dando un fuerte grito, entregó su espíritu. En seguida la cortina que cerraba el santuario del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo”. (Mc.15, 32-38)

Reflexión:

  • Jesús vive su fe a pleno. Recordemos que la fe también es pregunta, es duda. Esa pregunta esta dirigida a su Dios Abba: “Dios mío, Dios mío... ¿por qué me has abandonado?”.

 

  • El silencio de Dios Padre y Madre es un silencio doliente. Se queda mudo frente a tanta crueldad, tanta injusticia, tanto dolor. También es un silencio denunciante porque deja al desnudo esa lógica perversa del poder que oprime y mata.

 

  • Un silencio que acepta las reglas de juego de la libertad, que él mismo y Jesús han respetado hasta el final. Para amar es necesario ser libres. Un silencio para que Jesús nos siga enseñando, desde la cruz , que el amor no se impone, ni se mendiga, el amor se ofrece.

 

  • Es un amor que deja al desnudo cómo Dios nos ama, ofreciendo su amor, por eso la cortina del templo se raja de arriba hacia abajo. Gracias a Jesús sabemos que ya no hay sagrado y profano, todo es sagrado para Dios: Toda Su creación y todos los seres humanos son sagrados para Dios porque somos sus hijas y sus hijos.

 

La comunidad de Lucas lo recuerda de esta manera

“Hacia el mediodía se ocultó el sol y todo el país quedó en tinieblas hasta las tres de la tarde. En ese momento la cortina del Templo se rasgó por la mitad, y Jesús gritó muy fuerte: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y dichas estas palabras, entregó su espíritu”. (Lc. 23,44-45)

 

Reflexión:

  • La fe también es confiar, por eso además de la pregunta: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?”, le dice: “Padre en Tus Manos encomiendo mi espíritu”.

 

  • En los dos Evangelios nos dice la misma expresión: “...entregó el espíritu”. Jesús desde la cruz nos entrega Su Espíritu lúcido, sabio, valiente, compasivo, creativo, servicial... para que sigamos sumándonos a este sueño reino de Dios.

Gesto orante:

  • Junto al agua y el cirio encendido, colocamos la cruz.
  • Podemos respirar hondo y sentir que recibimos Su Espíritu desde la cruz. Que nuestro peregrino y peregrina de esperanza se llene de Su Espíritu.
    • Nos quedamos un rato en silencio.

 

  • Con todo lo que estamos rezando, vamos imaginar que los que recibimos ese “espíritu de Jesús” cantamos:

¿Cómo contarle a mi gente...que no marcas el destino

y no estás repartiendo por todos lados premios y castigos?

¿Cómo contarle a mi gente... que no sos un gran mago

sino que estás con nosotros luchando mano a mano.

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para sembrar tanto odio, si en tu Nombre hemos matado!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para echarte la culpa y nunca hacernos cargo!

Si sos como el VIENTO soplando en todos lados,

alentando este sueño de un mundo más humano.

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO, PADRE, ACEPTAR CON HUMILDAD

ESTA HUMANIDAD QUE SOMOS, TIERRA QUE ANDA, EN LIBERTAD?

 

 Tercer paso: Contemplamos a Jesús Resucitado. 

 

  • Tratemos de ponernos en el lugar de las discípulas y discípulos. Si bien Jesús les había dicho una y otra vez que no era un “todopoderoso”, que Dios respeta nuestra libertad, por eso les insistía que “el que quiera seguirme que cargue con su cruz y me siga”, que asuma las consecuencias de sus decisiones, pero nunca esperaron este final. Estaban destrozados.

 

  • Habrán mirado hacia el cielo muchas veces, mientras lo estaban crucificando, rogando para que Dios interviniera para frenar esa locura y crueldad, tan injusta sobre su maestro y amigo. Ese viernes y sábado estaban destruidos y con mucho miedo, porque si hicieron eso con su maestro tambien lo podían hacer con ellos y ellas.

 

  • La comunidad de Lucas, que nos ayuda a contemplar la importancia que tenía para Jesús y para esa comunidad “las mujeres”, nos narra la experiencia de la resurrección de esta manera. Escuchemos.

 

“El primer día de la semana, muy temprano, fueron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. Pero se encontraron con una novedad: la piedra que cerraba el sepulcro había sido removida, y al entrar no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían qué pensar, pero en ese momento vieron a su lado a dos hombres con ropas fulgurantes. Estaban tan asustadas que no se atrevían a levantar los ojos del suelo. Pero ellos les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí. Resucitó. Acuérdense de lo que les dijo cuando todavía estaba en Galilea: el Hijo del Hombre debe ser entregado en manos de los pecadores y ser crucificado, y al tercer día resucitará.» Ellas entonces recordaron las palabras de Jesús. Al volver del sepulcro, les contaron a los Once y a todos los demás lo que les había sucedido. Las que hablaban eran María de Magdala, Juana y María, la madre de Santiago. También las demás mujeres que estaban con ellas decían lo mismo a los apóstoles. Pero no les creyeron, y esta novedad les pareció puros cuentos. Pedro, sin embargo, se levantó y fue corriendo al sepulcro; se agachó y no vio más que los lienzos. Así que volvió a casa preguntándose lo que había pasado”. (Lc. 24, 1-12)

 

Reflexión:

  • Las mujeres de madrugada, en medio de la oscuridad, arriesgándose, realizan este gesto de amor y ternura para honrar la vida de su maestro y amigo. Este Jesús que las puso de pie, que les enseñó a reconocerse dignas, hijas de Dios.

 

  • Se encontraron con algo inesperado: “La piedra había sido removida y que no estaba el cuerpo de Jesús”. La angustia y el miedo casi las paralizó. Pero al recordar, al volver a pasar por el corazón las palabras del Maestro, sintieron en lo profundo de su ser: “¡No está aquí, ha resucitado!”.

 

  • Cuando fueron las mujeres y les contaron lo que les había sucedido no les creyeron. La experiencia del Resucitado se vive y se contagia; pero cada uno y cada una tiene que hacer su propia experiencia.  Pedro fue al lugar corriendo, vió algunos signos y se quedó con preguntas. La fe de Pedro empezaba a arder... porque las preguntas son parte de la fe, ya lo hemos dicho.

 

  • Ese perfume que llevaban las mujeres para cuidar “el cuerpo de Jesús”, se transformó en el perfume del resucitado. Ellas iban compartiendo su buena noticia, su Evangelio de que estaba vivo y dándose cuenta o sin darse cuenta el perfume del resucitado empezó a despertar esta convicción que: “la muerte no es la última palabra, bien adentro de nosotros lo sabemos. Antes y después de ella está la vida, el amor en el final y en el comienzo”.

 

  • Esta es la convicción que late en lo profundo de “los peregrinos y las peregrinas de esperanza” que creemos en Jesús crucificado-resucitado.

 

Gesto orante:

  • Junto al agua, el cirio encendido, la cruz, colocamos el perfume.
  • Nos quedamos en silencio, respirando ese perfume del resucitado, contemplando los otros tres símbolos.  
    • Nos quedamos un rato en silencio.

 

  • Con todo lo que estamos rezando, vamos a imaginar a esas mujeres valientes que cantan con nosotros:

¿Cómo contarle a mi gente...que no nos vas probando

porque confías en nosotros y están tus huellas en mi barro?

¿Cómo contarle a mi gente... que siempre te estás "filtrando"

que estás en cada mirada, en cada gesto, en cada abrazo?

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado:

hemos creado un ídolo tomando Tu Nombre en vano!

¡Parece mentira, Padre, cómo te hemos usado...

para crear jerarquías y divisiones entre hermanos.

Si sos como el AGUA que tanto necesitamos:

venís a nuestro encuentro en Jesús tan humano.

¿POR QUÉ NOS CUESTA TANTO, PADRE, ACEPTAR CON HUMILDAD

ESTA HUMANIDAD QUE SOMOS, TIERRA QUE ANDA, EN LIBERTAD?

 

ORACIÓN FINAL

 

  • Al desearnos: “Feliz Pascua”, hoy lo podemos traducir de esta manera: “Felices los que lavan los pies”; “felices los que preguntan y confían como Jesús en la cruz”; “Felices los que con ternura y coraje lo descubren a Jesús vivo, como las mujeres”; “Felices los que desparraman el perfume del resucitado ahí donde están”.

 

  • ¿Qué otros “felices” te brotan?
    • ...

 

  • Una propuesta: Esto que estuviste rezando te invitamos a compartirlo con otros como a vos te parezca mejor, a través de gestos o palabras. Visitando a otros o mandando un mensaje o llamándolo por teléfono.

 

  • Junto con Jesús Resucitado rezamos a nuestro Dios Padre y Madre, para seguir renovando a esta peregrina y este peregrino de esperanza que habita en nosotros, como nos invita nuestro querido Francisco papa, en este año jubilar: “Padre nuestro...”

 

  • También le pedimos a María que nos ayude a llevar este perfume del Resucitado: “Dios te salve María...”

 

  • Durante este tiempo te invitamos a ir desparramando este perfume del Resucitado ahí donde estemos. Nosotros sabemos que no solo se trata de  proclamar estos “felices los que...”, sino sobre todo vivirlos y contagiarlos.

 

Con alegría les ofrecemos esta celebración.

De corazón: ¡Feliz, fecunda Pascua!

Sus hermanos Federico José cp y Carlos cp

 

De un tal Jesús les proponemos escuchar, al menos estos tres. Pueden escuchar muchos más

 

  1. Ultima cena: Nº110 “La cena de pascua”

https://youtu.be/RIlBVV_dOI0?si=9ky7GLNW9l3VLO79

 

  1. La Cruz: Nº122 “Hasta la muerte en cruz”

https://youtu.be/sk3Gmfa1x9g?si=ScG0UBngnYGOKEJG

 

 

  1. El Resucitado: Nº125 “El primer día de la semana”

https://youtu.be/l6KMENBy5-U?si=ZJcJgyr6rRW2ttmh

 

 

 
Todo el mundo

 

 Domingo de Ramos | 13 de abril 2025 | Federico cp y Carlos cp 

 “El apasionado Jesús entra a Jerusalen”

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida y la de Jesus. 

 

Nota: Necesitamos ramos de olivos o de lo que puedan conseguir y una jarra con agua. En la tercera parte vamos a bendecir los ramos y nuestra casa.

  • Nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén
  • ·         Hoy es domingo de Ramos. Hoy empezamos a hacer memoria del apasionado Jesús.
  • ·         Los ramos que vamos a bendecir serán la memoria viva de lo que hoy celebremos. Al verlos en casa recordaremos que estamos llamados a ser fieles, como él, a nuestros pactos de amor.
  • Con alegría cantemos la primera parte de: La vida es bella”, de Teresa Parodi.  Imaginemos a Jesús cantando mientras entra en ese burro en Jerusalén.

 

La vida es bella, bella, bella 


Quién puede herirla en su primavera . Válgame Dios 
La quiero en cada cosa pequeña. En cada herida que me desvela. O en esta flor 
La vida es bella, bella, bella. Válgame Dios 
Todas mis ganas y mis urgencias 
Y mis quebrantos y mi paciencia tienen valor.
Cuando celebro su persistencia. Que me levanta, que me sustenta 
Con la ilusión. La vida es bella, bella, bella Quieran o no... 
La vida es bella, bella, bella Válgame Dios 

Que no haya hombre. Que la detenga 
Ni con el odio, ni con la guerra. Válgame Dios 
Tiendo las manos con la inocencia De los que creen 
En la pureza del corazón La vida es bella a pesar de todo 
Quieran o no... La vida es bella, bella, bella Válgame Dios

  • Con esta música en el corazón, escuchemos LA ENTRADA DE JESUS EN JERUSALEN, según la comunidad de Lucas.

“Trajeron entonces el burro y le echaron sus capas encima para que Jesús se montara. La gente extendía sus mantos sobre el camino a medida que iba avanzando. Al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, la multitud de los discípulos comenzó a alabar a Dios a gritos, con gran alegría, por todos los milagros que habían visto. Decían: «¡Bendito el que viene, en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en lo más alto de los cielos!» Algunos fariseos que se encontraban entre la gente dijeron a Jesús: «Maestro, reprende a tus discípulos.» Pero él contestó: «Yo les aseguro que si ellos se callan, gritarán las piedras.»

 

Reflexión:

  • ·         El apasionado Jesús no entra en un caballo, como hacen los guerreros, entra en un burro.
  • ·         Jesús es fiel a sus convicciones, sabe que el amor es un ida y vuelta, se vive en reciprocidad. El amor no se impone, ni se mendiga, se ofrece.
  • ·         Entra en Jerusalén, en el lugar donde se concentra el poder político, religioso y económico de su pueblo, en un burro, ofreciendo su verdad.
  • ·         Por eso sigamos cantando con Jesús

 

Ni con exilios, ni con cadenas. Ni con miseria, ni con violencia.

Válgame Dios. Haya quien pueda acabar con ella.

La vida es bella a pesar del miedo. Quieran o no 
En la sonrisa del más pequeño. O en el dolor.
Que los que atentan contra su fuerza.

Sepan que siempre la vida vuelve. Y esa razón 
Hace tan vano quebrar sus alas. Ya con la cárcel, ya con las armas 
Porque el amor, Vence a la muerte a pesar de todo Quieran o no... 
Siembra la vida a pesar de todo Válgame Dios

Que no haya hombre. Que la detenga 
Ni con el odio, ni con la guerra. Válgame Dios 
Tiendo las manos con la inocencia De los que creen 
En la pureza del corazón La vida es bella a pesar de todo 
Quieran o no... La vida es bella, bella, bella Válgame Dios 

Nos podemos preguntar:

  • ¿Cómo estas ofreciendo tus convicciones, tu verdad?.

 

 Segundo paso: Sigamos contemplando a Jesús 

 

  • ·         Este Jesús que entra en Jerusalén sabemos que estuvo 30 años en Nazaret y que en su bautismo en el jordán, sintió que Dios le decía: “Tú eres mi hijo, el amado, el elegido”. Y... comenzó tres años de su intensa vida pública.
  • ·         Lo primero que hizo fue buscar amigos y amigas, crear una comunidad para decirles que ellos y ellas también son hijas e hijos de Dios, amadas y amados... para hacer una experiencia de fraternidad.
  • ·         Muchas veces vivió experiencias como ésta que nos comparte el Evangelio de Marcos. (Mc. 5, 22-34)

 

Jesús se fue con Jairo; estaban en medio de un gran gentío, que lo oprimía.

Se encontraba allí una mujer que padecía un derrame de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho en manos de muchos médicos y se había gastado todo lo que tenía, pero en lugar de mejorar, estaba cada vez peor. Como había oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. La mujer pensaba: «Si logro tocar, aunque sólo sea su ropa, sanaré.» Al momento cesó su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba sana. Pero Jesús se dio cuenta de que un poder había salido de él, y dándose vuelta en medio del gentío, preguntó: «¿Quién me ha tocado la ropa?» Sus discípulos le contestaron: «Ya ves cómo te oprime toda esta gente: ¿y preguntas quién te tocó?» Pero él seguía mirando a su alrededor para ver quién le había tocado. Entonces la mujer, que sabía muy bien lo que le había pasado, asustada y temblando, se postró ante él y le contó toda la verdad. Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad.»

 

Reflexión:

  • Jesús cree y comparte que Dios es Padre y Madre de todas y todos. Busca despertar por todo los medios que todos somos hijas e hijos de Dios, que todos tenemos la misma dignidad.
  • Por eso va derribando “fronteras” todo el tiempo. Una “frontera” que los jefes de la religión de su tiempo insistían es que la enfermedad nos hace impuros. Es por culpa del enfermo o por culpa de alguien de la familia: “Alguien habrá pecado”.
  • Jesús pone sus talentos al servicio de los demás para liberarnos de esas cargas. En este momento le brota sanar a esta mujer.  Pero además confirma y alienta a esta mujer diciéndole: “Tu fe te ha salvado”. La empodera para que ella siga multiplicando esta buena noticia.

 

Nos podemos preguntar:

 

  • ¿Estoy ofreciendo mis talentos para liberar a otros?; ¿Para seguir ayudando a caer en la cuenta que todos somos hijas e hijos de Dios?
    • ...

 

Sigamos contemplando al apasionado Jesús. Ahora enfrentándose al poder religioso. Escuchemos lo que nos comparte la comunidad de Mateo. (Mt. 23, 1-6; 13-14)

 

“Entonces Jesús habló tanto para el pueblo como para sus discípulos: «Los maestros de la Ley y los fariseos han ocupado el puesto que dejó Moisés. Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen, pero no los imiten, porque ellos enseñan y no practican. Preparan pesadas cargas, muy difíciles de llevar, y las echan sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni siquiera levantan un dedo para moverlas. Todo lo hacen para ser vistos por los hombres. Miren esas largas citas de la Ley que llevan en la frente, y los largos flecos de su manto. Les gusta ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos reservados en las sinagogas.

Por lo tanto, ¡ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, que son unos hipócritas! Ustedes cierran a la gente el Reino de los Cielos. No entran ustedes, ni dejan entrar a los que querrían hacerlo. ¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, que son unos hipócritas! ¡Guías ciegos! Ustedes cuelan un mosquito, pero se tragan un camello.”

 

Reflexión:

 

  • Este Jesús valiente desenmascara la lógica perversa del poder que usa a Dios para sus propios beneficios.
  • Jesús anuncia que este Dios Padre y Madre no castiga, no es un juez que nos está mirando para ver qué hacemos mal.
  • Es un Dios que nos está convocando en cada amanecer a que nos demos nuevas oportunidades losunos a los otros.
  • Nos alienta a que pongamos nuestro “poder” al servicio de los demás, construyendo fraternidad y así saciar el hambre de pan y de abrazo que todos tenemos.

 

Nos podemos preguntar:

 

  • En estos tiempos donde muchos exacerban las divisiones y el odio: ¿Estoy favoreciendo la fraternidad?; ¿Cómo?
    • ...

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR” 

 

  • Francisco papa nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios.

 

  • Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “La vida es bella”, junto con el apasionado Jesús la cantamos. Sigamos templando nuestro corazón para la bendición de los ramos y de la casa que luego vamos a realizar.
    • Cantamos-escuchamos.

 

1º BENDICION DEL AGUA Y DE LOS RAMOS:

 

  • Colocamos la Jarra con agua en el centro.
  • Gesto: Todos los presentes extendemos nuestras manos hacia el agua y uno hace esta oración:

 

Jesús que entraste en Jerusalén en un burro,

para decirnos que el amor no se impone, ni se mendiga,

el amor se ofrece.

Bendice esta agua para recordarnos

que somos tus hijas y tus hijos.

Para recordarnos que estamos llamados a amar y a dejarnos a amar.

 

Jesús que con ternura alentaste y curaste a la mujer que estaba enferma

y con valentía te enfrentaste a los jefes de la religión.

Bendice esta agua, que despierte el coraje y la ternura,

que a veces están dormidos en nosotros.

 

Bendice esta agua, en el nombre

del Padre, del hijo y del Espíritu santo.

Amen

 

  • Una vez que tenemos el agua bendita, colocamos “los ramos” que tengamos en el centro de la mesa.El ramo” que quede en casa, pero capaz que queremos regalarle a otros ramos bendecidos. Con esa intención pensemos a quienes les queremos regalar esos “ramos”. Los colocamos en la mesa también.

 

  • Una vez que están “los ramos” sobre la mesa. Con “un ramo” rociamos los otros ramos que están sobre la mesa y decimos:

 

  • Dios Padre y Madre bendice estos ramos, que nos ayuden a hacer memoria de todo lo que hoy celebramos. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Amen. 

 

2º BENDICIÓN DE LA CASA

 

  • Con la convicción de sabernos hijas e hijos de Dios, le pedimos en este domingo de Ramos que bendiga nuestra casa, nuestro hogar.

 

  • Vayamos a los lugares de la casa que ustedes quieran. En cada lugar, esparciendo el agua bendita con el ramo dicen:

 

  • El último lugar que se bendice es la puerta de entrada de la casa. Ese lugar marca el umbral entre el exterior y el interior. Deseando que todos los que entren y salgan reciban la bendición de Dios, bendecimos la puerta.

 

  • Para terminar hacemos un rato de silencio y nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha.
    •  
  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados.
    •  
  • Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a ser fieles al apasionado Jesús. “Dios te salve María...”

 

Con la alegría de ofrecerles esta celebración.

Los y las abrazamos Federico José cp y Carlos cp

 

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “Un tal Jesús” Nº 106: “Viva el hijo de David”.

 

https://youtu.be/T7N6ouOool8?si=1SOyY117-_xvVgQP

 

[ Modificado: Friday, 11 de April de 2025, 14:46 ]
 
de Aptekmann, Marcelo - Friday, 11 de April de 2025, 06:57
Todo el mundo
 

Pascua y Pesaj

Conmemoran Unos y Conmemoran Otros

Shalom! El Domingo 13 de Abril, en las iglesias conmemorarán la entrada de Jesús a Jerusalem. Lo harán mediante una procesión o una entrada solemne, antes de la Misa principal, y por medio de una entrada sencilla antes de las demás Misas. A la hora señalada, los fieles –con sus ramos en las manos- se reunirán en un lugar adecuado, fuera de la iglesia hacia la cual va a dirigirse la procesión. Entretanto cantarán esta antífona (u otro cántico adecuado): Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel. Hosanna en el cielo.

Mientras tanto, en los hogares judíos, las familias probablemente se levanten a desayunar un poco mas tarde que otros domingos, porque el sábado a la noche celebraron con familia y amigos la cena de la primera noche de Pesaj. Esa cena, que conmemora la salida de los israelitas de la opresión (en Egipto), se podría decir que sigue una coreografía, ya que intercala canciones y dramatizaciones con los momentos en los que se come o bebe de acuerdo a un cierto orden litúrgico.

Cristianos y judíos conmemoramos de maneras diferentes –el mismo día- dos eventos distintos, pero vinculados entre sí de varias maneras. Que la última cena coincidiese con la noche de Pesaj no es una mera casualidad. Tiene que ver con que Jesús nació y vivió como judío, igual que todos Sus apóstoles, y la mayoría de Sus discípulos, así como fueron también judíos los de la multitud que con palmas en la mano lo recibió en Jerusalem. Pero es posible que no todo lo que hoy sabemos acerca de la Semana Santa se funde exclusivamente en la tradición judía.

La primera mención a la última cena es en una epístola de San Pablo a sus seguidores en Corinto, del año 54 d.C., que transmite una tradición que dice que recibió de JesúsJesús, la noche en que fue traicionado, tomó una hogaza de pan, y después de dar gracias, la partió y dijo: 'Esto es mi cuerpo que es partido por vosotros. Haced esto en memoria mía'. De la misma manera, después de cenar, tomó también la copa, diciendo: "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre. Haced esto todas las veces que lo bebáis, en memoria de mí (1 Cor 11:23-25).

Estas palabras, que son parte de la Eucaristía, se repiten -con ligeras variaciones- en los Evangelios de Marcos, Mateo y Lucas. Son el pilar del Evangelio cristiano: la humanidad se salva de los pecados gracias al cuerpo y la sangre sacrificados de Jesús. ¿Cuál es la probabilidad histórica de que esta tradición, basada en lo que Pablo "recibió" de Jesús, represente lo que Jesús dijo en esa última cena?

En cada comida judía se parte el pan, se comparte el vino y se dicen bendiciones sobre cada uno, pero la idea de comer carne humana y beber sangre, incluso simbólicamente, es completamente ajena al judaísmo. La Torá prohíbe específicamente el consumo de sangre, no solo para los israelitas sino para cualquier persona. A Noé y a sus descendientes, como representantes de toda la humanidad, se les prohibió comer sangre (Génesis 9:4). Moisés advirtió: "Si alguno de la casa de Israel o de los gentiles que habitan entre ellos come sangre, yo pondré mi rostro contra el que come sangre, y lo apartaré del pueblo" (Levítico 17:10).

Una Eucaristía ¿sin Trans-substanciación?

Santiago, el hermano de Jesús, menciona más tarde que uno de los requisitos necesarios para que los no judíos se unan a la comunidad de Sus discípulos es que no coman sangre (Hechos 15:20). Se refería a la de animales, porque consumir carne y sangre humanas era simplemente inconcebible. Este rechazo general a la idea misma de "beber sangre" ¿no hace improbable que Jesús hubiera usado tales símbolos?

Las visiones de San Pablo pueden, quizás, haber influido sobre los primeros discípulos judíos de Jesús, aunque cuando los doce apóstoles se reunieron -después de Su crucifixión-, insistieron en que para ser uno de ellos se tenía que haber estado con Jesús desde el tiempo de Juan el Bautista hasta el de Su crucifixión (Hechos 1:21-22). Ver visiones y oír voces no eran para ellos los criterios para reconocer a alguien como un apóstol de Jesús.

Es posible que San Marcos, una década después de que se escribiese 1Corintios, haya insertado lo de "comer mi cuerpo" y "beber mi sangre" en su Evangelio, influenciado por San Pablo. Tanto Mateo como Lucas basaron luego sus narraciones en la de Marcos, pero no hay evidencia de que los seguidores judíos de Jesús, liderados por Santiago desde Jerusalem, hayan practicado alguna vez algún rito de este tipo. Como todos los judíos, santificaban el vino y el pan como parte de una comida sagrada, y probablemente conmemoraban la última comida con Jesús, antes de que las tropas romanas lo crucificaran.

Mucho antes de que existiera el canon del Nuevo Testamento, antes de que circularan los Evangelios, el primer libro de los discípulos No Judíos de Jesús fue la Didajé,. cuyo título en griego significa "Enseñanza" (La palabra hebrea Toráh también significa enseñanza, o instrucción). Es un tipo de "manual de instrucciones" cristiano primitivo, probablemente escrito para que los candidatos al bautismo cristiano lo estudiasen. Tiene muchas exhortaciones éticas, pero también secciones sobre el bautismo y la Eucaristía, la comida sagrada del pan y el vino.

¡Y ahí es donde viene la sorpresa!: Con respecto a la Eucaristía dice: daréis gracias de la siguiente manera. Primero con respecto a la copaTe damos gracias, Padre nuestro, por la vid santa de David, tu hijo, que nos diste a conocer por medio de Jesús tu hijo. A ti sea la gloria por los siglos. Y con respecto al pan: Te damos gracias, Padre nuestro, por la vida y el conocimiento que nos diste a conocer por medio de Jesús tu hijo. A ti sea la gloria por los siglos. Nada sobre el milagro de la Trans-substanciación del vino y pan en sangre y carne.

Alrededor del año 72, cuando las tropas romanas arrasaron a Jerusalem y el emperador impuso un impuesto (el Fiscus Iudaicus) a todos los que vivían entre judíos o como judíos, la Didajé súbitamente cayó en desuso. Poco después fueron escritos los Evangelios canónicos y luego establecido el cánon del Nuevo Testamento, fuertemente atravesado por estas y otras ideas atribuidas a San Pablo.

Si, como lo entendió la cristiandad del primer siglo, Jesús no hubiese enseñado a Sus discípulos la esencia de la doctrina de la trans-substanciación, ¿qué fue lo que hizo que Su Magisterio iluminase a gran parte de la humanidad? Tal vez la respuesta esté en lo que narra el Evangelio según San Juan acerca de la última cena: que Jesús se sentó a la mesa, aparentemente a una comida judía ordinaria. Después de cenar, se levantó, tomó una palangana con agua y un paño, y comenzó a lavar los pies de sus discípulos enseñando con Su ejemplo cómo un Maestro debe actuar: como lo que es: un servidor, incluso de Sus discípulos.

Su Magisterio: El camino de la humildad

La tradición judía enseña que Moisés fue el mas humilde de los hombres, y que por eso nuestro Creador le eligió para que nos saque de Egipto y nos enseñe a los israelitas el camino de la libertad. Según el profesor Yoel Ben Arieh, Jesús vino para la parte de Israel que se apartó de ese camino y para los otros pueblos, para enseñarles el camino del retorno a la verdad, el que los hará libres. Me permito agregar: el camino que les enseñó es el que cada uno -sin importar desde donde esté comenzando a andar- recorre con humildad.   

En cada uno de nosotros –tanto si celebramos Pesaj como si celebramos la Pascua- hay un Egipto y un Faraón y un Moisés y una Tierra Prometida. El motivo por el cuál decimos que todos hemos sido creados a Su imagen, es decir: que estamos dotados de un pequeño grado de libertad, es para recordar que podemos elegir elevarnos por encima de nuestros egos inflados. La humildad no consiste en pensar que uno vale menos que sus semejantes. La humildad consiste en entender que es mejor pensar menos en uno y más en los semejantes.

Pésaj Saméaj para unos y Felices pascuas para otros. Bendiciones y Shalom Shalom!

 
de Aptekmann, Marcelo - Saturday, 5 de April de 2025, 04:30
Todo el mundo
 

 5º domingo de cuaresma | 6 de abril 2025 | Federico cp y Carlos cp 


“El valiente Jesús

 

 Primer paso: Contemplamos nuestra vida 

  • Jesús nos enseña que Dios es amar. Por eso necesitamos cultivar esta relación de amor. Gracias a él nos encontramos en comunión con todo, todas y todos. Nos encontramos... en el Nombre de Dios Padre-Madre, siempre presente como el sol y las estrellas; del Hijo, Jesús nuestro hermano y maestro y del Viento siempre nuevo del Espíritu Santo. Amén


  • En este quinto domingo de cuaresma nos vamos a encontrar con Jesús valiente. Por eso, preparándonos para esta semana santa que comienza el domingo que viene, vamos a cantarle a Jesús, esta canción de Humberto Pegoraro: “Por tu libertad”. Dejémonos interpelar por su valentía. Estemos atentos a lo que nos va despertando esta canción. 

POR TU LIBERTAD (P)

Humberto Pegoraro

(P) Confío en no dejar de recordarte. (P) no dejaremos nunca de nombrarte

(P) vivimos en vigilia permanente, los ojos bien abiertos al futuro
los pies clavados en nuestro presente.

(P) Caminamos las calles reclamando. (P) se alzan nuestras voces protestando
(P) tu nombre aquella fecha, tu retrato, como estandarte de nuestra esperanza 

llevamos en las manos y en el llanto.

(P) Siempre anhelada eterna sed del pueblo. (P) que diariamente vamos construyendo
(P) la nuestra la de todos la esperada, pequeño y frágil brote de la vida
con sangre, sueño y lágrima regada.

(P) Caerán todos los muros construidos. (P) temblaron de temor los asesinos

(P) ya no habrá más torturas ni picanas. No habrá censura para la alegría
No enrejarán de odios las ventanas.

(P) Se hará verdad el sueño de los pobres. (P) de pan justicia y paz para los hombres.
(P) no hará mantos tejidos con olvidos, eterno vivirás en las miradas,
la lucha y el valor de nuestros hijos.

 

Tiempo personal:

  • Te proponemos que te quedes un rato en silencio, para percibir qué te provocó esta canción: “Por tu libertad” cantada a Jesús

    • ...

  • Si te miras... ¿Cómo esta tu valentía?; ¿Cómo estas enfrentando tus desafíos?; ahí en medio de todo lo que estas viviendo...

    • ...

 

  • Si te parece, lo podes escribir.

  • Te proponemos compartirlo. Si estas sol@, lo podes hacer después.

 

Reflexión:

  • Seguramente hemos conocido personas que consideramos valientes. Si pensamos en ellas y en ellos: familiares, amig@s, vecin@s, también gente pública, podremos reconocer que la valentía es necesaria para crecer, para ser fieles a las convicciones que sostienen y alientan nuestra vida. 


  • No solo a Jesús le podemos cantar “por tu libertad”, también a otras personas valientes les decimos: “Por tu libertad, Confió en no dejar de recordarte. No dejaremos nunca de nombrarte. Por tu libertad vivimos en vigilia permanente, los ojos bien abiertos al futuro los pies clavados en nuestro presente”. Su memoria, su vida nos da coraje para vivir esas convicciones que multiplican el bien, la verdad y la belleza. 


  • Etimológicamente la palabra “valiente” significa: “permanecer con fuerza y salud". Sabemos que en plena enfermedad podemos ser valientes o en situaciones de mucha fragilidad también. Hemos sido testigos de tantos y tantas que lo viven así. Esa “salud-fuerza” brota de esas convicciones que se van templando al atravesar miedos y dificultades. Así en nuestro corazón se van despertando “la templanza” y “la sabiduría” que nos habita.  


  • El valiente necesita de “coraje” para enfrentarse a los conflictos o también para vivir con serenidad los logros. La palabra “coraje” etimológicamente significa: “Lanzar el corazón hacia adelante”. Eso es lo que hacemos cuando dejamos que se despierte el coraje en nosotros, porque muchas veces esta dormido. Lanzamos el corazón hacia adelante porque confiamos en esas convicciones que nos sostienen y sobre todo porque confiamos en el Dios de la Vida. 


  • Agradecemos a tantos valientes a los que les cantamos con agradecimiento: “Por tu libertad caminamos las calles reclamando. Se alzan nuestras voces protestando. Por tu libertad tu nombre aquella fecha, tu retrato, como estandarte de nuestra esperanza llevamos en las manos y en el llanto”. Vayamos al encuentro de Jesús, nuestro maestro valiente.  



  • Qué me provoca esta reflexión?, ¿Qué nos hace sentipensar? 

 

 Segundo paso: Escuchamos el Evangelio, La Sabiduría de Jesús 

 


Según la Comunidad de Juan 8, 1-11

Jesús, por su parte, se fue al monte de los Olivos. Al amanecer estaba ya nuevamente en el Templo; toda la gente acudía a él, y él se sentaba para enseñarles. Los maestros de la Ley y los fariseos le trajeron una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La colocaron en medio y le dijeron: «Maestro, esta mujer es una adúltera y ha sido sorprendida en el acto. En un caso como éste la Ley de Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. Tú ¿qué dices?» Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: «Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra.» Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo. Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie ante él. Entonces se enderezó y le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?» Ella contestó: «Ninguno, señor.» Y Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.»

Reflexión:

  • En las primeras líneas de este Evangelio de Juan, que acabamos de escuchar, la comunidad nos ubica: “Viene del monte de los olivos”, es decir viene de su momento de oración. Jesús sigue cultivando el amor con su Padre. Necesita una y otra vez estar en comunión con Él, compartirle sus alegrías, sus dolores, sus preguntas, sus conflictos y sus convicciones. Necesita hacer silencio y escuchar Su Presencia animante. 


  • En seguida nos dice que iba al templo para enseñar. Jesús, que decía con total transparencia “la verdad nos hará libres”, una de sus convicciones, ahí estaba en el lugar más público de la ciudad de Jerusalén. Muchos de los que estaban ahí podrían cantarle: “Por tu libertad, siempre anhelada eterna sed del pueblo. Por tu libertad que diariamente vamos construyendo. Por tu libertad, la nuestra la de todos la esperada, pequeño y frágil brote de la vida con sangre, sueño y lágrima regada”. Muchos sentían que sus palabras y acciones saciaban esa sed de libertad que todos tenemos. 


  • Como tantas otras veces, en un clima de tensión y violencia, le traen a una mujer encontrada en pleno adulterio. Una vez más el valiente Jesús, se enfrenta con lucidez, creatividad y ternura. Contemplemos a nuestro maestro. 


  • Con coraje, es decir “lanzando su corazón-convicciones hacia adelante”, hace estos gestos y dice estas palabras: “Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: «Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra.» Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo”.


  • En sus tres años de vida pública fue templando su corazón, entre logros y fracasos, dejándose sorprender por la fe de tantos y tantas, sintiendo dolor y rabia frente a tanta cerrazón, soberbia y malicia. Ese mismo Jesús que se sorprendió frente a la fe de esa viuda que entregaba sus dos monedas o que les gritaba a los fariseos y escribas: ¡raza de víboras!. Ese Jesús que se dejó lavar los pies con perfume de nardo por María o se conmueve frente a los cambios que logró hacer zaqueo. 


  • Su corazón valiente, se fue templando y fue despertando la sabiduría que lo habitaba. Jesús fue descubriendo que es tan importante hacer algunos gestos en silencio y también es necesario pronunciarse. Gestos y palabras que daban cuenta de sus convicciones, del Reino-Sueño de Dios. Por eso con valentía se inclinó, escribió en el suelo, se levantó lanzo la pregunta, nuevamente se inclinó y sigue escribiendo en el suelo.  


  • Esta vez logró cuestionarlos, con-moverlos... y se empezaron a retirar. En ese momento podrían haber cantado sus discípul@s: “Por tu libertad, caerán todos los muros construidos. Por tu libertad temblaron de temor los asesinos. Por tu libertad ya no habrá más torturas ni picanas. No habrá censura para la alegría. No enrejarán de odios las ventanas”.


  • La mujer que seguía ahí de pie, le contesta que nadie la ha condenado, Jesús le dice: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.». Como si le dijera: “Sé valiente, seguí aprendiendo a atravesar tus miedos, tus fracasos y recupera tus sueños. Despertá esa mujer valiente que está en vos. Mujer, ¡coraje! Lanza tu corazón hacia adelante, renová tus convicciones. Seguí aprendiendo a amar!”. 


  • ¿Qué te parece esta manera de contemplar el Evangelio?. ¿Sentís que Jesús te está invitando a ponerte de pie y así recuperar tus sueños, con valentía?.

 

 Tercer paso:“Dejarnos abrazar por Dios que es AMAR”. 

 

  • Francisco nos convoca durante este año a ser “peregrinas y peregrinos de esperanza”. Esa esperanza que nace de la convicción de que somos hijas e hijos de Dios. 

  • Los invitamos a escuchar nuevamente la canción “por tu libertad”. 

    • Cantamos-escuchamos. 

 

  • Después de un rato de silencio... nos puede brotar alguna oración de petición, de perdón, de acción de gracias... confiando que Dios, nuestro Padre-Madre nos escucha. 

    • ...

  • Traemos al corazón aquell@s que están enferm@s... Y tambien a aquell@s que han fallecido, que han vivido su Pascua, confiando que están resucitados. 

    • ...

  • Junto con todos ellos rezamos: “Padre nuestro...”. Le pedimos a María que nos ayude a reconocernos como hijas e hijos de Dios... “Dios te salve María...”

  • Recemos junto con Francisco por la fraternidad universal, para que sigamos aprendiendo a ser “peregrinas, peregrinos de esperanza”. 

 

ORACIÓN AL CREADOR


Señor y Padre de la humanidad,
que creaste a todos los seres humanos

con la misma dignidad, infunde

en nuestros corazones un espíritu fraternal.


Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo, de justicia y de paz.

Impúlsanos a crear sociedades más sanas y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad,

de proyectos comunes, de esperanzas compartidas.

Amén.

 

Los abrazamos Federico José cp y Carlos cp

 Les proponemos para seguir profundizando... 

 

-Los invitamos a escuchar de “un tal Jesús” Nº 76 “La primera piedra”

 

 

 

[ Modificado: Saturday, 5 de April de 2025, 08:42 ]
 
de Aptekmann, Marcelo - Tuesday, 1 de April de 2025, 10:18
Todo el mundo

¿Qué escribió con el dedo en el polvo?

Shalom! El Domingo 6 de Abril en las Iglesias se leerá del Evangelio que llevaron ante Jesús a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio. Maestro—le dijeron a Jesús—, esta mujer fue sorprendida en el acto mismo de adulterio. La ley de Moisés manda apedrearla; ¿Tú qué dices? (Juan 8: 3b-5)

Dice el Evangelio que Intentaban tenderle una trampa para que dijera algo que pudieran usar en Su contra, pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo. Como ellos seguían exigiéndole una respuesta, Él se incorporó nuevamente y les dijo: ¡Muy bien, pero el que nunca haya pecado que tire la primera piedra! (Juan 8: 6-7). 

Una interpretación cristiana clásica de estos versículos es la de San Agustín de Hipona: Observad la respuesta llena de justicia, mansedumbre y verdad. ¡Qué respuesta tan sabia! La Ley debe cumplirse, que se apedree a la adúltera. Pero, ¿cómo pueden cumplirla aquellos que son pecadores? Que cada uno examine su corazón y su conciencia, y se verá obligado a reconocerse como pecador. Que se castigue a la mujer, pero no por manos de pecadores; que se ejecute la Ley, pero no por quienes también la han violado. (In Ioannis Evangelium 33: 5). Es decir que Jesús no rechazó directamente la ley de Moisés, pero la superó al enseñarles a Sus pecaminosos interlocutores a interpretarla a la luz de la misericordia de Dios.

El problema con la interpretación de San Agustín es que da a entender que la ley Mosaica no podía aplicarse en ese momento porque todos los interlocutores (judíos) de Jesús eran ellos mismos pecadores que violaban la ley. San Agustín descarta en su comentario la importancia del contexto político. La Palabra de Jesús es un llamado fraterno al arrepentimiento, pero así como la toma San Agustín, puede cambiar de sentido y entenderse como una acusación contra los judíos, señalándonos como pecadores.

Ananías el Saduceo, el enemigo de los Fariseos

En la cultura judía de Su época el adulterio era una falta grave y -en teoría- el castigo era la muerte (Levítico 20:10), pero en realidad los adúlteros NO eran ejecutados. Lo que sí se hacía era que si una mujer era sospechosa de ser adúltera pero no había testigos del acto, su marido podía llevarla al sacerdote, quien hacía que la acusada bebiera una poción hecha de polvo levantado del piso del Templo, mezclado con tinta y disuelto en agua. Se creía que si la mujer era culpable, su vientre se distenderá y su muslo se hundirá; y la mujer será maldición entre su pueblo (Números 5:11-31). Si era inocente, saldría ilesa. Por su parte la ley Romana hacía variar el castigo según el status social de la mujer. En algunas circunstancias permitía que el marido matara a su esposa, si la sorprendía cometiendo adulterio.

¿Por qué en la época de Jesús se aplicaba solamente una pintoresca ordalía, y no la pena de muerte que ordena la Ley de Moisés? Porque en ese entonces Judea era una provincia anexada al imperio romano, que permitía conservar algunas de las prácticas tradicionales, pero solamente las autoridades romanas podían ejecutar una condena a muerte. Entonces llévenselo y júzguenlo de acuerdo con la ley de ustedes-les dijo Pilato. -Solo los romanos tienen derecho a ejecutar a una persona- respondieron los líderes judíos (Juan 18: 31).

Además de los Evangelios hay otras fuentes que muestran que solo los romanos  tenían el poder de dictar una condena a muerte. Una de ellas es Flavio Josefo que dice que en el año 62, tras la muerte del procurador Porcius Festus transitoriamente no hubo un gobernante romano en Judea. Mientras esperaban al siguiente procurador, el sumo sacerdote Ananías ben Ananías aprovechó para enjuiciar y  ejecutar a sus enemigos. Esos meses del año 62 fueron el único momento durante el gobierno Romano en el que una corte judía dictó condenas a muerte (contra algunos Fariseos, enemigos políticos del Saduceo Ananías).

Pero este joven Ananías, que, como ya os hemos dicho, tomó el sumo sacerdocio, era un hombre audaz en su temperamento, y muy insolente; también pertenecía a la secta de los saduceos, que son muy rígidos para juzgar a los ofensores, sobre todo a los demás judíos…. reunió al Sanhedrín de los jueces, y llevó ante ellos a Santiago, el hermano de Jesús, que se llamaba el Cristo, y a algunos otros, y después de haber formado una acusación contra ellos como transgresores de la ley, los entregó para que fueran apedreados; (Josefo, Antigûedades Judías, XX:9).

¿Cómo es eso de los líderes Fariseos Y los principales sacerdotes?

¿En qué medida la sensación de que eran judíos los responsables de la ejecución de Jesús nació del rechazo ¡Judío y Romano! a los arteros crímenes legales cometidos por Ananías contra sus opositores fariseos? Sabemos que los Evangelios fueron redactados mayormente después del año 70, cuando la sensación de rechazo al proceder de Ananías (judío Saduceo) era algo todavía fresco para los Fariseos (incluyendo a San Pablo y a los discípulos judíos de Jesús), y también para sus simpatizantes de otros pueblos (los discípulos de Pablo) y los Romanos. En el año 73, después de que Roma aplastó una insurrección Judea y arrasó el Templo de Jerusalem, entró en vigencia el Fiscus Iudaicus (el impuesto romano a los que vivían como judíos o entre judíos sin serlo), que hizo que algunos de los discípulos de San Pablo se diferenciaran activamente de los judíos y se pusieran del lado romano del conflicto.

Fue una mano humana la que escribió las palabras Pronto se juntó una multitud, y él se sentó a enseñarles. Mientras hablaba, los maestros de la ley religiosa y los fariseos le llevaron a una mujer que había sido sorprendida en el acto de adulterio (Juan 8:3). No cuestiono su inspiración divina, y ni que sea la misma mano que antes escribió Cuando los fariseos se enteraron de lo que las multitudes andaban murmurando, ellos y los principales sacerdotes enviaron guardias del templo para arrestar a Jesús (Juan 7:32). Pero dudo que los principales sacerdotes (que eran Saduceos) tendieran un puente por encima de la grieta que los separaba de los Fariseos, para ponerse de acuerdo con ellos para emprender algo juntos.

Después del año 73, los miembros no judíos de la naciente Iglesia acataron la consigna política de tomar distancia respecto de todos los judíos, para no caer junto con ellos. Esta situación quizás pesó en quienes escribieron los Evangelios. En algún momento la idea de que había judíos culpables de perseguir a los discípulos de Jesús se separó del hecho histórico que le dio origen (la muerte de Santiago, el hermano de Jesús) y se unió a la narración de la condena y ejecución de Jesús.

Como resultado de ese proceso el sanguinario comandante Poncio Pilato –que ordenó Su crucifixión-  quedó finalmente pintado como una persona de altos valores éticos, que quiso salvar a Jesús de los judíos. El enfrentamiento entre Saduceos y Fariseos pasó a un segundo plano, para finalmente desaparecer del radar de quienes no valoran las fuentes judaicas. 

San Agustín hizo su exégesis desde una posición ideológica y teológica tan pro romana y distanciada de la raíz judía del magisterio de Jesús, que no tuvo en cuenta algunos aspectos importantes del contexto literario y de la cultura en cuyo seno sucedieron los hechos. Coherente con su posición de señalar como pecador al otro, San Agustín no dudó en solicitar la intervención del poder militar romano contra un grupo de cristianos a los que él consideraba herejes.

Al alejarse de los judíos y aliarse con el poder romano, el cristianismo se alejó de Su idea de la Paz como justicia con misericordia y no violencia, y se asoció a la idea de la Paz como consecuencia de la victoria. Si logramos sustraernos a los encantos de la poderosa redacción de San Agustín, que sirvió para que los monasterios Agustinos alfabetizaran a la cristiandad, veremos que la escena de la mujer adúltera está inmersa en una trama histórica compleja sin cuyo conocimiento es imposible conjeturar correctamente qué significó para quienes la protagonizaron.

y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres (Juan 8:32)

Por ejemplo, ¿qué podemos inferir en base a que Mas esto decían tentándole, para poder acusarle? (Juan 8:6). Ya sabemos que ningún judío -ni siquiera la casta de los funcionarios Saduceos cómplices del poder Romano- tenía el poder de condenar a muerte. De hecho, en cuanto se enteró del asesinato legal de Santiagoel hermano de Jesús, el nuevo procurador romano echó a Ananías del cargo de Sumo Sacerdote, apenas tres meses después de que lo asumiera. Podemos inferir que cualquier judío que dijese públicamente que había que ejecutar a la adúltera según la Ley de Moisés era pasible de ser condenado a muerte por sublevarse contra la ley romana. Pero cualquier judío que admitiese que la ley de Moisés ya no regía, se auto-descalificaba como guía espiritual o maestro del movimiento fariseo.

Ese era el dilema que le presentaron a Jesús, el mismo dilema que paralizaba a todos los líderes fariseos de ese momento (a diferencia de los saduceos y la casta sacerdotal, que simplemente acataban el poder romano). Pero Jesús se inclinó y escribió con el dedo en el polvo (Juan 8: 6b).Tal vez nunca sepamos qué escribió con Su dedo en el polvo, antes de contestar. ¿Pensó en tomar un poco de ese polvo de la tierra para preparar la bebida que la acusada debía tomar para ser juzgada? Lo que sabemos es que Su respuesta se funda estrictamente en la ley de Moisés, de la que no cambia ni una letra (ver Deut 17:7). Su interpretación personal, renuente a aplicar la pena de muerte y que busca la justicia a la luz de la misericordia es igual al pensamiento de los maestros fariseos y del judaísmo rabínico de hoy en día.

Shalom Shalom

[ Modificado: Tuesday, 1 de April de 2025, 16:20 ]